Compartir vivienda en el divorcio

Compartir vivienda y convivir en el divorcio:

Una de las peculiaridades propias del divorcio es el cese de la convivencia matrimonial, que supone que los esposos dejan de hacer vida marital, y por tanto pasan a tener domicilios distintos, separados e independientes.

En la actualidad, debido sobre todo a la crisis económica tenemos muchos casos en los que los cónyuges divorciados se ven obligados a convivir a no poder costear dos viviendas, pues en muchas ocasiones ya tienen serios problemas para sufragar la vivienda conyugal.

El hecho de que u matrimonio divorciado tenga que compartir forzosamente la vivienda supone una situación incómoda para ambos y con gran probabilidad de conflicto pues con el tiempo inevitablemente uno, o ambos ex cónyuges, harán vidas independientes con nuevas parejas, lo que en ocasiones puede ser un verdadero conflicto de convivencia.

Compartir la vivienda en un divorcio es algo antinatural, pero no obstante pueden buscarse soluciones alternativas tal y como alquilarse una habitación, o irse a vivir con alguna amistad o familiar.

Compartir el  uso y disfrute de la vivienda supone un verdadero disparate, pero cuando no hay otro remedio, es un mal menor, la mejor opción, pues el dinero que les sobre se podrá destinar a la alimentación y a cubrir gastos básicos.

Compartir casa en el divorcio express

Compartir el domicilio familiar después de la separación o el divorcio.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *