Culpabilidad en la separación y el divorcio

Culpabilidad en la separación y el divorcio:

Muchos de nuestros clientes tienen muy en cuenta la culpabilidad en la ruptura, considerando que al haber sido los que han tomado la decisión tienen que ceder más en las condiciones del convenio regulador.

Realmente se trata de una cuestión emocional, pero no jurídica.

En un proceso de divorcio desde el año 2005 que cambió la ley, no es necesario acreditar causa en los procesos de familia, por lo que no trascenderán las cuestiones íntimas del matrimonio.

Hemos tenido muchas personas que enfocan el divorcio con cierto sentimiento de compensación emocional por entender que son culpables en la decisión de querer divorciarse.

Hemos de partir de la idea de que afortunadamente el divorcio es libre.

El problema es que en muchos casos se idealiza el matrimonio y se tiende a pensar que la relación durará para siempre, pues realmente es la idea inicial de los cónyuges, pero debemos respetar y debe de prevalecer el derecho de los cónyuges a dejar de querer estar casados libremente.

La culpabilidad en el matrimonio

Dejar a mi marido o mi mujer:

Se llega a percibir el dejar a mi marido o mujer como algo malo.

Evidentemente no es algo inicialmente deseable, pero se trata de una decisión que sólo depende de uno mismo.

Para contraer un matrimonio es necesario el consentimiento concurrente de ambos esposos.

En cambio, para divorciarse o separarse es suficiente con el de uno sólo.

Parece que en ocasiones frases asimiladas a “cómo me haces esto” denotan una connotación negativa o un ataque personal.

Aclaramos una vez más que se trata de una decisión personal libre.

Siempre existirán condicionamientos externos pues son inherentes a las relaciones personales, pero un matrimonio no puede estar supeditado a término o plazo.

Reproches y prejuicios:

Los reproches y los prejuicios son protagonistas en muchas de las rupturas.

Muchos matrimonios son viables, pero por problemas de comunicación y una mala gestión de una relación pasan del amor inicial a los reproches y los prejuicios.

Antes de tomar la decisión de divorciarse siempre será recomendable tratar de salvar la relación, ya sea personalmente o con ayuda profesional como psicólogos o terapia de pareja.

Cuando por alguno de los dos cónyuges ya se ha tomado la decisión firme de divorciarse, lo mejor es hacerlo a tiempo antes de que la relación se deteriore y exista el riesgo de llegar a enfrentamientos y situaciones límite.

Infidelidad matrimonial:

La infidelidad está presente en múltiples divorcios de manera que uno o incluso los dos cónyuges justifican la ruptura con la infidelidad propia o del esposo o la esposa.

Para empezar, como hemos dicho, no existe culpabilidad en las separaciones o divorcios y por tanto no será necesario justificarse de ninguna manera.

Siempre existirán motivos y razones que nos hagan tomar una determinada decisión, pero nada tendrá que ver con una obligación legal de dar explicaciones.

Según encuestas publicadas, detrás de la mitad de los divorcios en España existen motivos de infidelidad.

La infidelidad matrimonial y no matrimonial en parejas siempre lleva aparejado un matiz de culpabilidad, a modo de responsabilidad por la falta de confianza que con la infidelidad se vulnera.

El divorcio es libre y debemos de restar culpables y culpabilidad, dramatismo, restar prejuicios y enfrentamientos para enfocarlo de manera madura y responsable bajo el principio de respeto mutuo.

Culpabilidad y divorcio

Ni el matrimonio ni el divorcio conlleva culpabilidad de nadie, simplemente son decisiones ejercidas de manera libre que deben de tratar de realizarse de manera sana sin enfrentamientos y de manera consciente.

Sufrimiento, soledad y duelo de divorcio

Sufrimiento, soledad y duelo de divorcio y separación:

El matrimonio suele estar relacionado con un sentimiento de disfrute, compañía y celebración. Es normal, lo que se está realizando es la unión de la vida de dos personas.

Congruentemente en el momento de la separación o divorcio es normal que se experimente todo lo contario: sufrimiento, soledad y duelo derivado de la ruptura.

Es tan importante saber gestionar la unión como la separación.

No hay que asociar necesariamente el emparejamiento con algo positivo y la ruptura con algo negativo.

