DIVORCIO POR IMPOTENCIA

DIVORCIO POR IMPOTENCIA.

 

En nuestro caso, el divorcio se hizo por que yo soy impotente, y cuando nos casamos  (para más inri, por la Iglesia) no lo sabíamos.

 

Para ella era importantísimo tener hijos, y yo también quería, pero desgraciadamente por razones físicas no es posible por mi impotencia. Después de discutir varias veces sobre las causas, cuando nos hicimos las pruebas, no pudimos superarlo ni supimos aceptarlo. Nos planteamos la posibilidad de la adopción, pero finalmente la relación se había deteriorado tanto, que lo que decidimos es la separación, y pasados dos años el divorcio, en el que ya teníamos los dos nuevas parejas, lo que en parte dificulto el proceso y lo hizo más desagradable.

 

Ahora mi actual pareja me acepta al y como soy con mis limitaciones, y somos felices, pues queremos lo mismo, ahora estamos planeándonos casarnos por lo civil, y estoy seguro que si acaba en divorcio no será a causa de mi impotencia. Yo recomiendo volver a ilusionarse y casarse de nuevo a pesar de tener una mala experiencia anterior, la vida sigue, y si no la coges, pasa, es como un tren (es que trabajo en el sector ferroviario, y creo que es muy buen ejemplo).

 

DIVORCIO POR IMPOTENCIA.