Discusiones de padres en las entregas y recogidas de los hijos

Discusiones de padres en las entregas y recogidas de los hijos:

Reproches de padres y madres en los intercambios de entrega y recogida de los niños
Discusión de padres delante de los hijos

Cuando una pareja se separa y tiene hijos comunes la ruptura se debe de enfocar desde la responsabilidad respecto de los hijos y con respeto. En muchos casos los enfrentamientos de los padres trascienden a los hijos con discusiones y reproches del uno al otro que no sólo se limita a la intimidad y ámbito personal y familiar de cada uno de los progenitores, sino que se llega a discutir sin ningún tipo de miramiento en los intercambios del derecho de visitas con las entregas y recogidas de los niños, lo cual supone un grave daño para los hijos que no deben de presenciar ni participar en las discusiones de las partes. En muchos casos ambos progenitores se quejan de “lo que sufren” los niños en las entregas y recogidas por lo difíciles que son “por culpa del otro padre o madre”, y no se dan cuenta que normalmente ambos progenitores protagonizan una situación dantesca que puede causar verdaderos desequilibrios y trastornos de la personalidad a los hijos, que normalmente no entienden lo que sucede, que se sienten parte del problema  en muchos casos con culpabilidad, y que se crían y educan en un ambiente tenso y contradictorio. Se debe de dejar a los niños tener una infancia feliz dentro de las adversidades que puedan existir en la familia (limitaciones económicas, disponibilidad horaria, problemas de organización familiar, problemas de salud… etc) pues la mayoría de dramas familiares de los hijos de padres divorciados son innecesarios, creados por los padres y las respectivas familias políticas por no saber dejar a un lado sus diferencias valorando que tienen un niño común que es mas importante que cualesquiera cuestiones que les haya hecho separarse y enfrentarse.

¿Qué secuelas pueden derivarse de las discusiones delante de los hijos de madres y madres divorciados?
Consecuencias de discutir delante de los niños

En muchos casos, padre o madre justifican su comportamiento con excusas como: él o ella también lo hace, no voy a consentir, está haciendo daño a los niños…. etc. Es un error muy frecuente y muy grave, lo que cada uno de los progenitores le tenga que decir al otro debe de decírselo directamente por teléfono, en persona sin presencia de los hijos comunes, o si es necesario con intermediación de familiares o amigos o incluso profesionales como abogados, mediadores o psicólogos, o interponiendo si fuera necesario el correspondiente proceso judicial. Lo que nunca se debe es consentir ni mucho menos provocar que los niños paguen los “platos rotos” de la relación sentimental de sus padres y sean parte del drama familiar pues crea posicionamientos artificiales fruto de la influencia de los cónyuges que supone utilizar como herramienta a los niños para hacer daño a la parte contraria con la que existe una guerra sin cuartel, en la mayoría basada en la cabezoneria, orgullo y falta de comunicación de ambos, como se suele decir que quieren salirse con la suya demostrando que tienen la razón y el otro se equivoca.

En muchos casos los padres reprochan la actitud de sus ex parejas, de lo injustas que son las resoluciones judiciales que resuelven sus incontables litigios y controversias, pero verdaderamente debemos de ser conscientes de que los primeros responsables de evitar el conflictos somos nosotros mismos, que somos los que en primer término deberíamos ser razonables y hacer un esfuerzo por llegar a un entendimiento como principal y mas importante, por encima de los intereses de los padres. Desde el momento en el que dejamos nuestras vidas y las vidas de nuestros hijos en manos de terceros, en este caso Jueces después de la acertada o desacertada intervención de los abogados, partes, testigos, peritos… etc debemos de ser conscientes del peligro que ello supone y de las consecuencias que puede tener, pues puede suponer la estimación de nuestras pretensiones, o la desestimación incluso con la imposición de costas. Es una pena que familias a las que les cuesta llegar a final de mes y se esfuerzan y sacrifican por poder mantener un nivel de vida adecuado para los niños, se gasten grandes sumas de dinero en pagarlos gastos de juicios que no suelen resolver nada que no pudiera haberse pactado amistosamente, y que suelen empeorar aún mas la relación familiar.

