Mi pareja me controla⚖

Pareja controladora, me manipula y me hace sentir incómodo, ¿qué hago?

Mi pareja me quiere controlar y dominar y no se qué hacer
Pareja controladora

Si tu pareja actúa de una forma controladora y manipuladora, debemos acabar con esta situación. Esta forma de actuar puede generarnos un estado de agobio y estrés continuo. Hay parejas que son dominantes y se creen con el derecho de poder controlarnos. Pero no nos engañemos, no es normal que nuestra pareja nos controle. Con la táctica que suelen utilizar, tratan de hacernos sentir culpables y ellos quedar como las víctimas. Son personas hábiles que buscan hacernos dudar de nuestras propias capacidades. No nos podemos dejar manipular por una persona que constantemente esta vigilándonos y criticando cualquier acción.

Problema y solución:

Lo primero, tenemos que ser conscientes del problema y si no hay una solución, dejar esa relación destructiva. Nadie mejor que nosotros mismos sabemos lo que nos conviene. Probablemente no nos demos cuenta del poder que tienen en nosotros, por eso os vamos a dejar unas pequeñas pautas para detectar si realmente nos encontramos ante una pareja manipuladora:

Cómo identificar las actitudes manipuladoras:

Son mentirosos y egoístas.

Tienen gran capacidad para mentir. Son capaces de transformar la realidad de una forma en la que ellos siempre salgan beneficiados.  Nos responsabilizan de sus emociones y recurren al chantaje, para hacernos ver que las cosas son como ellos lo ven.

Ocultan cosas.

Pensamientos, emociones, no se dan a conocer realmente. Ellos siempre van a querer saber todo sobre ti, con la finalidad de sacarte las verdades de una manera sutil y saber cómo manipularte.

El halago fácil.

Esta es otra de las claves de manipulación, para ganarse nuestra confianza. Esos halagos nunca serán de una manera desinteresada, manténgase alerta.

Las promesas.

Una de las armas preferidas de los manipuladores. Comienzan prometiéndonos cosas que saben que nos hacen especial ilusión. Con la finalidad de tenernos contentos y enganchados. Ten cuidado con este punto ya que puede salir mal psicológicamente y emocionalmente.

Los favores.

Al principio el manipulador quiere ayudarnos en todo lo posible con la finalidad de hacerse imprescindible. Nos querrá complacer, pero ten mucho cuidado, porque solo es una estrategia.

Victimismo.

Una de las claves más importantes. El mundo está en contra suya y es el culpable de todo lo malo que le pasa. Escudan sus actitudes bajo el victimismo. Mediante la lástima y la culpa intentaran conseguir sus objetivos haciéndonos pensar que somos los demás los que abusamos de él.

Que hace sentirme mal y plantearme el divorcio
Manipulación en pareja

Debemos prestar atención a las señales, sobre todo si estas se repiten, para tener la certeza de que estamos siendo manipulados y poder alejarnos de esa relación tormentosa.

Si leyendo este articulo, te has dado cuenta que están tratando de manipularte, protégete antes de que sea tarde. Mereces ser feliz y vivir una vida tranquila con alguien que tenga plena confianza en ti. Al fin y al cabo, si no hay confianza, no hay amor.

Presionar a mi ex para que firme el divorcio

Presionar a mi expareja para que me firme el divorcio, ¿es legal?.

Presión o coacción en la negociación de la separación
Presionar en el divorcio

La decisión de firmar una petición de divorcio o separación de mutuo acuerdo debe de ser libre y por tanto cualquier medida de coacción es ilegal y podrá ser denunciado pues puede constituir en delito. En cambio la presión puede ser legal siempre y cuando se realice de una manera que no suponga para nuestra ex pareja una violencia o intimidación.

Es muy fina la linea que separa y distingue una situación legal de presión de una de coacción ilegal, por lo que vamos a continuación a contar a grandes rasgos lo que nos ocurrió con un cliente de nuestro despacho cuyos datos se mantendrán en la absoluto anonimato.

