Errores de padres separados 😱

Errores de padres

Cuando una familia se rompe hay una serie de cambios que afecta a todos los miembros de la familia.

Se redefine todo el sistema familiar por la nueva situación, tanto para los padres como para los hijos.

Deberemos de intentar no caer en ciertos errores, pues los perjudicados en este caso son los hijos en común, que perciben toda la situación.

Cosas que debemos y no debemos hacer:

Entre otros errores y equivocaciones de padres y madres separadas después de la ruptura respecto de sus hijos comunes destacaremos las siguientes cinco actitudes inadecuadas.

Lo importante es aprender a identificar y corregir a tiempo para evitar perjudicar a los niños comunes, a nuestros niños y a todo nuestro entorno.

No hablar mal del otro progenitor                                                                

Parece algo obvio, pero es algo bastante común en padres separados. Criticar a la ex pareja, hablar mal sobre las decisiones que toma, insultos, burlas, críticas hacia el cuidado de los hijos.

Todas estas acciones repercuten en nuestros hijos haciéndoles más difícil la situación.

A todos nos duele que nos hablen mal de las personas que queremos. Debemos mantenerlos al margen y no involucrarlos en los sentimientos que tenemos hacia el otro progenitor.

Aceptar la forma de educar a los hijos del otro progenitor

Es habitual pensar que la forma de educar a los hijos de uno mismo es la mejor, que los hábitos nuestros son los más adecuados, poniendo en duda la manera de educar del otro progenitor.

No debemos criticar las decisiones de la otra parte, si en algo no estamos de acuerdo, lo más lógico es hablarlo. Si estamos continuamente criticando la forma de educar del otro progenitor, daremos a entender que no sabe atender las necesidades de su hijo.

Aunque su estilo de crianza no sea el que más nos guste, debemos de respetarlo y aceptar que ambos cometeremos errores, pues nadie es perfecto.

Preguntar al niño temas relacionados con el otro progenitor

Algunos padres, preguntan constantemente que han hecho durante la estancia con el otro progenitor, que ha comido, a donde ha ido o con quien han estado.

No podemos estar interrogando a nuestros hijos, esa situación les pondrá nerviosos y se sentirán incómodos porque no quieren posicionarse entre ninguno de ambos progenitores.

Los hijos no son mensajeros ni espías,  mantenerlos al margen es la mejor decisión que podemos tomar por el bienestar de ellos mismos.

Podemos preguntarles si se lo han pasado bien, que tal en el colegio o si disfrutaron el fin de semana.

Tampoco podemos tratarlos como mensajeros. Si la relación con nuestra ex pareja no es buena, hoy en día podemos comunicarnos a través de email, por teléfono, por Whatsapp, evitando el contacto directo y futuras discusiones.

Es cuestión  de no meter al niño por medio y poder tratar los temas de nuestro hijo como personas adultas.

Relación del menor con la familia política                                 

Aunque nos divorciemos, los hijos siguen necesitando a todos los miembros de la familia.

No tiene porque molestarnos que se relacione con los familiares de ambos, pues cuando el matrimonio estaba unido, era algo habitual y normal.

Las relaciones familiares del menor deben de ser igualitarias con todos los miembros de ambas familias. No debemos de privar a nuestros hijos el contacto con la familia, pues estaremos perjudicándole directamente a ellos.

Justificar nuestros actos por los actos de nuestra ex pareja

Cuando uno de los dos progenitores hace algo mal, no podemos justificarnos y hacer nosotros lo mismo.

Tenemos que hacer las cosas bien por el bien de los hijos, independientemente de lo que haga la otra persona. Los únicos que van a salir perjudicados son los hijos, hagamos las cosas bien, desde el respeto y el amor hacia nuestros hijos.

La paternidad conlleva responsabilidades, y una de ellas es mantener el respeto hacia nuestra ex pareja y su familia.

Debemos de tener consciencia, y pensar en que cosas estamos haciendo mal que perjudican a nuestros hijos para poder cambiarlas. A veces esos actos son inconscientes y no nos damos cuenta que el perjudicado no es la otra parte, sino nuestros hijos. El matrimonio se ha disuelto, pero no nuestras responsabilidades como padres.

Lo primordial en una separación o divorcio es el bienestar de los hijos, pues se ven involucrados en una situación que no han elegido y por tanto debemos mantener la normalidad en sus hábitos de vida y evitar que sufran por esta nueva situación.

Respetar los niños en divorcio

Es normal como padre y madre cometer errores después de la separación pero lo importante es esforzarse día a día por mejorar ya no por nosotros mismos o por hacer lo correcto de cara a la sociedad y opinión de los demás.

Sobre todo por el correcto ejercicio de nuestra responsabilidad parental.

ERRORES DE PADRES SEPARADOS

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