Problemas de falta de comunicación en la pareja

Los problemas de falta de comunicación pueden ser el germen de una relación desagradable, inestable y que pueda incluso acabar en separación o divorcio.

Toda relación de pareja debe de basarse en el amor, el cariño y el respeto.

En los casos en los que hay problemas de comunicación, las palabras y los silencios pueden entremezclarse de manera que sea percibida la realidad de manera diferente por cada uno de los esposos que interprete de una manera distorsionada la relación.

Consecuencias de la falta de comunicación en pareja

Las consecuencias de la falta de comunicación en la pareja son el malestar mutuo, la falta de entendimiento y en muchos casos la desilusión y desenamoramiento por una mala gestión emocional de la ruptura.

Puede existir una separación o unas ganas de separarse de una manera evitable, pues la falta de comunicación lo que hace es que la vida individual y conjunta no evolucione hacia donde se quiere libre y conscientemente, sino en muchos casos hacía derroteros no decididos por la falta de comunicación en pareja.

La mala comunicación en la pareja

La mala comunicación en la pareja en ocasiones no se deriva de problemas reales, sino que en muchos casos se tratan de pequeños detalles que no se saben gestionar y que de la nada van creciendo como una bola de nieve.

Si se saben cortar de raíz el problema en origen no crecerán y por tanto nunca podrán deteriorar la relación de pareja.

Una mala comunicación puede perjudicar cualquier tipo de relación: Amistad, familia, laboral… etc, pero una relación sentimental de pareja es especialmente vulnerable a los problemas de comunicación pues pueden perjudicar el principio de confianza mutua.

Algunas parejas y matrimonios tienen la sensibilidad de, quiero separarme pero tengo miedo, pero en muchos casos lo primero sería tratar de resolver los malentendidos de manera constructiva y en positivo.

Problemas de pareja discusiones constantes
Consecuencias de la falta de comunicación en pareja

Problemas de pareja discusiones constantes

Los problemas de pareja y discusiones constantes pueden minar a toda persona y a toda pareja que no sepa separar la pareja de las cuestiones que afectan a la pareja.

Los problemas son inevitables, pero la actitud adecuada puede minimizarlos y fortalecer la relación. En cambio, una actitud inadecuada, lo que puede hacer es dinamitar la ruptura precipitando y potenciando las controversias.

Cómo saber si tu matrimonio ya no funciona

Un matrimonio no funciona cuando la convivencia y el tiempo compartido deja de ser algo querido y satisfactorio y el tiempo separados pasa a ser el que nos hace sentir mejor.

Cuando sentimos que estamos mejor separados que juntos.

En aquel punto del matrimonio en el que lejos de compartir un proyecto deseado, pasamos a replantearlo y sentir dudas e inseguridades.

¿Cómo saber si un matrimonio no tiene futuro?

Un matrimonio no tiene futuro cuando nos planteamos plantes y proyectos individuales y tendemos a evitar aquellos compartidos.

Un matrimonio debe de ser libre y querido. Cunado un matrimonio se estanca y deja de ser aquel proyecto inicial, debemos de replantearnos si tiene, o no, futuro.

Tal vez para nosotros pueda tener futuro, o para nuestra pareja. pero un matrimonio no tendrá realmente futuro ni será viable si uno de los esposos no siente que tenga recurrido en el tiempo.

¿Por qué se acaba un matrimonio?

Un matrimonio se acaba por la decisión de uno de los esposos que por sus motivos personales e íntimos llega a la conclusión de que ha querido dejar de compartir su proyecto sentimental con su cónyuge.

¿Cómo acabar un matrimonio que ya no funciona?

La manera de acabar un matrimonio cuando ya no funciona, es con respecto, lealtad y sinceridad.

Yendo de frente y tratando de enfocar la cuestión de una manera lo más saludable posible, para evitar que la rabia y los reproches que puedan afear la ruptura, que ya de por si sola suele ser bastante dolorosa, como para complicarla aún más sin necesidad.

Diferencia entre separada y divorciada

La diferencia entre separada y divorciada es que la separada tendrá suspendido el matrimonio pero no obstante, seguirá existiendo, mientras que la divorciada lo tendrá disuelto y por tanto habrá finalizado.

En la práctica una persona separada no podrá volver a contraer nuevo matrimonio, pues aun sigue manteniendo el vínculo matrimonial; mientras que la divorciada si podrá volver a casarse de nuevo habida cuenta de que no le une ningún vínculo matrimonial.

Diferencia entre separación y divorcio en España

La separación y divorcio son procesos totalmente diferentes. Los efectos de la separación y el divorcio son muy parecidos, pero tienen una gran diferencia, con la separación el matrimonio se suspende temporalmente pero sigue existiendo, mientras que con el divorcio se disuelve definitivamente.

