Buen divorcio para un mal matrimonio

Un buen divorcio es importantísimo para superar un mal matrimonio.

Cada vez son más las familias que deciden poner fin a un matrimonio que han dejado de querer mantener.

Sin más, un buen divorcio a tiempo para un mal matrimonio que es aguantado y soportado de manera insatisfactoria.

Ha cambiado mucho la mentalidad matrimonial a lo largo de los años, pudiendo destacar:

  • La media de edad ha subido en la última década 5 años.
  • El número de divorcios aumenta hasta superar el 60% en proporción al número de matrimonios.
  • El número de divorcios amistosos están aumentando en los últimos años hasta superar el 80% del total.

Por ello como respuesta a un mal matrimonio se está ofreciendo un buen divorcio, si tabús, de mutuo acuerdo y sin prejuicios de edad o sexo.

A continuación intentaremos transmitir qué es para nosotros un mal matrimonio y cómo podría o debería de resolverse mediante un buen divorcio amistoso, justo y respetuoso.

¿Qué es un mal matrimonio?

Mal matrimonio es aquel que no se quiere mantener sino que se soporta de manera insatisfactoria.

Los malos matrimonios son aquellos que se toleran pero no se quieren.

No es que existan buenos o malos matrimonios, pues todos los matrimonios son fruto de la voluntad concurrente de ambos novios en el momento que deciden contraer matrimonio, pero hay una gran parte que evolucionan de una manera diferente a la que satisface o colma o los cónyuges y es a eso a lo que nos referimos con un mal matrimonio, un matrimonio con desavenencias insalvables.

¿Qué hacer con un mal matrimonio?

El matrimonio y la familia debe de ser algo bueno.

Cuando por desgracia ha dejado de ser nuestro apoyo y ha pasado a ser nuestra debilidad, algo estamos haciendo mal. En ese momento deberemos de ser realistas y pensar desde el punto de vista de ambos cónyuges si ambos son felices y la relación tiene futuro.

En ocasiones el matrimonio es viable y tiene futuro pero cuenta con dificultades derivadas de las circunstancias familiares: Situación personal, relación emocional, personalidad, condicionamiento internos y externos… etc.

Pueden existir dificultades en un mal matrimonio, pero ese no es el problema, pues en toda relación existen complicaciones, lo importante es tener la madurez suficiente como para darse cuenta de si se pueden y quieren superar o si se prefiere terminar la relación.

La relación es de dos y por tanto ambos tienen que seguir queriendo la relación, no es cuestión de que cambie el otro y nosotros quedemos esperando como meros espectadores.

La relación es de dos y por tanto en ambos recae la responsabilidad de mantener un matrimonio saludable y querido o un matrimonio que se torna tóxico e insano y que ambos padecen como si fuera algo que no depende de si mismos.

A un mal matrimonio que no se pude salvar y mantener, la mejor opción es el divorcio amistoso de mutuo acuerdo. Nuestros abogados, son expertos en dichos procesos y las consultas son gratuitas, puede preguntarnos sin ningún tipo de reparo.

¿Cómo conseguir un buen divorcio?

Para conseguir un buen divorcio lo primero es saber divorciarse a tiempo de que la relación sentimental se degrade tanto que haga que la ruptura se torne traumática con enfrentamientos fruto de haber llegado al límite.

Cuando un matrimonio va mal, la primera opción no es el divorcio, sino que la primera opción sería intentar reavivar ese matrimonio, pero para el caso de que no sea posible, divorciarse de mutuo acuerdo lo antes posible.

Existen dos cuestiones que inciden en el momento del divorcio y que en cada caso habrá que tener en cuenta de manera diferente:

  • En el momento de la ruptura los sentimientos encontrados están aún latentes y en ocasiones no es posible llegar a un acuerdo “en caliente” pues puede que alguno de los cónyuges no haya aceptado la separación.
  • En el momento de la ruptura es el mejor momento para dejar todo resuelto, pues en ocasiones con el paso del tiempo la relación pierde perspectiva y lo que en el momento de la ruptura estaba claro, puede convertirse con el paso del tiempo en puntos de vista distintos y más difícil de compatibilizar.
  • Además, con el paso del tiempo los cónyuges tienden a rehacer sus respectivas vidas y en ocasiones las nuevas influencias e injerencias pueden dificultar el buen divorcio amistoso.

Por todo ello, a la pregunta de: ¿Cómo conseguir un buen divorcio?

La respuesta sería con mediación.

Con tendencia al entendimiento favoreciendo el no deterioro de la relación y el entendimiento claro, sincero y respetuoso.

En muchos procesos de divorcio la gran dificultad es que los cónyuges acepten la propuesta de divorcio del otro superando prejuicios emocionales y malentendidos.

El momento del divorcio es muy delicado y por ello deberemos de hacer un especial esfuerzo por ponernos en el lugar de nuestro cónyuge sin presionar pero tampoco sin relajar tanto la relación que se pierda el contacto y la voluntad de firmar un divorcio de mutuo acuerdo amistoso.

Buen divorcio

¿Al mal tiempo buena cara?

No.

Al mal matrimonio sin solución, el buen divorcio.

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