Presionar a mi ex para que firme el divorcio

Presionar a mi expareja para que me firme el divorcio, ¿es legal?.

Presión o coacción en la negociación de la separación
Presionar en el divorcio

La decisión de firmar una petición de divorcio o separación de mutuo acuerdo debe de ser libre y por tanto cualquier medida de coacción es ilegal y podrá ser denunciado pues puede constituir en delito. En cambio la presión puede ser legal siempre y cuando se realice de una manera que no suponga para nuestra ex pareja una violencia o intimidación.

Es muy fina la linea que separa y distingue una situación legal de presión de una de coacción ilegal, por lo que vamos a continuación a contar a grandes rasgos lo que nos ocurrió con un cliente de nuestro despacho cuyos datos se mantendrán en la absoluto anonimato.

En este caso se trataba de un matrimonio de mas de 50 años de duración, toda la vida, en el que uno de los cónyuges le había pedido el divorcio a la otra que lo había aceptado, habiéndose separado en la vida real desde hace unos 2 años y habiendo firmado un convenio regulador en el despacho de otro abogado en el que el esposo le asignaba una pensión compensatoria de la mitad de sus ingresos y que en cambio la esposa no quería ratificar ni ante Notario ni Juzgado. Ante esta situación el esposo venía al despacho queriendo buscar soluciones legales para que su ex pareja ratificara el convenio previamente firmado pues para él era un problema pues además de seguir casado no podía desgravarse en Hacienda las cantidades que venia pagando a la esposa.

¿Tiene validez el convenio regulador firmado sin ratificación?.

No, es un requisito imprescindible que el convenio sea ratificado por ambos cónyuges en sede judicial o en Notaria. De no ser así, no se podrá obligar ni forzar a la otra parte y en todo caso le queda la posibilidad al cónyuge que sí quiera divorciarse de iniciar un procedimiento de divorcio contencioso. En nuestro caso el esposo estaba pagando la mitad de sus ingresos y la esposa se había acomodado a dicha situación y a pesar de haber sido la que en su día quería el divorcio ahora no tenía interés en el mismo. ¿Por qué?, no se puede saber, pero en este caso existía la expectativa de que ante un hipotético fallecimiento del esposo la esposa se quedará viuda y cobrara una prestación de importe mayor a la que cobraría si se ratificara e hiciera oficial el divorcio.

Opciones, soluciones y recomendaciones:

Cada caso es muy diferente, pero la conclusión a la que se llegó con nuestro cliente fue la recomendación de que dejará de pagar la pensión compensatoria integra en ejercicio de una presión legal, pues reiteramos, al no estar ratificado el convenio no es vinculante para las partes. Por ello, si la esposa en ejercicio de su derecho de decidir libremente lo que quiere hacer en su día fue firmar un convenio y ahora no ratificarlo, de la misma manera el esposo puede dejar de abonar total o parcialmente en tanto en cuanto la esposa no acceda a la ratificación. Evidentemente ante cualquier desavenencia ambas partes tienen expedita la vía judicial.

Al igual que la esposa ejerce presión respecto del esposo por sus intereses propios para no ratificar el convenio firmado, el esposo ejerce presión respecto de la esposa por sus intereses pagando menos en tanto en cuanto la esposa no acceda a la tramitación amistosa del convenio. Como ninguna de las partes tiene obligación de hacer lo que no hace se trata de una situación perfectamente legal. Ni la esposa tiene obligación de ratificar el convenio de divorcio ni el esposo seguir pagando al no estar perfeccionado el convenio y no ser obligatorio ni vinculante para las partes.

Estas situaciones son muy complejas y delicadas por lo que siempre se recomienda acudir a consulta jurídica para tomar la decisión mas acertada conociendo el alcance de los derechos y obligaciones de las partes.

 

Demandar a mi ex pareja por impedir que pase con los niños las vacaciones

Demanda a mi ex pareja por impedirme ver a los niños en las vacaciones de verano:

Por impedir que pase con los niños las vacaciones de verano
Demandar a mi ex pareja

En los periodos vacacionales los matrimonios y parejas divorciados o separados con hijos menores de edad en muchos casos tienen controversias en cuanto al ejercicio del derecho de visitas, cuidado y atención de los niños. En esta publicación trataremos sobre los padres que sí que tienen una regulación judicialmente establecida (ya sea el convenio regulador e mutuo acuerdo homologado judicialmente o la sentencia de procedimiento contencioso). En dichos casos estarán delimitados los mementos en los que los menores estarán bajo la compañía de cada uno de sus progenitores, pero, ¿qué ocurre en los casos en los que el padre o madre influencia negativamente a los niños y son estos los que indican que supuestamente «no quieren» pasar con nosotros el periodo vacacional?. Por desgracia ocurre mucho, sobre todo en las vacaciones de verano en las que por su mayor duración existe mayor reticencia y oposición.