Un separado sigue casado

Un separado sigue casado y por tanto tendrá tres opciones en su continuidad del estado civil:

  • Seguir separados hasta la muerte de alguno de los esposos.
  • Tramitar el divorcio que pondría fin al matrimonio definitivamente.
  • Gestionar una reconciliación matrimonial, eso sí, pasarían a ostentar separación de bienes.

Información de requisitos para volver a casarme.

Diferencia separación o divorcio pensión de viudedad

No existe diferencia entre la separación y divorcio en lo que se refiere al derecho de cobro de la pensión de viudedad.

La pensión de viudedad la puede cobrar el cónyuge viudo o viuda. A pesar de ello, estando separados o divorciados también existirá derecho al cobro de la pensión de viudedad si concurren una serie de requisitos destacan:

  • Que exista una pensión compensatoria vigente a cargo del cónyuge que fallece y en favor del otro.
  • Que haya existido una situación de violencia de género.
Separación o divorcio en España
Diferencia entre separarse o divorciarse

Cómo saber si estoy separado o divorciado

Lo normal es saber perfectamente el estado civil, pero si tiene dudas, lo mejor es consultar el certificado literal de matrimonio.

El certificado literal de matrimonio lo podrá solicitar en el Registro Civil en el que esté inscrito su matrimonio y en él constará de manera actualizada cuál es su estado civil en nota marginal en el margen izquierdo o en la parte final del certificado.

De no constar ninguna inscripción, estará casado.

De constar una inscripción habrá que consultar en qué consiste. Puede ser una rectificación o actualización de datos o un cambio de régimen económico matrimonial.

Pero si existe anotación en la que conste separación o divorcio, usted estará separado o separada o divorciado o divorciada, constando los datos esenciales del proceso en dicha anotación.

Diferencia de precio entre separación o divorcio

Cada despacho de abogados y procurador tendrá sus propios precios y minutas, pero realmente el servicio de separación o divorcio supone el mismo trabajo profesional, por lo que debería de suponer el mismo coste y precio, sin que por el hecho de que se trate de separación o divorcio su precio deba ser superior o inferior.

De hecho, en nuestro bufete de abogados los honorarios son los mismos con independencia de que se trate de un proceso de separación o divorcio.

Honorarios Abogados Cebrián

¿Qué es mejor separarse o divorciarse?

No es mejor o peor separase o divorciarse, se trata de procesos y efectos diferentes en cada caso.

En unos casos será más recomendable la opción de separarse, en otras divorciarse y en otras optar por mantener el matrimonio y no tramitar ningún proceso.

Abogados de divorcio express

Divorciarse o separarse sin dinero

Me quiero divorciar o separar pero no tengo dinero

Me quiero divorciar o separar pero no tengo dinero

Intente mantener la calma y cordialidad familiar y asesórese con un abogado de su confianza para conocer los derechos y obligaciones familiares y las mejores opciones amistosas de mutuo acuerdo adaptadas a las necesidades de su matrimonio e hijos.

Hay muchas personas que necesitando divorciarse lo pasan mal a repetirse una y otra vez:

Si me separo no tengo dónde ir.

Me quiero divorciar pero tengo miedo.

Pues bien, siempre existe una solución mejor de entre todas las demás opciones y es por ello que conviene hablar con abogados de familia especializados para buscar las mejores soluciones para su caso.

Divorciarse o separarse sin dinero
Divorciarme teniendo problemas de dinero

Son muchas las personas que se quieren divorciar pero no tienen dinero para costearlo, pues en el proceso de divorcio no sólo existe un gasto de tramitación de proceso, sino normalmente un esfuerzo añadido de poder desarrollar la vida por separado.

En esta tesitura, después de estar atravesando una crisis económica sin precedentes derivada de la crisis sanitaria, muchas familias están en riesgo de exclusión social tanto juntos como separados.

En ese sentido, hemos de destacar la posibilidad de solicitar abogado de oficio.

Los abogados de oficio en ocasiones son percibidos por parte de la sociedad como un profesional que va a tender a implicarse o dedicarse en menor medida a cada caso que un abogado de confianza (privado). Pues bien, eso no es así, pues contamos con una excelente abogacía en España con abogados profesional y que como norma general muestran la misma dedicación con cada caso.

El abogado de oficio precisamente es un servicio en aplicación del derecho a la tutela judicial efectiva de cara a permitir el acceso a la Justicia a las personas menos pudientes y que tienen una situación económica limitada. Pues bien, el abogado de oficio precisamente está para las personas que necesitan asistencia jurídica pero no tienen medios para costearla.

¿Quiero divorciarme o separarme pero no tengo dinero?

Si se está haciendo esa pregunta, tenga muy presente y estudie la posibilidad de solicitar abogado de oficio. En el siguiente enlace podrá consultar información en relación a los requisitos económicos que se requieren para la concesión en el ICAM: Requisitos para la concesión de abogado de oficio.

Estamos orgullosos de pertenecer a la profesión de la abogacía y del gran trabajo que prestan los abogados del turno de oficio. Les animamos a confiar en ellos.

