Responsabilidad de los abogados y jueces en juicios de divorcio contencioso

Responsabilidad de los abogados y jueces en juicios de divorcio contencioso:

Un juicio debe de ser el último recurso en derecho de familia y no la primera opción en caso de que la situación familiar no sea la que deseamos o nos pueda parecer inadecuada o injusta. El ordenamiento jurídico ofrece opciones legales que siempre se deben de relegar al caso subsidiario de que el entendimiento sea imposible, que se hayan realizado tareas de mediación y estos intentos de conciliación hayan resultado del todo estériles.

En este contexto y para el caso de que los hechos controvertidos merezcan tanto la pena como para interponer un proceso judicial contra nuestra ex pareja sentimental, se puede interponer la correspondiente demanda, pero debemos de ser conscientes de la situación extraordinaria que se produce, pues supone un fracaso extrajudicial de las posturas de dos personas que han querido casarse para compartir lo mejor de sus vidas y que después de la ruptura son incapaces de entenderse respecto de sus vínculos post matrimoniales y que piden ayuda a un tribunal para que dirima la disputa.

Responsabilidad en juicio de divorcio contencioso
Abogados

No se debe de enfocar el proceso judicial como una exigencia sino como la suerte de poder defender los derechos en un Tribunal, sin dar por hecho que uno mismo tenga razón o que van a satisfacernos en una sentencia, pues debemos de partir de la base de que no es así. En un juicio después de los gastos, gestiones y molestias correspondientes se emitirá una sentencia, o la resolución judicial que corresponda en cada caso, que podrá ser objeto de recurso, que reconocerá una serie de derechos y obligaciones. Normalmente en cualquier pleito hay una parte que “gana” y otra que “pierde” respecto de sus intereses procesales iniciales lo que no suele siempre ser una “victoria” en sentido estricto, pues en primer lugar hay que dejar claro que salvo casos de gran importancia a pesar de una hipotética estimación de nuestros intereses en la resolución, no merece la pena todos los sacrificios realizados para conseguirla.

Responsabilidad de jueces y abogados en juicio de divorcio
Posibilidades juicio de divorcio

No se puede dar por hecho que se va a ganar ningún juicio, ¿por qué?, pues por ser aplicación de derecho, que cuenta con gran seguridad jurídica y mas si se gestiona con buenos profesionales, pero aunque consideremos que contratamos y disponemos del mejor abogado, tenemos que tener en cuenta que también puede hacerlo la parte contraria, y que después de un juicio en el que existen múltiples posibilidades, decidirá un Juez o Jueza con su propio criterio y en función de cómo haya entendido el desarrollo del juicio. No podemos culpabilizar ni responsabilidad a terceros con frases y argumentos muy frecuentes como “mi abogado fue malo”, mi abogado no tenía ni idea”, “el Juez está comprado”, “el Juez no me ha dejado explicarme lo que quería explicar”, “el Juez no me ha escuchado”, “ha sido por haber mentido  mi ex o los testigos”, “las pruebas son falsa”…. etc. Son excusas que se suelen alegar cuando no estamos conformes con el resultado del litigio o no nos conveniente por cualquier motivo, pero el problema es que no somos conscientes de la responsabilidad que delegamos cuando acudimos a un proceso judicial, pues al igual que puede salirnos bien, puede salirnos mal y a ello nos sometemos desde el principio.

Responsabilidades en juicios de divorcio y separación
Jueces

No podemos pretender hacer responsables a los jueces, abogados, procuradores, testigos y peritos que intervienen en nuestro juicio de separación y divorcio pues les estamos dando la capacidad de participar en mayor o menor medida en la resolución judicial que nos será impuesta por no haber sido capaces en primer término de ponernos de acuerdo con nuestra ex pareja. Se puede estar dirimiento cuestiones tan importantes como la patria potestad, guarda y custodia, régimen de visitas y comunicaciones, pensión de alimentos.. etc, el uso del domicilio común, la pensión compensatoria propia o de nuestro cónyuge… etc, en definitiva cuestiones capitales y determinantes para nuestra vida y las de nuestra familia y entorno.

Un juicio de divorcio contencioso no suele merecer la pena por:

  • Plazos de tramitación: En unos Juzgados como los de Madrid (por ejemplo) suele tener un periodo de tramitación de unos 6 o 7 meses desde la presentación de la demanda en el Juzgado (dependiendo del desarrollo del proceso puede ser mucho mas).
  • Enfrentamiento: Todos y cada uno de los pasos que hay que dar para enfrentar las respectivas posturas de cada una de las partes frente a las del otro.
  • Coste económico: Cada procedimiento tiene un precio concreto y a su vez cada profesional una minuta específica por cada trámite, pero no suele merecer la pena gastar grandes cantidades de dinero si el resultado no merece proporcionalmente la pena teniendo en cuenta todas las demás cuestiones (nuestra propia situación económica y necesidades familiares y personales así como los sacrificios de todo tipo que conlleva cada proceso de separación o divorcio por lo contencioso).

