Separación o divorcio no queiro volver a ver a mi ex pero tenemos niños

No quiero ver a mi expareja pero tenemos hijos

No quiero volver a ver ni hablar con mi ex pareja pero tenemos hijos:

Separación o divorcio no queiro volver a ver a mi ex pero tenemos niños
Divorcio y separación con hijos

Cuando una ruptura es traumática no sólo se debe de tramitar un divorcio a ser posible un divorcio barato lo menos conflictiva posible, sino que además se deben de tratar de resolver las vinculaciones existentes, siendo sencillo en lo que se refiere al reparto de enseres, de préstamos y deudas, de dinero, de propiedades inmobiliarias y vehículos.. etc, pero en cambio no es así en el caso de los hijos comunes.

En casos de divorcio y separaciones matrimoniales
No ver a mi ex pareja madre de mis hijos

Los matrimonios separados o divorciados con hijos comunes menores de edad pero también mayor dependientes económicamente, deben de ser conscientes de que por responsabilidad parental deben de mantener relación con su ex pareja y padre o madre de los hijos hasta que pues es necesario para la coordinación en las tareas de cuidado, educación y toma de decisiones de la vida de los niños.

Gestión de relación con ex pareja:

Divorcio y separación cunado la relación con la ex es complicada
No ver a mi ex pareja padre de mis hijos

Es muy complicado gestionar la relación con una ex pareja sentimental cuando hay hijos comunes, pero no podemos tratar, salvo casos graves, de dejar de ver o hablar con nuestra ex pareja por tener hijos comunes, pues debemos de valorar el cuidado y atención de nuestros hijos por encima de nuestra reticencia a relacionarnos con nuestro ex.

Si no hubiéramos tenido un hijo o hija con nuestra ex pareja podríamos optar por no relacionarnos con él o con ella y desecharlo o desecharla de todas las facetas de nuestra vida, pero desde el momento en el que hemos decidido tener un bebé con esa persona (o a pesar de no haberlo planeado ha venido después de una relación sexual a la que nos hemos expuesto) debemos de ser conscientes de que nos va a suponer sacrificios personales.

No podemos indignarnos y justificar con la actuación de nuestro ex o cualquier otro tipo de circunstancias que «no quiero volver a ver o hablar con mi ex», pues no es algo posible ni viable, habiendo hijos pueden existir un sin fin de incidencias que haga necesario el contacto, y no podemos utilizar de mensajero al niño ni tampoco podemos pretender que no teniendo relación con el padre o madre de nuestro hijo común las cosas vayan mejor, pues suele ser todo lo contrario, lo que hay que aprender es a gestionar de manera inteligente la relación, pero no tratar de cerrarla, pues suele ocurrir en momentos de rabia o frustración, y la vida de un niño debe de estar regida por la estabilidad por encima del orgullo de las partes.

Pautas, consejos y recomendaciones para llevarme bien con mi ex pareja:

Alguna de las pautas positivas e importantes son:

  • Sólo tratar con nuestra ex cuestiones relativas a los hijos, no entrar «al trapo» de cuestiones de pareja, opiniones, impresiones, reproches… etc. Las entregas de los hijos no es el momento de airear las desavenencias.
  • No enfadarse con nuestra ex ni con nuestros hijos en caso de cuestiones sobrevenidas e imprevistos.
  • Si la relación es mala, tratar de cumplir con la regulación establecida de la manera mas estable posible y literal posible pues eso relucirá el contacto y beneficiara el equilibrio de la relación.
  • No provocar a nuestro ex, en ningún caso hacer aquellas cosas que no nos gusta que nos estén haciendo, pues eso generará una cadena de «acción reacción» que normalmente supone que a relación se deteriore aún mas y acabe siendo horrible para todos (afectando a los niños) perdiendo la comunicación e incluso la razón de ser inicial del conflicto que pasa a un segundo plano pues la situación «se va de las manos».

No quiero ver ni tener que hablar con mi ex pero tenemos un hijo.

Diferencia entre exploracion judicial de hijos menores e informe psicosocial

Diferencia entre exploración judicial de hijos menores e informe psicosocial:

En los procedimientos de derecho de familia se puede recabar la intervención de los hijos comunes menores en el proceso judicial, lo cual debe de relegarse a los casos en los que sea indispensable, pues evidentemente ningún niño se merece tener que pasar por un Juzgado debido a que sus padres no son capaces de ponerse de acuerdo en su separación. Para entrar a profundizar algunas interrogantes:

¿Para qué deben de ir los hijos al Juzgado?. Puede ser por ser requeridos para exploración judicial o informe psicosocial, sólo esas dos posibilidades en procesos de divorcio, separación o guarda y custodia ordinarios.