Nuestro despacho de abogados no interviene en el turno de oficio, sino que presta servicios muy concretos a precios muy concretos.

Ofrecemos consultas gratuitas y procesos de divorcio de mutuo acuerdo en cualquier Juzgado de España por 150 euros por cónyuge, incluyendo abogado, procurador e IVA.

Me quiero divorciar o separar y no tengo dinero

Si se quiere divorciar pero no tiene dinero, debemos de diferenciar dos situaciones muy diferentes.

No tener dinero para pagar el proceso de divorcio o separación y no tener dinero para poder desarrollar vidas separadas ambos cónyuges después de la separación o el divorcio.

Necesito divorciarme o separarme, pero no tengo dinero para el divorcio:

Como ya hemos indicado, puede recurrir para el proceso de divorcio (tanto de mutuo acuerdo como contencioso) a abogado de oficio o a un abogado privado, pues al igual que nuestro despacho, existen grandes abogados a lo largo de la geografía española que se adaptan a las posibilidades de los clientes en sus minutas y que podrán intentar darle las facilidades que necesitan.

Necesito divorciarme o separarme, pero no tengo dinero para hacer vidas por separado:

Si usted necesita divorciarse, pero el problema es que en el matrimonio no existe capacidad económica para cubrir los gastos que se derivan de hacer vidas separadas, tenemos un gran problema. Muchas familias tienen grandes dificultades para poder llegar a fin de mes estando juntas, de manera que lógicamente por separado tendrán mayores dificultades. El mayor gasto que suele limitar un proceso de divorcio es el hecho de pasar a ostentar domicilios diferentes, de manera que salvo que existan dos soluciones habitacionales, deberán de costear dos viviendas, lo que evidentemente afectará a la calidad de vida familiar y a su liquidez y capacidad de ahorro.

Cómo divorciarme o separarme sin dinero

Los gastos de divorciarse son accesibles, ya sea con abogado de oficio (en ese caso literalmente gratis) o con abogados como el nuestro con precios económicos. Por ello, el problema que se está produciendo en muchas familias que quieren divorciarse o separarse, ya no es el no poder costear el proceso, sino no poder hacer frente a vidas separadas.

A ello afecta mucho la situación de crisis económica que estamos atravesando, pero además muchas familias tienen un gran nivel de gastos lo que hace que con la reducción de ingresos se produzcan grandes desajustes, con el gran peligro de llegar a situaciones de vulnerabilidad a pesar de tener trabajo.

Por ejemplo:

Una familia media formada por 4 miembros, dos padres y dos hijos si ambos trabajan con un sueldo de 1.200 euros cada uno de ellos, tendrán una capacidad familiar conjunta de 2.400 euros que permitirán satisfacer las necesidades familiares.

En cambio, si cada uno de los cónyuges pasa a residir por separado y tienen que costear una vivienda independiente (ya sea de alquiler o propiedad hipotecada), de residir en Madrid o Barcelona capital, será muy complicado encontrar una vivienda por menos de 600 euros al mes.

Por tanto, ambos tendrán que costear sus gastos propios y los de los hijos comunes con una liquidez de 600 euros al mes, que a duras penas permitirá pagar suministros, transporte, alimentación, vestuario, higiene, ocio, imprevistos… etc.

Me quiero divorciar pero no tengo dinero: Ante la duda trate de mantener la calma y la cordialidad familiar y asesórese correctamente, con nuestro Divorcieitor o con aquel que considere merecedor de su confianza.

Cambio de centro de estudios, colegio, instituto o guardería de los niños

Cambio de colegio sin consentimiento del padre o la madre

Cambio de colegio sin consentimiento del padre o la madre:

¿Es posible el cambio de colegio de un hijo sin el consentimiento de uno de los progenitores?

Cada vez existen más familias separadas y divorciadas con hijos y en algunos de los casos surgen controversias en torno al centro escolar al que cada uno de los progenitores quieren que esté matriculado y reciba escolarización su niño.

La decisión del colegio o centro de estudios en el que un hijo menor de edad cursa sus estudios forma parte de las facultades de la patria potestad, que en matrimonios y parejas no divorciadas ni separadas recae sobre ambos padres.

Una vez que el matrimonio o pareja con hijos se separa o divorcia, necesariamente en la sentencia consta si la patria potestad es conjunta, que es lo normal, o si en su caso se atribuye a uno de los progenitores. No debemos de confundir la patria potestad que es la capacidad de decisión de las cuestiones esenciales de los hijos (escolarización, lugar de residencia y empadronamiento, decisiones médicas…etc) con la guarda y custodia que puede ser monoparental o compartida igualmente pero que comporta las decisiones y desarrollo familiar cotidiano.

Cambiar de instituto a nuestro hijo sin autorización del otro progenitor:

Pues bien, para cambiar a nuestro hijo de instituto o colegio, salvo que tengamos la patria potestad exclusiva (lo que ocurre en muy pocos casos) tendremos que ponernos de acuerdo con el otro progenitor. En el centro escolar, colegio o instituto requerirán la autorización expresa de ambos y en caso de que no sea posible en entendimiento hay que someterlo a criterio judicial.