Discusiones de padres en las entregas y recogidas de los hijos

Discusiones de padres en las entregas y recogidas de los hijos:

Reproches de padres y madres en los intercambios de entrega y recogida de los niños
Discusión de padres delante de los hijos

Cuando una pareja se separa y tiene hijos comunes la ruptura se debe de enfocar desde la responsabilidad respecto de los hijos y con respeto. En muchos casos los enfrentamientos de los padres trascienden a los hijos con discusiones y reproches del uno al otro que no sólo se limita a la intimidad y ámbito personal y familiar de cada uno de los progenitores, sino que se llega a discutir sin ningún tipo de miramiento en los intercambios del derecho de visitas con las entregas y recogidas de los niños, lo cual supone un grave daño para los hijos que no deben de presenciar ni participar en las discusiones de las partes. En muchos casos ambos progenitores se quejan de “lo que sufren” los niños en las entregas y recogidas por lo difíciles que son “por culpa del otro padre o madre”, y no se dan cuenta que normalmente ambos progenitores protagonizan una situación dantesca que puede causar verdaderos desequilibrios y trastornos de la personalidad a los hijos, que normalmente no entienden lo que sucede, que se sienten parte del problema  en muchos casos con culpabilidad, y que se crían y educan en un ambiente tenso y contradictorio. Se debe de dejar a los niños tener una infancia feliz dentro de las adversidades que puedan existir en la familia (limitaciones económicas, disponibilidad horaria, problemas de organización familiar, problemas de salud… etc) pues la mayoría de dramas familiares de los hijos de padres divorciados son innecesarios, creados por los padres y las respectivas familias políticas por no saber dejar a un lado sus diferencias valorando que tienen un niño común que es mas importante que cualesquiera cuestiones que les haya hecho separarse y enfrentarse.

¿Qué secuelas pueden derivarse de las discusiones delante de los hijos de madres y madres divorciados?
Consecuencias de discutir delante de los niños

En muchos casos, padre o madre justifican su comportamiento con excusas como: él o ella también lo hace, no voy a consentir, está haciendo daño a los niños…. etc. Es un error muy frecuente y muy grave, lo que cada uno de los progenitores le tenga que decir al otro debe de decírselo directamente por teléfono, en persona sin presencia de los hijos comunes, o si es necesario con intermediación de familiares o amigos o incluso profesionales como abogados, mediadores o psicólogos, o interponiendo si fuera necesario el correspondiente proceso judicial. Lo que nunca se debe es consentir ni mucho menos provocar que los niños paguen los “platos rotos” de la relación sentimental de sus padres y sean parte del drama familiar pues crea posicionamientos artificiales fruto de la influencia de los cónyuges que supone utilizar como herramienta a los niños para hacer daño a la parte contraria con la que existe una guerra sin cuartel, en la mayoría basada en la cabezoneria, orgullo y falta de comunicación de ambos, como se suele decir que quieren salirse con la suya demostrando que tienen la razón y el otro se equivoca.

En muchos casos los padres reprochan la actitud de sus ex parejas, de lo injustas que son las resoluciones judiciales que resuelven sus incontables litigios y controversias, pero verdaderamente debemos de ser conscientes de que los primeros responsables de evitar el conflictos somos nosotros mismos, que somos los que en primer término deberíamos ser razonables y hacer un esfuerzo por llegar a un entendimiento como principal y mas importante, por encima de los intereses de los padres. Desde el momento en el que dejamos nuestras vidas y las vidas de nuestros hijos en manos de terceros, en este caso Jueces después de la acertada o desacertada intervención de los abogados, partes, testigos, peritos… etc debemos de ser conscientes del peligro que ello supone y de las consecuencias que puede tener, pues puede suponer la estimación de nuestras pretensiones, o la desestimación incluso con la imposición de costas. Es una pena que familias a las que les cuesta llegar a final de mes y se esfuerzan y sacrifican por poder mantener un nivel de vida adecuado para los niños, se gasten grandes sumas de dinero en pagarlos gastos de juicios que no suelen resolver nada que no pudiera haberse pactado amistosamente, y que suelen empeorar aún mas la relación familiar.

¿Puedo divorciarme si mi marido o mujer tiene enfermedad?

¿Puedo divorciarme si mi marido o mujer tiene enfermedad?.

No nos cansamos de insistir en el concepto dispositivo del matrimonio, conforme el cual un matrimonio se crea por la voluntad concurrente de ambos esposos y se disuelve y termina por la voluntad de ambos de mutuo acuerdo o con uno sólo aunque el otro no quiera en proceso contencioso, y eso es con independencia de las circunstancias familiares. Es posible casarse con una persona que este enferma y es posible divorciarse de ella pues forma parte de la libertad de cada persona y no debe de ser un obstáculo las circunstancias de uno de ellos para que el otro pueda decidir dar por terminada la relación.

Es perfectamente posible casarnos con una persona que padece una determinada enfermedad y que una vez la ha podido superar nos deje, al igual que es posible que se casen dos personas aparentemente sanos y que con el tiempo uno de ellos enferme y sea dejado por el otro. Muchos clientes y usuarios nos dicen, ¿el matrimonio no era para siempre?, tal vez esa es la versión mas tradicional que todos recordamos como el cura en una iglesia relata un sin fin de propósitos con los que se supone que los novios acceden al matrimonio simbolizando su nivel de compromiso moral de fidelidad y apoyo mutuo “en la salud y en la enfermedad hasta que la muerte nos separe”, y ojalá se mantuviera, pero es cierto que no se puede obligar a nadie a mantener una relación que ha dejado de querer por el motivo que sea. ¿Qué es injusto?, como la vida misma y como tantas cuestiones en las que convergen intereses de todo tipo.

