DIVORCIO Y MODALES

DIVORCIO CON O SIN MODALES:

 

El hecho de que un matrimonio decida divorciarse, no supone que tengan que enfrentarse, y más aún que tengan que perderse las formas y los modales con pérdidas de respeto entre los cónyuges dejándose llevar por la parte dramática de la ruptura.

 

El divorcio con modales será aquel enfocado desde el respeto y la comunicación de los esposos, buscando un entendimiento que permita conciliar los intereses y pretensiones de ambos, sin que se pretenda una imposición de criterios, ni una humillación de la parte contraria por actos personales que pueden haber sido perfectamente inadacuados o incluso inmorales, pero que legalmente no influyen en el proceso de divorcio. Desde el momento en el que uno de los cónyuges no está conforme con su matrimonio, debe de pedir el divorcio, y no mantenerlo para después realizar un divorcio lleno de despropósitos.

 

El divorcio sin modales será aquel que pretende dejar por encima a un cónyuge frente al otro por medio de ataques, enfrentamiento, luchas y rivalidades derivadas e problemas noresuletos ni debidamente afrontados, precisamente, en muchos casos, por esa misma falta de modales que pueden mantenerse incluso en el divorcio. Todas las personas cometen errores que producen consecuencias, pero en ningún caso el fin justifica los medios, ya que no se suelen reparar los daños emocionales en un divorcio, todo lo contrario, suelen aumentar si no se hace con los debidos modales y respeto.

 

DIVORCIO CON O SIN MODALES: De mutuo acuerdo o contencioso, depende de la opción elegida por los esposos, que independencia de la que sea, no puede justificar la pérdida de los modales y faltas de consideración, desprecios y reproches mutuos entre los esposos.

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