Que no permite que esté con mis hijos en vacaciones de verano
Demandar o denunciar a mi ex

En estos casos se suelen empelar frases similares a «pues denuncio al padre» o «pues denuncio a la madre«. Debemos de aclarar que el incumplimiento de régimen de visitas constituye una cuestión civil y no penal. Por ello no cabrá la posibilidad de denunciar (por lo penal) sino demandar (por lo civil) al otro progenitor; por tanto no cabe la posibilidad de acudir a la Comisaria de Policía o el Cuartel de la Guaría Civil. ¿Cómo se denomina el procedimiento a interponer en el Juzgado?. Ejecución de título judicial (ETJ). Este tipo de procedimientos cuesta con innumerables limitaciones, desde nuestro punto de vista la principal es la lentitud de tramitación judicial así como la necesidad de intervenir abogado y procurador (supone gestiones y gastos añadidos). Además, en el caso del periodo de vacaciones de verano es que el mes de agosto es inhábil, por lo que la demanda a establecer que pueda ser necesaria interponerse durante el mes de agosto no podrá interponerse y formalizarse hasta el mes de septiembre. Ello provoca que la eficiencia del proceso judicial sea muy limitada pues en muchos casos cuando el procedimiento es resuelto por el Juzgado ha pasado el periodo vacacional y el progenitor ejecutante ha perdido la posibilidad de disfrutar de sus hijos durante el mismo (y viceversa, pues no debemos de olvidar que también constituye un derecho de los hijos respecto de su padre o madre) por haber finalizado, sin que exista derecho a compensación. Se puede solicitar la imposición de medidas coercitivas, multas, imposición de costas procesales a la contraparte… etc, pero el problema es que ello no restituirá de una manera automática la relación no garantizará que no se vuelva a repetir.

En muchos casos uno de los progenitores alega que el otro no le permite que disfrute de la compañía de los hijos, y el otro alega que los hijos son los que «deciden» no ir con el otro progenitor. Estos temas son muy complejos y nunca se puede hablar de «culpa» sino de responsabilidad. El divorcio con hijos es una gran responsabilidad y debe de ejercerse de una manera diligente por parte de ambos, existe la alienación parental del que pueda impedir la relación del otro progenitor, pero también existe el negligente ejercicio del rol materno o paterno del otro o situaciones extraordianrias que conllevan que los hijos tengan verdades motivos de no ir con el otro progenitor. Es como si los niños no quieren ir al colegio, evidentemente tendrán que ir quieran o no, pues no tienen capacidad de decisión al respecto.

Ambos padres deberían de intentar que los niños puedan mantener la mejor relación posible con el otro, pero en este tipo de procedimientos en muchas ocasiones la realidad es una familia desestructurada con reproches mutuos y entrenamientos mal gestionados que meten en medio de sus problemas a los menores. No es cuestión de culpabilizar al otro sino luchar por buscar soluciones que mejoren o puedan mejorar la vida de los niños que tienen derecho a ser niños y disfrutar de sus dos progenitores estando protegidos del drama sentimental de los mismos. Debemos de cuidar la relación con el otro progenitor pues nos guste mas o menos después de la ruptura, es el/la que hemos elegido como padre o madre de nuestro hijo/a.

 

No quiero ver a mi expareja pero tenemos hijos

No quiero volver a ver ni hablar con mi ex pareja pero tenemos hijos:

En casos de divorcio y separaciones matrimoniales
No ver a mi ex pareja madre de mis hijos

Cuando una ruptura es traumática no sólo se debe de tramitar un divorcio o separación lo menos conflictiva posible, sino que además se deben de tratar de resolver las vinculaciones existentes, siendo sencillo en lo que se refiere al reparto de enseres, de préstamos y deudas, de dinero, de propiedades inmobiliarias y vehículos.. etc, pero en cambio no es así en el caso de los hijos comunes. Los matrimonios separados o divorciados con hijos comunes menores de edad pero también mayor dependientes económicamente, deben de ser conscientes de que por responsabilidad parental deben de mantener relación con su ex pareja y padre o madre de los hijos hasta que pues es necesario para la coordinación en las tareas de cuidado, educación y toma de decisiones de la vida de los niños.