Ambas son decisiones que se toman de manera aparentemente consciente y madura. Siempre es posible equivocarse e incurrir en un error o equivocación, pero se trata en ambos casos de opciones y decisiones que se deben de tomar de la manera más diligente y consciente posible tratando de conseguir con el conjunto de nuestras decisiones que nuestra vida y la de nuestros seres queridos sea mejor.

Sufrimiento y divorcio

Divorcio y sufrimiento:

Es verdad que todo divorcio o separación suele conllevar sufrimiento, pero también hay que tener en cuenta que todo divorcio se realiza a instancia de parte.

Por ello, mientras que el matrimonio nace del consentimiento concurrente de ambos cónyuges, el divorcio puede llevarse a efecto por la única voluntad de uno de los cónyuges.

Por tanto el divorcio puede acarrear sufrimiento, pero será fruto de la decisión de uno o ambos cónyuges de manera que realmente será un sufrimiento decidido como la mejor opción para la relación matrimonial.

Cuando los motivos que tenemos para divorciarnos pesan más que los que tenemos para mantener un matrimonio, evidentemente la decisión correcta será el divorcio tratando de mediar para que sea amistoso de mutuo acuerdo.

Existe un sufrimiento inherente al divorcio, pero también existe un desgaste y sufrimiento inherente al mantenimiento de un matrimonio que no queremos o no nos hace bien.

Por ello en los casos en los que nos planteamos el divorcio debemos de partir de la base de que tal vez sea doloroso y nos genere sufrimiento tanto mantener el matrimonio como optar por el divorcio.

La clave es tomar la decisión acertada y llevarla a cabo de la mejor manera posible ya sea:

  • Retomar el matrimonio tratando de salvar y superar las posibles diferencias y desavenencias.
  • Divorciarse con el máximo respeto y cordialidad tratando de que pueda ser en proceso amistoso.
Divorcio y soledad

Divorcio y soledad:

Ocurre lo mismo con el divorcio y la soledad.

Muchas personas mantienen un matrimonio por miedo a la soledad por considerar que el divorcio les dejará solos pero también tienen la sensación de que su relación no es la compañía que les satisface.

Hay personas que están acompañadas y se sienten solas. Hay soledad individual y soledad compartida con una persona que no nos aporta la compañía que nosotros queremos o deseamos.

No cualquier compañía nos va a sacar de la soledad, sólo la compañía que nosotros queremos.

Incluso en ocasiones el divorcio nos puede reducir esa sensación de soledad pues nos permite optar a una nueva vida individual y dejar de compartirla con una persona que tal vez inicialmente sí que nos era satisfactoria pero que a día de hoy ha dejado de hacerlo.

La soledad es subjetiva. Ya no existe el abandono de hogar y por tanto somos libres de desarrollar nuestra vida conforme consideremos oportuno sin limitación de desarrollo de vida con independencia de nuestro estado civil.

Evidentemente si no compartimos la vida con nuestro cónyuge al final lo normal es que la relación acabe en divorcio, pero no existe impedimento de hacer libremente nuestra vida sentimental juntos o separados estemos casados, separados o divorciados.

Un cliente en su momento nos dijo que se divorciaba por miedo a la soledad.

La explicación era que en su matrimonio estaba avocado a la soledad, pero el divorcio le podía dar la posibilidad de salir de esas soledad. Según él concebía, sentirse solo estando acompañado era una prisión que le atormentaba, pero el hecho de que una vez divorciado desarrollara su vida según viera en cada momento no le preocupaba en absoluto pues era una soledad temporal y decidida y no una soledad permanente y resignada.

Divorcio y duelo

Divorcio y duelo:

El divorcio puede generar un duelo, pero al igual que se ha dicho con el sufrimiento y con la soledad, puede existir el duelo de mantener un matrimonio de cuerpo presente o el duelo natural de la ruptura sentimental del divorcio.

Nadie puede decirle lo que tiene que hacer en su matrimonio.

Ninguna persona debería atreverse a decir si debe de casarse o divorciarse pues sólo usted sabe lo que siente y lo que quiere.

En ocasiones un matrimonio desde fuera da una imagen que no se corresponde con la real que se desarrolla en la intimidad.

