Juez comprado en juicio de divorcio 👨‍⚖️

Es un comentario muy recurrente en los juicios de divorcio el pensar que el Juez o Jueza favorece a nuestra ex pareja por tener algún tipo de relación o vinculación con ella.

Pues bien, es imposible afirmar que absolutamente todos los jueces mantienen una imparcialidad absoluta, pues no dejan de ser personas.

A pesar de ello si podemos afirmar que contamos con un sistema de Jueces, Magistrados y Fiscales eficientes e imparciales en su inmensa gran mayoría.

Sospecha de que mi juicio está amañado
Juez poco imparcial en el divorcio

Evidentemente al ser personas tienen su propio criterio y opinión subjetiva de cada cuestión. A pesar de ello, la Ley es la misma para todos y si una de las partes tiene la razón tendrá las herramientas legales para que prevalezca en la resolución judicial ya se trate de un Auto o Sentencia.

El sistema jurisdiccional en España es lento por falta de medios pero es un sistema excelente. Tiene sus defectos que son lo que más se escucha pero también tiene sus ventajas pues es garantista y tenemos derecho a una segunda y ulteriores instancias lo que garantiza una protección de la tutela judicial efectiva.

Nuestro despacho en más de 10 años de profesión nunca ha detectado ningún tipo de favoritismo de un Juez o Jueza en favor de algunas de las partes.

¿Qué puede existir?, evidentemente potencialmente sí.

Pero también hemos de decir que es muy complicado que un Juez se juegue su carrera de judicatura por amiguismos o intereses personales. Puede existir amistad o enemistad manifiesta por parte de cualquier tipo de funcionario pero ese funcionario es que debería abstenerse delegando en otro conforme normas de competencia establecidas al efecto.

Siempre cabe pensar que nuestra ex pareja o sus familiares o entorno tenga tantas influencias o repercusión por ser un personaje público o persona importante que me perjudique en juicio, pero es improbable aunque hemos de reconocer que no imposible.

Los Jueces una vez que aprueban la oposición tienen un periodo de «práctica» en la escuela judicial y van ascendiendo y cambiando de destino hasta consolidarse en los partidos judiciales y Juzgados que les son más favorables en materia, ubicación y condiciones económicas.

Al igual que en otros ámbitos de la vida como por ejemplo el fútbol en el que las decisiones del árbitro son muy criticadas por la afición del equipo perjudicado en cada jugada por entender que tiene a favorecer a la otra parte.

Existen decisiones controvertidas e interpretables y suele pasar que aquello que es claro para una de las dos partes en un sentido, también lo es para el sentido contrario para la otra parte.

Lo más complicado en derecho de familia y los juicios de separación y divorcio en general son las cuestiones paternofiliales de los hijos comunes menores de edad. El tiempo de dedicación del acto del juicio de divorcio es de entre 45 minutos y 2 ó 3 horas lo que evidentemente es insuficiente para tomar en consideración todas y cada una de las cuestiones relevantes del caso.

Por eso precisamente es tan importante contar con un abogado experto en separaciones para que sepa dar el enfoque correcto. En muchos casos las partes se enfadan y justifican con lo más fácil, el pensar que el Juez está comprado pero el Juez tiene en cuesta cuestiones jurídicas que evidentemente en ocasiones la persona que acude a resolver sus problemas no puede llegar a entender sin conocer las limitaciones y especialidades legales que existen al respecto.

Denuncia, queja o querella al Juez de mi divorcio ⚖

Es muy recurrente la intención de aquella parte que pierde el juicio de divorcio de emprender medidas legales en contra del Juez que le ha Juzagdo en su proceso de divorcio.

Hemos de tener en cuenta varias cuestiones importantes antes de tomar esa determinación:

Sometimiento al criterio del Juez:

El Juez no tiene en derecho de familia la capacidad directa de decidir sobre las medidas legales a establecer sino que son las partes las que se someten cuando no son capaces de tramitar un mutuo acuerdo y acuden al proceso contencioso.

Desde ese momento se exponen a que el criterio del Juez asignado y predeterminado por la Ley pueda no serle tan favorable o justo como esperara.

Juez predeterminado por la Ley:

Dentro de un partido judicial cada demanda se repartirá a un Juzgado aleatorio conforme criterios propios del servicio de decanato judicial que no pueden ser controlados por Jueces ni abogados.

Existen especialidades como son por ejemplo la derivación al Juzgado de Violencia de Género en cualquier divorcio o separación que tenga previamente un proceso de dicha naturaleza.

Por tanto inicialmente no se puede controlar ni disponer de la elección del Juez. Otra cosa es que tengamos más o menos suerte con el Juez asignado por que nos pueda ser de mayor o menor agrado.

Posteriores procedimientos al divorcio:

Los procedimientos posteriores al divorcio de modificación de medidas y ejecuciones se tramitarán en el mismo Juzgado que ha conocido y resuelto la resolución que se solicita sea modificada o ejecutada.

Por ello el enfrentamiento podrá incluso crear un prejuicio respecto de nosotros mismos innecesario. ¿Qué no debería de haber prejuicio en un Juzgado?, por supuesto que no, pero existen personas que tienen tantos procedimientos judiciales y son tan conflictivos que inevitablemente son conocidos por todos los funcionarios que trabajan en la demarcación judicial.

