Día del padre en matrimonios divorciados, régimen de visitas

Día del padre en matrimonios divorciados, régimen de visitas:

Régimen de visitas del padre el día del padre en matrimonios separados o divorciados
Día del padre y divorcio

Se deben de distinguir dos situaciones muy diferentes en lo que se refiere al desarrollo de la relación paternofilial en los casos de padres separados o divorciados con hijos menores de edad, una en la que no existe regulación (ya sea por estar en trámite o ya sea por no haberla comenzado) y aquella en la que ya se ha obtenido una regulación aplicable, ya sea por la homologación judicial de un convenio regulador de mutuo acuerdo o por la notificación de un Auto provisional o una Sentencia definitiva por lo contencioso. Es de destacar que en ambos casos, en primer lugar se debe de atenerse al acuerdo de los cónyuges, pues con independencia de las circunstancias si están de acuerdo, es indiferente la situación legal en la que se encuentren, ahora bien, si no están de acuerdo por desgracia:

  • Si no existe regulación ambos progenitores podrán relacionarse de la manera mas amplia con los niños comunes, a pesar de lo cual, se llega a situaciones de enfrentamiento derivadas del diferente criterio de ambos padres, padre y madre tienen los mismos derechos y obligaciones respecto de los hijos, y el problema es si ambos se quieren llevar al hijo el día del padre y se llega a una situación de enfrentamiento, para enfocarlo de una manera gráfica, a que cada uno de los progenitores estire de un brazo del menor como si fuera un objeto. Dos padres que quieren bien a los hijos nunca deberían llegar a esa situación, pues antes se debería de ceder, lo normal es que si es el día del padre, el hijo pueda disfrutar de la compañía y cuidado de su padre al menos un periodo razonable, pasar la tarde, comer, cenar, merendar, dos horas aunque sea…. al menos poder pasar junto a su padre el día en el que socialmente los niños lo pasan con su padre y normalmente en el colegio han realizado un regalo para “papá” (y en el entorno del niño verá normal que sus amigos y compañeros de clase lo pasen con su padre, y no entenderá el motivo por el que él no), al igual que la madre normalmente va a querer que los hijos pasen con ella el día de la madre. Si no existe acuerdo, el niño lo pasará con el progenitor que lo tenga voluntariamente o a la fuerza y no se podrá reclamar nada al respecto, pues a fin de cuentas es su padre o madre.
  • Si existe regulación, habrá que ver si en ella está incluido el día del padre, pues de ser así, el padre tendrá derecho a disfrutar del cuidado y la compañía del hijo en el horario establecido, y de no estar incluido, no tendrá derecho jurídicamente, de manera que si no existe acuerdo entre ambos padres no pasará con él ese día, pero realmente no es un drama, pues a fin de cuentas lo que el niño y padre quieren es compartir un momento de celebración, y para ello no necesariamente debe de ser exactamente ese día, puede ser antes o después, al igual que en otros ámbitos cualquier celebración (como por ejemplo cumpleaños) se adelanta o retrasa en función de las necesidades y disponibilidad familiar. No es un drama que el padre no pueda estar con el hijo el día del padre lo que si es un drama es que los padres hagan partícipes de su conflicto sentimental no resuelto utilizando el día del padre, creando una situación tensa y desagradable que en definitiva y con independencia de que el padre pase ese día con el hijo o no, no merecerá la pena pues el hijo será el gran perjudicado.

Se debe de usar el sentido común y buscar la normalidad lejos de abogados y Juzgados, lo cual sabemos que es complicado en los casos en los que los progenitores están muy enfrentados, pues normalmente no ceden debido a que consideran que la otra parte no ha cedido con anterioridad en otra cuestión, y así, se suceden un sin fin de desencuentros como “la pescadilla que se muerde la cola” en los que por culpa de la intransigencia de los padres los hijos se perjudican innecesariamente. Tenemos que buscar el bien de los hijos, y a veces es difícil cunado la otra parte o las circunstancias no acompañan, pero en muchos casos no se trata de una responsabilidad única de la otra parte, sino también de nosotros mismos, y precisamente es ahí donde se puede trabajar para que el hijo pueda vivir una vida estable y equilibrada protegido del conflicto parental, pues de hacerles partícipes, a medio plazo pasará factura a la relación.

Hay que evitar conflictos en el régimen de visitas, lo importante del día del padre son los hijos, no el padre ni la madre
Lo importante del día del padre son los hijos, no el padre ni la madre

 

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