Exploración judicial de niños:

¿Qué diferencia existe entre exploración judicial e informe psicosocial de los niños?

A continuación lo expondremos de manera sintáctica y de la manera más entendible posible.

Exploración judicial:

Puede ser por tener que ser explorados (oídos entrevistados por el Juez o el Juez y el Fiscal) antes de la celebración del juicio, lo que de producirse es a puerta cerrada y por existir controversia en cuanto al tipo de custodia entre progenitores, el resultado de dicha actuación judicial es secreto para salvaguardar los derechos de los menores, pero será utilizado por el Fiscal para realizar su petición y el Juez para realizar su resolución (Auto o Sentencia), lo que crea cierta indefensión a las partes por no poder rebatir las valoraciones que han creado el desvalor positivo o negativo de la exploración de los niños al ser secreta.

Informe psicosocial:

Además, puede ser por tener que ser oídos entrevistados por un psicólogo y trabajador social en el cauce de la realización de un informe psicosocial, que para realizarse debe de ser solicitado por la representación procesal de alguna de las partes (el abogado del padre o madre), entrevistando a padres e hijos y realizando el informe escrito con conclusiones que recomiendan un tipo concreto de sistema de custodia, pudiendo incluso solicitar las partes que acudan los profesionales que han confeccionado el informe a sede judicial para ratificarse en el contenido del informe y poder ser preguntados por los letrados de ambas partes.

¿Puedo impedir que los niños vayan al Juzgado si lo ha pedido su padre o madre?

No, pues cuando se solicita por la otra parte y acepta por el Juzgado no hay posibilidad de oposición.

En la medida de lo posible debe de dejarse a los niños ser niños.

¿Cuando se pide el informe psicosocial?

Hemos de aclarar que sólo se solicitará cuando exista una controversia relevante en la regulación paternofilial a establecer respecto de los hijos comunes.

El más recurrente es la petición de diferentes tipos de custodia: Custodia compartida, custodia paterna o materna.

También puede ser por limitaciones de visitas de algún progenitor y cuestiones asimiladas.

Es de destacar también que debe de ser solicitado por el Ministerio Fiscal o las representaciones procesales de cualquiera de los progenitores.

Información psicosocial y exploración judicial

 

¿Legalmente se puede obligar a un padre a ver a su hijo?

¿Legalmente se puede obligar a un padre a ver a su hijo?

Las rupturas con hijos menores de edad no son sencillas, pero siempre son mejores las soluciones amistosas, nuestro despacho de abogados está especializado en gestionar y tramitar procesos de divorcio amistoso y también resolución de controversias y problemas de aplicación práctica de la regulación familiar.

El derecho de visitas de los hijos y los padres cuando hay problemas en la separación o el divorcio
¿Se puede obligar a un padre o madre a ver a sus hijos?

Todo padre y madre que se divorcia suele tener una regulación paternofilial que establece los momentos en los que tendrá derecho a estar en compañía y cuidado de los hijos comunes, pero. ¿Qué ocurre en los casos en los que el padre o madre al que se le ha otorgado un determinado derecho de visitas no lo cumple?.

Normalmente el problema es todo lo contrario, que ambos progenitores discuten por pasar mas tiempo con los niños del que el otro progenitor le permite, pero, en los casos en los que es justamente al revés, y precisamente el padre o madre quiere estar menos tiempo del establecido en convenio regulador de mutuo acuerdo o sentencia contenciosa, ¿es legal?, ¿Qué se puede hacer?.

¿Legalmente se puede obligar a un padre a ver a su hijo?

Se puede instar una ejecución de sentencia para obligar al progenitor a cumplir forzosamente la resolución judicial, pero. ¿Se puede obligar a un padre o madre que no puede o quiere estar con sus hijos a que lo esté obligatoriamente por imperativo legal por cumplimiento forzoso de resolución judicial?.

Desde nuestro punto de vista no, pues estar con los hijos debe de ser una prioridad y deseo propio, no debiendo de obligar a nadie a estar con sus hijos si no tiene interés en estarlo, o directamente no quiere hacerlo.