Nos casamos con la persona que amamos o la que nos interesa (también es legal), pero si deja de ser lo que nosotros queremos o incluso si dejamos de quererlo como es (o ambas) debe de existir la posibilidad de darlo por terminado, y el error lo tiene aquella persona que con la evolución social que existe en España y en el mundo entero considere que el matrimonio es para siempre. Vivimos en una sociedad cada vez mas divorcista que se deja llevar por otros nuevos valores que van evolucionando tal vez mas a la individualidad, y cuando dos personas comienzan un proyecto de vida pero evolucionan de diferente manera, es correcto y necesario terminar la relación para retomar la vida que necesitan aunque pueda ser injusto para la persona dejada. Es una idea egoísta el pensar que nuestra pareja no puede dejarnos pues nos falla si deja de ser feliz con nosotros, debemos de ser menos posesivos y dejarnos fluir por la libertad aunque en ocasiones no nos favorezca.

Divorcio express de mutuo acuerdo y separación con enfermedades
Divorcio y enfermedades

Dicho esto, y más en el contexto de graves enfermedades que arremeten a las personas en la actualidad, son muchos los casos que quieren una relación pero dejan de quererla cuando nuestro marido o mujer está enfermo y por el motivo que sea no queremos seguir a su lado como pareja. No debemos de tratar el tema como un tabú pues por desgracia está a la orden del día: cáncer y tumores, diabetes, ictus, tiroides, hipertensión… etc., todas ellas suponen graves consecuencias, peligros y un cambio de vida que afecta a la pareja y da miedo, pues puede hacer tambalear a las familias mas unidas.

Tenemos que centrarnos en vivir el día a día, pero hemos de reconocer que un matrimonio no es igual antes y después de una enfermedad grave, pues afecta, en ocasiones da mas fuerza y nos hace abrir los ojos y valorar lo que tenemos, pero hemos de partir de la base de que es algo negativo que afecta, y en ocasiones no en ese cambio alguno de los esposos o incluso los dos tienen derecho a querer dejar la relación. No es cuestión de buscar responsables, tal vez cuando nos convenga veamos el vaso medio vario y cuando no, medio lleno, tal vez nosotros reaccionaríamos del mismo o similar modo que nuestra pareja en sus circunstancias. Si existe un desequilibrio económico se podrá compensar con una pensión compensatoria, con la atribución del uso del domicilio… etc, pero como principal no es posible negar el divorcio ni retrasarlo por motivos de enfermedad médica u hospitalización (se puede retrasar una comparecencia pero no el proceso en si mismo).

Lamentamos profundamente todas las personas que por desgracia padezca una enfermedad o la padezca su cónyuge y estén barajando la posibilidad de separarse, pero debemos de dar prioridad a la libertad de divorciarse antes de las obligaciones matrimoniales, eso sí, en los casos en los que sea procedente la enfermedad puede ser determinante para establecer una compensación a su favor par que pueda continuar con su vida con la mayor claridad de vida posible a pesar de la ruptura. Pueden consultarnos, somos abogados de confianza y ante todo buenas personas que entienden a los demás de una manera empática y vocacional queriendo verdaderamente ayudar a los demás, y evidentemente mas aun a los que cuenten con una situación menos favorable pues su situación será merecedora de mayor garantía y protección jurídica.

Derecho de visitas el día de la madre y del padre

Derecho de visitas el día de la madre y del padre:

Matrimonios divrciados y parejas separadas con hijos menores
Celebración del día del padre y madre con los niños

Vamos a exponer esta publicación desde un punto de vista muy sencillo y básico, pero consideramos que de esa manera precisamente lo hacer mas entendible a cualquier usuario que con independencia de sus circunstancias familiares y conocimientos técnicos jurídicos lo pueda comprender de manera fácil, pues en definitiva es para lo que lo escribimos, no para dar lecciones de derecho pues para ello ya existen multitud de libros y publicaciones jurídicas aburridísimas, tediosas y de difícil comprensión. Es por ello que, nos podemos encontrar ante las siguientes situaciones tanto matrimoniales como no matrimoniales:

