DIVORCIO POR GUARRO

DIVORCIO POR GUARRO:

 

Para que un matrimonio acabe en divorcio no es imprescindible que se den grandes motivos, como puede ser una infidelidad súbitamente descubierta, sino que frecuentemente se llega a él por una larga acumulación de agravios recíprocos, entre los que uno de los más típicos es el de la limpieza, o más bien la falta de ella.

De hecho uno de los mayores alivios tras un divorcio en estas circunstancias es el no tener que limpiar los restos propios del compañero o compañera, que no se encarga de limpiar por sí mismo, que suele manifestarse mediante expresiones como “ya no te lavo más los calzoncillos”, “se acabó ser tu criada”, y otras por el estilo.

Y es que la higiene es muy importante, pensemos por ejemplo que hasta que no se limpiaron las ciudades y hasta los hospitales, no era raro morir por una infección que hubiera podido evitarse con un poco de higiene, pero afortunadamente, en el caso de los matrimonios la falta de higiene sólo tiene consecuencias sanitarias en los casos más extremos, que no son los más habituales.

Al margen de la irritación visual que produce la acumulación de detritus, al cónyuge que los limpia le irrita la falta de colaboración, lo que sumado a otros agravios acaba en un peligroso descontento que puede hacer peligrar el futuro del matrimonio.

 

 

On abril 19th, 2013, posted in: divorcioblog by Tags:

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