Divorcio por falta de sexo

Divorcio por falta de relaciones sexuales:

Cada divorcio tiene unos motivos concretos. Uno de las principales causas de divorcio y separación es la apatía y falta de sexo en el matrimonio.

En ocasiones coincide una falta de sexo por no estar predispuesto a ello uno de los miembros del matrimonio, ya sea la mujer o el marido, pero en cambio existe por parte de ese cónyuge infidelidades con relaciones con terceras personas.

Parece que aquello de “la llama del amor” que hay de mantener encendida en ocasiones puede apagarse con nuestra pareja pero despertarse los deseos por otros hombres o mujeres.

¿Esto es normal? ¿Es frecuente? ¿Es legal?

Por desgracia cada vez es más frecuente y se está normalizando con muchas parejas que se acostumbran a convivir sin tener relaciones íntimas sexuales. Hemos de aclarar que aunque estemos casados, no podemos obligar a nuestro marido o mujer a mantener relaciones sexuales con nosotros.

De hecho, cualquier acto que suponga forzar la voluntad de nuestra pareja para mantener una relación sexual podría constituir un delito. Por ello, es perfectamente legal el rechazar o directamente no querer acostarnos con nuestra pareja ni tener ningún tipo de acto sexual, pero será algo que irá minando nuestro matrimonio y que puede acabar en separación matrimonial o divorcio, e incluso lo que en ocasiones es peor, a mantener un matrimonio infeliz.

A continuación contaremos de manera anónima un testimonio entregado generosamente por una clienta hace ya más de 8 años.

Divorcio por falta de sexo

Testimonio de divorcio por falta de relaciones sexuales:

Hola, soy G, y os voy a contar mi caso:

Mi marido al principio era una fiera sexual y yo estaba encantada, pero poco a poco con las obligaciones y rutinas del hogar fue perdiendo su libido hasta el punto de que paso a ser una pared o mueble más del salón.

Yo no es que necesite mucho sexo, pero de eso a nada, hay mucha diferencia. Por mi propia autoestima de mujer dejo le pedí el divorcio por falta de relaciones sexuales, y él se sorprendió gratamente, parecía que lo estaba deseando, de manera que nos divorciamos en poco tiempo.

Pasados los años hemos vuelto a tener relaciones esporádicas incluso más satisfactorias que las que tuvimos inicialmente, y hemos llegado a la conclusión de que el matrimonio le quedó grande y se vio abrumado, de modo que con la libertad de estar divorciados se desbloqueó, pero ya no quisimos ninguno de los dos reconciliarnos, y ahora ambos tenemos parejas distintas y mantenemos una relación más o menos buena.

Divorcio por falta de relaciones matrimoniales íntimas, relaciones sexuales.

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