Matrimonio por apariencia, falso y de mentira, ¿me divorcio?

Matrimonio por apariencia, falso y de mentira, ¿me divorcio?.

Cuando un matrimonio se convierte en un “paripé”, en mantener las apariencias a sabiendas de que ambos cónyuges no sienten realmente que su matrimonio sea de verdad, sino que se ha ido degradando hasta reducirse a un matrimonio falso y de mentira, sin sentimientos, ¿Qué se debe hacer?. ¿Lo correcto es divorciarse o mantener el matrimonio como si se tratara de compañeros de piso y vida?. Cada caso será diferente, pues habrá que analizar las circunstancias, lo que les ha llevado a llegar a esa situación y lo que desean ambos en la vida.

Muchos matrimonios se acostumbran a un matrimonio impropio y atípico en el que sencillamente se conocen muy bien, se entienden y pueden mantener una convivencia y proyecto de vida beneficioso a pesar de contar con carencias sentimentales y sexuales, todo ello por mantener una relación sana y sincera, por entenderse y saber llevar la situación. Otros matrimonios no consiguen entenderse hasta el punto de que la vida en común es una tortura, con discusiones, problemas conflictos… etc que en definitiva les llevan a una situación de gran infelicidad, que evidentemente, debería de remediarse con el divorcio o la separaciónCuando un matrimonio se apaga no tiene necesariamente que divorciarse, sólo si la vida en común no es la quieren con su proyecto de vida, prioridades y necesidades. Hay personas que se acostumbran a una situación que aceptan y son capaces de llevar con felicidad, un matrimonio aparentemente falso o de mentira pues no existen los sentimientos propios de una unión matrimonial, pero que merece la pena, por querer la vida que se tiene. Es algo muy subjetivo, no debiéndose dejar llevar por la opción de terceros, pues normalmente se trata de matrimonios con muchos años de duración y unas edades ya maduras en la que tal vez la prioridad sea la estabilidad que proporciona una relación de matrimonio que no es como las demás, como la sociedad dice que debe de ser, pero en definitiva lo importante es que sea o deje de ser lo que ambos desean de una manera sincera, con comunicación, sin miedo a la palabra divorcio o separación, sin intereses ocultos ni dobles vidas de uno sólo de los cónyuges sin conocimiento del otro. Es posible que ambos esposos tengan dobles vidas y relaciones de sexo y afecto con otras personas, es legal, pero no es moral si no se ha tenido el valor de decírselo a la otra persona para que si lo desea pueda también tomar sus propias decisiones. Si la relación es clara y sincera se puede mantener un matrimonio abierto en el que ambos esposos, marido y mujer puedan ser felices a su manera sin prejuicios. En el caso de que sí opten por la ruptura, la mejor opción es el divorcio notarial, si lo desean consulten a nuestros abogados, las citas son gratuitas.

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