PROCEDIMIENTO DE SEPARACIÓN

DIFERENCIAS ENTRE PROCEDIMIENTOS DE SEPARACIÓN Y DIVORCIO.

1. ¿Qué es el proceso de divorcio, de separación y de nulidad matrimonial?
El divorcio es el procedimiento judicial por medio del cual se disuelve definitivamente el matrimonio.
La separación es el procedimiento judicial por medio del cual se  deja “suspendido o paralizado” el matrimonio. La separación judicial es distinta a la separación de hecho.

 

La nulidad matrimonial es una causa de ineficacia del matrimonio que invalida el matrimonio desde su inicio, debido a un defecto en su celebración. Hay que distinguir entre nulidad civil y eclesiástica, puesto que son términos y procesos diferentes.
2. ¿Qué es el procedimiento de guarda y custodia?
Es un procedimiento similar al de divorcio, aplicable a los casos en los que hay uno o más hijos comunes menores de edad sin que exista matrimonio. La finalidad del proceso es regular las relaciones de los padres con los hijos comunes.

 

3. ¿Qué es el procedimiento de modificación de medidas?
Es el procedimiento judicial por medio del cual se modifican alguna o todas las cláusulas de un divorcio, separación judicial, o guarda y custodia.
El proceso de modificación de medidas puede ser de mutuo acuerdo, o contencioso.

 

4. ¿Qué es el procedimiento de reconciliación?
Es un sencillo procedimiento, por medio del cual los cónyuges separados legalmente vuelven a dar eficacia al matrimonio que inicialmente contrajeron.

 

5. ¿Se puede realizar un divorcio o separación judicial por poder?
Sí se puede. Se da en aquellos supuestos en los que uno de los cónyuges no se pueda o quiera ratificar en el convenio regulador en el Juzgado, pudiendo hacerlo por medio de un poder Notarial, en el cual autoriza a una persona concreta para que firmar en el Juzgado en su nombre.

6. Matrimonios en el extranjero; Matrimonios homosexuales.
Los matrimonios contraídos en el extranjero pueden estar homologados e inscritos en España o no estarlo. En cualquiera de los dos casos, puede realizarse el divorcio o separación judicial.

Los matrimonios homosexuales tienen una regulación jurídica exactamente igual a la que tienen los matrimonios heterosexuales.

 

7. Compatibilidad entre procedimientos.
El matrimonio, en resumen, se suspende con la separación judicial y se disuelve con el divorcio, es decir, un matrimonio separado puede divorciarse y reconciliarse con su ex pareja, pero no puede volver a casarse, ya que no está divorciado.
En cambio, el divorciado y la divorciada pueden volver a contraer matrimonio, pero no puede reconciliarse con su ex pareja (aunque sí puede volver a casarse con ella, dando lugar a un nuevo matrimonio).

 

8. Carácter de mutuo acuerdo o contencioso.
Cualquiera de los procedimientos anteriormente expuestos puede tramitarse de forma contenciosa o de mutuo acuerdo.

Obviamente, resulta mucho más recomendable la tramitación de mutuo acuerdo por las siguientes ventajas:

Su menor coste.

El menor plazo.

Menores enfrentamientos.

 

 

9. ¿Qué es el convenio regulador de divorcio?

Es el documento suscrito de mutuo acuerdo por ambos cónyuges en el que pactan la regulación de sus relaciones después de la crisis de pareja, y respecto a los hijos comunes cuando estos existen. El convenio regulador debe de elaborarse en los procedimientos de mutuo acuerdo,   recogiendo los siguientes aspectos:

Respecto de los hijos comunes: Patria potestad, guarda y custodia, pensión de alimentos, porcentaje para el pago de los gastos extraordinarios entre los progenitores, y régimen de visitas.

Atribución del uso de la vivienda que ha sido conyugal.

Puede contener otros acuerdos como por ejemplo fijar una pensión compensatoria a favor de alguno de los cónyuges, realizar la liquidación de bienes gananciales, o litis expensas (forma de abonar los gastos del proceso).

 

10. Costas judiciales (litis expensas), ¿quién debe de abonar los gastos del proceso?
En procesos de mutuo acuerdo, pueden incluir en el convenio la forma de satisfacer los gastos del procedimiento. Lo habitual es que se satisfagan por mitades, aunque reiteramos que si así lo desean pueden disponer cualquier otra proporción de pago.
En procedimientos contenciosos de familia no se imponen las costas a ninguna de las partes, a no ser que se demuestre manifiesta mala fe procesal, lo cual ocurre en escasísimas ocasiones.