  1. Padres sin resolución judicial: Al no existir regulación ambos padres tienen los mismos derechos y por ello no existe la obligación de facilitar que el padre o la madre estén en su día con los hijos, perfectamente el otro progenitor puede impedirlo siempre y cuando no utilice la fuerza o intimidación. Da igual que sea el día del padre o la madre, puede estar con cualquiera de los progenitores, si el progenitor al que no le corresponde la celebración lo impide quedándose con los niños, el otro no podrá hacer absolutamente nada, pero evidentemente se crea una situación de malestar que provocará múltiples problemas en el desarrollo de la vida familiar y relación con los niños.
  2. Padres con procedimiento judicial en trámite: Algunos clientes consideran que existe una situación diferente en los derechos respecto de los hijos en los casos en los que a pesar de no existir resolución judicial, si existe un procedimiento en curso. Pues bien, no hay diferencia práctica alguna respecto de la situación explicada en el punto anterior de padres sin resolución judicial.
  3. Padres con resolución judicial ya sea sentencia contenciosa o convenio regulador aprobado de mutuo acuerdo: La regulación es aplicable cuando no se ponen de acuerdo los padres, pues en primer lugar rigen los pactos de los cónyuges que debería de buscar siempre el beneficio de los hijos y en aplicación del sentido común permitir que con independencia de la regulación los niños puedan celebrar con su padre el día del padre y con su madre el día de la madre. Cuando el entendimiento por desgracia no es posible, se debe de aplicar la regulación, en algunos casos, consta especificado el derecho de pasar con el niño el día de padre y madre, y en ese caso se puede exigir el cumplimiento en los términos literales; y para el caso de que no ponga nada, se aplicará el régimen general, o lo que es lo mismo, si por surte le toca al padre el día del padre y a la madre el día de la madre se podrá celebrar y sino no tendrá derecho, y por tanto se tendrá que adaptar la celebración a un momento anterior o posterior. Realmente da igual el día, lo importante es celebrarlo, y cuando los progenitores se enfrentan simplemente todo lo que rodea la discusión, suele hacer que no merezca la pena la celebración en el día exacto.
  4. Padres de hijos mayores de edad: En estos casos ya no existe la patria potestad ni la guarda y custodia (sólo es aplicable para hijos menores) de manera que ninguno de los dos podrá obligar al oreo progenitor a permitirme compartir la celebración con el hijo o hija, sino que se deberá de pedir directamente al hijo que podrá libremente aceptar o no la propuesta.
Respetar a los hijos y no discutir por celebrar el día del padre y madre el día exacto
Niños felices el día del padre y madre

Lo mas importante es que los niños sean felices y que puedan celebrar con sus padres todas las celebraciones: Cumpleaños de niños, padre, madre, día del padre, de la madre… etc, el problema no es celebrar justo la festividad el día concreto, pues a los niños eso les da igual, el día festivo es el día que se organiza la celebración siendo lo mas importante que puedan estar tranquilos y felices en un ambiente positivo y beneficioso para los niños. Cualquier celebración en el contexto de un drama familiar que trasciende a los hijos, no merecerá la pena, en dicho caso y en función de las circunstancias merece la pena sacrificar una celebración, pero no generar un conflicto que en definitiva hará daño a los niños por culpa de las desavenencias, reproches y cabezoneria de los padres por no saber separar su ruptura con el cuidado de los niños conforme las necesidades de los mismos y no los caprichos de los padres.

Reparto de muebles y enseres en el divorcio sin hijos

Reparto de muebles y enseres en el divorcio sin hijos:

Se denomina ajuar familiar a todos aquellos enseres que se integran la vivienda conyugal y que permiten el desarrollo de la vida familiar, como por ejemplo todo tipo de muebles, electrodomésticos y accesorios: Menaje como cubiertos, platos y vasos; mesas, sillas, sofá, televisión, armario, cama, mesillas, espejos, lámparas, cuadros, cafetera, nevera, lavadora, toallas.. etc. Lo que debe de distinguirse de aquellos enseres de uso personal que no llegan a formar parte del ajuar familiar por corresponderle sólo a uno de los miembros: ropa, ordenador personal, documentación, enseres y objetos del trabajo de cualquiera de ellos, utensilios de higiene… etc.

Cuando dos personas se casan y comienzan una vida común en muchos casos empiezan a comprar todo aquello que quieren para uno mismo pero realmente se confunden y mezclan en el matrimonio para el uso conjunto de los dos cónyuges, y cuando la relación termina no se sabe cómo inventariar, valorar y repartir todo lo que se ha comprado, pues no se ha previsto nada al respecto, normalmente se ha comprado conjuntamente para los dos con independencia de a qué nombre esté puesta la factura, quien los utilice mas o de dónde salió el dinero con el que realmente se pago (muchas veces hay regalos y aportaciones de familiares y amigos lo que complica aún mas la situación), pues si el matrimonio se rige por la sociedad de gananciales indiscutiblemente será común, mientras que si existe separación de bienes los cónyuges podrán solicitar par si mismos aquellos bienes que puedan justificar haber pagado.

Reparto de enseres comunes y personales con la separación matrimonial
Reparto ajuar en divorcios

Desde fuera, llama poderosamente la atención como algunos matrimonios que han sido especialmente espléndidos mientras que la relación de pareja y amor existía, son especialmente egoístas cuando acaba la relación de pareja y amor. Se llega a los reproches con frases como “lo compramos para mi”, “sabes que me gusta mas a mi”, “tú ni lo has usado nunca”, “yo he estado pagando la luz, agua…. “, “yo pague el viaje”….. etc, y es que se tratan de comportamientos y liberalidades que en muchos casos se tienen con la persona que queremos, y que no se puede reclamar después. Si uno de los dos ha pagado una cena, viaje, suministros, teléfono… etc, después no lo puede reclamar, y el hecho de que algo se haya comprado mas para uno o para otro son cuestiones que son irrelevantes en derecho, pues o es de titularidad y uso exclusivo de uno de los esposos, o es de los dos.

