Problemas entre pareja actual y ex pareja

Custodia compartida y nueva pareja 💑

Régimen de custodia compartida y nueva pareja sentimental 💑

La custodia compartida es el sistema de custodia de hijos comunes menores de edad por defecto.

Problemas entre pareja actual y ex pareja
Custodia compartida y nuevas parejas

Esto quiere decir que como norma general se aplica la custodia conjunta de ambos progenitores y sólo cuando existe algún motivo que así lo haga conveniente se establece una custodia monoparental ya sea paterna o materna.

Esto supone que un Juez a la hora de buscar lo más beneficioso para los niños en un divorcio deba por defecto atribuir el cuidado a ambos padres conjuntamente y sólo excepcionalmente a uno sólo de ellos, relegando al otro a progenitor no custodio y por tanto visitante.

Una de las cuestiones básicas de todas separación no matrimonial con hijos o divorcio con hijos es que ambos padres han roto la relación de pareja y volverán a iniciar los proyectos personales y sentimentales que consideren oportunos.

En cambio la regulación que se ha acordado de mutuo acuerdo o ha sido resuelta por el Juez en proceso contencioso se lleva a cabo de una manera razonable en muchos casos hasta el momento en el que aparece una tercera persona, la nueva pareja.

Problemas entre pareja actual y expareja:

Hay una tendencia a rechazar y criticar a la pareja actual de la expareja.

¿Por qué?, por no saber controlarnos emocionalmente pues es una reacción primitiva e inherente al ser humano.

Problemas con pareja de antes
Relación de nueva pareja y niños con mi ex

Aunque ya no estemos juntos no nos es de agrado ver a nuestra ex pareja acompañada o acompañado de otra pareja sentimental.

De no existir hijos de por medio no habría posibilidad razonable de criticar y meterse en la vida sentimental de la expareja, pero cuando hay niños de por medio todo cambia.

Se forman verdaderos dramas que van de menos a más sin sentido con reacciones de enfrentamientopor parte de ambos progenitores.

Esto a pesar de ser frecuente es una verdadera aberración.

Existen casos en los que se machacan a los hijos comunes por hacerles partícipes de los problemas que no saben resolver los progenitores como personas adultas, responsables y educadas.

Tal vez nos pueda parecer grave lo que hace con su vida nuestra ex pareja, pero tiene libertad de hacer lo que considere oportuno incluso públicamente.

Las personas no somos propiedad de nadie, ni casados o con pareja, ni menos aún después de serlo.

Las personas que no superan la ruptura y se enfrentan y critican a la nueva pareja de la madre o padre de nuestros hijos, salvo casos de gravedad real, son personas que necesitan ayuda.

Celos, rencor, odio, manías, frustración, envidia, orgullo, miedo, soledad… etc, son cuestiones a controlar.

Adultos y niños:

Los niños son niños y no tienen la responsabilidad de dar ejemplo sino de aprender del buen ejemplo de los demás.

Los adultos en cambio tienen la responsabilidad de no comportarse como niños precisamente para darles un buen ejemplo a los niños.

La prioridad en rupturas con hijos son los hijos y no los adultos.

Se debe de anteponer la felicidad y estabilidad de los niños por encima de los prejuicios, opiniones o reproches de los adultos.

Un divorcio inicialmente supone una ruptura de la familia.

Pero en cambio no es estrictamente así sino que sigue siendo una familia, pero diferente.

De un matrimonio separado o divorciado suelen surgir nuevas uniones, proyectos y familias.

Nueva familia después del divorcio con hijos:

Ya se ha desechado afortunadamente la idea de que existe un único modelo de familia: El de hombre que trabaja y mujer que atiende el hogar, casados, con hijos, una casa, coche, costumbres sociales estándar… etc.

Tenemos la libertad de disponer de nuestra vida sin ningún tipo de limitación adicional al de los derechos de los demás y la Ley.

En la actualidad según los datos que se van publicando el porcentaje de personas divorciadas cada vez es mayor, incluso divorciados en dos ocasiones o incluso excepcionalmente 3 o incluso más.

Tenemos derecho a disponer de nuestra vida libremente y nadie puede limitarnos siempre y cuando cumplamos con nuestras obligaciones.

Por responsabilidad antes que dejarnos llevar por nuestros propios intereses debemos de velar por los de nuestros hijos así como los hijos de nuestra pareja.

