Culpabilidad en la separación y el divorcio

Culpabilidad en la separación y el divorcio:

Muchos de nuestros clientes tienen muy en cuenta la culpabilidad en la ruptura, considerando que al haber sido los que han tomado la decisión tienen que ceder más en las condiciones del convenio regulador.

Realmente se trata de una cuestión emocional, pero no jurídica.

En un proceso de divorcio desde el año 2005 que cambió la ley, no es necesario acreditar causa en los procesos de familia, por lo que no trascenderán las cuestiones íntimas del matrimonio.

Hemos tenido muchas personas que enfocan el divorcio con cierto sentimiento de compensación emocional por entender que son culpables en la decisión de querer divorciarse.

Hemos de partir de la idea de que afortunadamente el divorcio es libre.

El problema es que en muchos casos se idealiza el matrimonio y se tiende a pensar que la relación durará para siempre, pues realmente es la idea inicial de los cónyuges, pero debemos respetar y debe de prevalecer el derecho de los cónyuges a dejar de querer estar casados libremente.

La culpabilidad en el matrimonio

Dejar a mi marido o mi mujer:

Se llega a percibir el dejar a mi marido o mujer como algo malo.

Evidentemente no es algo inicialmente deseable, pero se trata de una decisión que sólo depende de uno mismo.

Para contraer un matrimonio es necesario el consentimiento concurrente de ambos esposos.

En cambio, para divorciarse o separarse es suficiente con el de uno sólo.

Parece que en ocasiones frases asimiladas a “cómo me haces esto” denotan una connotación negativa o un ataque personal.

Aclaramos una vez más que se trata de una decisión personal libre.

Siempre existirán condicionamientos externos pues son inherentes a las relaciones personales, pero un matrimonio no puede estar supeditado a término o plazo.

Reproches y prejuicios:

Los reproches y los prejuicios son protagonistas en muchas de las rupturas.

Muchos matrimonios son viables, pero por problemas de comunicación y una mala gestión de una relación pasan del amor inicial a los reproches y los prejuicios.

Antes de tomar la decisión de divorciarse siempre será recomendable tratar de salvar la relación, ya sea personalmente o con ayuda profesional como psicólogos o terapia de pareja.

Cuando por alguno de los dos cónyuges ya se ha tomado la decisión firme de divorciarse, lo mejor es hacerlo a tiempo antes de que la relación se deteriore y exista el riesgo de llegar a enfrentamientos y situaciones límite.

Infidelidad matrimonial:

La infidelidad está presente en múltiples divorcios de manera que uno o incluso los dos cónyuges justifican la ruptura con la infidelidad propia o del esposo o la esposa.

Para empezar, como hemos dicho, no existe culpabilidad en las separaciones o divorcios y por tanto no será necesario justificarse de ninguna manera.

Siempre existirán motivos y razones que nos hagan tomar una determinada decisión, pero nada tendrá que ver con una obligación legal de dar explicaciones.

Según encuestas publicadas, detrás de la mitad de los divorcios en España existen motivos de infidelidad.

La infidelidad matrimonial y no matrimonial en parejas siempre lleva aparejado un matiz de culpabilidad, a modo de responsabilidad por la falta de confianza que con la infidelidad se vulnera.

El divorcio es libre y debemos de restar culpables y culpabilidad, dramatismo, restar prejuicios y enfrentamientos para enfocarlo de manera madura y responsable bajo el principio de respeto mutuo.

Culpabilidad y divorcio

Ni el matrimonio ni el divorcio conlleva culpabilidad de nadie, simplemente son decisiones ejercidas de manera libre que deben de tratar de realizarse de manera sana sin enfrentamientos y de manera consciente.

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