En ocasiones cuando se confirma la ruptura los cónyuges comienzas a llevarse sin consentimiento si conocimiento del otro, a escondidas, objetos comunes o incluso del otro cónyuge, ¿qué se puede hacer frente a esa actuación?. Muy poco, pues realmente los enseres de ambos están mezclados patrimonialmente y no existe ningún tipo de acreditación de que el bien concreto esté en el inmueble, pues ha podido ser cogido por cualquiera de los esposos, lo que genera una sensación de desconfianza absoluta en la que en casi ningún caso se puede demostrar que nuestro ex o nuestra ex nos ha sustraído algún objeto. En muchos casos se llega mas lejos sin sustraer pero si deteriorando o rompiendo lo que sabemos que quiere el otro. Por ejemplo, tirando al suelo la televisión, dañando la ropa, arañando un mueble… etc. En muchos casos llevados por la rabia sale lo peor de las personas en el momento de la ruptura, pero verdaderamente salvo casos excepcionales lo menos importante debe de ser lo patrimonial, pues de ser así se comienza un circulo vicioso en el que ambos se reclaman enseres hasta llegar a discusiones absurdas que sufren ambos como nos ha ocurrido recientemente con una pareja que se reclamaban las pinzas de la ropa o las bombillas.

¿Qué hacemos en el divorcio con todo lo que hemos comprado durante el matrimonio?
Reparto de enseres

Hay que usar el sentido común, dejar claro lo que sí queremos y tener predisposición a facilitar que la otra parte se lleve lo demás, y así negociar cada uno de los enseres con la actitud adecuada que facilite que el acuerdo sea posible. Lo importante debería de ser lo personal, y después lo material, pero por desgracia existen actitudes de nuestra ex pareja que si no son razonables hacen muy complicada la situación, y por ello suele existir sólo la disyuntiva de pelear por lo material en muchos casos de una manera horrible, o permitir que nuestra ex marido o mujer se lleve mas de lo que le debería corresponder. Debemos de plantearnos si para nuestra vida posterior al divorcio realmente necesitamos tantos enseres y además si queremos tener aquellos que compramos con nuestro ex y que están cargados de recuerdos. En la medida de lo posible hay que quererse mas a uno mismo y no rebajarse a discutir por cuestiones menores, da igual quien se lleve la televisión, la plancha y el cubo de basura, lo importante es terminar con la situación de la manera mas sana, respetuosa y cordial posible; si no es posible por la actitud de la otra parte, plantearnos si merece la pena.

El dinero en cuentas comunes suele dar muchísimos problemas, y recomendamos a todos los usuarios que saquen del mismo su mitad, el 50 %, pero que en ningún caso pretendan sacar mas de lo que les corresponde ni permitan que lo haga la otra parte si se considera que es capaz de hacerlo, la mejor opción es sacar la mitad, repartir los enseres importantes y ceder en todo lo demás. ¿Qué pasa si uno de los elementos comunes es querido por ambos esposos?, lo mejor es sortearlo o repartirlo en lotes la manera mas justa posible. Evidentemente la “justicia” en el reparto es algo subjetivo pues en muchos casos cada uno de los esposos tiene una versión subjetiva de lo que es “tuyo” y “mio” y es por eso por lo que es tan difícil ser capaces de repartir el ajuar, y en muchos casos esa situación ha influido en gran medida de la ruptura, lo que debe de hacernos recapacitar para no caer en los mismos roles y errores en adelante. Lo mejor en matrimonios sin hijos es repartir los bienes de manera amistosa y de ser posible firmar la separación o divorcio ante Notario de la manera mas rápida y cómoda pues la disputa de bienes no suele merecer la pena, ante la duda ceder, al fina y al cabo es una persona a la que hemos querido y no debería de importarnos que se llevara algo mas de lo que consideramos, pues debemos entender que seguramente ambos piensen en las mismas circunstancias que el otro se ha quedado con mas de la mitad, con mas de lo que le correspondía.

Divorciarme en el puente de mayo

Divorciarme en el puente de mayo:

Divorcio express de mutuo acuerdo en el puente de mayo
Divorciarme en el puente de mayo

El puente de mayo es el cuarto momento del año en el que se producen mayor número de rupturas y divorcios, pero, ¿por qué?. Estadísticamente, el periodo en el que se produce mayor núemro de separaciones matrimoniales es después verano, el segundo después de Navidad, el tercero después de Semana Santa pero el cuarto justo el puente de mayo pues a pesar de existir otros puentes a lo largo del año, en esta ocasión al coincidir con el periodo primaveral existe una tendencia natural que supone que las parejas se decidan a dar el paso de poner fin a su matrimonio.

Tal vez recapacitamos mas en el periodo de descanso, cuando el día a día y rutina nos permite ver nuestra vida, cómo es la convivencia y poder abrir los ojos respecto de la vida que queremos y la que tenemos. Dentro de nuestras circunstancias familiares debemos de ser sinceros con nosotros mismos y con nuestra pareja para intentar hablar de un modo claro y directo de nuestra situación, para limar asperezas si es posible y salvar el matrimonio, o para el caso de que no se considere posible, ser conscientes de la necesidad de separarse y poder encauzarlo por el trámite de mutuo acuerdo.