En este caso se trataba de un matrimonio de mas de 50 años de duración, toda la vida, en el que uno de los cónyuges le había pedido el divorcio a la otra que lo había aceptado, habiéndose separado en la vida real desde hace unos 2 años y habiendo firmado un convenio regulador en el despacho de otro abogado en el que el esposo le asignaba una pensión compensatoria de la mitad de sus ingresos y que en cambio la esposa no quería ratificar ni ante Notario ni Juzgado. Ante esta situación el esposo venía al despacho queriendo buscar soluciones legales para que su ex pareja ratificara el convenio previamente firmado pues para él era un problema pues además de seguir casado no podía desgravarse en Hacienda las cantidades que venia pagando a la esposa.

¿Tiene validez el convenio regulador firmado sin ratificación?.

No, es un requisito imprescindible que el convenio sea ratificado por ambos cónyuges en sede judicial o en Notaria. De no ser así, no se podrá obligar ni forzar a la otra parte y en todo caso le queda la posibilidad al cónyuge que sí quiera divorciarse de iniciar un procedimiento de divorcio contencioso. En nuestro caso el esposo estaba pagando la mitad de sus ingresos y la esposa se había acomodado a dicha situación y a pesar de haber sido la que en su día quería el divorcio ahora no tenía interés en el mismo. ¿Por qué?, no se puede saber, pero en este caso existía la expectativa de que ante un hipotético fallecimiento del esposo la esposa se quedará viuda y cobrara una prestación de importe mayor a la que cobraría si se ratificara e hiciera oficial el divorcio.

Opciones, soluciones y recomendaciones:

Cada caso es muy diferente, pero la conclusión a la que se llegó con nuestro cliente fue la recomendación de que dejará de pagar la pensión compensatoria integra en ejercicio de una presión legal, pues reiteramos, al no estar ratificado el convenio no es vinculante para las partes. Por ello, si la esposa en ejercicio de su derecho de decidir libremente lo que quiere hacer en su día fue firmar un convenio y ahora no ratificarlo, de la misma manera el esposo puede dejar de abonar total o parcialmente en tanto en cuanto la esposa no acceda a la ratificación. Evidentemente ante cualquier desavenencia ambas partes tienen expedita la vía judicial.

Al igual que la esposa ejerce presión respecto del esposo por sus intereses propios para no ratificar el convenio firmado, el esposo ejerce presión respecto de la esposa por sus intereses pagando menos en tanto en cuanto la esposa no acceda a la tramitación amistosa del convenio. Como ninguna de las partes tiene obligación de hacer lo que no hace se trata de una situación perfectamente legal. Ni la esposa tiene obligación de ratificar el convenio de divorcio ni el esposo seguir pagando al no estar perfeccionado el convenio y no ser obligatorio ni vinculante para las partes.

Estas situaciones son muy complejas y delicadas por lo que siempre se recomienda acudir a consulta jurídica para tomar la decisión mas acertada conociendo el alcance de los derechos y obligaciones de las partes.

 

Demandar a mi ex pareja por impedir que pase con los niños las vacaciones

Demanda a mi ex pareja por impedirme ver a los niños en las vacaciones de verano:

Por impedir que pase con los niños las vacaciones de verano
Demandar a mi ex pareja

En los periodos vacacionales los matrimonios y parejas divorciados o separados con hijos menores de edad en muchos casos tienen controversias en cuanto al ejercicio del derecho de visitas, cuidado y atención de los niños. En esta publicación trataremos sobre los padres que sí que tienen una regulación judicialmente establecida (ya sea el convenio regulador e mutuo acuerdo homologado judicialmente o la sentencia de procedimiento contencioso). En dichos casos estarán delimitados los mementos en los que los menores estarán bajo la compañía de cada uno de sus progenitores, pero, ¿qué ocurre en los casos en los que el padre o madre influencia negativamente a los niños y son estos los que indican que supuestamente «no quieren» pasar con nosotros el periodo vacacional?. Por desgracia ocurre mucho, sobre todo en las vacaciones de verano en las que por su mayor duración existe mayor reticencia y oposición.

