¿Puedo divorciarme si mi marido o mujer tiene enfermedad?

¿Puedo divorciarme si mi marido o mujer tiene enfermedad?.

No nos cansamos de insistir en el concepto dispositivo del matrimonio, conforme el cual un matrimonio se crea por la voluntad concurrente de ambos esposos y se disuelve y termina por la voluntad de ambos de mutuo acuerdo o con uno sólo aunque el otro no quiera en proceso contencioso, y eso es con independencia de las circunstancias familiares. Es posible casarse con una persona que este enferma y es posible divorciarse de ella pues forma parte de la libertad de cada persona y no debe de ser un obstáculo las circunstancias de uno de ellos para que el otro pueda decidir dar por terminada la relación.

Es perfectamente posible casarnos con una persona que padece una determinada enfermedad y que una vez la ha podido superar nos deje, al igual que es posible que se casen dos personas aparentemente sanos y que con el tiempo uno de ellos enferme y sea dejado por el otro. Muchos clientes y usuarios nos dicen, ¿el matrimonio no era para siempre?, tal vez esa es la versión mas tradicional que todos recordamos como el cura en una iglesia relata un sin fin de propósitos con los que se supone que los novios acceden al matrimonio simbolizando su nivel de compromiso moral de fidelidad y apoyo mutuo “en la salud y en la enfermedad hasta que la muerte nos separe”, y ojalá se mantuviera, pero es cierto que no se puede obligar a nadie a mantener una relación que ha dejado de querer por el motivo que sea. ¿Qué es injusto?, como la vida misma y como tantas cuestiones en las que convergen intereses de todo tipo.

Nos casamos con la persona que amamos o la que nos interesa (también es legal), pero si deja de ser lo que nosotros queremos o incluso si dejamos de quererlo como es (o ambas) debe de existir la posibilidad de darlo por terminado, y el error lo tiene aquella persona que con la evolución social que existe en España y en el mundo entero considere que el matrimonio es para siempre. Vivimos en una sociedad cada vez mas divorcista que se deja llevar por otros nuevos valores que van evolucionando tal vez mas a la individualidad, y cuando dos personas comienzan un proyecto de vida pero evolucionan de diferente manera, es correcto y necesario terminar la relación para retomar la vida que necesitan aunque pueda ser injusto para la persona dejada. Es una idea egoísta el pensar que nuestra pareja no puede dejarnos pues nos falla si deja de ser feliz con nosotros, debemos de ser menos posesivos y dejarnos fluir por la libertad aunque en ocasiones no nos favorezca.

Divorcio express de mutuo acuerdo y separación con enfermedades
Divorcio y enfermedades

Dicho esto, y más en el contexto de graves enfermedades que arremeten a las personas en la actualidad, son muchos los casos que quieren una relación pero dejan de quererla cuando nuestro marido o mujer está enfermo y por el motivo que sea no queremos seguir a su lado como pareja. No debemos de tratar el tema como un tabú pues por desgracia está a la orden del día: cáncer y tumores, diabetes, ictus, tiroides, hipertensión… etc., todas ellas suponen graves consecuencias, peligros y un cambio de vida que afecta a la pareja y da miedo, pues puede hacer tambalear a las familias mas unidas.

Tenemos que centrarnos en vivir el día a día, pero hemos de reconocer que un matrimonio no es igual antes y después de una enfermedad grave, pues afecta, en ocasiones da mas fuerza y nos hace abrir los ojos y valorar lo que tenemos, pero hemos de partir de la base de que es algo negativo que afecta, y en ocasiones no en ese cambio alguno de los esposos o incluso los dos tienen derecho a querer dejar la relación. No es cuestión de buscar responsables, tal vez cuando nos convenga veamos el vaso medio vario y cuando no, medio lleno, tal vez nosotros reaccionaríamos del mismo o similar modo que nuestra pareja en sus circunstancias. Si existe un desequilibrio económico se podrá compensar con una pensión compensatoria, con la atribución del uso del domicilio… etc, pero como principal no es posible negar el divorcio ni retrasarlo por motivos de enfermedad médica u hospitalización (se puede retrasar una comparecencia pero no el proceso en si mismo).

Lamentamos profundamente todas las personas que por desgracia padezca una enfermedad o la padezca su cónyuge y estén barajando la posibilidad de separarse, pero debemos de dar prioridad a la libertad de divorciarse antes de las obligaciones matrimoniales, eso sí, en los casos en los que sea procedente la enfermedad puede ser determinante para establecer una compensación a su favor par que pueda continuar con su vida con la mayor claridad de vida posible a pesar de la ruptura. Pueden consultarnos, somos abogados de confianza y ante todo buenas personas que entienden a los demás de una manera empática y vocacional queriendo verdaderamente ayudar a los demás, y evidentemente mas aun a los que cuenten con una situación menos favorable pues su situación será merecedora de mayor garantía y protección jurídica.

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