Ahora lo mas rápido para tramitar un divorcio sin hijos es el divorcio notarial pues se puede gestionar de inmediato. Para el caso de que exista un pacto amistoso se podrá tramitar salvo que el Juzgado sea especialmente lento antes del mes de agosto que es el mes inhábil civilmente, para el caso de que se trámite por lo contencioso el periodo de tramitación normal es de 6 meses, lo que supondrá previsiblemente si se presenta la demanda después del puente de mayo, no se resolverá por sentencia previsiblemente hasta mínimo el mes de octubre, lo que es un incentivo mas para tratar de llegar a un acuerdo que será la mejor opción, mas rápido, económico y sencillo evitando las complicaciones del litigio contencioso que afecta a ambos cónyuges, su entorno y hasta condicionan la forma en la que cada uno de los cónyuges divorciados, por separados, pueda rehacer sus vidas después de divorciarse o separarse.

 

 

Días intersemanales en padres divorciados derecho de visitas por las tardes

Días intersemanales en padres divorciados derecho de visitas por las tardes:

Tardes de visitas de padres y madres divorciados
Días intersemanales

¿Es positivo el establecimiento de días de visitas intersemanales de los hijos comunes menores de edad?. Depende del caso, en las familias en las que existe la posibilidad de los progenitores puedan alternar los días de atención, cuidado y compañia de los niños las tardes de los días lectivos (entre diario) será muy positivo pues ambos padres podrán participar activamente en las actividades extraescolares, en sus tareas escolares “los deberes” así como en su ocio diario. Lo ideal es que se establezca un régimen de visitas básico en el convenio regulador, y que sirva de guía para la organización familiar, pero que no se siga estrictamente, pues lo mejor será adaptar los horarios a las necesidades del hijo y las posibilidades de los padres. En muchos casos hace mas el que quiere que el que puede, y lo que no se debe de buscar es un derecho de visitas que no se puede llevar a efecto, ni aquel que no es beneficioso para los hijos sin que tiene un trasfondo de revanchismo entre padres, básicamente por “fastidiar” al otro y salirse con la suya.

La prioridad es la felicidad y protección de los hijos
Buscar lo mejor para los niños

¿El juez en un procedimiento de divorcio, separación o guarda y custodia por lo contencioso suele acordar tardes de visita con los niños?. Cada caso es diferente, en los tipos de custodia compartida, es indiferente desde el punto de vista temporal, pues ambos progenitores disfrutaran del mismo periodo, o cuanto menos periodos similares. En los casos de custodia monoparental, como es la tradicional paterna pero también la menos frecuente pero no por ello menos importante, la materna, si es muy importante. Como norma general si el progenitor no custodio lo requiere y solicita la atribución de tardes de visita, el Juez, salvo casos muy especiales y graves, si los establece, normalmente uno o incluso dos, no debemos de olvidar que en los casos de periodos de fines de semana alternos con comienzo el viernes, las tardes entre semana son cuatro, los días lunes, martes, miércoles y jueves, de manera que incluso en ocasiones se suele acercar mucho la figura de una custodia monoparental con régimen de visitas amplio del progenitor no custodio, y la custodia compartida, pues si se establecieran dos días de visitas entre semana con pernocta, o lo que es lo mismo, llevando al día siguiente al hijo al centro escolar, en cuestión temporal, ambos progenitores pasarían el mismo tiempo con los niños. Un divorcio con menores de edad no debe de ser un perjuicio para los hijos, pues el divorcio de los padres debe de garantizar el mantenimiento de la vida feliz de sus niños, por responsabilidad y por sensibilidad.

 

 

Odio y quiero a mi ex, ¿qué hago con el divorcio?

Odio y quiero a mi ex, ¿qué hago con el divorcio?.

Cada persona tiene una manera diferente de querer y por tanto también de odiar. Todas son buenas siempre y cuando sea de una manera respetuosa, y el problema es que en muchos casos relaciones que tienen problema entran en el buclue de dejarlo, retemoralo, volver a dejarlo con mas intensidad, volver a quererse aún mas fuerte… y así sucesivamente. Mientras que no se trate de relaciones tóxicas y se realice con un mínimo de respeto, estamos ante una situación frecuente y que debe de resolverse cuanto antes para no seguir perjudicando la relación, ya sea para poder seguir felices o dejarlo a tiempo de hacerse mas daño.