Que no permite que esté con mis hijos en vacaciones de verano
Demandar o denunciar a mi ex

En estos casos se suelen empelar frases similares a «pues denuncio al padre» o «pues denuncio a la madre«. Debemos de aclarar que el incumplimiento de régimen de visitas constituye una cuestión civil y no penal. Por ello no cabrá la posibilidad de denunciar (por lo penal) sino demandar (por lo civil) al otro progenitor; por tanto no cabe la posibilidad de acudir a la Comisaria de Policía o el Cuartel de la Guaría Civil. ¿Cómo se denomina el procedimiento a interponer en el Juzgado?. Ejecución de título judicial (ETJ). Este tipo de procedimientos cuesta con innumerables limitaciones, desde nuestro punto de vista la principal es la lentitud de tramitación judicial así como la necesidad de intervenir abogado y procurador (supone gestiones y gastos añadidos). Además, en el caso del periodo de vacaciones de verano es que el mes de agosto es inhábil, por lo que la demanda a establecer que pueda ser necesaria interponerse durante el mes de agosto no podrá interponerse y formalizarse hasta el mes de septiembre. Ello provoca que la eficiencia del proceso judicial sea muy limitada pues en muchos casos cuando el procedimiento es resuelto por el Juzgado ha pasado el periodo vacacional y el progenitor ejecutante ha perdido la posibilidad de disfrutar de sus hijos durante el mismo (y viceversa, pues no debemos de olvidar que también constituye un derecho de los hijos respecto de su padre o madre) por haber finalizado, sin que exista derecho a compensación. Se puede solicitar la imposición de medidas coercitivas, multas, imposición de costas procesales a la contraparte… etc, pero el problema es que ello no restituirá de una manera automática la relación no garantizará que no se vuelva a repetir.

En muchos casos uno de los progenitores alega que el otro no le permite que disfrute de la compañía de los hijos, y el otro alega que los hijos son los que «deciden» no ir con el otro progenitor. Estos temas son muy complejos y nunca se puede hablar de «culpa» sino de responsabilidad. El divorcio con hijos es una gran responsabilidad y debe de ejercerse de una manera diligente por parte de ambos, existe la alienación parental del que pueda impedir la relación del otro progenitor, pero también existe el negligente ejercicio del rol materno o paterno del otro o situaciones extraordianrias que conllevan que los hijos tengan verdades motivos de no ir con el otro progenitor. Es como si los niños no quieren ir al colegio, evidentemente tendrán que ir quieran o no, pues no tienen capacidad de decisión al respecto.

Ambos padres deberían de intentar que los niños puedan mantener la mejor relación posible con el otro, pero en este tipo de procedimientos en muchas ocasiones la realidad es una familia desestructurada con reproches mutuos y entrenamientos mal gestionados que meten en medio de sus problemas a los menores. No es cuestión de culpabilizar al otro sino luchar por buscar soluciones que mejoren o puedan mejorar la vida de los niños que tienen derecho a ser niños y disfrutar de sus dos progenitores estando protegidos del drama sentimental de los mismos. Debemos de cuidar la relación con el otro progenitor pues nos guste mas o menos después de la ruptura, es el/la que hemos elegido como padre o madre de nuestro hijo/a.

 

Perdida de confianza en pareja y divorcio

Pérdida de confianza en pareja y divorcio:

Perder la confianza en mi matrimonio y acudir a la separación
Perdida de confianza y divorcio

La base de toda relación sentimental de pareja y matrimonio es la relación de confianza que desde que nace debe de cuidarse para evitar que se pueda perder con el paso del tiempo. Todas las parejas tienen altibajos, es algo normal, pero si ambos miembros quieren darse una oportunidad y tienen voluntad de solucionar los problemas lo conseguirán siempre y cuando no le supere la desconfianza. Existe multitud de tipos y variantes de la pérdida de confianza, des de aquella que surge de los celos, de la infidelidad, de las mentiras, de la falta de comunicación… etc.

¿Cuál es la principal causa de divorcio?

El principal motivo es la pérdida de la confiazna por un sin fin de cuestiones íntimas de pareja: Infidelidad, intereses contrapuestos… etc. La confianza se suele perder cuando la otra persona deja de hacer aquello que se espera de él o ella y pasa a realizar algo diferente, lo que nos hace dudar de si hará aquello que se supone que debe de realizar por la relación que exista. Hay relaciones mas abiertas y otras mas herméticas, unas que dan importancia a los emocional, otras a lo sexual, otras a lo económico… etc y cuando cualquiera de las facetas que se consideren importantes fallan nos hacen poner en duda la relación y es el momento en el que se tiene que reformar la confianza o aceptar que nos estamos exponiendo a perderla por falta de confianza.