El resultado con una ejecución de titulo judicial será la aplicación de multas, y derecho a modificar dicho derecho de visitas en un proceso de modificación de medidas, pero realmente el amor de un padre o madre por sus hijos no debería de solicitarse, pues si lo desea puede disfrutar de la compañía de sus hijos, y de no ser así, la mejor opción suele se dejarlo estar para no forzar a un progenitor a estar con unos hijos con los que no tiene interés de estar, pues pueden producirse situaciones de desatención que son aún peores para los menores.

¿Se puede obligar a un padre ver a su hijo?

Legalmente ya hemos dicho que se puede instar un proceso de ejecución para obligar a un padre o madre a ver a su hijo, pero realmente es una cuestión muy delicada y por desgracia muy frecuente. Probablemente el proceso más recurrente posterior al divorcio sea aquel que trata de reclamar al otro progenitor el cumplimiento de la regulación de la separación o divorcio.

El divorcio o separación supone el distanciamiento de ambos esposos, pero no debería de suponer un perjuicio de la relación entre padre y/o madre respecto de sus hijos, pues estos últimos no son responsables de la ruptura de sus padres. Nosotros podemos ayudarte como abogados de divorcios con vocación y experiencia en la materia.

En el proceso de ejecución se puede solicitar incluso apercibimiento de delito de desobediencia, por no cumplir la resolución judicial. No suele estimarse en la mayoría de los casos, pero está previsto en la ley y sí se aplica en casos de incumplimiento reiterado y que se considere especialmente grave.

Habrá que estudiar caso por caso y evidentemente será muy diferente aquel padre que no pueda cuidar a los hijos por imposibilidad médica o laboral, que aquella que sea caprichosa y sin justificación alguna.

¿Puedo obligar al padre de mi hijo a verlo?

Esta pregunta evidentemente es aplicable tanto a padres como madres, pero como mayoritariamente ocurre con los padres lo enunciamos tal y como nos lo suelen preguntar.

De hecho dicha premisa la podemos leer con naturalidad, pero tiene cierto matiz posesivo. El niño no es ni tuyo ni mío, es nuestro, lo hemos enunciado así, para tratar de crear conciencia al respecto, pues cosificar a los niños genera grandes problemas familiares, enfrentamientos entre progenitores y desarraigo de hijos y progenitores.

Cuando una persona se está planteando si puede obligar al otro progenitor que es padre o madre de su hijo a verlo, ya estamos partiendo de la base del lenguaje mal utilizado, pues el niño no nos pertenece, no es un objeto ni una cosa y los derechos, obligaciones y responsabilidad es de ambos padres.

Es muy común hablar de mi hijo cuando es algo que consideramos que nos pertenece por tener un matiz positivo, y en cambio también hablar de su hijo, cuando existe un matiz negativo, como por ejemplo haber roto algo, suspendido en los estudios, tener gastos… etc etc.

Instintivamente modulamos nuestro lenguaje sin darnos cuenta y por ello debemos de tender a compartir lo bueno y lo malo del niño y tal vez si estamos planteándonos obligar a cumplir el derecho de visitas al otro progenitor algo falla.

Debería de ser algo natural que los padres y madre quieran estar juntos y compartir sus vidas de la manera más amplia, cuando no es así, probablemente estamos forzando un contacto que no será ni positivo para el padre ni para el hijo.

Lo mejor es mediar y ser flexible sin llegar a situaciones de abuso por ninguna de las partes. Ni obstaculizar ni alienar a los hijos para que puedan seguir con sus vidas de la manera más natural posible.

se puede obligar a un padre a convivir con su hijo
Régimen de visitas de los hijos

Legalmente se puede obligar a un padre a ver a su hijo. ¿Se puede obligar a un padre a convivir con su hijo?

Estás cuestiones deben de analizarse caso por caso pues el divorcio y las medidas de los hijos comunes deben de ser un traje a medida, o lo que es lo mimo, adaptar la regulación que más beneficia y necesaria para los niños en función de las posibilidades familiares.

¿Los padres pueden obligar a sus hijos a hacer algo que no quieren?

Depende de lo que sea, por ejemplo, evidentemente los padres y madres pueden obligar a que los hijos vayan al colegio. De igual manera, pueden obligarles a ir al médico o recibir cualquier medicamento o tratamiento médico. Evidentemente en estos casos no se podrá preguntar a los hijos si caprichosamente les apetece, o no.

En cambio, para cuestiones que no sean preceptivas, como por ejemplo ir a una actividad extraescolar no necesaria o cualquier otra cuestión prescindible, no se podrá obligar, pues ello requeriría forzarlos para algo innecesario.