Derecho de visitas el día de la madre y del padre

Derecho de visitas el día de la madre y del padre:

Matrimonios divrciados y parejas separadas con hijos menores
Celebración del día del padre y madre con los niños

Vamos a exponer esta publicación desde un punto de vista muy sencillo y básico, pero consideramos que de esa manera precisamente lo hacer mas entendible a cualquier usuario que con independencia de sus circunstancias familiares y conocimientos técnicos jurídicos lo pueda comprender de manera fácil, pues en definitiva es para lo que lo escribimos, no para dar lecciones de derecho pues para ello ya existen multitud de libros y publicaciones jurídicas aburridísimas, tediosas y de difícil comprensión. Es por ello que, nos podemos encontrar ante las siguientes situaciones tanto matrimoniales como no matrimoniales:

  1. Padres sin resolución judicial: Al no existir regulación ambos padres tienen los mismos derechos y por ello no existe la obligación de facilitar que el padre o la madre estén en su día con los hijos, perfectamente el otro progenitor puede impedirlo siempre y cuando no utilice la fuerza o intimidación. Da igual que sea el día del padre o la madre, puede estar con cualquiera de los progenitores, si el progenitor al que no le corresponde la celebración lo impide quedándose con los niños, el otro no podrá hacer absolutamente nada, pero evidentemente se crea una situación de malestar que provocará múltiples problemas en el desarrollo de la vida familiar y relación con los niños.
  2. Padres con procedimiento judicial en trámite: Algunos clientes consideran que existe una situación diferente en los derechos respecto de los hijos en los casos en los que a pesar de no existir resolución judicial, si existe un procedimiento en curso. Pues bien, no hay diferencia práctica alguna respecto de la situación explicada en el punto anterior de padres sin resolución judicial.
  3. Padres con resolución judicial ya sea sentencia contenciosa o convenio regulador aprobado de mutuo acuerdo: La regulación es aplicable cuando no se ponen de acuerdo los padres, pues en primer lugar rigen los pactos de los cónyuges que debería de buscar siempre el beneficio de los hijos y en aplicación del sentido común permitir que con independencia de la regulación los niños puedan celebrar con su padre el día del padre y con su madre el día de la madre. Cuando el entendimiento por desgracia no es posible, se debe de aplicar la regulación, en algunos casos, consta especificado el derecho de pasar con el niño el día de padre y madre, y en ese caso se puede exigir el cumplimiento en los términos literales; y para el caso de que no ponga nada, se aplicará el régimen general, o lo que es lo mismo, si por surte le toca al padre el día del padre y a la madre el día de la madre se podrá celebrar y sino no tendrá derecho, y por tanto se tendrá que adaptar la celebración a un momento anterior o posterior. Realmente da igual el día, lo importante es celebrarlo, y cuando los progenitores se enfrentan simplemente todo lo que rodea la discusión, suele hacer que no merezca la pena la celebración en el día exacto.
  4. Padres de hijos mayores de edad: En estos casos ya no existe la patria potestad ni la guarda y custodia (sólo es aplicable para hijos menores) de manera que ninguno de los dos podrá obligar al oreo progenitor a permitirme compartir la celebración con el hijo o hija, sino que se deberá de pedir directamente al hijo que podrá libremente aceptar o no la propuesta.
Respetar a los hijos y no discutir por celebrar el día del padre y madre el día exacto
Niños felices el día del padre y madre

Lo mas importante es que los niños sean felices y que puedan celebrar con sus padres todas las celebraciones: Cumpleaños de niños, padre, madre, día del padre, de la madre… etc, el problema no es celebrar justo la festividad el día concreto, pues a los niños eso les da igual, el día festivo es el día que se organiza la celebración siendo lo mas importante que puedan estar tranquilos y felices en un ambiente positivo y beneficioso para los niños. Cualquier celebración en el contexto de un drama familiar que trasciende a los hijos, no merecerá la pena, en dicho caso y en función de las circunstancias merece la pena sacrificar una celebración, pero no generar un conflicto que en definitiva hará daño a los niños por culpa de las desavenencias, reproches y cabezoneria de los padres por no saber separar su ruptura con el cuidado de los niños conforme las necesidades de los mismos y no los caprichos de los padres.