Si podemos disfrutar de un proyecto de vida debemos luchar por él, pero en el mismo tenemos que aceptar la responsabilidad respecto de nuestros hijos y los posibles hijos de nuestra pareja y no pretender cambiar a nada ni a nadie.

Podemos crear una nueva vida pero respetando la de los demás pues no nos pertenece ni tenemos derecho a cuestionarla ni mucho menos perjudicarla.

No se qué debo de hacer

¿Cómo saber si divorciarse es lo mejor? 💔

Cuando lo malo que nos une a nuestra pareja es menos importante que lo bueno.

O cuando pudiendo ser mas importante lo bueno no es viable o compatible su mantenimiento.

No se qué debo de hacer
Cómo divorciarse

En definitiva deberemos de divorciarnos cuando no seamos verdaderamente felices con nuestra pareja y queramos tener otro proyecto de vida.

Pueden existir personas que sin estar felices en su matrimonio deciden mantenerlo por no querer comenzar algo distinto. Por miedo, por inseguridad, por comodidad… etc.

Es algo que se debe de respetar ya que cada persona tiene su proyecto de vida, el problema es cuando los caminos de los cónyuges empiezan a torcerse y la convivencia se torna insostenible.

Existen una serie de valores matrimoniales que no dejan de ser principios inspiradores de la institución matrimonial.

No tienen efectividad real en la inmensa mayoría.

Cada matrimonio puede decidir tener el tipo de matrimonio que considere oportuno siempre y cuando se realice sin vulnerar los derechos de tercera persona.

Mediación familiar:

Siempre debemos de ser realistas.

Engañarnos a nosotros mismos es de las cosas perores que podemos hacer.

En ocasiones por problemas de comunicación no somos capaces de entendernos con nuestra pareja y gracias a la intervención de un tercero podemos salir adelante y buscar soluciones o descartarlas para confirmar la necesidad de divorciarse.

Entonces, ¿qué hago?, ¿me divorcio o no me divorcio?.

Lo peor es hacer lo que nos dicen o esperan que hagamos.

Vivir como esperan los demás que vivamos o como según roles sociales o familiares deberíamos vivir.

Nuestra vida es y debemos de compartirla con la persona que queramos de verdad con un sólo requisito, que la otro también lo quiera.

Existen muchos tipo de amor y de querer, pero no hay nada como lo auténtico.

No perder la esencia y saber evolucionar juntos ayudando y entendiendo a la persona que hemos recíprocamente elegido para compartir nuestra vida.

Nadie es perfecto y debemos de ser tolerante y unirnos en vez de separarnos.

Lo vemos en discusiones de hermanos, en compañeros de pareja, en políticos y en general en toda relación humana.

Por ello, siempre existirá un motivo para poder romper la relación, pero desde nuestro punto de vista, ante la duda, merece la pena apostar por el mantenimiento de nuestra relación sentimental.

Ayuda jurídica:

Un abogado o un mediador que nos ayude a reconducir el divorcio por el cauce del mutuo acuerdo es fundamental.

Nosotros somos expertos en la materia y nos dedicamos a intentar acercar las posturas hasta el punto que sea posible en función de las circunstancias familiares y predisposición de las partes.

Cualquier acercamiento será positivo.

Debe de existir intención vocacional de encontrar la solución que mejor se adapte a las necesidades familiares.

No es cuestión de imponer las condiciones del divorcio a la otra parte.

Ganar al otro que correlativamente pierda.

No debemos de dejarnos llevar por los resquemores y odio que haga que nos enzarcemos en un enfrentamiento totalmente innecesario con nuestro excónyuge.

Ayuda psicológica:

Antes, durante y después del divorcio se debe de preocupar cada uno de los cónyuges por entender la ruptura y superarla.

No es cuestión de escuchar a un psicólogo y que a cambio del precio de las consultas nos resuelva nuestros problemas.

Debemos de mostrar una actitud constructiva y realista de nosotros mismos, nuestra pareja y todo lo que confluya de una manera consciente o no consciente pero sea condicionante.

Ir al psicólogo no es nada malo, al revés, siempre será positivo y más aún cuando sea necesario.

Cómo enfoquemos la ruptura condicionará nuestra vida posterior y ya no es que sea importante por nosotros mismos, sino también por todos los que nos quieren y rodean.