Hay que estimular positivamente a los niños para que tengan la educación correcta y condicionada hacia aquello que es positivo buscando el equilibrio y la estabilidad. Pero sin llegar a tener que obligar a aquellas cosas que no sean esenciales para el correcto desarrollo para la vida de los hijos.

Evidentemente ir con el otro progenitor es una cuestión esencial y se debe de condicionar positivamente la relación, pero forzar a los niños y pretender obligarlos a ello suele ser contraproducente. Lo mejor suele ser buscar una adaptación progresiva con colaboración por parte de ambos progenitores.

legalmente se puede obligar a un padre a ver a su hijo
Obligar a un niño a estar con sus padres

Se puede obligar a un hijo a ver a su padre o madre:

Lo hemos intentado explicar desde el punto de vista del padre cuando es el padre quien no quiere ver al hijo, por desinterés o por imposibilidad.

Pero en cambio. ¿Qué ocurre cuando es el hijo el que no quiere irse con el padre o la madre?

Debemos de ser especialmente cuidadosos para tratar de reconducir la relación con cooperación parental entre los progenitores, condicionamiento positivo y si es necesario ayuda profesional.

No se puede obligar a un hijo a ver a su padre o madre de no querer hacerlo, pero tampoco se puede aceptar el primero «no quiero» del niño, pues evidentemente el niño no puede decidir si le apetece o no ir con el padre o madre, simplemente en aquellos casos que existan dificultades tratar de mejorar la relación de menos a más hasta restituirla.

No por tener una sent4encia que nos otorgue un derecho de visitas supone que podamos ejercerlo de cualquier manera. El fin no justifica los medios y no podemos ni debemos llevarnos a la fuerza a los niños pues probablemente estemos perjudicando aún más la relación.

Cada caso es muy diferente y cada caso siempre tendrá una mejor posibilidad para que la relación con ambos progenitores pueda mejorarse y potenciarse de la manera más saludable posible.

Separación con problemas de comunicación con los hijos

Mi hijo no quiere hablar conmigo por teléfono

¿Qué hago si mi hijo no quiere hablar por teléfono conmigo?

Separación con problemas de comunicación con los hijos
Problemas de comunicación con los hijos

La relación de un padre o madre con su hijo es única y especial, de manera que es perfectamente posible la relación de padres que no hablan por teléfono con sus hijos, al igual de relaciones que principalmente o al menos de un modo importante basan la relación en poder hablar por teléfono. No hay nada escrito al respecto, indicen múltiples factores, pero como normal general:

  • Hay que incentivar positivamente al niño y predisponerse a poder comunicarse de modo natural. No se trata de una predisposición de una sola de las partes, sino de ambos progenitores que deben de animar a mejorar la comunicación.
  • No hay que presionar a los niños, suele ser contraproducente: En muchos casos el hijo o la hija no quiere hablar por teléfono precisamente por algún incidente o no haber superado o aceptado alguna situación (normalmente la ruptura sentimental de sus padres), y al forzar y pretender obligar a ello, en vez de mejorar la situación, empeorará aun más.
  • Se debe de buscar cuál es el origen de dicha reticencia a la comunicación: Puede ser un mal entendido, que el niño esté atravesando un problema que le haga retraerse, que exista algún elemento de distorsión (terceras personas que ejercen influencia negativa… etc).
  • Si se considera que la relación telefónica no es acertada: Tratar de mejorar la relación en persona, que es la mas importante, o aprovechando las nuevas tecnologías, mostrando interés por lo que sea importante para el niño o niña: Aficiones, deportes, música, manualidades etc.
Contactar con mis hijos
Contacto con los hijos

Si está leyendo esto es por ser el padre o la madre y estar preocupado por no poder hablar con los hijos, debe de darles un tiempo, no agobiarles y ponerse en su lugar, pues en adolescencia y «edad del pavo» nada es fácil y se debe de apoyar a los hijos del modo que los hijos necesiten, habiendo un sin fin de alternativas a la vía telefónica.

Se debe de dar prioridad a lo que cada niño quiera y necesite por encima de lo que quiera el padre o madre, y mas aún del conflicto existente entre progenitores que debe de mantenerse al margen y no pretender utilizar al hijo como mensajero de las desavenencias de padres, de las que no se debe de hacer partícipes, las típicas frases de «pues dile a tu padre», «pues le dices a tu madre»…. etc.