Amor y cariño de hijo por su padre o madre en divorcios

Amor y cariño de hijo por su padre o madre en divorcio:

Por desgracia, es frecuente en las rupturas con hijos, que los padre o madre no sepa separar la ruptura sentimental y drama emocional, con la relación del niño o niña con el otro progenitor. En muchos casos se les hace partícipes, mensajeros, testigos, pruebas o incluso protagonistas de los problemas de pareja de los padres, haciendo que se posicione y en muchos casos se sitúe como protector o protectora de su padre o madre que es la parte “buena”, frente a la otra, que por tanto es “mala”. Se inician enfrentamientos injustos e improcedentes fruto de alienación parental, o cuanto menos, a la falta de respeto de los padres a sus hijos en los que por no saber gestionar sus frustraciones y despecho transmiten a los hijos comunes su dolor haciéndose “aliados” unidos en contra del “enemigo” común. Deben de existir límites en los divorcios y separaciones, y el mas importante es el de los hijos que no tienen culpa de nada y no deben de pagar los “platos rotos” de sus padres para suplir sus debilidades.

Amor y cariño de niños a una madre en casos de divorcio
Amor y cariño

Lo que es intolerable es que una madre o padre utilice “lo mucho que quiere a su hijo o hija” para malmeter y hablar mal del otro progenitor, de su familia o utilizar desprecios respecto de sus cualidades o circunstancias. No se debe de justificar nuestra propia actitud con la actitud de la otra parte, frases como “él o ella también habla mal de mi”, “tengo que defenderme”, “mi niño tiene que saber la verdad”… etc.

El amor y el cariño de un padre o madre es de lo mas importante de la vida de un niño que va creciendo y convirtiéndose en una persona diferente con unos valores condicionados en función de su crianza e influencias. Cuando se tiene un hijo y elige a un progenitor y progenitora para algo tan importante, se debe de ser responsable, pues el padre o madre lo hemos elegido nosotros, o aunque no se haya elegido y el niño no haya sido buscado, desde el momento en el que se mantuvo la relación sexual fruto de la que ha nacido nuestro hijos, debemos de asumirlo como nuestra responsabilidad, puede ser un error, pero normalmente nuestro. Cada persona tiene una forma de ser, y la debemos de respetar aunque no nos guste en todo o en parte, pero lo hemos elegido nosotros.

Los hijos no deben de presenciar los conflictos de sus padres, y menos tener “voz y voto” al respecto, pues se debe de mantener protegido y fuera de las discusiones en todo lo posible. Cualquier persona que lea esta publicación puede penar “yo sólo lo hago un poco” o “mi caso es diferente” o “lo hago por su bien para que sepa la verdad”. Evidentemente cada caso es muy diferente, pero hay límites que no se deben de sobrepasar con nuestros hijos, pues tienen derecho a una infancia feliz, pudiendo valorar por si mismo su opinión de cada uno de sus progenitores, la relación que quiere tener con cada uno, y en muchos casos es contraproducente influenciar a los niños, pues con el paso del tiempo se suele revelar la verdad, y como efecto resorte la relación con el progenitor que ha malmetido acaba “haciendo aguas”.