Nunca podemos llegar a conocer la verdad de cada situación pues cada persona lo vive en su contexto y subjetividad personal, pero en un gran porcentaje de casos la desconfianza está perfectamente justificada, y es la punta del iceberg que esconde algo mas grande, por ejemplo un pequeño signo de infidelidad puede ser sólo la parte visible de una doble vida amorosa. Tampoco se puede llegar a la obsesión por comprobar si nuestra pareja en todo momento actúa correctamente y como queremos que haga cada cosa, pues dejamos de querer a una persona tal y como es para pretender que se adapte a lo que entendemos que debe de ser.

Cada persona es libre y debe de desarrollar su vida desde sus propios valores y deseos de manera que la confianza debe de existir de manera natural y no pretenderla mantener de manera artificiosa. Hay parejas que pueden ser felices toda la vida y otras que están avocadas a la infelicidad por no ser compatibles. Siempre y cuando exista confianza la relación será viable, la confianza se puede trabajar y sembrar cada día, pero lo que no se puede es querer ver confianza donde no existe, ni buscar motivos de desconfianza donde tampoco los hay. Cada persona debe de ser libre como individualidad y emparejarse con personas compatibles y sinceras con las que pueda compartir un proyecto de vida común, pero cuando falla la confianza, tal vez es que uno de los dos quiere algo diferente y es lo que mas cuesta aceptar en matrimonios que sopesan el divorcio o la separación por tener motivos que le hacen querer seguir con la relación y otros terminarla.

Desconfiar de mi pareja y necesitar separarme
Desconfianza que acaba en divorcio

No quiero ver a mi expareja pero tenemos hijos

No quiero volver a ver ni hablar con mi ex pareja pero tenemos hijos:

En casos de divorcio y separaciones matrimoniales
No ver a mi ex pareja madre de mis hijos

Cuando una ruptura es traumática no sólo se debe de tramitar un divorcio o separación lo menos conflictiva posible, sino que además se deben de tratar de resolver las vinculaciones existentes, siendo sencillo en lo que se refiere al reparto de enseres, de préstamos y deudas, de dinero, de propiedades inmobiliarias y vehículos.. etc, pero en cambio no es así en el caso de los hijos comunes. Los matrimonios separados o divorciados con hijos comunes menores de edad pero también mayor dependientes económicamente, deben de ser conscientes de que por responsabilidad parental deben de mantener relación con su ex pareja y padre o madre de los hijos hasta que pues es necesario para la coordinación en las tareas de cuidado, educación y toma de decisiones de la vida de los niños.

Gestión de relación con ex pareja:

Divorcio y separación cunado la relación con la ex es complicada
No ver a mi ex pareja padre de mis hijos

Es muy complicado gestionar la relación con una ex pareja sentimental cuando hay hijos comunes, pero no podemos tratar, salvo casos graves, de dejar de ver o hablar con nuestra ex pareja por tener hijos comunes, pues debemos de valorar el cuidado y atención de nuestros hijos por encima de nuestra reticencia a relacionarnos con nuestro ex. Si no hubiéramos tenido un hijo o hija con nuestra ex pareja podríamos optar por no relacionarnos con él o con ella y desecharlo o desecharla de todas las facetas de nuestra vida, pero desde el momento en el que hemos decidido tener un bebé con esa persona (o a pesar de no haberlo planeado ha venido después de una relación sexual a la que nos hemos expuesto) debemos de ser conscientes de que nos va a suponer sacrificios personales. No podemos indignarnos y justificar con la actuación de nuestro ex o cualquier otro tipo de circunstancias que «no quiero volver a ver o hablar con mi ex», pues no es algo posible ni viable, habiendo hijos pueden existir un sin fin de incidencias que haga necesario el contacto, y no podemos utilizar de mensajero al niño ni tampoco podemos pretender que no teniendo relación con el padre o madre de nuestro hijo común las cosas vayan mejor, pues suele ser todo lo contrario, lo que hay que aprender es a gestionar de manera inteligente la relación, pero no tratar de cerrarla, pues suele ocurrir en momentos de rabia o frustración, y la vida de un niño debe de estar regida por la estabilidad por encima del orgullo de las partes.