Por ello ambos progenitores deberán de hacer un especial esfuerzo para ponerse de acuerdo con flexibilidad y sentido común pues en ocasiones ambos centros son adecuados y lo que suele ser diferente es la conveniencia, interés o comodidad de padre o madre que prefieren uno u otro centro. No hay centros de estudios o institutos malos o buenos, sin perjuicio de las evidentes diferencias que existirán en cada uno de ellos, pero para matricular a nuestro hijo o hija en el centro de estudios será necesaria autorización de los dos padres o en su defecto, autorización judicial.

Es una pena que las decisiones importantes de un niño no sean tomadas por sus padres o madres que son los que mejor conocen aquello que le es beneficioso y que en última instancia las tenga que decidir un juez, que no deja de ser una persona desconocida para la familia que aplica la normativa vigente y que en función de su criterio determinará las cuestiones que le sean sometidas si los progenitores no son capaces de llegar a un consenso.

Cambio de colegio de niños hijos de padres separados o divorciados
Cambio de colegio sin consentimiento del padre o madre

Demanda y juicio de cambio de centro escolar de hijos de padres divorciados:

El procedimiento para resolver la escolarización de un niño en estos casos se encauza por el trámite del artículo 156 del Código Civil (y en su caso artículo 158 del Código Civil) denominado de jurisdicción voluntaria en el que la parte demandante puede solicitar que el juez se pronuncie respecto de cuestiones esenciales para la vida del hijo común.

En el caso de la escolarización, al igual que por ejemplo podría ocurrir en el caso de autorización de cambio de domicilio, el demandante solicita que el juez autorice la escolarización en un determinado centro de estudios o instituto, ya sea de la misma o de diferente ciudad.

El progenitor demandado tendrá la opción de allanarse a dicha pretensión y aceptar el cambio de centro de estudios, oponerse para que se mantenga el centro actual o en su caso instar reconvención, que consiste en una petición nueva, en este cas podría pedir que el niño cambiara a otro centro de estudios diferente.

Se trata de un juicio verbal al que la parte demandada contesta de manera verbal (sin perjuicio de que pueda contestar por escrito en plazo de 5 días a la recepción de notificación y petición de requerimientos para el juicio en los 3 días siguientes a la recepción de la notificación). En la demanda que emplaza a la parte demandada ya se le cita para comparecencia judicial y en la misma se trata de valorar las posturas de ambos progenitores para que con intervención del Ministerio Fiscal el juez se pronuncie mediante auto sobre la estimación o desestimación de las peticiones que puedan haber efectuado las partes.

Se trata de un proceso rápido encaminado a dar una respuesta ágil, pues suele requerir urgente necesidad para la toma de decisiones vitales para el desarrollo de la vida del niño. En este caso, cuando lo que se quiere es cambiar al niño de colegio, por parte del Juzgado se tratará de dar la máxima celeridad, pero siendo realistas en la práctica, no siempre es tan rápido como debería.

Es perfectamente posible interponer esta demanda de jurisdicción voluntaria tanto para familias con sentencia de separación o divorcio, como para parejas o matrimonios que aún no tienen ninguna resolución para regular sus relaciones familiares y medidas paternofiliales respecto de los hijos comunes.

Cambio de centro de estudios, colegio, instituto o guardería de los niños
Cambio de colegio de hijos de padres separados

Antes de interponer un proceso judicial para el cambio de centro escolar se recomienda agotar las vías de entendimiento extrajudicial, si usted no es capaz de entenderse con el padre o madre de su niño, intente que lo haga su abogado de confianza en primer término antes de interponer la demanda, que debe de ser el último recurso.

  • Cambiar niños colegio sin consentimiento del padre
  • Autorización judicial cambio de colegio
No aguando a los niños de mi marido o mujer

No aguanto al hijo de mi pareja es insoportable

No aguanto al hijo de mi pareja es insoportable:

Son muchas las parejas y matrimonios que tiene problemas cuando uno de los miembros dice frases similares a: «no aguanto al hijo o hija de mi pareja, es insoportable». Es por ello que lo hemos elegido como título de la publicación pues es fiel reflejo de las manifestaciones que en repetidas ocasiones se han preguntado por clientes.

No aguando a los niños de mi marido o mujer
Problemas con los hijos de mi pareja

Tradicionalmente no existían tantos divorcios y separaciones pero por desgracia en la actualidad están a la orden del día. Por ello, antiguamente eran menos los casos en los que en una pareja alguno de los novios tenía hijos de una anterior relación. Una separación con hijos sin estar casados es cada vez más frecuente.

