Separaciones conflictivas con hijos 👦👧

Reducir conflicto en la separación

Pese a que desde hace décadas, el modelo de familia ante el que nos encontramos en teoría es “más igualitario”, menos jerarquizado y goza de mayor heterogeneidad, nada de esto ha logrado que desaparezcan los conflictos entre las partes.

Como hemos comentado en innumerables ocasiones, en nuestro despacho, abogamos siempre que sea posible por la mediación, pero por desgracia ésta no es viable en determinados contextos e incluso está expresamente prohibida ante determinadas circunstancias, como en los casos en los que son competentes los Juzgados de Violencia sobre la Mujer, tanto en el orden penal como civil (artículo 44 Ley Orgánica 1/2004, 28 diciembre).

Toda separación supone un fracaso de un proyecto común que inicialmente les ilusionó, lo que sumado a los cambios que ésta conlleva, suele sumir a las parejas en un momento complicado y desgastante en el que se sienten vulnerables y a menudo desconfían de sus propias habilidades para salir de él, deslegitimando al otro.

La incertidumbre, la espera y el dolor parecen enturbiar cualquier posible “comunicación sana” entre ellos, aun no existiendo un conflicto grave de base, y una vez más los peor parados son los hijos en común y la instrumentalización que pueda hacerse de ellos.

Debemos dejar claro que el divorcio no pone fin a la familia, lo que hace es reorganizarla y transformarla, puesto que nuestros padres, lo son y serán toda la vida.

Como toda experiencia en la vida, dependerá de cómo nos posicionemos en ella, el convertirla en algo tremendamente enriquecedor y constructivo o por el contrario, en algo traumático y destructivo para nuestros hijos.

Por lo tanto, como padres debemos tener claro que está en nuestras manos, el cómo esta circunstancia pueda trascender en la vida de nuestros pequeños.

Debemos pensar que para el niño tener dos hogares puede ser como tener dos nacionalidades y resultar sumamente ventajoso siempre y cuando los países entren en guerra.

Por ello, teniendo presente esta premisa y si verdaderamente es cierto eso de que “sólo queremos lo mejor para ellos”, debemos dejar a un lado los conflictos personales, y no convertir el proceso de divorcio en un campo de batalla en el que demostrar a quién le dan la razón, ya que las consecuencias para nuestros hijos pueden ser devastadoras.

Punto de encuentro familiar PEF:

Punto de Encuentro

Ante problemáticas como ésta, en las que no existe una comunicación entre progenitores o la gravedad de los hechos así lo aconsejan, existe un servicio social especializado bastante desconocido en todas las provincias, que responde al nombre de PUNTO DE ENCUENTRO FAMILIAR (PEF). Pretende dar respuesta  a la necesidad de encontrar un lugar idóneo y neutral donde realizar los intercambios o en el que pueda desarrollarse el régimen de visitas de manera segura y controlada por parte del progenitor no custodio, siempre que esto no sea contrario al interés superior del menor.

En España comienzan a instaurarse a mediados de los años 90 (el primero se creó en Valladolid, en 1994), y antes de su existencia el lugar de recogida y encuentro solían ser las comisarias o dependencias de la Guardia Civil.

Debemos resaltar que se trata de un recurso temporal y excepcional que permite desarrollar el régimen de visitas establecido en el ámbito más normalizado posible, sólo mientras resulte inviable realizarlo de otra manera.

¿CUÁLES SON LOS OBJETIVOS DEL PEF?

-Facilitar el régimen de visitas en un lugar físico neutral y acogedor

-Garantizar el derecho fundamental de los hij@s a relacionarse con ambos progenitores

-Proteger a los menores del conflicto entre los padres

-Legitimarles en su papel de padre, madre y en sus responsabilidades como tal

-Actuar como puentes para trasladar mensajes entre progenitores

¿QUÉ FAMILIAS ACUDEN AL PEF?

Se trata de casos en los que existe un conflicto familiar de gravedad (ruptura conflictiva, orden de alejamiento entre progenitores, incumplimientos régimen de visitas, divorcios contenciosos, enfermedad mental o hábitos tóxicos del progenitor no custodio…), donde cualquier contacto entre los progenitores se vuelve difícil, y al que siempre se llega por derivación judicial (Juzgados de Familia o violencia de género) o administrativa del órgano competente.

TIPOS DE INTERVENCIÓN EN LOS PEF:

Los PEF cuentan con un equipo técnico interdisciplinar formado por psicólogos, trabajadores sociales, educadores y juristas, especialmente formados en mediación familiar. La intervención en relación a las visitas, puede ser de 3 tipos:

Entregas y recogidas del menor:

El PEF actúa como intermediario y supervisor de las mismas

Visitas tuteladas:

Llevadas a cabo con supervisión del personal técnico

Visitas sin supervisión:

En los locales del PEF, sin requerir supervisión del personal

INFORMACIÓN SOBRE PEF:

Información PEF

En cualquier caso, las visitas tendrán una duración máxima de 2 horas, y el personal técnico emitirá los pertinentes informes de valoración y seguimiento al órgano judicial o administrativo correspondiente.

El centro se preocupa de programar la entrega y recogida de los menores por los progenitores con margen horario suficiente como para evitar el encuentro y contacto entre ambos.

“Más que el divorcio en sí, el lugar que el niño ocupa en el conflicto de sus padres es el determinará su evolución psicológica, por lo que está en nuestra mano como padres seguir remando en la misma dirección pese a no seguir juntos, sea o no con PEF de por medio”.

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