DIVORCIO DE FELIPE GONZALEZ Y CARMEN ROMERO

DIVORCIO DE FELIPE GONZALEZ Y CARMEN ROMERO:

 

Como ya hemos comentado otras veces, famoso se puede ser por muchas razones, aunque frecuentemente los primeros famosos que nos vienen a la cabeza tienden a estar relacionados con el mundo del espectáculo y/o con la frivolidad, pero ya se sea famoso por mediocre o por todo lo contrario, el divorcio es algo que puede llegar a cualquier parte porque atiende a cuestiones universales como son el mundo de las emociones y la propia evolución personal de las personas y las parejas, y cómo éstas las afrontan y esta manera de afrontarlas o bien las une más estrechamente, o las aleja.

Nuestros personajes de hoy fueron personas poderosas, personas influyentes, él, ni más ni menos que presidente del gobierno de un país, y ella, una inquieta pero discreta mujer que supo labrar su propia existencia sin que la sombra del poder la marchitara. Vean ustedes la paradoja de cómo un hombre cuyas decisiones cotidianas afectaban al presente y el futuro de millones de ciudadanos, vean cómo aquel que durante más de diez años tuvo en sus manos las riendas de España, no fue capaz de sostener su matrimonio.

Por tanto, una vez más, queremos llamar la atención sobre el hecho de que no es necesario ser “grandes personas”, seres excepcionales para conseguir que una pareja se sostenga y se fortalezca con el tiempo, sino que tiene que ver con otras cualidades y actitudes que están al alcance del común de los mortales, y que por tanto pueden ser cultivadas.

Felipe y Carmen nos han dado una lección más: el divorcio no es el final, y ahora ambos se dedican a continuar con sus vidas del modo que mejor les parece, de tal forma que a él lo vemos iniciando un nuevo matrimonio, y a ella entregada intensamente a su trabajo.

La vida continúa.

 

DIVORCIO DE FELIPE GONZALEZ Y CARMEN ROMERO.

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