DIVORCIADOS Y NAUFRAGOS

DIVORCIADOS Y NAUFRAGOS

 

Un divorciado o divorciada es como un náufrago que despierta en la orilla de una isla, tras el naufragio.

Hay para quien terminar con el matrimonio era una situación muy deseada, significa llega a una isla paradisiaca tras la tormenta, especialmente si su contexto personal es favorable en aspectos tales como su situación económica, su salud, su situación familiar, etc., mientras que en el extremo opuesto encontramos a personas a las que al drama personal de la frustración por la pérdida del proyecto de vida en común, se unen circunstancias personales adversas, ya sean de tipo económico, de salud, familiares, etc. Para este último grupo de personas, es como si tras un naufragio despertasen en una isla inhóspita, donde las perspectivas de su futuro son sombrías.

También cuenta el tipo de embarcación naufragada, si por esta tomamos la pareja. Tras el naufragio, los restos del navío suelen llegar a la orilla arrastrados por las olas, y los náufragos, en su afán por sobrevivir tratan de recuperar todo aquello que pueda ser aprovechable. En matrimonios complicados con divorcios complicados, en cambio, lo que suele llegar a la orilla son problemas que perdurarán con el tiempo, como suele ser el caso de las hipotecas y la necesidad de mantener una relación cordial y de cooperación cuando hay hijos menores de por medio. Esto hace que tras un divorcio, en unos casos los cónyuges se limitan a continuar con su existencia de forma independiente, y en otros sea necesario regular adecuadamente los lazos que continúan ligándoles, para lo cual es altamente recomendable hacer un esfuerzo por llegar a una solución acordada, que por lo general suele satisfacer en mayor medida a los cónyuges, al margen de otras ventajas como los menores costes económicos y menores molestias, hablando en dichos casos del divorcio de mutuo acuerdo, en contraposición al divorcio contencioso.

 

On diciembre 15th, 2013, posted in: divorcioblog by Tags:

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