Divorcio por depresión y depresión por divorcio 🤔

No es lo mismo que después o durante el proceso de divorcio se produzca una depresión, que el caso en el que por culpa de una depresión perdamos nuestro matrimonio y acabe en separación.

Divorcio que acaba en depresión
Divorcio y depresión

¿Da igual el orden de los elementos?.

No, o al menos no desde nuestro punto de vista.

La depresión sigue siendo algo muy desconocida para las personas y algo que socialmente se viene a asociar con una persona inestable con un prejuicio negativo.

Pues bien, la mayoría de las personas pasan por un proceso de depresión o muchos de ellos a lo largo de la vida.

Son muy diferentes las causas y las formas de afrontarlo pero en parte tenemos a aquello que nos pasa a nosotros mismos pero no prestar demasiada atención a atender posibles procesos depresivos de los demás.

Parece que ir al psicólogo es algo que está mal visto cuando es justamente al revés, ir al psicólogo denota una preocupación por la estabilidad y equilibrio mental de la persona que en definitiva debería de ser algo positivo.

Superar la tristeza de una ruptura:

Si tu depresión de ha llevado al divorcio o tu divorcio te ha llevado a la depresión hay dos problemas que hay que saber gestionar.

La depresión de la separación de pareja
Superar tristeza

La tristeza es inherente a toda ruptura y toda depresión.

Por ello, con independencia de qué ha causado qué, hay que tratar de superarlo de la manera más sana y constructiva posible.

Será muy positiva la ayuda de profesionales abogados y psicólogos pero lo principal es nuestra intención y actitud.

Se debe de tratar de aprender y coger fuerzas para superar la depresión.

En la ruptura debemos de aceptarla o tratar de recuperar a nuestra pareja siempre y cuando sea mínimamente viable. Insistir cuando no es posible retomar la relación sea empeorar aún más la situación.

Nadie dijo que sería fácil pero siempre tenemos una única buena opción y otras que pueden ser posibles pero que sabemos que no son igual de buenas.

  • En ocasiones nos frustramos por no tener que queremos.
  • En otras nos desesperamos por no saber lo que queremos.

Pero lo peor de todo es no valorar lo que hemos tenido y darse cuenta con el paso del tiempo cuando ya es demasiado tarde.

Por eso precisamente no podemos vivir en el lamento de vivir en el pasado pues dejaremos de vivir nuestro presente y construir el futuro que deseamos.

Hay que mirar para adelante aunque duela y superar el divorcio y la depresión si ya no hay más remedio.

Si estás leyendo a tiempo de salvar tu matrimonio o de coger por los cuernos y superar la depresión no pierdas ni un segundo.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *