Cómo superar un divorcio no deseado

Todo divorcio es complicado, pero mucho más en los casos en los que no es deseado.

Hay divorcios que acaban siendo necesarios pero que no son deseados por parte de ninguno de los miembros de la pareja.

En otros casos ambos miembros de la pareja pueden desear el divorcio pero no dar el paso por no considerarlo necesario o simplemente optar por mantener un matrimonio indeseado pero prefiriéndolo al divorcio o separación matrimonial.

Es una cuestión muy discutible y de la que cabrían múltiples opiniones, pero desde nuestra experiencia

Divorcio impuesto

 

ACEPTAR O RECHAZAR DIVORCIO EXPRESS
Superar el divorcio

¿Aceptar un divorcio no deseado es un divorcio impuesto?.

Es algo muy polémico pues dependerá principalmente del punto de vista desde el que se enfoque.

El punto de vista correcto no es escandalizarse de que nuestra pareja quiera divorciarse de nosotros.

El punto de partida debe de comenzar en el momento de la celebración del matrimonio.

El matrimonio comienza por el deseo concurrente de ambos cónyuges pero en cambio puede terminar por el deseo de uno sólo de los esposos, pues no se puede mantener un matrimonio en contra de la voluntad de uno de los cónyuges.

Si partiéramos de la idea básica de libertad matrimonial que supone que ambos cónyuges tienen derecho a divorciarse por encima del deseo de cualquiera de los cónyuges de mantener el matrimonio en contra de la petición del otro cónyuge, no existiría tanta controversia.

Efectivamente concurren derechos encontrados en el deseo de uno de los esposos de mantener el matrimonio y otro finalizarlo.

¿Por qué prevalece el derecho y deseo de uno frente al del otro?, pues bien, básicamente por no poder mantener en contra de su voluntad un matrimonio no deseado por alguno de los cónyuges.

Negar el divorcio.

Si uno de los esposos pide el divorcio al otro, este segundo tiene todo el derecho a no aceptar la petición de mutuo acuerdo.

Además, no sólo es necesario estar de acuerdo en el divorcio sino además en la regulación a establecer en el hipotético convenio regulador de divorcio.

A pesar de lo indicado, si bien es cierto que es posible negar el divorcio solicitado amistosamente por nuestro cónyuge, no es posible oponerse y rechazar una demanda de divorcio contencioso.

¿Qué diferencia existe en la práctica en el proceso contencioso?.

Básicamente la complejidad burocrática del proceso, el coste económico que puede ser 10 veces mayor al de mutuo acuerdo, así como el plazo de tramitación que puede ser judicialmente mínimo 3 veces más lento.

Aceptar el divorcio

La lógica y el sentido común nos lleva a pensar que aceptar el divorcio solicitado por nuestro cónyuge es lo mas normal.

En cambio existen muchos casos en los que cuando uno de los esposos decide poner fin a la relación matrimonial, el otro tiende a rechazarlo.

Suele ser la mayoría de los casos por no aceptar la ruptura y considerar que sólo es un problema superable.

En muchos casos en los que lo que se trata es de mantener el matrimonio y evitar la ruptura lo que acaba pasando más tarde pero de manera menos cordial innecesariamente.

Debemos de luchar por la relación siempre y día a día. Pero si nuestra pareja sentimental ha dejado de querer estar con nosotros, lo más razonable y justo es que se acceda al divorcio amistoso aunque no se trate de un deseo mutuo.

Superar un divorcio no deseado es muy complicado, pero debe de prevalecer la libertad de divorciarse frente a la libertad de mantener un matrimonio que uno de los cónyuges ya no desea.

 

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