Pautas, consejos y recomendaciones para llevarme bien con mi ex pareja:

Alguna de las pautas positivas e importantes son:

  • Sólo tratar con nuestra ex cuestiones relativas a los hijos, no entrar «al trapo» de cuestiones de pareja, opiniones, impresiones, reproches… etc. Las entregas de los hijos no es el momento de airear las desavenencias.
  • No enfadarse con nuestra ex ni con nuestros hijos en caso de cuestiones sobrevenidas e imprevistos.
  • Si la relación es mala, tratar de cumplir con la regulación establecida de la manera mas estable posible y literal posible pues eso relucirá el contacto y beneficiara el equilibrio de la relación.
  • No provocar a nuestro ex, en ningún caso hacer aquellas cosas que no nos gusta que nos estén haciendo, pues eso generará una cadena de «acción reacción» que normalmente supone que a relación se deteriore aún mas y acabe siendo horrible para todos (afectando a los niños) perdiendo la comunicación e incluso la razón de ser inicial del conflicto que pasa a un segundo plano pues la situación «se va de las manos».

 

¿Puedo ir a firmar el divorcio con mi nueva pareja?

¿Puedo ir a firmar el divorcio con mi nueva pareja?.

Por poder, como tantas cosas en la vida, se puede perfectamente, pero no es conveniente ni recomendable. Se puede, pero no se debe. Nos podemos encontrar con las siguientes tres situaciones en función de qué tipo de separación o divorcio express se está tramitando:

  • Divorcio judicial de mutuo acuerdo: Es posible acudir a la sede del Juzgado y estar en los pasillos, pero no podrán las nuevas parejas intervenir en el breve momento de la ratificación del convenio regulador, que se hace delante del Secretario Judicial (ahora llamado Letrado de la Administración de Justicia).
  • Divorcio judicial contencioso: Es posible acudir a la sede del Juzgado y estar en los pasillos, pero los Jueces no suelen permitir dada la especial naturaleza del derecho de familia acceder con público al acto del juicio con el fin de que no se convierta en «un circo», salvo que sean compañeros de despacho del abogado que lleva el caso.
  • Divorcio ante Notario de mutuo acuerdo: Es posible acudir con nuestra nueva pareja o cualquier otra persona a la Notaria, e incluso podrá estar presente en la sala si la otra parte no pone objeción al respecto.

Ni una persona que se va a divorciar debería de plantearse la posibilidad de ir acompañado de su nueva pareja, ni esa pareja actual se debería de plantear la posibilidad de acudir a la firma o juicio de divorcio, pues se trata de disolver el vínculo de una relación sentimental anterior, y por respeto y consideración, además de por evitar posibles conflictos y complicaciones, lo mejor es ir acompañado del abogado y procurador. Es posible que nuestra pareja ese día por el motivo que sea vaya con nosotros, pero lo mas razonable es que haga tiempo hasta que haya terminado el trámite, por ejemplo tomándose un café en una cafetería cercana (no la que esté justamente allí). Defendemos los divorcios sanos, sin reproches ni culpables, simplemente la voluntad de dos personas que han querido dejar de continuar con su proyecto sentimental de vida común, y realizan los trámites legales de manera madura y prudente con independencia de lo que haya ocurrido, pues ello en muchos casos influirá en la calidad de vida posterior y relaciones con la siguiente o siguientes compañeros o compañeras sentimentales.

Matrimonios juntos o separados, si así lo deseas, divórciate, pero con respeto.

¿Cuanto tiempo esperar contestacion a propuesta de divorcio de mi ex pareja?

¿Cuanto tiempo debo de esperar la contestación de mi ex pareja a mi propuesta de divorcio o separación de mutuo acuerdo?.

Cada caso es diferente sin que se deba de generalizar, pero en materia de propuesta de divorcio confluyen múltiples factores que hacen que debamos de ponderar un mayor o menor plazo prudencial y razonable para esperar la contestación de nuestra ex pareja, marido o mujer, a nuestra propuesta de divorcio express o separación de mutuo acuerdo:

  • La prisa que tengamos en tramitar el proceso.
  • La importancia que tenga la estimación de nuestras pretensiones en la ruptura.
  • La viabilidad judicial de nuestras pretensiones judiciales.
  • Consideración por la actitud y reacción de nuestro ex ante la ruptura.
  • Evolución y confianza que nos genere nuestra ex pareja de cara a la ratificación del convenio regulador.
  • Congruencia del motivo que nuestra ex pareja nos plante para demorar la tramitación.
  • Priorizar objetivos de una manera respetuosa pero inteligente, pensando principalmente en uno/a mismo/a.

