Firmar el divorcio estando embarazada 🤰

Divorcio y embarazo

El embarazo supone una situación muy peculiar en derecho. Se trata de una situación en la que una mujer tiene en su vientre un concebido y nacido. Un feto en formación que día a día va desarrollándose hasta llegar al momento del nacimiento en el que adquiere el calificativo de persona.

¿Tiene derechos el niño antes de nacer?. Es una cuestión muy controvertida que precisamente está de actualidad en otros ámbitos en cuanto al derecho a decidir la continuidad del embarazo por parte de la madre o la opción de abortar.

En esta publicación no nos centraremos en ese tipo de cuestiones, sino que únicamente nos ceñiremos a la situación jurídico legal que se produce cuando una mujer quiere divorciarse estando embarazada.

¿Puedo divorciarme si estoy embarazada?.

Divorciarme estando embarazada

Toda persona tiene derecho a separase o divorciarse con independencia de su situación personal. Hasta que no se produzca el hipotético nacimiento del niño no cabrá el establecimiento de medidas paternofiliales.

No se trata de una situación en la que se pueda establecer una regulación principal en tanto en cuanto no exista nacimiento y otra supletoria para el caso de que el nacimiento se haga efectivo.

La regulación sólo puede contemplar la situación coetánea y para el caso de que se produzca el nacimiento del niño (al igual que cualquier otra situación familiar nuevas relevante) se tendrá que interponer el correspondiente procedimiento de modificación de medidas.

El procedimiento de divorcio durante el embarazo puede ser de mutuo acuerdo o contencioso, al igual que la modificación de medidas de cualquiera de ellos.

Diferencia entre procedimientos contenciosos y de mutuo acuerdo.

Hemos de reconocer, que por desgracia la práctica de cada Juzagdo y Notaria es diferente. Ello supone que sea complicado poder establecer un criterio único de actuación.

En derecho de familia al igual que otras ramas del ámbito jurídico existe una gran inseguridad jurídica ante la incertidumbre del trato legal que se recibirá de la Notaria o Juzgado que se encargue de la tramitación.

Por ello lo recomendable es contratar con un despacho de abogados experto en divorcios y separaciones como es el nuestro y otros muchos.

En primer lugar hemos de aclarar que la infinita mayoría de los Juzgados ni tan siquiera se planta la posibilidad de que exista algún tipo de embarazo, pues salvo que sea una situación visualmente palmaria, no se puede entrar a valorar ninguna circunstancia personal de las partes.

Son las partes las que deben de alegar lo que consideren oportuno tanto en proceso amistoso como contencioso. ¿Qué posibilidad tienen las partes de defender el hipotético derecho del concebido y no nacido?.

Derecho de la progenitora embarazada:

Si se trata de un embarazo a término se podrá solicitar una suspensión del procedimiento para que se pueda regular los derechos y obligaciones paternofiliales para con el bebé que está de camino.

Derecho del progenitor o progenitora no embarazada:

De igual manera se podría solicitar una suspensión pero en rara ocasión se aceptará. Existe mucho menor margen de actuación y de hecho tal y como hemos planteado antes, lo normal y tramitación ordinaria supone que se tramite con normalidad el procedimiento en curso para que en todo caso cualquiera de las partes puedan instar con posterioridad al nacimiento un procedimiento de modificación de medidas.

Para empezar el embarazo no supone necesariamente que el progenitor o progenitora no embarazada sea el padre o la madre, existe una presunción a dicho efecto, posibilidades de establecer un proceso de filiación y un sin fin de trámites e incidentes que no pueden obviarse y paralizar el procedimiento que se pueda estar tramitando de divorcio, separación o guarda y custodia.

Divorcio de mutuo acuerdo en el Juzgado o Notario.

En nuestra experiencia profesional nunca se ha planteado ningún tipo de objeción en un Juzgado en el cauce de un procedimiento de familia ante un posible embarazo. En cambio algunas Notarias, no todas, ni tan siquiera la mayoría, realizan la advertencia de que para poder tramitar el procedimiento es necesario que no exista un proceso de embarazo.

¿Por qué se produce en la práctica esa diferencia?.

Básicamente por entender que la Notaria solo puede gestionar un procedimiento de separación o divorcio en el caso de que no existan hijos comunes menores de edad y por tanto ante un embarazo se debe de esperar al resultado del mismo para tramitarlo en el Juzagdo si efectivamente existe el nacimiento del niño o ante Notario o Juzgado si por desgracia no ha llegado a nacer.

Cada situación es diferente pues de hecho se pueden producir situaciones de compleja y controvertida interpretación:

  • Embarazo de actuales parejas diferentes al otro cónyuge.
  • Embarazo en fase tan inicial que no es conocido por los cónyuges.
  • Embarazo que existe y es conocido por los cónyuges pero que no comunican y por tanto no es conocido por los operadores jurídicos.
  • Embarazo en el que exista duda sobre la paternidad.

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