Los hijos no deben de tener el compromiso de elegir entre el cariño y amor de papá o mamá, pues es compatible la relación de ambos, pues precisamente con la separación o divorcio se debe de buscar una regulación que principalmente sea positiva para los hijos, y en segundo lugar, que sea de interés de los padres. Lo importante desde el momento en el que se tiene hijos son ellos, no uno mismo. No podemos dejarnos llevar por el orgullo de frases prototípicas como “no voy a hablarle mas”, ¿cómo se va a cumplir si se tiene un hijo?. Evidentemente debemos de dejar a un lado lo malo y continuar nuestra vida protegiendo a nuestro niño con amor, cariño y respeto. No hay que luchar por ser el progenitor mas querido como una batalla o lucha, se debe de fomentar y compartir el amor de nuestro hijo si verdaderamente queremos quererle y cuidarle como se merece. La primera obligación de todos los padres en el cauce de un procedimiento de ruptura, es hacer un esfuerzo por lograr tramitar un divorcio de mutuo acuerdo.Relación de afecto de padres con los hijos

Afecto de padres

¿Los hijos pueden decidir si quieren vivir con su padre o madre?

¿Los hijos pueden decidir si quieren vivir con su padre o madre?.

Los hijos menores de edad no pueden decidir por si mismos con cual de sus padres desean vivir, pues precisamente son los progenitores los que lo deciden de mutuo acuerdo qué regulación paternofilial quieren establecer, y el Juez y Ministerio Fiscal dan su visto bueno sin intervención de los hijos menores. En cambio, en un procedimiento contencioso después de la petición de los cónyuges expresada por sus respectivos abogados en los diferentes trámites del juicio de divorcio, el Ministerio Fiscal solicita el establecimiento de unas determinadas medidas paternofiliales, y el Juez resuelve conforme su propio criterio.

Divorcio express con hijos menores de edad y decisión de vivir con padre o madre
¿Los hijos pueden decidir en el divorcio de sus padres?

En el conjunto de las pruebas existentes puede existir, o no, la intervención de los hijos menores de edad, pues cada caso es diferente, se debe de tender a la mínima intervención judicial de los hijos, pero cuando es necesario, se debe de diferenciar entre las dos formas de intervención principal de los hijos en el divorcio, separación o guarda y custodia de sus padres:

  • Informe psicosocial: Se trata de un informe elaborado por un psicólogo y trabajador social adscrito al Juzgado después de entrevistarse y valorar a los miembros de la familia, realizando una recomendación concreta a la vista de las circunstancias familiares, tanto en patria potestad como en el tipo de custodia: Materna o paterna monoparental, o compartida (o incluso retirada a ambos de la patria potestad y guarda y custodia), así como el derecho de visitas y relación de cada uno de los padres con los hijos.
  • Exploración judicial: Un menor de edad no va a declarar a juicio como lo haría si fuera mayor en cualquier otro tipo de litigio, sino que se denomina “exploración a su intervención” pues se realiza a puerta cerrada con el Juez, o el Juez y el Fiscal (cada Juzgado aplica su propio criterio), sin que puedan conocer el desarrollo los progenitores ni sus letrados, ni exista ningún tipo de informe al respecto, lo que genera una sensación y polémica de inseguridad jurídica de las representaciones procesales en el desarrollo del pleito.
No se debe de hacer partícipes a los niños en los problema y discusiones de los padres de cara a su separación
Divórciate sin meter a los niños en los problemas de los padres

Pena del Código Penal por sustraer a un hijo menor por la madre o el padre

Pena del Código Penal por sustraer a un hijo menor por la madre o el padre:

¿Qué pena está prevista en el código penal para el progenitor que sustraiga a un niño del otro progenitor?. El artículo 225 bis del código penal  confirma que la pena prevista para el padre o madre que sustraiga a un menor es de 2 a 4 años de prisión así como la inhabilitación de 4 a 10 años de privación del ejercicio de la patria potestad, indicando literalmente que:

1. El progenitor que sin causa justificada para ello sustrajere a su hijo menor será castigado con la pena de prisión de dos a cuatro años e inhabilitación especial para el ejercicio del derecho de patria potestad por tiempo de cuatro a diez años.