Gestión de relación con ex pareja:

Divorcio y separación cunado la relación con la ex es complicada
No ver a mi ex pareja padre de mis hijos

Es muy complicado gestionar la relación con una ex pareja sentimental cuando hay hijos comunes, pero no podemos tratar, salvo casos graves, de dejar de ver o hablar con nuestra ex pareja por tener hijos comunes, pues debemos de valorar el cuidado y atención de nuestros hijos por encima de nuestra reticencia a relacionarnos con nuestro ex. Si no hubiéramos tenido un hijo o hija con nuestra ex pareja podríamos optar por no relacionarnos con él o con ella y desecharlo o desecharla de todas las facetas de nuestra vida, pero desde el momento en el que hemos decidido tener un bebé con esa persona (o a pesar de no haberlo planeado ha venido después de una relación sexual a la que nos hemos expuesto) debemos de ser conscientes de que nos va a suponer sacrificios personales. No podemos indignarnos y justificar con la actuación de nuestro ex o cualquier otro tipo de circunstancias que «no quiero volver a ver o hablar con mi ex», pues no es algo posible ni viable, habiendo hijos pueden existir un sin fin de incidencias que haga necesario el contacto, y no podemos utilizar de mensajero al niño ni tampoco podemos pretender que no teniendo relación con el padre o madre de nuestro hijo común las cosas vayan mejor, pues suele ser todo lo contrario, lo que hay que aprender es a gestionar de manera inteligente la relación, pero no tratar de cerrarla, pues suele ocurrir en momentos de rabia o frustración, y la vida de un niño debe de estar regida por la estabilidad por encima del orgullo de las partes.

Pautas, consejos y recomendaciones para llevarme bien con mi ex pareja:

Alguna de las pautas positivas e importantes son:

  • Sólo tratar con nuestra ex cuestiones relativas a los hijos, no entrar «al trapo» de cuestiones de pareja, opiniones, impresiones, reproches… etc. Las entregas de los hijos no es el momento de airear las desavenencias.
  • No enfadarse con nuestra ex ni con nuestros hijos en caso de cuestiones sobrevenidas e imprevistos.
  • Si la relación es mala, tratar de cumplir con la regulación establecida de la manera mas estable posible y literal posible pues eso relucirá el contacto y beneficiara el equilibrio de la relación.
  • No provocar a nuestro ex, en ningún caso hacer aquellas cosas que no nos gusta que nos estén haciendo, pues eso generará una cadena de «acción reacción» que normalmente supone que a relación se deteriore aún mas y acabe siendo horrible para todos (afectando a los niños) perdiendo la comunicación e incluso la razón de ser inicial del conflicto que pasa a un segundo plano pues la situación «se va de las manos».

 

Odio y quiero a mi ex, ¿qué hago con el divorcio?

Odio y quiero a mi ex, ¿qué hago con el divorcio?.

Cada persona tiene una manera diferente de querer y por tanto también de odiar. Todas son buenas siempre y cuando sea de una manera respetuosa, y el problema es que en muchos casos relaciones que tienen problema entran en el buclue de dejarlo, retemoralo, volver a dejarlo con mas intensidad, volver a quererse aún mas fuerte… y así sucesivamente. Mientras que no se trate de relaciones tóxicas y se realice con un mínimo de respeto, estamos ante una situación frecuente y que debe de resolverse cuanto antes para no seguir perjudicando la relación, ya sea para poder seguir felices o dejarlo a tiempo de hacerse mas daño.

A nuestro despacho alguno de los matrimonios que acuden a citas de mediación llegan con una tensión horrible, con la necesidad de hablar y decir aquello que tal vez nunca ha dicho a su pareja, marido o mujer. En una cita de la última semana uno de los miembros del matrimonio llegó a decirle a la otra parte que no aguantaba mas ya que desde que su madre (la suegra del que argumentaba) había ido a vivir con ellos, su vida era insoportable; la situación fue muy curiosa, pues la otra parte dijo que no lo sabía, que nunca se lo había dicho, qué si estaba dispuesto a arreglarlo, y sorpresivamente dijo que si. En definitiva una cita de divorcio de mutuo acuerdo con una tensión desproporcionada sólo tenía su origen en pequeños matices de convivencia, que al parecer no se habían comunicado

Odio y quiero a mi ex y no paro de pelear con ella, ¿qué hago?
Dejar de pelear

Del odio al amor hay un pequeño paso, y muchas veces la persona mas odiada es la mas amada. Lo mejor es dejar todos los reproches a un lado, pues hay muchas cosas del día a día que nos las callamos pero guardamos como arma arrojadiza para el momento en el que la tensión contenida se produce, y se desata un verdadero conflicto incontrolable en la que sale lo peor de las personas, pues a la vez que se han querido no han sabido digerir las pequeñas o grandes cosas que le molestan, y así se pasa del amor al odio en un instante.

