Mi hijo no quiere hablar conmigo por telefono

¿Qué hago si mi hijo no quiere hablar por teléfono conmigo?.

La relación de un padre o madre con su hijo es única y especial, de manera que es perfectamente posible la relación de padres que no hablan por teléfono con sus hijos, al igual de relaciones que principalmente o al menos de un modo importante basan la relación en poder hablar por teléfono. No hay nada escrito al respecto, indicen múltiples factores, pero como normal general:

  • Hay que incentivar positivamente al niño y predisponerse a poder comunicarse de modo natural. No se trata de una predisposición de una sola de las partes, sino de ambos progenitores que deben de animar a mejorar la comunicación.
  • No hay que presionar a los niños, suele ser contraproducente: En muchos casos el hijo o la hija no quiere hablar por teléfono precisamente por algún incidente o no haber superado o aceptado alguna situación (normalmente la ruptura sentimental de sus padres), y al forzar y pretender obligar a ello, en vez de mejorar la situación, empeorará aun más.
  • Se debe de buscar cuál es el origen de dicha reticencia a la comunicación: Puede ser un mal entendido, que el niño esté atravesando un problema que le haga retraerse, que exista algún elemento de distorsión (terceras personas que ejercen influencia negativa… etc).
  • Si se considera que la relación telefónica no es acertada: Tratar de mejorar la relación en persona, que es la mas importante, o aprovechando las nuevas tecnologías, mostrando interés por lo que sea importante para el niño o niña: Aficiones, deportes, música, manuealidades… etc.
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Contacto con los hijos

Si está leyendo esto es por ser el padre o la madre y estar preocupado por no poder hablar con los hijos, debe de darles un tiempo, no agobiarles y ponerse en su lugar, pues en adolescencia y “edad del pavo” nada es fácil y se debe de apoyar a los hijos del modo que los hijos necesiten, habiendo un sin fin de alternativas a la vía telefónica.

Se debe de dar prioridad a lo que cada niño quiera y necesite por encima de lo que quiera el padre o madre, y mas aún del conflicto existente entre progenitores que debe de mantenerse al margen y no pretender utilizar al hijo como mensajero de las desavenencias de padres, de las que no se debe de hacer partícipes, las típicas frases de “pues dile a tu padre”,”pues le dices a tu madre”…. etc.

Mi hijo no quiere hablar conmigo

Que hacer cuando un hijo no te quiere hablar

Cuando un hijo no quiere hablar con la madre o con el padre es que algo falla. Hay problemas que son fruto de la edad de los niños o reacciones naturales a la ruptura de sus progenitores.

Pero, ni se puede permitir todo, ni se debe de obligar a los cónyuges.

Es como si un niño dice que no quiere ir al colegio, evidentemente no es algo que el niño pueda decidir, el niño tiene que ir al estudio quiera o no quiera.

Si el problema es que un hijo no te quiere hablar ni hay que mostrar la misma actuación (sería ser infantil, ponerse a su altura) ni agobiarle. Normalmente se pasa con el tiempo y mantener la relación cordial entre los esposos y la coordinación es fundamental. Si los progenitores se enfrentan perjudicarán más aún a los hijos y en muchos casos el problema es la mala relación de los progenitores.

En caso de persistir o percibir actitudes inadecuadas, no cabrá otra opción que acudir a un profesional, lo mejor es un psicólogo experto en problemas infantiles y en familias separadas.

Será muy diferente el enfoque de que nuestro hijo no quiera hablar con nosotros que con el otro progenitor, su madre o su padre.

Mi hijo no quiere hablar con su padre o su madre

Cuando el niño tiene reticencia a relacionarse con el otro progenitor, sea la madre o el padre, debemos de predisponer positivamente al hijo a mejorar poco a poco la relación con su padre o madre.

Por mucho que hagamos nosotros, si el problema es respecto del otro cónyuge, el que tiene que tomar medidas es él o ella.

Lo que no se debe es engañar al niño con proyectos o planes que no dependen de nosotros y que para el caso de que no se cumplan las expectativas del niño, en vez de mejorar la relación, el niño se puede frustrar y será aún peor esa situación.

Mi hijo no quiere hablar conmigo

Cuando el problema es en primera persona y nuestro hijo al progenitor que rechaza es a nosotros, será aún más doloroso y nos puede crear una gran impotencia.

No es lo mismo ver el problema respecto del otro progenitor que respecto de nosotros mismos.

No es que haya una opción mejor o peor, pues ambos casos son idénticos, el rechazo del menor a uno de los progenitores, no será peor que el hijo rechace a su padre o su madre, es la misma situación y el menor y los progenitores tienen el mismo derecho a relacionarse y ambos son igualmente necesarios sin distinción.

La vida da muchas vueltas y lo que cambia será el enfoque subjetivo de cada uno de los esposos.

Hay que luchar y esforzarnos por mejorar la relación con ambos seamos nosotros el progenitor rechazado, o el otro. Evidentemente nos dolerá más si las sufrimos en primera persona, pero la situación es la misma y la solución será la misma.

Mediación familiar, paciencia y de no ser suficiente, mediación profesional.

Rechazo de hijos a padres y madres

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