En España contamos con más de un 60% de divorcios de los cuales casi la mitad tienen hijos. Es por ello que un gran porcentaje de la población está separada o divorciada y tiene hijos de su anterior relación. Por todo ello es muy frecuente que en una pareja por parte de uno de sus miembros y en ocasiones por parte de los dos se tengan hijos.

Casarse con una divorciada con hijos o divorciado con hijos o simplemente mantener una relación sentimental no es ni bueno ni malo, sino una situación de hecho de la que debe de partir la relación, pues cada persona tiene sus circunstancias y deben de aceptarse en su conjunto sin condiciones.

Los hijos pueden ser positivos para la pareja, pero también un motivo de problemas y conflictos.

No aguanto al hijo o hija de mi pareja. ¿Qué quiere decir eso? Que tenemos una relación de pareja que queremos pero que los hijos de la pareja están impidiendo que se pueda desarrollar con normalidad y plenitud.

Los hijos pueden ser insoportables, inaguantables e insufribles, pero debemos de recordar y tener en cuenta que tal vez estén pasando por un mal momento, en muchos casos derivado de una mala separación o divorcio de sus progenitores.

Un divorcio con hijos puede ser complicado, pero en ocasiones el divorcio con hijos de nuestra pareja mal gestionados puede ser incluso más.

Puede acceder al siguiente acceso a formulario de divorcio gratis.

Llevo muy mal la relación con los hijos de mi pareja
No soporto a los hijos de mi pareja

No soporto a la hija o hijo de mi pareja:

Cuando no se soporta a la hija o hijo de la pareja tenemos un gran problema.

Cuando conocemos a una persona y nos enamoramos de ella y comenzamos una relación tendemos a idealizarla y pensar que todo va a salir bien. Cuando nuestra pareja tiene hijos en ocasiones no supone un obstáculo sino un aliciente y motivación.

Cuando el hecho de tener hijos se convierte en un calvario estamos poniendo a nuestra pareja en una encrucijada al tener que optar o decidir si desarrollarse en su esfera de pareja o de padre o madre y percibirse como algo incompatible.

Si hemos conocido a nuestra pareja sabiendo que tiene hijos y después no es posible mantener la relación que se hubiera querido con ellos, se puede intentar solucionar con las siguientes opciones:

  • Mediar para superar el problema.
  • Contactar con profesionales.
  • Intentar dar tiempo para ver si poco a poco ya sea por la madurez del hijo o la adaptación hace posible que sea compatible hijo y pareja.
  • De no ser posible plantearse dejar la relación a tiempo para evitar un final traumático.

Las segundas relaciones después del divorcio no están exentas de dificultades, pero las decisiones deben de tomarlas los adultos, pues los hijos con independencia de su mejor o peor, que evidentemente condicionará el desarrollo familiar, no son los responsables de la misma.

¿Cuánto cuesta una separación de mutuo acuerdo en relación al coste de un proceso contencioso? Se ahorra tiempo y dinero, pero sobre todo se previenen disputas innecesarias entre los progenitores que en ocasiones son los que también influyen en el mal comportamiento de los hijos comunes que un muchos casos están demasiado involucrado en la ruptura de sus padres.

Los hijos de mi pareja son inaguantables
Odio a los hijos de mi pareja

Odio a los hijos de mi pareja:

Cuando se llega al odio hemos llevado al límite y existen posibilidades de que se llegue a un enfrentamiento, lo que hay que evitar por todos los medios. Los hijos e hijas no dejan de ser niños y por ello en ocasiones pueden desarrollar conductas inmaduras e irritantes.

Cada caso será diferente y lo que debemos de hacer es buscar el orden de las prioridades, con madurez, cordialidad y respeto.

Debemos de ver de dónde vienen los problemas y la mala relación.

Si efectivamente el odio viene determinado por que el niño o niña sea insoportable poco podremos hacer pues sería su forma de ser, que se podrá modular, pero en escasas ocasiones cambia. Siempre hay que esforzarse por compatibilizar la esfera sentimental y la familiar, el tener una nueva pareja y tener hijos anteriores es siempre compatible, pero debemos de ser prudentes y analizar caso por caso.

En todos los supuestos, lo que no se deben de perder son las formas ni entrar en enfrentamientos pues en definitiva eso sólo empeorará la situación.

Motivos del odio a los niños de mi pareja:

Debemos de analizar los motivos que nos llevan a desarrollar odio hacia los niños de mi pareja, pues a pesar de que ocurre en bastantes casos, es una cuestión muy grave, no es sano y debemos de tratar de atajarlo a tiempo para evitar que vaya creciendo ese odio y se cronifique y enrarezca aún más la relación.

Una cuestión muy importante es analizar si lo que está ocurriendo es conmigo o con todas las personas.

Igualmente ver desde cuando y a qué se debe.

En muchos casos el odio es recíproco y se debe a una mala percepción del hijo de la nueva pareja de su madre o padre lo que viene a enrarecer el ambiente. Todo tiene un espacio compatible y las relaciones deben de desarrollarse, reiteramos una vez más, en base al respeto recíproco.

