El matrimonio, ¿cárcel o libertad? 💕

Un matrimonio puede constituir lo mejor de la vida de una persona o un verdadero infierno. De hecho, en un mismo matrimonio cada uno de los cónyuges puede sentir que es feliz con su vida matrimonial y el otro en cambio un verdadero suplicio y calvario.

Una persona puede sentirse presa de la institución sin poder desarrollar la vida que verdaderamente quiere sin ser consciente de que tiene el derecho a disponer de su estado civil pudiendo optar por mantener el matrimonio, separarse o divorciarse, el problema es que la otra parte tiene exactamente el mismo derecho.

¿Qué quiere decir esto?. Con la celebración del a boda por la concurrente voluntad de ambos novios nace el vínculo, pero en cambio con el deseo de uno sólo de ellos ya es bastante para el divorcio o la separación.

¿Qué pasa cuando un cónyuge quiere seguir casado y el otro dejar la relación con la separación o el divorcio?. En ese momento chocan los derechos de las partes. ¿Cual prima civilmente?, evidentemente prevalece el derecho al divorcio a la separación como libertad de uno de los esposo frente al otro por encima del derecho de mantener el matrimonio. Es mas importante el derecho de acabar con un matrimonio que no se quiere que el de mantenerlo por el deseo de uno sólo de los cónyuges.

El matrimonio de uno:

En matrimonio no debería de ser cosa de sólo una de los cónyuges, en el sentido de que uno decida todas y cada una de las cosas ya sean de mucha o poca importancia en la pareja.

En estos casos estaremos ante un matrimonio que tiende a la tiranía de uno frente al sometimiento y sumisión del otro.

El matrimonio dos:

Es lo ideal pero también lo más difícil pues en cada faceta de la vida tiene mas o menos peso cada uno de los cónyuges. No es cuestión de medir exactamente la importancia que cada uno de los esposos tiene en un determinado matrimonio sino únicamente que exista un equilibrio razonable.

Cada uno de los miembros del matrimonio tendrá su forma de ser que tendrá que intentar encajar con la del otro, y viceversa. En la medida en la que es posible formar un proyecto de vida común constructivo y positivo para ambos, será un matrimonio de dos. 

Si alguno de los cónyuges siente que no cuenta tanto como le gustaría o siente que quiere, o incluso que hay terceras personas que interfieren en la relación no estaremos en un matrimonio justo, sino una situación anómala que lleva a la infelicidad de aquella parte que siente que su matrimonio no es como desearía.

El matrimonio de tres o mas:

Cuando existe injerencia por parte de tercero en un matrimonio este deja de ser de dos y pasa ser de tres personas con mas o menos voz, voto y participación en el matrimonio. Esto como se puede entender no acaba bien a no ser que ambos estén de acuerdo.

El problema es que normalmente esa tercera persona interviene en el matrimonio por ser favorable a uno de los esposos, pero con la oposición del otro.

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