A nuestro despacho alguno de los matrimonios que acuden a citas de mediación llegan con una tensión horrible, con la necesidad de hablar y decir aquello que tal vez nunca ha dicho a su pareja, marido o mujer. En una cita de la última semana uno de los miembros del matrimonio llegó a decirle a la otra parte que no aguantaba mas ya que desde que su madre (la suegra del que argumentaba) había ido a vivir con ellos, su vida era insoportable; la situación fue muy curiosa, pues la otra parte dijo que no lo sabía, que nunca se lo había dicho, qué si estaba dispuesto a arreglarlo, y sorpresivamente dijo que si. En definitiva una cita de divorcio de mutuo acuerdo con una tensión desproporcionada sólo tenía su origen en pequeños matices de convivencia, que al parecer no se habían comunicado

Odio y quiero a mi ex y no paro de pelear con ella, ¿qué hago?
Dejar de pelear

Del odio al amor hay un pequeño paso, y muchas veces la persona mas odiada es la mas amada. Lo mejor es dejar todos los reproches a un lado, pues hay muchas cosas del día a día que nos las callamos pero guardamos como arma arrojadiza para el momento en el que la tensión contenida se produce, y se desata un verdadero conflicto incontrolable en la que sale lo peor de las personas, pues a la vez que se han querido no han sabido digerir las pequeñas o grandes cosas que le molestan, y así se pasa del amor al odio en un instante.

La vida es corta, sólo se vive una vez, tu decides como hacerlo
Juntos o separados pero felices

Muchas de las persona que acuden a nuestro despacho para tramitar un divorcio de mutuo acuerdo no han tomado una decisión firme, sino que sólo tienen dudas y la acumulación de prejuicios que hacen que no quieran estar casados, pero que a la vez suponga miedo a la ruptura. Es una situación complicadísima que en muchos casos podría reducirse en la medida de lo posible acudiendo a terapia de pareja, para que como primer paso se descarte cualquier posibilidad de reconciliación, y así, en la cita letrada ambos se puedan centrar en establecer la regulación que corresponda. Son muchos los casos que acuden al despacho pensando “que no acabará en divorcio la petición de nuestra pareja” pues se echará atrás, y de hecho en muchos casos se realizan comentarios fuera de lugar que empeoran mas aún la situación.

Cada persona sabe el motivo por el que se han casado en su día, y deben de valorar si aún existe, o aún habiéndose deteriorado cabe la posibilidad de luchar por él y es posible y merece la pena; o la relación se ha desgastado tanto que lo mejor es saber decir “que no” y afrontar de manera sincera y madura la ruptura “a tiempo” antes que la dualidad del querer y odiar, se vuelva sólo odio.

 

 

¿Hablan los abogados con el Juez antes del juicio de divorcio?

¿Hablan los abogados con el Juez antes del juicio de divorcio?.

No se trata de una obligación legal ni de ningún tipo de trámite procesal de derecho de familia, sino que es la práctica habitual judicial, en la que antes de comenzar el juicio de divorcio, separación, guarda custodia o modificación de medidas de cualquiera de las anteriores, el Juez suele requerir la presencia de ambos letrados para que pasen a la sala a poner de manifiesto brevemente sus perspectiva respecto del litigio y las posibles cesiones que sería posible realizar en aras del entendimiento respecto de cada uno de los hechos controvertidos.

Llegar a un acuerdo entre abogados delante del Juez antes del juicio
Acuerdo entre abogados

Nuestros abogados son tremendamente mediadores y conciliadores en todos aquellos casos en los que es posible, pues evidentemente existen algunos casos en los que la cesión es imposible por no poder aceptar algo diferente a lo solicitado, no cabiendo en ese caso otra opción que la de pasar a sala para celebrar juicio. En nuestro despacho de abogados contamos con mas de un 95% de procedimientos amistosos del total tramitados, siendo en un número residual de procedimientos en los que se debe de presentar el procedimiento contencioso, lo que se realiza con la mayor contundencia, pero con el debido respeto pues no existe necesidad de empeorar aún mas la relación entre los esposos. En la mayoría de los casos el principal problema no radica en el enfoque que tenga nuestro propio abogado, sino principalmente el letrado de nuestro ex marido o mujer, pues si no existe voluntad al respecto, la mediación será imposible. En nuestro bufete contamos con un gran número de expedientes que han llegado a juicio contencioso por no existir voluntad alguna de contrario por buscar puntos de encuentro que permitan el entendimiento de todas las controversias, o al menos reducirlas, lo que en procedimientos con hijos menores de edad puede suponer un verdadero drama familiar que suele perjudicar principalmente a los niños.

Negociación antes del juicio de los abogados con el Juez para intentar llegar a un acuerdo
Negociación antes del Juicio de divorcio

No existe obligación por parte del Juez de entrevistarse con los abogados de las partes justo antes de pasar al juicio, al igual que no existe un derecho letrado directo de la parte de tener esa audiencia, sino que forma parte desde nuestro punto de vista de las buenas prácticas judiciales, y que suele ocurrir casi siempre. Se trata de una oportunidad de buscar puntos de entendimiento, es muy importante que el discurso de cada abogado sea profesional, claro y contundente (al grano) pues evidentemente ello o bien supondrá reducir las cuestiones que se discuten en sala, o al menos crear un “prejuicio” en el sentido de conocimiento del caso por parte del Juez inmediatamente anterior a la celebración del juicio, lo que si se sabe enfocar desde el sentido común puede suponer un beneficio como condicionamiento previo positivo en el desarrollo del juicio y correlativamente en el fallo de la sentencia.