La vida es corta, sólo se vive una vez, tu decides como hacerlo
Juntos o separados pero felices

Muchas de las persona que acuden a nuestro despacho para tramitar un divorcio de mutuo acuerdo no han tomado una decisión firme, sino que sólo tienen dudas y la acumulación de prejuicios que hacen que no quieran estar casados, pero que a la vez suponga miedo a la ruptura. Es una situación complicadísima que en muchos casos podría reducirse en la medida de lo posible acudiendo a terapia de pareja, para que como primer paso se descarte cualquier posibilidad de reconciliación, y así, en la cita letrada ambos se puedan centrar en establecer la regulación que corresponda. Son muchos los casos que acuden al despacho pensando «que no acabará en divorcio la petición de nuestra pareja» pues se echará atrás, y de hecho en muchos casos se realizan comentarios fuera de lugar que empeoran mas aún la situación.

Cada persona sabe el motivo por el que se han casado en su día, y deben de valorar si aún existe, o aún habiéndose deteriorado cabe la posibilidad de luchar por él y es posible y merece la pena; o la relación se ha desgastado tanto que lo mejor es saber decir «que no» y afrontar de manera sincera y madura la ruptura «a tiempo» antes que la dualidad del querer y odiar, se vuelva sólo odio.

 

 

¿Cuanto tiempo esperar contestacion a propuesta de divorcio de mi ex pareja?

¿Cuanto tiempo debo de esperar la contestación de mi ex pareja a mi propuesta de divorcio o separación de mutuo acuerdo?.

Cada caso es diferente sin que se deba de generalizar, pero en materia de propuesta de divorcio confluyen múltiples factores que hacen que debamos de ponderar un mayor o menor plazo prudencial y razonable para esperar la contestación de nuestra ex pareja, marido o mujer, a nuestra propuesta de divorcio express o separación de mutuo acuerdo:

  • La prisa que tengamos en tramitar el proceso.
  • La importancia que tenga la estimación de nuestras pretensiones en la ruptura.
  • La viabilidad judicial de nuestras pretensiones judiciales.
  • Consideración por la actitud y reacción de nuestro ex ante la ruptura.
  • Evolución y confianza que nos genere nuestra ex pareja de cara a la ratificación del convenio regulador.
  • Congruencia del motivo que nuestra ex pareja nos plante para demorar la tramitación.
  • Priorizar objetivos de una manera respetuosa pero inteligente, pensando principalmente en uno/a mismo/a.

En muchos casos la no aceptación de la ruptura supone un obstáculo insuperable para el divorcio amistoso que hace que Por todo ello, ¿cuanto tiempo debo de esperar para que mi ex me conteste?, ¿y si no me contesta nunca o me da largas sin querer firmar nunca?. En ese caso sólo existirá la posibilidad de resignarse a la tramitación del divorcio o la separación, o bien, optar por el divorcio contencioso.

El mutuo acuerdo supone innumerables ventajas comparativas respecto de la vía contenciosa, pues es más económica, rápida y sencilla, pero no debemos de olvidar que aunque queramos divorciarnos, nuestro cónyuge tiene derecho a no aceptar el proceso de mutuo acuerdo, ya sea por no estar conforme con la propuesta formulada (las condiciones y estipulaciones del borrador de convenio regulador) o sencillamente por no querer colaborar, por el motivo que sea, sin que sea necesario que tenga que dar ningún tipo de explicación. Ningún cónyuge puede ser obligado a mantener un matrimonio que no quiere, ni ningún cónyuge puede ser obligado a firmar un divorcio amistoso si no lo desea. Por ello, en casos mal avenidos, ambos esposos perderán al tener que terminar el proyecto de vida común matrimonial de una forma mas traumática, sin acuerdo.

¿Puedo ver a mi expareja si tengo orden de alejamiento?

¿Puedo quedar y ver a mi ex pareja si tengo orden de alejamiento?.

 

Las medidas de alejamiento son establecidas para proteger a integridad de la presunta víctima respecto del supuesto Autor de un hecho delictivo, precisamente para prevenir que una determinada situación objetiva de peligro pueda llegar a suponer un perjuicio o riesgo real.

Si no existe ningún incidente, ni denuncia por parte de la beneficiaria de la orden de alejamiento, podrán disponer libremente de sus vidas, pero si deciden verse, quedar, convivir o incluso retomar la relación, el miembro de la pareja sobre el que pesa la medida de alejamiento se expone a que su pareja o ex pareja le denuncie, lo que supondría un quebrantamiento, que conlleva penas de prisión, lo cual es grave y se debe de evitar.

Lo que no se debe es de establecer medidas de protección a una persona que no las respeta, pues no tienen sentido. Cada persona es diferente, y como norma general no se cambia, sólo cambian las circunstancias, pero la recomendación es no denunciar salvo que se considere que existe miedo fundado, y para el caso de que se denuncie no pretender normalizar la relación, pues precisamente se está pidiendo al Estado que garantice una situación que personalmente se «salta a la torera».