En muchos casos la no aceptación de la ruptura supone un obstáculo insuperable para el divorcio amistoso que hace que Por todo ello, ¿cuanto tiempo debo de esperar para que mi ex me conteste?, ¿y si no me contesta nunca o me da largas sin querer firmar nunca?. En ese caso sólo existirá la posibilidad de resignarse a la tramitación del divorcio o la separación, o bien, optar por el divorcio contencioso.

El mutuo acuerdo supone innumerables ventajas comparativas respecto de la vía contenciosa, pues es más económica, rápida y sencilla, pero no debemos de olvidar que aunque queramos divorciarnos, nuestro cónyuge tiene derecho a no aceptar el proceso de mutuo acuerdo, ya sea por no estar conforme con la propuesta formulada (las condiciones y estipulaciones del borrador de convenio regulador) o sencillamente por no querer colaborar, por el motivo que sea, sin que sea necesario que tenga que dar ningún tipo de explicación. Ningún cónyuge puede ser obligado a mantener un matrimonio que no quiere, ni ningún cónyuge puede ser obligado a firmar un divorcio amistoso si no lo desea. Por ello, en casos mal avenidos, ambos esposos perderán al tener que terminar el proyecto de vida común matrimonial de una forma mas traumática, sin acuerdo.

Sindrome de la madrastra de Blancanieves y divorcio

Se trata de un trastorno predepresivo o depresivo que unido a otros trastornos da lugar a este síndrome de la «madrastra» o «bruja» de «Blancanieves» que no tiene absoluta aceptación en psicología, pero del que se pueden sacar importantes conclusiones que inciden en la relación de pareja, rupturas matrimoniales, relaciones de infidelidad extramatrimonial y divorcios, y vuelta a comenzar una nueva relación en muchos casos dejándose llevar por los mismos impulsos sin ser consciente de los mismos.

Suele afectar principalmente a mujeres maduras (a partir de los 40 ó 50 años) que se cuestionan su vida anterior, y desean la belleza de la juventud pasada y conseguir apresuradamente una nueva pareja que les hagan reprimir sus inseguridades con necesidad de cambio. No se trata de Blancanieves sino su madrastra (también llamada la bruja) que constantemente se preguntaba: «Espejito, espejito, ¿quien es la mas bella del Reino?» por sentir que su joven hijastra «hacía sombra» su gran belleza, pues conforme pasa el tiempo van envejeciendo dejando de ser el centro de atención con lo que su percepción de valía va disminuyendo. El otro factor característico es la envidia hacia personas más jóvenes o con una cualidad que ellas creen que ya no poseen, ya sea física o emocionalmente. En muchos casos se produce entre madre e hija, donde la madre arremete emocionalmente contra su hija humillándola y haciéndola quedar mal y sentirse inferior sobre todo, delante de los demás, y en lo privado las tratan de forma correcta y amable.

Algunos de sus síntomas son los siguientes:

  • Temor a una vejez en soledad.
  • Ansiedad manifestada y afán competitivo ante la belleza de otras mujeres más jóvenes.
  • Rabia contenida por haber dedicado su vida al cuidado de la prole, sin más compensación que el desgaste vital.
  • Desesperación por mantener relaciones con hombres que reafirmen su atractividad que se traduce en la búsqueda desesperada de nuevas parejas tras una ruptura sentimental.
  • Aumento de la frecuencia de las salidas a lugares donde se buscan relaciones interpersonales.
  • Preocupación excesiva por la salud y la belleza.
  • Envidia ante la alegría de otras mujeres que han conseguido encauzar su vida en compañía.
  • Ingesta compulsiva y aumento en el consumo de alcohol, fumar, droga.. etc.
  • Distorsión del autoconcepto.
  • Melancolía por la juventud que se va y por las cualidades/capacidades que se creen ya desaparecidas.

Afecta, sobre todo a mujeres mayores de 40 años, que han sido bellas y populares en su juventud, y que basan su valía y su relación con los demás en su apariencia física. Igual que en el comentado anteriormente síndrome de Dorian Graya menudo las personas afectadas por este síndrome se vuelven verdaderas asiduas de los quirófanos de centros de estética en pos de parecer más jóvenes de lo que son.