De hecho, en ocasiones la relación aparente para la propia pareja se vive de una manera muy diferente en función de la perspectiva de cada uno de los cónyuges, las circunstancias y su evolución personal.

Un mal matrimonio puede ser un duelo de por vida y un divorcio a tiempo puede ser un alivio.

Lo importante es no llegar a situaciones límite juntos o separados, pues esto será lo que normalmente nos haga percibir la situación como dramática y de duelo sentimental.

Hay que fomentar la comunicación en el matrimonio, la sinceridad, la confianza y el respeto.

Las relaciones no suelen acabar por sorpresa, normalmente suelen acabar después de un proceso de deterioro en el que llega un momento que uno de los cónyuges opta por dejar de querer estar juntos.

Si fuéramos más conscientes del momento de la relación tendríamos la conciencia suficiente como para evitar la ruptura, o de llegar, que no fuera tan dramática y que la separación o divorcio no conllevará un duelo emocional traumático.

Con nosotros podrá llegar a un divorcio express notarial o judicial de mutuo acuerdo con predisposición a un entendimiento amistoso y consultas de mediación gratuita para reducir en todo lo posible el sufrimiento, la soledad y el duelo de una separación.

Si lo prefiere también pueden acceder a nuestro formulario de divorcio para poder recibir gratis y sin compromiso de contratación una propuesta de divorcio de mutuo acuerdo con borrador de convenio regulador adaptado a sus necesidades familiares.

¿Pueden decidir lo niños en el divorcio?

¿Pueden decidir los niños en el divorcio de sus padres?

Hay muchas opiniones al respecto en la sociedad:

  • Algunas personas piensan que los niños pueden decidir con qué progenitor quieren vivir y demás cuestiones que les afectan. A estos padres y madres habría que preguntarles la siguiente cuestión. ¿Si su hijo dice que no quiere ir al médico o al centro escolar también puede elegir? Evidentemente no.
  • Otras personas piensan que no se les tiene nunca en cuenta, que es indiferente lo que piensen u opinen. Realmente en este caso nos estamos yendo al extremo contrario pues evidentemente para poder dar la mejor solución para los menores debemos de escucharles.

Lo correcto es el término medio, ni pretender que decidan los hijos ni obviar su opinión.

También habrá que tener muy en cuenta las necesidades familiares. No será lo mismo un bebé o niño pequeño que tiene una evidente inmadurez, que un hijo adolescente de 12 ó 14 años que ya tiene cierta capacidad de valoración y madurez.

Cada caso será diferente y de las cosas más importantes que debemos de primar es en primer término el acuerdo de las partes. No es que vaya a valorar el juez qué tipo de custodia se establece para una familia que se separa o se divorcia. En primer término deben de decidir los progenitores de mutuo acuerdo.

Sólo en los casos en los que los progenitores son incapaces de ponerse de acuerdo y se acude a la vía contenciosa será cuando el juez tenga que valorar qué es lo mejor para los hijos. ¿Qué se tiene en cuenta?

A continuación intentaremos dar una visión práctica dejando en primer lugar claro que en ocasiones los procesos de familia contenciosos son necesarios, pero en términos generales son un verdadero fracaso para familias y profesionales del derecho.

Juicio de divorcio con niños

Decisión de guarda y custodia de los hijos de mutuo acuerdo:

En una familia que no está separada nadie distingue entre derechos y obligaciones de uno u otro progenitor pues ambos comparten las mismas sin distinción en ejercicio conjunto de la patria potestad y guarda y custodia de los niños.

En los casos de separación o divorcio con hijos lo que se debe de hacer es delimitar la responsabilidad, derechos y obligaciones de cada una de los progenitores.

Existe una doble vertiente de autonomía de decisión amistosa por parte de los progenitores.

En primer término en una separación lo mejor es llegar a un acuerdo en un convenio regulador, en ese caso se solicita la homologación judicial del acuerdo de ambos progenitores. Pero ese convenio no es el que deberán de cumplir obligatoriamente, pues en primer término deberán de tratar de ponerse de acuerdo para adaptar la regulación que se lleve a la práctica en función de las circunstancias familiares y sobre todo de las necesidades de los niños.

