DIVORCIO, SEPARACION Y EL MIEDO Y TEMOR A LA SOLEDAD

DIVORCIO, SEPARACIÓN Y EL MIEDO Y TEMOR A LA SOLEDAD:

 

Todo cambio lleva aparejada una incertidumbre a lo desconocido, pues si bien es cierto que en un determinado matrimonio existirán cuestiones a mejorar, no existe la certeza de que la vida posterior al divorcio sea mejor, pues lejos de ello, puede ser aún peor en cumplimiento con el viejo refrán de “mas vale malo conocido que bueno por conocer”, dicho sea en términos coloquiales y por supuesto dejando a un lado todos los casos en los que existan problemáticas graves a las que no se resta importancia.

 

Toda persona tiene miedo y temor a la soledad, a quedarse sólo, a no tener nadie al lado en quien confiar en los buenos y malos momentos para compartir cada uno de los pasos de la vida, pues desde dentro se suelen ver los defectos que se ensalzan por la monotonía y problemas cotidianos, pero tal vez pasado un tiempo de la separación matrimonial o el divorcio si que valoremos ciertas cuestiones que en ocasiones no somos capaces de ver en nuestro quehacer diario.

 

La separación, el divorcio y el miedo y temor y a lo desconocido es una cuestión que deberá de valorarse por cada persona conforme a su personalidad y a las circunstancias de cada caso, pues sólo la propia persona sabe los motivos que le llevaron en su día a casarse y compartir la vida con una persona, y cuales son los que le empujan a divorciarse o separarse. Puede ser un error en la apreciación de las cualidades de la otra persona, un cambio en su personalidad, una mala valoración de lo que supone el matrimonio, o incluso las circunstancias o posibles trastornos de la personalidad devenidos con posterioridad.

 

Por ello, recomendamos a pesar de nuestra posición profesional, no dar el paso a divorciarse o separarse a no ser que se esté totalmente seguro de ello, pues no suele haber vuelta atrás (las segundas vueltas siempre suelen ser aún peores…), y sólo una vez confirmada la necesidad de la ruptura acudir al proceso judicial directamente de un modo respetuoso y sincero, sólo así se estará seguro o segura de no haberse expuesto a la soledad, pues un matrimonio merecerá la pena, o uno mal avenido en la práctica es la mayor soledad y la mejor opción será disolverlo para tratar de encontrar una oportunidad de buscar la felicidad real.

On febrero 23rd, 2014, posted in: divorcioblog by Tags: ,

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