Causas del odio a los niños de mi pareja:

Pueden ser muchas las causas del odio a los niños de mi pareja y por ello debemos de tratar de analizarlo detenidamente.

Puede que el hijo o hija tenga un comportamiento por estar «en la edad del pavo» como se suele decir fruto de una adolescencia rebelde.

También puede ser que esté recibiendo influencias, en muchos casos de su otro progenitor o progenitora.

También puede ser que tenga celos de que su padre o madre ahora tenga una nueva relación y sienta miedo a perderla en todo o en parte tal y como tenía antes la relación paternofilial.

Y un sin fin de casuísticas.

Por ello no hay que odiar a los hijos de la pareja pues en definitiva es algo que perjudicial para la pareja y para la relación de padre o madre con hijo o hija. Del odio no sale nada bueno y en ocasiones se sobrepasa esa linea roja que debería de marcar el límite de toda relación, llegando a faltas de respeto que deberíamos prevenir adelantándonos a posibles conflictos para mostrar la mejor versión de nosotros mismos y tender la mano a que la relación se pueda reconducir.

¿Qué debo y puedo hacer?

¿Qué debo y puedo hacer en estos casos?

Lo que debemos de hacer es trabajar la situación para buscar la normalización de la relación para que ojalá mejore y posibilite superar el odio que suele venir determinado por una mala contextualización de la relación y no todos los comienzos son fáciles, pero si la relación de pareja merece la pena, debe de ser algo importante para nosotros mejorar nuestra relación con sus hijos y demás familiares y entorno.

En ocasiones ello supone un esfuerzo que puede llevarnos a la frustración y la impotencia, pero no por ello debemos de tirar la toalla. Cada caso, será diferente, pero no hay que perder la mejor predisposición al entendimiento y a la mejora de la relación y en su caso convivencia.

No aguanto al hijo de mi pareja.

¿Qué hago?

Tener paciencia en la medida de lo posible. En ningún caso entrar en la dinámica de «acción reacción» en la que existe un enfrentamiento alimentado por conductas que aumentan la tensión. Lo que se debe de hacer es no tensar la cuerda que les separa sino todo lo contrario, en la medida de lo posible destensarla y evitar fricciones en la medida de lo posible.

No es lo mismo la frase no soporto que la frase odio y por ello debemos de modular y adaptar nuestra actitud y decisiones al caso concreto.

Muchas separaciones y divorcios están provocados por problemas ajenos a la pareja: Problemas con familiares, económicos, molos entendidos etc.

Hay que tratar de separar en la medida de lo posible los problemas con los hijos y la relación de pareja para tratar de hacer posible compatibilizar ambas.

Hay que diferenciar la situación que se pueda producir cuando no se soporta al hijo o hija de la pareja a cuando lo que no se lleva bien es que la pareja tenga hijos, en general.

No debemos de pensar que nosotros siempre tenemos la razón y la parte contraria se equivoca, debemos ser humildes y empáticos tendiendo a la generosidad y no al rencor.

¿Mi hijo o mi pareja? Es poner a una persona entre la espada y la pared. Podemos llamarlos hijastros, hijastras, hijos de mi pareja, hijos de mi marido o mujer, pero lo que no deberíamos hacer es pretender que cambien los demás su forma de ser (siempre y cuando no suponga un comportamiento inadecuado), nuestro consejo es que se llamen por su nombre, que no se pongan etiquetas y que se trate de mejorar poco a poco la relación sin aspirar al cambio radical, pues estas cuestiones suelen requerir un periodo de aceptación y adaptación.

No aguanto al hijo de mi pareja es insoportable. ¿Qué hago? Ante todo, mantener el respeto.

El estado civil no afecta a algunas cuestiones prácticas de la vida familiar. El divorcio después de 20 años de separación es muy frecuente, pero también la dificultad de compatibilidad las relaciones de pareja de dos personas separadas o divorciadas con hijos de anteriores parejas. Nuestro consejo, antes de divorciarse lee esto, podrá ser de gran ayuda.

Culpabilidad en la separación y el divorcio

Culpabilidad en la separación y el divorcio:

Muchos de nuestros clientes tienen muy en cuenta la culpabilidad en la ruptura, considerando que al haber sido los que han tomado la decisión tienen que ceder más en las condiciones del convenio regulador.

Realmente se trata de una cuestión emocional, pero no jurídica.

En un proceso de divorcio desde el año 2005 que cambió la ley, no es necesario acreditar causa en los procesos de familia, por lo que no trascenderán las cuestiones íntimas del matrimonio.

Hemos tenido muchas personas que enfocan el divorcio con cierto sentimiento de compensación emocional por entender que son culpables en la decisión de querer divorciarse.

Hemos de partir de la idea de que afortunadamente el divorcio es libre.

El problema es que en muchos casos se idealiza el matrimonio y se tiende a pensar que la relación durará para siempre, pues realmente es la idea inicial de los cónyuges, pero debemos respetar y debe de prevalecer el derecho de los cónyuges a dejar de querer estar casados libremente.