Mi hijo no quiere hablar conmigo

Que hacer cuando un hijo no te quiere hablar

Cuando un hijo no quiere hablar con la madre o con el padre es que algo falla. Hay problemas que son fruto de la edad de los niños o reacciones naturales a la ruptura de sus progenitores.

Pero, ni se puede permitir todo, ni se debe de obligar a los cónyuges.

Es como si un niño dice que no quiere ir al colegio, evidentemente no es algo que el niño pueda decidir, el niño tiene que ir al estudio quiera o no quiera.

Si el problema es que un hijo no te quiere hablar ni hay que mostrar la misma actuación (sería ser infantil, ponerse a su altura) ni agobiarle. Normalmente se pasa con el tiempo y mantener la relación cordial entre los esposos y la coordinación es fundamental. Si los progenitores se enfrentan perjudicarán más aún a los hijos y en muchos casos el problema es la mala relación de los progenitores.

En caso de persistir o percibir actitudes inadecuadas, no cabrá otra opción que acudir a un profesional, lo mejor es un psicólogo experto en problemas infantiles y en familias separadas.

Será muy diferente el enfoque de que nuestro hijo no quiera hablar con nosotros que con el otro progenitor, su madre o su padre.

Mi hijo no quiere hablar con su padre o su madre

Cuando el niño tiene reticencia a relacionarse con el otro progenitor, sea la madre o el padre, debemos de predisponer positivamente al hijo a mejorar poco a poco la relación con su padre o madre.

Por mucho que hagamos nosotros, si el problema es respecto del otro cónyuge, el que tiene que tomar medidas es él o ella.

Lo que no se debe es engañar al niño con proyectos o planes que no dependen de nosotros y que para el caso de que no se cumplan las expectativas del niño, en vez de mejorar la relación, el niño se puede frustrar y será aún peor esa situación.

Mi hijo no quiere hablar conmigo

Cuando el problema es en primera persona y nuestro hijo al progenitor que rechaza es a nosotros, será aún más doloroso y nos puede crear una gran impotencia.

No es lo mismo ver el problema respecto del otro progenitor que respecto de nosotros mismos.

No es que haya una opción mejor o peor, pues ambos casos son idénticos, el rechazo del menor a uno de los progenitores, no será peor que el hijo rechace a su padre o su madre, es la misma situación y el menor y los progenitores tienen el mismo derecho a relacionarse y ambos son igualmente necesarios sin distinción.

La vida da muchas vueltas y lo que cambia será el enfoque subjetivo de cada uno de los esposos.

Hay que luchar y esforzarnos por mejorar la relación con ambos seamos nosotros el progenitor rechazado, o el otro. Evidentemente nos dolerá más si las sufrimos en primera persona, pero la situación es la misma y la solución será la misma.

Mediación familiar, paciencia y de no ser suficiente, mediación profesional.

Hasta aquí nuestros consejos como abogados de divorcio.

Rechazo de hijos a padres y madres

¿Por qué mi hijo no quiere hablar conmigo?

Cada caso será diferente, pero deberemos de tener en cuenta de que puedan existir motivos aparentes y motivos ocultos que sólo se podrán apreciar estudiando detenidamente el caso y de ser necesario, con el apoyo de profesionales.

Psicólogos familiares pueden ayudarte mucho a entender porque un hijo no quiere hablar con su padre o madre para atajar a tiempo la situación y reponer a la normalidad la relación paternofilial lo antes y mejor posible.

¿Cómo hablar con un hijo que no quiere hablar?

Con mucha paciencia y mucho tacto para evitar que la situación puede acabar siendo contraproducente.

¿Cómo hablar con un hijo o hija que no quiere hablar conmigo? Básicamente cómo sea posible, tanto por necesitarlo así el hijo como por poder desarrollarlo en esos términos el padre o madre.

En ocasiones la precipitación por querer recuperar la relación con el niño o niña rápido, puede suponer que los niños se agobien y nosotros nos frustremos.

Cada caso será diferente, pero con tiempo de calidad, más que cantidad de cantidad, se podrá reconducir la situación, en muchos casos sin entender bien el motivo por el que en su día se empeoró la relación y después se mejora.

Somos los padres y madres, debemos de comportarnos como adultos y dar un buen ejemplo a los niños, no tensando la cuerda que nos separe de ellos pero sin soltarla, un equilibrio que en ocasiones es muy complicado de gestionar y llevar a la práctica.

Mi hijo no quiere hablar conmigo por teléfono, madre o padre.