La mediación debe de ser la primera opción y sólo cuanto resulta imposible permitir que un tercero (Juez) resuelva nuestras disputas familiares por medio de la defensa de nuestros representantes (abogados) en el peor contexto posible, un juicio posterior a la ruptura, lo que supone que en algunos casos el dolor inherente al proceso haga que no merezca la pena el pleito ni aún obteniendo el mejor de los resultados posibles. La mediación debe de producirse desde el principio hasta el final del proceso, y de ser necesario incluso después para el correcto desarrollo de la regulación resultante del pleito. Lo mejor es la comunicación vía telefónica o por correo electrónico de los letrados, pero incluso antes de pasar a sala de audiencias la costumbre es llegar unos minutos antes para saludarse, conocerse en persona, tenderse la mano y tratar de buscar opciones y soluciones, lo que nunca debe entenderse como debilidad sino como fortaleza.

Negociación entre el Juez del divorcio y mi abogado y el de mi ex mujer o marido
Juez y abogados de divorcio

Lo que sucede en muchos casos y “queda fatal” es que en los casos en los que el Juez sí recibe antes de entrar a juicio a los abogados, estos no hayan hablado absolutamente nada y que se limiten a reproducir como papagayos lo que cada uno quiere, pues no es profesional, no están hablando los clientes, sino los abogados, que deben de superar la barrera del drama personal de los clientes que impiden la comunicación y poder ofrecer alternativas legales, pues existen, pero debe de existir voluntad en el letrado contrario y en ambos clientes, lo que en ocasiones no existe siendo imposible cualquier esfuerzo de mediación. La gran parte de las discusiones son innecesarias fruto de malos entendidos. La entrevista y negociación entre los abogados en presencia del Juez es diferente en cada caso, logrando en ocasiones evitar celebrarlo después de varias conversaciones (se sale de la sala para hablar cada abogado con su cliente, se vuelve a pasar, a salir… etc), pero dichas conversaciones entre abogados y Juez son a puerta cerrada sin que las partes tengan posibilidad de conocerlas personalmente. Si se debe de celebrar el juicio abogados, procuradores y clientes pasan a la sala y en ocasiones se suele realizar otro intento de mediación por parte del Juez, pero es mucho menos frecuente.

Impugnación de documentos en juicio de divorcio

Información sobre las posibilidades de impugnación de documentos aportados por el abogado contrario en el juicio de separación o divorcio:

Cualquier prueba documental aportada a un procedimiento de divorcio, separación, guarda custodia o modificación de medidas por lo contencioso es susceptible de poder ser impugnada por la parte contraria en cualquier fase del proceso (demanda, contestación, reconvención o mas documental en el acto del juicio) alegando una serie de cuestiones que se pasarán a exponer de una manera sencilla a continuación:

  • POR EXTEMPORANEO: Ser de fecha anterior a la contestación a la demanda, y por tanto poder haber sido presentada en su momento, supone una garantía procesal, de que en cada fase del proceso se han aportado las pruebas que existen hasta ese momento, y por tanto no se podrán retrotraer las pruebas con la incertidumbre jurídica que ello provocaría. Se exceptúan los casos en los que no se haya tenido conocimiento previo de los mismos o cuya obtención no se haya podido realizar con anterioridad.
  • POR NO GUARDAR RELACIÓN CON LOS HECHOS CONTROVERTIDOS: Ser irrelevante. Por ejemplo, un escrito redactado por un tercero en el que da su opinión de los motivos de la ruptura, puede ser autentico en su autoria y contenido, pero no es procedente para valorar la resolución que debe de elaborar el Juez, pues se trata de algo irrelevante, ¿qué mas dará lo que opine un tercero al respecto?, no tiene nada que ver con la controversia legal objeto de litis.
  • POR SU AUTENTICIDAD: No tener ningún tipo de sello ni firma. Por ejemplo un albarán o “recibí” de una supuesta empresa que no indica ni su CIF, ni su firma ni sello, lo que crea serías dudas de que se trate de un documento real y auténtico.
  • POR SU CONTENIDO: Al no poder comprobar que el contenido es cierto al ser un documento realizado por la parte contraria. Por ejemplo en los casos en los que se llevan impresos mensajes o correos electrónicos, sin que exista la garantía de poder cotejar en el acto del juicio la literalidad palabra por palabra al haber podido se susceptible de modificación, al tratarse de intereses contrapuestos de las partes.
  • POR VULNERAR LOS DERECHOS DEL PROPIO CLIENTE: Al revelarse cuestiones íntimas que puedan vulnerar el derecho a la propia imagen o dignidad de la persona. Por ejemplo pruebas que contengan intimidad sexual de la parte.
  • POR HABER SIDO OBTENIDOS DE UNA MANERA ILEGAL: Al no poder valerse de una ilegalidad para tratar de defender sus derechos. Por ejemplo pruebas que han sido sustraídas a la parte contraria sin su consentimiento.
Impugnación documental en juicio de divorcio y separación en España
Impugnación de documentos

El motivo se refuerza por el letrado que en el acto del juicio expone de una manera contextualizado por qué ese documento precisamente debe de ser rechazado por el Juzgado para que no forme parte de los Autos ni pueda ser valorado, pues en definitiva no procede y podría crear indefensión a la parte contraria. Cada juicio es diferente pues por la especial naturaleza de derecho de familia se pueden producir excepciones al respecto.