 

Sindrome de Estocolmo en pareja y divorcio

Síndrome de Estocolmo en pareja y divorcio:

El síndrome de Estocolmo en pareja supone un verdadero maltrato crónico y enfermizo de un hombre o mujer por parte de su pareja sentimental con tolerancia a la intimidación, infidelidad, abuso sexual y maltrato físico y psicológico. Se conoce popularmente por ser padecido por personas que han sido secuestradas, creando una relación de dependencia y sumisión con sus secuestradores, a pesar de lo cual, puede extrapolarse a la relación de pareja y matrimonio. En estos casos la persona que sufre el síndrome considera que su pareja sentimental no actúa adecuadamente pero lo justifican por entender que es por su bien, por amor o por necesidad dadas las circunstancias. Cuenta con las siguientes fases:

  1. Fase de conflicto y agresión inicial: Primeros signos de maltrato físico o psíquico, la víctima considera que es una situación puntual que no se reiterará.
  2. Fase de agresión intensa: La violencia se repite con mayor frecuencia y se intensifica, la víctima, siente gran temor y opta callar por vergüenza, se siente perdido.
  3. Fase de aceptación de la agresión: La víctima asume el maltrato. Se adapta a la exigencias del maltratador buscando no recibir un nuevo nuevo acto de violencia o desaprobación.
  4. Fase de adaptación a la agresión: Se acostumbra a la situación, tiene la percepción que sus problemas son fortuitos. Su comportamiento es visto por los demás como el de una persona inestable que justifica al agresor que da la imagen de una persona normal.

Frente a la agresión la víctima reacciona por supervivencia adaptando su forma de ser y pensar hacia un sentimiento positivo y permitiendo que la relación pueda perdurar en el tiempo. Con el paso del tiempo se llega a ver el mundo desde los ojos del agresor al que se defiende y justifica anulando la personalidad y capacidad de pensar por uno mismo. El agresor limita y aísla a su víctima con un trato peyorativo con frases similares a «esto es por tu culpa», «yo no quería hacerlo»… etc. Se crea una relación compleja en la que la víctima llega a sentirse enamorada o seducida antinaturalmente por su agresor. Son hombres y mujeres ‘secuestrados’ en una relación desde un punto de vista metafórico en la que padecen maltrato de todo tipo sin ser capaces de ver la realidad, lo que les lleva a no querer el divorcio o la separación de su pareja, no son felices pero se han acostumbrado a la infelicidad y les parece lo «normal» por lo que es muy difícil la toma de decisión, pues cuando el agresor aprecia signos de que su presa se le «revela» intensifican aún mas la agresión, utilizando todo lo que sea necesario (hijos comunes, familiares, trabajo, entorno, frases como «ahora no me falles», amenazas de hacer algo si se atreve a dejarle.. etc ).

RELACION ENTRE MIS HIJOS Y LA PAREJA DEL PADRE O LA MADRE

RELACIÓN ENTRE MIS HIJOS Y LA PAREJA DEL PADRE O LA MADRE:

 

La relación de los hijos con los padres y resto de familiares se regula en el convenio regulador de mutuo acuerdo o sentencia de procedimiento contencioso (ya sea separación, divorcio o guarda y custodia de hijos no matrimoniales), de manera que en el momento en el que los menores estén a cargo de cada uno de los progenitores, son estos los que deberán de decidir en cada ocasión en compañía de quien mas estén, siendo algo normal el hecho de que una vez pasada la ruptura se puedan relacionar con las nuevas parejas, pues son importantes, forman parte de la vida de los padres y también con un nuevo modelo de familia deben de formar una mayor o menor parte de la vida de los hijos comunes, nos guste y lo aceptemos más o menos; no es algo contra lo que se pueda realizar oposición judicial, salvo que se pueda acreditar objetivamente que son perjudiciales para los hijos comunes.

 

El problema es cuando la relación no está superada por alguno de los miembros de la pareja, o la nueva pareja es o puede ser negativa para los hijos, o sencillamente existe mala relación entre la anterior y nueva pareja, que en muchos casos va de menos a mas haciendo partícipes a los hijos, tratando de sacarles información, condicionar su actuación, hacerse la víctima, complicar la relación malmetiendo o manipulando información.

 

Hay que tratar de ser inteligentes y no luchar contra los cambios, sino saber adaptarse a ellos.