Divorcio necesario y no caprichoso

Divorcio como necesidad y no como capricho ❤

Divorcio como necesidad y no como capricho:

Divorcio necesario y no caprichoso
Divorcio como necesidad

Sólo quien lo ha pasado sabe que cuando una persona tramita su divorcio no es por un capricho sino por una necesidad que no le deja realizarse y ser feliz.

Un matrimonio puede ser lo mejor de una vida pero también el motivo que la atormente.

No podemos pretender de manera hipócrita considerar a todos los matrimonios felices. Menos aún debemos de criticar la decisión de divorciarse de una persona.

El derecho al matrimonio al igual que el derecho al divorcio es un derecho personalísimo. Lo que distingue a un derecho de un derecho personalísimo es que este último cuenta con una especial protección que afectan a los derechos innatos de una persona.

Divorcio como opción:

Dos personas son libres de casarse si así lo consideran conveniente. A pesar de ello, en lo que se refiere al divorcio puede coincidir la voluntad y petición de ambos cónyuges pero también es posible la separación por iniciativa de uno sólo de los esposos.

El divorcio es una opción constante que debe de tenerse en cuenta en todo momento.

No podemos pensar que una persona que se divorcia se equivoca pues tal vez cuando se equivocó fue cuando contrajo matrimonio.

Se trata de algo tan íntimo que nadie puede entrar en cuestionar las decisiones matrimoniales.

Cuando una persona opta por divorciarse no es que elija la opción equivocada o acertada sino simplemente opta por lo que considera conveniente con libertad.

Matrimonio como solución de problemas de pareja.

Hay parejas que no atraviesan un buen momento y consideran que contraer un matrimonio les va a ayudar.

Puede ser que les ayude, pero si además del matrimonio conciertan vínculos para intentar mejorar la relación y en ocasiones sólo complican aún más todo y precipitan la ruptura.

Si tenemos un problema de cimentación en un matrimonio lo peor que podemos hacer es someterlo a mayor presión construyendo más encima.

Lo que en todo caso deberíamos de hacer es reforzar los pilares que están debilitados.

Divorcio como solución de problemas de pareja.

En ocasiones hay matrimonios que no tienen solución y por tanto a decisión más acertada sera la de divorciarse.

Un matrimonio al igual que cualquier relación de pareja es un reto constante de mantener una relación saludable.

De ser posible será todo un mérito, pero de no ser posible la única opción responsable y madura será acudir al divorcio.

Repetimos que el divorcio no es un capricho sino que suele ser una verdadera necesidad.

Arrepentirme de mi relación de pareja:

Hay muchas personas que se arrepienten de haber mantenido o incluso mantener una relación sentimental con otra persona.

Equivocarnos es normal, somos humanos, lo que si es una pena es permanecer compartiendo una relación a sabiendas de que es un error.

Error en el matrimonio:

Hay matrimonios que acabamos entendiendo que fueron un error, pero hay otros matrimonios que son un error de inicio a fin.

Hay que ser más sinceros y gestionar mejor nuestra inteligencia emocional.

Ningún matrimonio será un error si mientras lo hemos tenido lo hemos querido.

El error será mantener un matrimonio infeliz que no queremos.

Error en el divorcio:

Para el caso de que una persona se arrepienta de divorciarse no será una cuestión que no se pueda retomar.

Todo matrimonio puede empezar y puede acabar.

Para el caso de que un matrimonio se dé cuenta de que el divorcio ha sido un error será tan fácil como volver a casarse si así lo considera oportuno. Eso sí, evidentemente ese matrimonio tendrá validez y vigencia desde la fecha de su celebración con independencia de que hubiera existido un matrimonio anterior.

Igualdad:

Lo más importante es que exista igualdad y por tanto que ambos miembros de la pareja tengan las mismas posibilidades de cara al ejercicio de sus derechos ya sea durante el matrimonio o para optar para la separación o el divorcio.

Nadie debería de permitirse el lujo de criticar una relación ajena pues en todo caso debería de centrarse más en su relación que es la que puede y tiene el derecho a cambiar pues sí la conoce.

Un divorcio no puede calificarse como un capricho, pero sí tenemos derecho a divorciarse por capricho, ¿por qué no?.

Un divorcio puede calificarse como una necesidad, pero tampoco necesariamente debe de llegar a ser una necesidad pues basta con el mero deseo y petición.

Lo importante es que haya igualdad entre los cónyuges. La libertad de un matrimonio la otorga el derecho al divorcio accesible que le permite decidir cada día mantener su matrimonio a sabiendas de que podría separarse.

Divorcio necesario y no caprochoso
Error en el matrimonio o el divorcio