Reclamar responsabilidad del Juez:

A un Juez se le puede interponer una queja, que será resuelta por el Consejo General del Poder Judicial estimando que ha actuado profesionalmente bien con arreglo a la Ley, o no. En definitiva lo que podría suponer sería la imposición de sanción disciplinaria.

También se le podrá denunciar por entender que ha prevaricado por actuar sin imparcialidad y con intereses en la causa lo que es muy complicado acreditar.

Por ello, nuestro consejo es recurrir en segunda instancia en apelación o en tercera instancia en casación si es necesario pero la reclamación a Jueces no suele ser fructífera ni recomendable.

Consejos para juicio de divorcio 🏛

De entre otras muchas recomendaciones aplicables a cada juicio de manera específica podemos destacar los siguientes consejos genéricos:

Tratar con respeto:

Se debe de hablar de «usted» a todos los adultos intervinientes y profesionales del procedimiento. Incluyendo al abogado o abogado contraria y nuestra ex pareja sentimental.

En ningún caso podemos utilizar palabras malsonantes, insultos ni actitudes inadecuadas pues ello además de limitar nuestra defensa legal dará una sensación inadecuada que será parte de la valoración del pleito.

Sólo se puede hablar en juicio cuando se nos da la palabra y sólo se puede hablar de los temas que en cada momento se trate.

Para preparar el juicio y enfocarlo ya está el abogado de cada una de las partes para saber a dónde y a qué se va para mantener una actitud de absoluto respeto.

Tener en cuenta el objeto del juicio:

Un juicio no es un patio de recreo ni un lugar en el que desprestigiar a la parte contraria. En un juicio existen una serie de hechos controvertidos que son conocidos con anterioridad que se pueden preparar con anterioridad con la prueba oportuna.

Por ello habrá un sin fin de cuestiones que no vendrán al caso por no guardar relación con lo que esta dirimiendo en el pleito por lo que no será una actitud adecuada ni inteligente el tratar de hablar de cosas ajenas al pleito aunque para nosotros puedan ser importantes.

Por ejemplo en juicios de divorcio las partes suelen tener mucho interés de hablar sobre infidelidades y es algo que es indiferente para el pleito salvo casos excepcionales en los que pueda ser relevante para algún hecho controvertido pero no desde el punto de vista de la infidelidad sino de relatar la situación familiar de cara a una decisión a tomar, por ejemplo de cara a la idoneidad de los progenitores en la custodia de los hijos.

Expresión corporal y lenguaje no verbal:

No sólo es importante mantener una actitud de respecto sino también que el lenguaje corporal y nuestra forma de actuar vaya en consonancia de lo que decimos.

Es normal estar nerviosos en un juicio pero es importante tratar de mostrar una actitud lo más natural y adecuada a las circunstancias posible.

Por ejemplo, se pueden hacer signos mínimos de conformidad o disconformidad con lo que se está escuchando en la Sala, pero evidentemente no reírse, hacer burla, aspavientos o similares.

El llanto y lloro es inevitable en algunos casos pero también deberá de ser en la medida de lo posible proporcional a al circunstancia.

Se tiene tiempo para contestar, se puede llevar una botella de agua, se puede pedir un momento hasta que una persona se serene, pero haya actitudes forzadas que quedan totalmente fuera de lugar.

Mantener una actitud de mediación:

En muchos juicios de divorcio el Juez trata de mediar con los letrados y con las partes por lo que hay que traer pensado hasta dónde se está dispuesto a ceder y hasta dónde no por entender que es indisposnible.

Lo recomendable es que los abogados antes del pleito hayan realizado tareas de mediación, pero es clave el momento previo al juicio en el que el Juez suele llamar a los letrados en privado y al comienzo a las partes (cónyuges) para tratar de intentar acercar posturas.

No atacar con cuestiones personales:

En ocasiones las partes contestan a los abogados contrarios, fiscales y jueces con frases como:

«Si fueras tú seguro que también lo hacías, pensabas», o lo que corresponda.

Evidentemente esa actitud improcedente pues se debe de tener en cuanta que los profesionales están intentando hacer su trabajo y nosotros tenemos que permitirlo, nos guste más o menos.

Tener en cuenta que el juicio se graba:

El juicio por Ley se graba en imagen y audio por lo que se debe de ser totalmente prudente para así poder realizar las peticiones en primera o posteriores instancias con congruencia.

Si se pierden las formas se acaba perdiendo la razón, hay bastantes personas que son expulsadas de su propio juicio por no atender las normas del Tribunal.

Se debe de preguntar al abogado cualquier duda antes de pasar a la Sala y una vez en la misma actuar con corrección.

Estamos en juicio tanto cuando hablamos nosotros cuando respetamos que hablan o intervienen los demás.

No buscar enfrentamiento innecesario:

En ocasiones se enfoca el juicio de una forma tan hiriente y agresiva que las partes no pueden gestionar con facilidad la regulación obtenida en la sentencia.

En ocasiones se deteriora tanto la relación entre los progenitores que ambos pagan sus frustraciones con los hijos y en definitiva cualquier regulación será llevada a cabo de una manera tan malintencionada que hará que no merezca la pena ni para la persona que considera que gana el juicio ni aquella que lo pierde. Todos pierden, sobre todo los niños.

Evidentemente decir en la sala cualquier impertinencia respecto del Tribunal o sospechas de que el Juez o Jueza está comprado o cualquier desvalor respecto del mismo será nuestra pero carta de presentación.

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