2. A los efectos de este artículo, se considera sustracción:

  • 1.º El traslado de un menor de su lugar de residencia sin consentimiento del progenitor con quien conviva habitualmente o de las personas o instituciones a las cuales estuviese confiada su guarda o custodia.
  • 2.º La retención de un menor incumpliendo gravemente el deber establecido por resolución judicial o administrativa.

3. Cuando el menor sea trasladado fuera de España o fuese exigida alguna condición para su restitución la pena señalada en el apartado 1 se impondrá en su mitad superior.

4. Cuando el sustractor haya comunicado el lugar de estancia al otro progenitor o a quien corresponda legalmente su cuidado dentro de las veinticuatro horas siguientes a la sustracción con el compromiso de devolución inmediata que efectivamente lleve a cabo, o la ausencia no hubiere sido superior a dicho plazo de veinticuatro horas, quedará exento de pena.

Si la restitución la hiciere, sin la comunicación a que se refiere el párrafo anterior, dentro de los quince días siguientes a la sustracción, le será impuesta la pena de prisión de seis meses a dos años.

Estos plazos se computarán desde la fecha de la denuncia de la sustracción.

5. Las penas señaladas en este artículo se impondrán igualmente a los ascendientes del menor y a los parientes del progenitor hasta el segundo grado de consanguinidad o afinidad que incurran en las conductas anteriormente descritas.

La Carta Europea de Derechos del niño fechado de 8 de julio de 1992, en su precepto 8.13 establece que en casos de separación de hecho, separación legal, divorcio de los padres o nulidad del matrimonio, el niño tiene derecho a mantener contacto directo y permanente con los dos padres, ambos con las mismas obligaciones, incluso si alguno de ellos viviese en otro país, al tiempo que insta a los Estados a adoptar todas las medidas oportunas para impedir el secuestro de los niños, su retención o no devolución ilegales.

Se debe de tener respeto por los hijos y se debe de ejercer una paternidad y maternidad responsable y saber que por encima de los problemas y conflictos de los padres debe de primar el bienestar de los hijos, no debiendo privar al otro progenitor del contacto ni compañía y contacto del otro salvo que exista una causa muy grave que así lo justifique y que sea encauzada inmediatamente la correspondiente actuación judicial que restablezca la relación de los padres con los hijos con la regulación que proceda en cada caso.

Orden de alejamiento de hijos y derecho de visitas de padres

Orden de alejamiento de hijos y derecho de visitas de padres:

No es algo común, pero en casos muy excepcionales, se pueden establecer medidas limitadoras de la relación entre padre o madre e hijo, de tal manera que se podrá establecer una orden de alejamiento, lo que supondrá que el régimen de visitas de dicho progenitor quede suspendido en tanto en cuanto no se deje sin efecto la orden judicial. Existen medidas penales temporales (en tanto en cuanto se resuelve la tramitación y resolución de un determinado procedimiento) y otras definitivas (cuantificadas en el tiempo como condena). En ambos casos situación muy graves, que de existir, deberían de ir acompañadas de una modificación de medidas en el procedimiento civil de derecho de familia (divorcio, separación o guarda y custodia de hijos no matrimoniales).

Se trata de un asunto muy complejo que se debe de analizar de modo individualizado conforme las peculiaridades del caso. El proceso civil y penal puede ser gestionado por abogados diferentes, pero para mayor coordinación y eficiencia lo mejor es contar con el mismo abogado en ambos procesos. Los niños deben de ser niños y no tener otras preocupaciones ni ser sometidos a situaciones de tensión innecesario. Los podres deben de cuidar y relacionarse con sus hijos, pero si por algún motivo (grave) de modo temporal o permanente alguno de los padres (ya sea padre o madre) no se considera adecuado o conveniente que se relaciones con su niño, lo mejor es que se limite la relación, pues no se trata de una medida definitiva, sino que el progenitor al que se le haya establecido la restricción, tendrá que analizar el motivo por el que se le ha limitado, superarlo, y poder instar un procedimiento de modificación de medidas. Debemos recordar que a tal efecto es clave la conclusión y recomendación a tal efecto que pueda realizar el equipo psiosocial adscrito al Juzgado que tramite el procedimiento.