La culpabilidad en el matrimonio

Dejar a mi marido o mi mujer:

Se llega a percibir el dejar a mi marido o mujer como algo malo.

Evidentemente no es algo inicialmente deseable, pero se trata de una decisión que sólo depende de uno mismo.

Para contraer un matrimonio es necesario el consentimiento concurrente de ambos esposos.

En cambio, para divorciarse o separarse es suficiente con el de uno sólo.

Parece que en ocasiones frases asimiladas a «cómo me haces esto» denotan una connotación negativa o un ataque personal.

Aclaramos una vez más que se trata de una decisión personal libre.

Siempre existirán condicionamientos externos pues son inherentes a las relaciones personales, pero un matrimonio no puede estar supeditado a término o plazo.

Reproches y prejuicios:

Los reproches y los prejuicios son protagonistas en muchas de las rupturas.

Muchos matrimonios son viables, pero por problemas de comunicación y una mala gestión de una relación pasan del amor inicial a los reproches y los prejuicios.

Antes de tomar la decisión de divorciarse siempre será recomendable tratar de salvar la relación, ya sea personalmente o con ayuda profesional como psicólogos o terapia de pareja.

Cuando por alguno de los dos cónyuges ya se ha tomado la decisión firme de divorciarse, lo mejor es hacerlo a tiempo antes de que la relación se deteriore y exista el riesgo de llegar a enfrentamientos y situaciones límite.

Infidelidad matrimonial:

La infidelidad está presente en múltiples divorcios de manera que uno o incluso los dos cónyuges justifican la ruptura con la infidelidad propia o del esposo o la esposa.

Para empezar, como hemos dicho, no existe culpabilidad en las separaciones o divorcios y por tanto no será necesario justificarse de ninguna manera.

Siempre existirán motivos y razones que nos hagan tomar una determinada decisión, pero nada tendrá que ver con una obligación legal de dar explicaciones.

Según encuestas publicadas, detrás de la mitad de los divorcios en España existen motivos de infidelidad.

La infidelidad matrimonial y no matrimonial en parejas siempre lleva aparejado un matiz de culpabilidad, a modo de responsabilidad por la falta de confianza que con la infidelidad se vulnera.

El divorcio es libre y debemos de restar culpables y culpabilidad, dramatismo, restar prejuicios y enfrentamientos para enfocarlo de manera madura y responsable bajo el principio de respeto mutuo.

Culpabilidad y divorcio

Ni el matrimonio ni el divorcio conlleva culpabilidad de nadie, simplemente son decisiones ejercidas de manera libre que deben de tratar de realizarse de manera sana sin enfrentamientos y de manera consciente.

Superar divorcio no deseado

Cómo superar un divorcio no deseado

Como superar un divorcio no deseado:

Todo divorcio es complicado, pero mucho más en los casos en los que no es deseado.

Superar divorcio no deseado
Cómo superar un divorcio no deseado

Hay divorcios que acaban siendo necesarios pero que no son deseados por parte de ninguno de los miembros de la pareja.

En otros casos ambos miembros de la pareja pueden desear el divorcio pero no dar el paso por no considerarlo necesario o simplemente optar por mantener un matrimonio indeseado pero prefiriéndolo al divorcio o separación matrimonial.

Es una cuestión muy discutible y de la que cabrían múltiples opiniones, pero desde nuestra experiencia

Superar divorcio no deseado impuesto:

ACEPTAR O RECHAZAR DIVORCIO EXPRESS
Superar el divorcio

¿Aceptar un divorcio no deseado es un divorcio impuesto?.

Es algo muy polémico pues dependerá principalmente del punto de vista desde el que se enfoque.

El punto de vista correcto no es escandalizarse de que nuestra pareja quiera divorciarse de nosotros.

El punto de partida debe de comenzar en el momento de la celebración del matrimonio.

El matrimonio comienza por el deseo concurrente de ambos cónyuges pero en cambio puede terminar por el deseo de uno sólo de los esposos, pues no se puede mantener un matrimonio en contra de la voluntad de uno de los cónyuges.

Si partiéramos de la idea básica de libertad matrimonial que supone que ambos cónyuges tienen derecho a divorciarse por encima del deseo de cualquiera de los cónyuges de mantener el matrimonio en contra de la petición del otro cónyuge, no existiría tanta controversia.

Efectivamente concurren derechos encontrados en el deseo de uno de los esposos de mantener el matrimonio y otro finalizarlo.

¿Por qué prevalece el derecho y deseo de uno frente al del otro?, pues bien, básicamente por no poder mantener en contra de su voluntad un matrimonio no deseado por alguno de los cónyuges.

Negar el divorcio.

Si uno de los esposos pide el divorcio al otro, este segundo tiene todo el derecho a no aceptar la petición de mutuo acuerdo.

