Diferencia entre el uso y la propiedad de la casa en un divorcio o separación.

Diferencia entre el uso y la propiedad de la casa en un divorcio o separación. 

 

 

El uso y disfrute es muy distinto de la propiedad. El propietario es el titular del bien en la totalidad de sus derechos y obligaciones, pero en ocasiones, se puede segregar y distinguir entre el uso y la propiedad, de modo que puede recaer en personas distintas, de forma que exista una persona que sea sólo titular del derecho de uso y disfrute, y otro de la propiedad (es muy claro el ejemplo de los alquileres, en el que hay una persona que es arrendador y propietario, y otra persona inquilina que usa el bien, siendo perfectamente compatibles ambos derechos). Normalmente el propietario tiene el uso del bien, a no ser que otra persona tenga atribuido el uso y disfrute del mismo por cualquier título y/o derecho (contractual, por Sentencia… etc). Los propietarios del inmueble deberán abonar las cargas de la vivienda tales como hipotecas, contribución municipal, derramas de la comunidad… etc. Si hay un único propietario, este deberá de abonar la totalidad de los gastos. Si la propiedad fuera de ambos cónyuges, las cargas deberán forzosamente abonarse por mitades, salvo que expresamente se acuerde otra cosa. El uso de la vivienda conyugal, en los casos de divorcio con hijos, se atribuye a los hijos comunes menores y al progenitor custodio como norma general, en divorcio sin hijos o separaciones sin hijos, el uso se atribuye al único propietario, y en el supuesto de que no haya hijos y sea una vivienda común, ambos tendrían el mismo derecho y tendrían que llegar a un acuerdo, en defecto del cual decidirá el Juez.

 

La persona a la que se le atribuya el uso de la vivienda, deberá de abonar todos los gastos que se deriven del uso, tales como gastos de suministro, comunidad, tasa de basuras… etc, salvo pacto en contrario.