Por ello, la decisión de la guarda y custodia de los hijos en proceso amistosos, con el correcto asesoramiento letrado, es de los padres. Una vez que está ese convenio regulador homologado por sentencia no es que se deba de cumplir de manera impositiva, ambos progenitores podrán ejecutarlo en caso de desacuerdo lo que será una herramienta fundamental y necesaria para resolver faltas de entendimiento.

Dos padres razonables necesitan un convenio regulador para resolver esas pequeñas cuestiones del desarrollo familiar después del divorcio o separación con menores como son, por ejemplo, la elección de periodos vacacionales.

Dos padres que no sean razonables y que no colaboren en beneficio de los hijos comunes sino que sea intransigentes deberán de tener un convenio regulador con más necesidad aún que los padres flexibles y razonables, para llevar a efecto los cuidados cotidianos de sus hijos.

Es una pena cuando una familia se separa con hijos y no hace el esfuerzo de entendimiento y coordinación con el otro progenitor pues en definitiva el perjudicado de la descoordinación y falta de entendimiento serán los hijos.

Opinión de los hijos en divorcios amistosos y contenciosos

Decisión de guarda y custodia de los hijos en juicio contencioso:

En un juicio las partes con sus abogados piden una determinada regulación debiendo de acreditar que es procedente con las diferentes pruebas.

De entre todas las pruebas ahora se tiene más en cuenta que nunca la prueba de informe psicosocial que es elaborada por un psicólogo y trabajador social adscrito al Juzagdo.

En este caso sí que se tiene un contacto directo con padres e hijos, normalmente en entrevista por separado y junto a cada uno de los progenitores para tratar de entender qué es lo que quiere el niño, cómo ha sido el desarrollo familiar hasta ese momento y qué regulación es la más ventajosa para los menores.

Además también existe una prueba denominada exploración judicial en la que el juez (o el juez y el fiscal) tienen una entrevista a puerta cerrada con los niños de manera que puedan sacar las conclusiones oportunas que le ayuden a elaborar la resolución judicial procedente en derecho y que beneficio a los menores.

Es una prueba que crea cierta indefensión a las partes pues ni los padres ni sus abogados tienen acceso a las mismas (en alguna ocasión los abogados sí que pueden estar presente como práctica minoritaria en algunos Juzgados) ni los jueves ni fiscales actúan como profesionales que sepan de psicología sino meramente operadores jurídicos.

Por todo ello insistimos y nunca nos cansaremos de insistir en que lo mejor que puede ocurrir en un matrimonio o pareja con niños que necesita separarse, es el proceso amistoso gestionado con abogados especializados y con predisposición de todas las partes de establecer un convenio regulador razonable que proteja los derechos de toda la familia pero muy especialmente sea garantista con los de los niños.

¿Se tiene en cuenta por tanto que quieren los niños en el divorcio?

Si, tanto de mutuo acuerdo lo deben de tener en cuenta los progenitores que son quienes mejor los conocen, como en proceso contencioso ya sea por la exploración o el informe psicosocial, pero la opinión de los niños no será la determinante sino meramente se tendrá en cuenta al igual que las demás circunstancias concurrentes.

Hay menores que están muy influenciados y su voluntad no puede llevarse a cabo pues en ocasiones algunos hijos quieren cosas que no son lo que más les conviene pues tienen la tendencia natural de querer estar con el más permisivo o con el que tienen una vida más cómoda, lo que no siempre es lo mejor,

Separarme a tiempo en el momento adecuado

Separarme a tiempo en el momento adecuado:

¿En qué momento debemos tomar la decisión para separarnos o decidir mantener el matrimonio?

El matrimonio no viene con manual de instrucciones y en cada momento deberemos de enfrentarnos a la disyuntiva de optar por una dirección u otra. Contraer matrimonio o separarse es una decisión que debe de reflexionarse adecuadamente.

A pesar de ello, parece que la decisión de casarse en ocasiones se piensa con ligereza y la de separarse después de un gran periodo de reflexión y sentimientos contrapuestos.

Desde nuestro despacho de abogados consideramos que debemos de contar con similar diligencia y consciencia en la toma de cada una de las decisiones que tomamos.