Además, no sólo es necesario estar de acuerdo en el divorcio sino además en la regulación a establecer en el hipotético convenio regulador de divorcio.

A pesar de lo indicado, si bien es cierto que es posible negar el divorcio solicitado amistosamente por nuestro cónyuge, no es posible oponerse y rechazar una demanda de divorcio contencioso.

¿Qué diferencia existe en la práctica en el proceso contencioso?.

Básicamente la complejidad burocrática del proceso, el coste económico que puede ser 10 veces mayor al de mutuo acuerdo, así como el plazo de tramitación que puede ser judicialmente mínimo 3 veces más lento.

Aceptar el divorcio

La lógica y el sentido común nos lleva a pensar que aceptar el divorcio solicitado por nuestro cónyuge es lo mas normal.

En cambio existen muchos casos en los que cuando uno de los esposos decide poner fin a la relación matrimonial, el otro tiende a rechazarlo.

Suele ser la mayoría de los casos por no aceptar la ruptura y considerar que sólo es un problema superable.

En muchos casos en los que lo que se trata es de mantener el matrimonio y evitar la ruptura lo que acaba pasando más tarde pero de manera menos cordial innecesariamente.

Debemos de luchar por la relación siempre y día a día. Pero si nuestra pareja sentimental ha dejado de querer estar con nosotros, lo más razonable y justo es que se acceda al divorcio amistoso aunque no se trate de un deseo mutuo.

Superar un divorcio no deseado es muy complicado, pero debe de prevalecer la libertad de divorciarse frente a la libertad de mantener un matrimonio que uno de los cónyuges ya no desea.

Si te vas a quedar no te quejes y si te vas a quejar no te quedes

Si te vas a quedar no te quejes y si te vas a quejar no te quedes:

Quejarte y quedarte

No se puede querer todo en la vida y debemos de ser congruente con nosotros mismos y generosos con las personas que queremos.

Con la frase que da título a este post se explica aquella situación que se crea en matrimonios con problemas que se quedan «en medio de la puerta» sin salir ni entrar.

Personas que no terminan con la relación pero se quejan incansablemente de ella.

Viven manteniendo y alimentando una malestar matrimonial que no tiene solución ya que no llegan a tomar ninguna decisión.

No son felices en su relación de pareja pero no son valientes como para tomar la decisión de separarse.

Malconviven en una relación que en muchos casos se torna tóxica y que precisamente intoxica sus vidas y las de sus seres queridos.

Para hablar claramente, es una amargura de vida que se mantiene tirando la piedra pero amagando la mano.

Pueden poder verdes como se suele decir a su cónyuge pero en cambio no toman la decisión coherente con dicha decisión que sería divorciarse.

Cortar una relación insana sólo depende de uno mismo:

Por mucho que consideremos que se equivoca nuestra pareja, que nos hace daño o que tiene un comportamiento injusto, siempre y cuando no supere el límite de los derechos básicos de la otra parte, puede comportarse y hacer la vida que considere oportuna.

  • Ser infiel es legal.
  • Ser una persona con hábitos de consumo de tóxicos es legal.
  • Ser un mal educado es legal.
  • Ser un mal ejemplo para los hijos es legal.
  • No existe el abandono de hogar y cada cual puede desarrollar libremente el proyecto de vida que considere con independencia de su estado civil.
  • No tiene más obligaciones en cuanto a sus hábitos y comportamientos una persona casada que otra separada, divorciada o viuda.

Tenemos que tener principios que guíen los pasos de nuestra vida y saber cuando llega el final de una relación y tomar la decisión a tiempo de que se deteriore más.

Es una situación insana el alargamiento de una ruptura matrimonial.

Ninguna persona es perfecta y debemos de aceptarla como es sin pretender cambiarla, pero teniendo en cuenta que nuestra pareja puede seguir siendo exactamente como es o evolucionar de la manera que considere oportuna y no de aquella que nosotros pretendamos.

El principal motivo de rupturas es la asimetría de poder de pareja.

Esto supone que la evolución de cada uno de los miembros de la pareja va descompensando los roles internos de la misma y se producen situaciones de enfrentamiento fruto del desequilibrio evolutivo y adaptativo de la relación sentimental.

Si te vas a quedar:

Quedarte no es obligatorio, si te vas a quedar en una relación es por quererlo así, pues no es una imposición forzosa. Si te vas a quedar apuesta por el lugar que ocupas, construye aquello que quieras, pero si te vas a quedar no es para querer cambiar aquello que existe y que deberías de aceptar desde el momento en el que decides quedarte.

  • Si te vas a quedar es para construir y no para destruir.
  • Si te vas a quedar es para hacer mejor tú vida y la de los demás.
  • Si te vas a quedar no es para estorbarte a ti y a los demás sino para sumar, no para restar.
  • Si te vas a quedar es para ser feliz y hacer feliz a los demás.

Construye algo que quieras para no dejar de quererlo ni para tener que superar un divorcio no deseado.