¿Qué bienes se consideran gananciales?

¿Qué bienes se consideran gananciales?.

En los matrimonios que han contraído matrimonio en territorio de derecho común así como los que lo hayan contraído en derecho foral en Cataluña o Valencia pero hayan otorgado capitulaciones matrimoniales a tal efecto ostentarán el régimen económico matrimonial de gananciales.

  • A dicho efecto serán gananciales los sueldos, salarios y rendimientos del trabajo de cualquiera de los dos esposos. La nómina, la paga extra, los derechos laborales añadidos (finiquitos, vacaciones retribuidas.. etc) los planes de pensiones… etc.
  • Cualesquiera bienes muebles e inmuebles adquiridos durante la vigencia del matrimonio: Muebles y electrodomésticos, pisos, locales… etc.
  • Los saldos de cuenta y dinero en efectivo que no se pueda justificar que pertenece a cualquiera de los dos esposos previamente a la celebración del matrimonio. Por ejemplo, los depósitos bancarios, saldos de cuenta… etc, al ser el dinero fungible se confunden las cantidades existentes con una presunción de ganancialidad.
  • Los frutos de los bienes tanto privativos como gananciales. Por ejemplo, los alquileres de un piso privativo de cualquiera de los esposos, pertenecerán a la sociedad de gananciales.
Ventajas y desventajas de estar casado en gananciales en España
Bienes gananciales

Por lo contrario serán bienes privativos los demás, o lo que es lo mismo, las propiedades, sociedad y dinero que sea previo a la celebración del matrimonio o durante el matrimonio si se trata de una donación recibida individualmente.

Consejo de abogados, ¿separación de bienes o bienes gananciales?.

Recomendación, ¿me caso en gananciales, separación de bienes o participación?
Consejo gananciales

Muchos clientes preguntan sobre las peculiaridades de los bienes gananciales para conocer con detalle cuales son los derechos y obligaciones de las partes. ¿Cuál suele ser el problema?. Pretender informarse después de años de matrimonio en los que se han ido creando vinculaciones entre el patrimonio de los cónyuges y la sociedad de gananciales. Lo mejor sería asesorarse antes de contraer matrimonio para conocer cuál es el régimen económico matrimonial mas conveniente, o en se defecto, una vez contraído al menos tener nociones mínimas de las peculiaridades del régimen económico matrimonial.

En nuestro despacho de abogados lo tenemos claro, el consejo y recomendación no puede ser mas claro: La mejor opción para un matrimonio es ostentar separación de bienes, pues supondrá la posibilidad de que ambos cónyuges puedan contraer derechos y obligaciones patrimoniales ya sea de manera independiente o conjunta con su cónyuge.

Existía un “chascarrillo” que se solía decir en la facultad de derecho que pasamos a reproducir como mera anécdota: Se decía que los alumnos que se fueran casar y verdaderamente querían a su futuro marido o mujer, que lo hicieran en separación de bienes, si no le querían tanto en gananciales y si no le querían nada en régimen de participación (un régimen económico de carácter residual en España).

¿Qué es mejor de cara a un posible divorcio o separación?

Es mucho mas sencillo y fácil el procedimiento de ruptura de un matrimonio en separación de bienes que en gananciales con independencia de que se trate de mutuo acuerdo o contencioso. Con separación de bienes simplemente cada cónyuge será el titular de los bienes y cargas que sean de su titularidad. En derecho existe un procedimiento para liquidar la sociedad de gananciales (posterior a preceptiva disolución) siendo un procedimiento ordinario (tipo de proceso jurídicamente) denominado liquidación de sociedad de gananciales, que en le caso de que sea por lo contencioso supone innumerables actuaciones procesales pudiendo incluso suponer la necesidad de intervenir perito tasador, lo que encarece el procedimiento que se puede llegar a alargar en el tiempo incluso 2 ó 3 años dependiendo del Juzgado. Somos defensores de la capacidad de las partes de entenderse y de ceder de lo que consideran que son sus derechos, buscar acuerdos y entendimientos para repartir aquello que han creado y construido juntos, por encima de discordias que en muchos casos se deben a falta de información, asesoramiento y predisposición de las partes al acuerdo por problemas de comunicación y prejuicios.

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