 

¿Se puede obligar a un padre o madre a ver a sus hijos?

¿Se puede obligar a un padre o madre a ver a sus hijos?.

 

Las rupturas con hijos menores de edad no son sencillas. Todo padre y madre que se divorcia suele tener una regulación que establece los momentos en los que tendrá derecho a estar en compañía y cuidado de los hijos comunes, pero, ¿qué ocurre en los casos en los que el padre o madre al que se le ha otorgado un determinado derecho de visitas no lo cumple?.

Normalmente el problema es todo lo contrario, que ambos progenitores discuten por pasar mas tiempo con los niños del que el otro progenitor le permite, pero, en los casos en los que es justamente al revés, y precisamente el padre o madre quiere estar menos tiempo del establecido en convenio regulador de mutuo acuerdo o sentencia contenciosa, ¿es legal?, ¿qué se puede hacer?.

Se puede instar una ejecución de sentencia para obligar al progenitor a cumplir forzosamente la resolución judicial, pero, ¿se puede obligar a un padre o madre que no puede o quiere estar con sus hijos a que lo esté obligatoriamente por imperativo legal por cumplimiento forzoso de resolución judicial?. Desde nuestro punto de vista no, pues estar con los hijos debe de ser una prioridad y deseo propio, no debiendo de obligar a nadie a estar con sus hijos si no tiene interés en estarlo, o directamente no quiere hacerlo. El resultado con una ejecución de titulo judicial será la aplicación de multas, y derecho a suprimir dicho derecho, pero realmente el amor de un padre o madre por sus hijos no debería de solicitarse, pues si lo desea puede disfrutar de la compañía de sus hijos, y de no ser así, la mejor opción suele se dejarlo estar para no forzar a un progenitor a estar con unos hijos con los que no tiene interés de estar, pues pueden producirse situaciones de desatención que son aún peores para los menores.

El divorcio o separación supone el distanciamiento de ambos esposos, pero no debería de suponer un perjuicio de la relación entre padre y/o madre respecto de sus hijos, pues estos últimos no son responsables de la ruptura de sus padres.

¿Los ninos pueden decidir si quieren vivir con su padre o con su madre?

¿Los niños pueden decidir si quieren vivir con su padre o con su madre?.

Existe mucha confusión al respecto, pues se suele pensar que los hijos pueden decidir si quieren estar con uno u otro progenitor, y en cambio no es así. En muchos casos los padres utilizan el argumento “es lo que quiere mi hijo o hija” para justificar que los niños tengan que estar bajo su guarda y custodia. Normalmente lo que quieren los hijos es lo que mas les conviene, pero no tiene que ser necesariamente así, pues para empezar en muchos casos no tienen la madurez suficiente como para tomar una decisión tan importante, y en otras han sido influenciados por su entorno, y su decisión no es natural sino inducida, lo que es peligroso pues puede llevarnos a situaciones de manipulación y alienación parental. Los niños son niños, y deben de mantenerse lo mas lejos posible del proceso judicial, pues los niños tienen una parte de egoísmo que les lleva a querer aquello que les es mas ventajoso, que no tiene que ser necesariamente lo que mas le conviene.

 

En un proceso de divorcio, separación matrimonial o guarda y custodia de mutuo acuerdo no se escucha a los hijos, salgo que el Juzgado excepcionalmente lo considere oportuno. En un proceso contencioso, en el que se esté discutiendo la custodia de hijos comunes, la exploración de los menores será obligatoria, y podrá solicitarse por cualquiera de las partes o el Ministerio Fiscal con una edad mas temprana. Se tiene muy en cuenta la opinión y deseos del niño, pues es su vida la que se debe de regular, pero no es determinante, el niño no puede decidir si quiere estar con su padre o su madre, puede decir lo que quiere si es necesario (en el contexto de desacuerdo, pues meter a un niño en un Juzgado no puede ser algo “normal” sino excepcional cuando no quede otro remedio), pero decidirá el Juez el establecimiento de la custodia materna, paterna o compartida en función de lo que se haya acreditado sea lo mejor para los niños, que puede coincidir con lo que ellos quieren, o no.

