Divorcio con mi nueva pareja ❤

Divorcio con nueva pareja:

Mantener la privacidad y la intimidad de la persona que se divorcia
Divorcio con mi nueva pareja

Es muy frecuente la situación en la que una persona nos pide cita en nuestro despacho de abogados para conocer sus derechos y obligaciones de cara a un divorcio y va acompañado o acompañada.

Está situación es perfectamente adecuada siempre y cuando el acompañante tenga una actitud adecuada. Se presupone que si va a la cita en para ayudar y no para todo lo contrario.

En muchos casos las personas que van a divorciarse necesitan tener una situación de confianza suficiente como para preguntar al abogado cuestiones legales que requieren explicar cuestiones íntimas y personales.

Es muy bueno sentirse apoyado en un momento tan difícil como es el de la separación, pero desde nuestra experiencia en ocasiones ese acompañamiento es contraproducente.

Hay ocasiones en las que la cita parece que la tiene la nueva pareja que es la que interviene más activamente teniendo una actitud pasiva la persona que realmente es interesada.

Protagonismo y toma de decisiones:

No se puede consentir que el protagonismo y la toma de decisiones no las tome la persona interesada de manera autónoma. Las personas mezclan temas y justifican y critican desde fuera cosas que no dicen nada bueno de ellos mismos.

En algún caso incluso la persona que va a separarse se limita a contestar con monosílabos y la nueva pareja habla en primera persona como si fuera él o ella la que se fuera a separar.

El divorcio supone el ejercicio de una libertad personalísima e íntima que no debe de limitarse y en ocasiones que la persona que se divorcia se preste a venir a un despacho de abogados con su nueva pareja le puede condicionar negativamente si esta nueva pareja no sabe respetar que se trata de un derecho estrictamente personal.

Claro que hay personas que necesitan un empujón y ayuda extra para dar el paso de acudir a un abogado. Pero ese paso debe de ser libre y en ocasiones queda la duda de si esa persona que llega incluso a visitar al abogado está constriñendo voluntaria o involuntariamente a la persona que se va a separar.

Arma de doble filo:

Se podría abrir un debate de si es respetuoso tratar el divorcio con la nueva pareja, en el sentido de que es una intimidad matrimonial en la que la nueva pareja no tendría que tener participación, ni voz ni voto.

En ocasiones la nueva pareja es una relación punte que no acaba bien.

En estos casos la situación se complica pues a una nueva pareja temporal que ha pasado en un momento delicado de nuestra vida le hemos contado toda nuestra intimidad lo que nos ha hecho vulnerables.

Tuvimos un cliente que se separó y se apoyo en su nueva pareja que tomo nota y aprendió el «modus operandi» de su exmujer que dicho con respeto, se aprovecho de él, y pasado el tiempo hizo lo mismo en la medida que pudo.

Familiares y amigos:

En los casos en los que el acompañante es un amigo o familiar pasa exactamente lo mismo.

A veces se nota que existe un resentimiento por parte del acompañante que hace que su presencia cree una predisposición al enfrentamiento con ella.

En ocasiones no saben cuales son sus derechos y obligaciones, tampoco saben del todo lo que quieren, pero lo que si saben es que quieren ganar y que la otra parte pierda, lo que sea.

Ese impulso inicial fruto de la ruptura sentimental debe de enfriarse para poder pensar con claridad y tomar una decisión acertada.

El acompañamiento que arremete contra la otra parte complica la mediación y supone en muchos casos una influencia negativa.

El matrimonio es de dos y debe de seguir siéndolo incluso en la ruptura. Hay muchas personas que se apuntan para hacer leña del árbol caído y la vez desquitándose de aquello que consideran que ha sido injusto y han aguantado.

Pero realmente se están metiendo donde no le llaman. El matrimonio es de dos y tenemos derecho a equivocarnos y acertar en cada una de nuestras decisiones.

Frases destructivas que detectar y no consentir:

Se repiten las frases destructivas de:

  • «Te lo dije».
  • «Eres tonto o tonta».
  • «Que sea la última vez que haces o dejas de hacer eso».

Se puede acompañar con la intención de ayudar, pero en muchísimos casos es un error pues la actitud está totalmente viciada e intencionadamente y así no sólo no se ayuda sino que se presiona de una manera injusta e inmoral.

Divorciate, pero con respeto.

 

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