Preguntas y respuestas más frecuentes:

Mi hijo no me llama por teléfono

Porque mi hijo no quiere hablar conmigo

Mi hija no quiere hablar conmigo

No quiero hablar con el padre o madre de mi hijo.

 

Comprar a los hijos con regalos, padres y madres separados

Comprar a los hijos con regalos, padres y madres separados:

Por desgracia en nuestro despacho de abogados vemos regularmente a padres que pretenden «hacer méritos» y comparar regalos a los hijos comunes antes, durante o después del divorcio o separación, para considerarse mejores padres o madres, pero en cambio desatienden otras facetas no menos importantes como son los cuidados personales, educación, visitas, ayuda escolar, apoyo paterno o materno… etc.

Un niño no está preparado para entender la relación entre sus progenitores, a la de él mismo con su padre y madre, y evidentemente cualquier regalo será agradecido, pero evidentemente no es la mejor manera de educar a un hijo.

En muchos casos, el problema es que suelen existir malos entendidos y conflictos entre progenitor custodio, y el no custodio que regala algo que cuesta mas dinero del necesario y no supone la mejor opción para el niño o niña, considerando que no es lo más necesario en ese momento, pues no sirve de nada que tenga una videoconsola, ropa de marca… etc, si tiene otras carencias de cosas básicas.

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Comprar con regalos a los hijos

No se mide la felicidad de un hijo por los regalos que recibe, ni lo buen padre o madre que es cada uno de los progenitores se mide en función de sus respectivos regalos (más bien refleja que son personas vacías), pues supone dinero, y las mejores cosas de la vida no valen dinero, y en ocasiones se descompensan, y los hijos se acostumbran a recibir sus regalos y pueden llegar a ser materialistas y egoístas, y no tener una adecuada escala de valores de la vida.

Régimen de visitas de los hijos con orden de alejamiento

Régimen de visitas de los hijos con orden de alejamiento:

En los casos en los que por sentencia se ha establecido una orden de alejamiento entre una pareja o matrimonio con hijos, es compleja la organización para el régimen de visitas de los menores.

En los casos de violencia de género, el padre, tiene derecho a estar al cuidado y compañía de los hijos comunes en un determinado periodo de tiempo conforme la propia resolución que establece la orden de alejamiento (o incluso ninguno si los hechos fueran especialmente graves), pero no puede acercarse a la madre, que evidentemente suele ser la persona con la que suelen estar a los efectos de entrega y recogida.

Prohibición de aproximación y comunicación:

La prohibición puede ser de aproximación y comunicación pudiendo ser violencia familiar en la que sea establecida la medida cautelar respecto de padres o madres.

Cada caso es diferente y habrá que estudiarlo de modo individualizado, pero en general, será conveniente realizarlo en un punto de encuentro, o en su defecto por medio de un familiar o allegado que permita la adecuada entrega y recogida evitando el contacto directo entre ambos progenitores.

En los casos en los que se prohíbe el acercamiento se suele establecer unos determinados metros, trescientos, quinientos, o lo que corresponda, pero además se suele establecer la prohibición de comunicación lo que entorpece enormemente el entendimiento.

Cualquier necesidad de contacto relativo a retrasos en la entrega y recogida de los hijos comunes menores de edad por eventualidades (retrasos del transporte público, atasco, pinchazo de una rueda del coche… etc) también complica la situación, lo que supone la necesidad de que terceros intervengan para poder favorecer el entendimiento en beneficio principalmente de los menores.

Orden de alejamiento de violencia de género de padre a madre
Visitas con hijos en caso de orden de alejamiento

Orden de alejamiento de un padre hacia su hijo:

En el caso de que la orden de alejamiento no sea del padre respecto de la madre, sino que sea respecto del hijo común la situación es muy clara, no cabe ningún tipo de régimen de visitas.

Debemos de distinguir entre órdenes de alejamiento temporales establecidas mientras se gestiona el procedimiento correspondiente, y aquellas medidas concretas por resolución definitiva.

Hemos de dejar claro que la normal general es que no se establezcan órdenes de alejamiento de este tipo salvo que concurra una causa grave muy justificada.

En los casos en los que el padre quiere ver al hijo y existen motivos que justifiquen la limitación de la relación paternofilial, suele suponer la realización progresiva en un punto de encuentro.

Cada caso es diferente y por lo importante y sensible de la materia se debe de consultar de manera individualizada.

Lo importante en definitiva será proteger a los niños.