DIVORCIO Y AMISTAD

El proceso judicial de divorcio y la relación de amistad entre los cónyuges son difíciles de mantener con armonía, pues en la mayoría de los casos los matrimonios que acuden al proceso de divorcio tienen una relación tan deteriorada que no pueden mantener una mínima relación de amistad. Dependiendo de los casos, y de las circunstancias y personalidades de ambos esposos será posible mantener después del divorcio una buena al menos cordial relación de amistad, pero en los casos en los que el proceso judicial ha sido especialmente traumático, lo más sano para ambos esposos es renunciar a mantener una relación al menos de amistad, por que ello sea incompatibles con sus nuevas vidas.

 

En todo noviazgo ha existido un periodo o parte de amistad entre los esposos que al disolverse el matrimonio es difícil de adaptar a las nuevas circunstancias después de todo lo vivido, pues la carga emocional de las cosas buenas y malas que se han vivido supone un arma de doble filo que puede desestabilizar a ambos esposos emocionalmente, debiendo de tratar de modo claro y directo las posibilidades y deseos de ambos, pues en ocasiones, manteniendo la amistad la relación pasado un tiempo vuelve a renacer con la misma fuerza o incluso con mayor importancia al superar las diferencias y valorar y aprender de los errores cometidos.

 

El divorcio matrimonio y la amistad son cosa de dos, por lo que no tendrá sentido que uno sólo haga un especial esfuerzo para compensar ninguna actuación o deseo de la otra parte, pues depende de la voluntad de ambos, que desgraciadamente es variable en función de las circunstancias.

On octubre 16th, 2013, posted in: divorcioblog by Tags:

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