Regimen de visitas de los hijos con situaciones de maltrato familiar

Régimen de visitas de los hijos con situaciones de maltrato familiar:

 

Nos encontramos ante un tema muy polémico y de actualidad que se debe de tratar con respeto y generalizando lo mínimo posible. No sólo existe la violencia de género dentro del maltrato, sino que existen múltiples situaciones de maltrato que legalmente tienen se contemplan en el concepto de MALTRATO FAMILIAR.

 

En los casos en los que exista una situación de maltrato real de alguno de los padres hacia los hijos, no sólo se debería de restringir el derecho de visitas, sino dependiendo de los casos incluso suprimir la patria potestad de dicho progenitor, sea el padre o la madre, para atribuirla en exclusiva al otro progenitor.

 

El problema es cuando existe una situación de maltrato entre progenitores, pero no respecto de los hijos, pues nos surge una pregunta: ¿Tiene el progenitor condenado por maltrato derecho a ver a los hijos?, si, a no ser que sean casos de extrema gravedad, siempre y cuando no exista perjuicio para los menores, lo que no se puede en ningún caso es utilizar como pretexto el maltrato para privar a padre o madre de sus hijos, y los hijos de su progenitor o progenitora, son casos diferentes que se debe de separar. Depende del conjunto de las circunstancias: Gravedad y tipo de maltrato, edad de los hijos, relación entre los miembros de la familia, alteraciones de la personalidad  y muy especialmente sus necesidades y arraigo protegiendo situaciones de vulnerabilidad.

 

Rechazamos la violencia machista, pero también la feminista de la que se habla mucho menos, y en general cualquier tipo de violencia, pero no podemos ser tan radicales como para privar a los hijos de la relación con sus padres si los hechos no son realmente graves y potencialmente lesivos para los hijos.

Los hijos están para quererlos y cuidarlos, se les debe de evitar el contacto con personas que les hagan daño, pero hay que diferenciar caso por caso no pudiendo hacer del niño el daño causado entre padres.

RELACION ENTRE MIS HIJOS Y LA PAREJA DEL PADRE O LA MADRE

RELACIÓN ENTRE MIS HIJOS Y LA PAREJA DEL PADRE O LA MADRE:

 

La relación de los hijos con los padres y resto de familiares se regula en el convenio regulador de mutuo acuerdo o sentencia de procedimiento contencioso (ya sea separación, divorcio o guarda y custodia de hijos no matrimoniales), de manera que en el momento en el que los menores estén a cargo de cada uno de los progenitores, son estos los que deberán de decidir en cada ocasión en compañía de quien mas estén, siendo algo normal el hecho de que una vez pasada la ruptura se puedan relacionar con las nuevas parejas, pues son importantes, forman parte de la vida de los padres y también con un nuevo modelo de familia deben de formar una mayor o menor parte de la vida de los hijos comunes, nos guste y lo aceptemos más o menos; no es algo contra lo que se pueda realizar oposición judicial, salvo que se pueda acreditar objetivamente que son perjudiciales para los hijos comunes.

 

El problema es cuando la relación no está superada por alguno de los miembros de la pareja, o la nueva pareja es o puede ser negativa para los hijos, o sencillamente existe mala relación entre la anterior y nueva pareja, que en muchos casos va de menos a mas haciendo partícipes a los hijos, tratando de sacarles información, condicionar su actuación, hacerse la víctima, complicar la relación malmetiendo o manipulando información.

 

Hay que tratar de ser inteligentes y no luchar contra los cambios, sino saber adaptarse a ellos.