Un matrimonio no es algo necesariamente bueno y el divorcio necesariamente malo. Tanto la decisión de divorciarse como casarse debería de ser el resultado de la toma de decisión que en cada momento opte por compartir o separar nuestra vida de la de otra persona.

Sin más, sin connotaciones negativas o positivas.

Pero en el momento en el que optamos por separarnos, en ocasiones es demasiado tarde como para poder gestionar un divorcio amistoso y cordial por haber dejado pasar demasiado tiempo de discordia en el que la relación se ha deteriorado innecesariamente.

Desde el momento en el que uno de los esposos toma de firme decisión de separarse o divorciarse, se debería de tomar la actitud adecuada que es la de mediación de manera que se trate de obtener una separación o divorcio de mutuo acuerdo pues es lo mejor para ambos esposos y para los hijos y demás seres queridos.

El divorcio de mutuo acuerdo es más fácil, rápido y económico por lo que separarse a tiempo puede facilitar que la ruptura sea mucho menos traumática.

Separarme a tiempo en el momento adecuado debe de ser una premisa de la que partan ambos cónyuges de un matrimonio para el caso de que alguno de ellos lleguen a dejar de querer mantener el vínculo matrimonial.

Separarme o divorciarme antes de llegar al punto de no retorno

Separarse a tiempo para que la separación sea amistosa:

La separación amistosa no sólo es importante para que ambos cónyuges puedan resolver su crisis matrimonial, además será clave para el entorno y para facilitar y limitar las futuras vidas de cada uno de los esposos después de la ruptura.

Separarse a tiempo para que la separación sea amistosa es lo que tratamos de incentivar en nuestro bufete de abogados en cada una de las mediaciones de separación o divorcio que llegan a nosotros.

Cuando dos personas llegan al punto de separarse no deben de centrarse en remover los motivos de la ruptura, sino de conocer sus derechos y obligaciones para que se pueda alcanzar la mejor solución posible para que permita proteger y regular adecuadamente sus vínculos presentes y futuros.

Al separarse a tiempo se evita en muchos casos poner en riesgo los vínculos que juntos se han ido construyendo, lo que puede suponer un gran riesgo.

Separarme a tiempo de mutuo acuerdo por los hijos:

Un motivo recurrente en muchos divorcios es que van retrasando la toma de decisión “por mis hijos”.

La frase lapidaria suele ser más o menos:

Yo no puedo separarme por mis hijos.

Realmente lo que deberían decir es:

“Yo quiero separarme a tiempo de mutuo acuerdo por mis hijos”

Separarme a tiempo de mutuo acuerdo por el patrimonio familiar:

Separarme a tiempo de mutuo acuerdo también puede evitar pérdidas patrimoniales. Cada bien y cada deuda supone la existencia de derechos y obligaciones derivados de los mismos.

De no coordinarse adecuadamente para gestionar y disponer correctamente de bienes y deudas puede hacernos perder lo que tenemos y acabar con una deuda que haga que en el futuro estemos limitados para seguir con nuestra vida por separado pues arrastremos deudas y problemas económicos.

Muchos matrimonios no optan por la separación o el divorcio a pesar de necesitarlo, precisamente por miedo a no poder mantener los gastos familiares por separado, por eso es tan importante mediar para lograr un convenio regulador amistoso y evitar el juicio contencioso.

Divorciarme a tiempo

Divorciarse antes de llegar al punto de no retorno:

Separarme a tiempo en el momento adecuado antes de llegar al punto de no retorno.

Nunca va a ser el momento adecuado pues siempre existirán numerosos “peros” que podrán reforzarnos la idea de que a pesar de querer o necesitar separarme, mejor hacerlo después pues no es el momento adecuado.

Separarme a tiempo en el momento adecuado debe de ser en el momento en el que se toma la decisión por parte de alguno de los esposos sin precipitación pero tampoco con desidia.

Si una persona piensa separarse deprisa y corriendo tal vez pueda cometer errores, al igual que un matrimonio que se divorcie demasiado tarde en ocasiones habrá tenido que atravesar un periodo de inseguridad jurídica al tener que gestionar los vínculos matrimoniales sin tener una regulación aplicable.

Separarse a tiempo debería de formar parte de nuestra cultura social en la esfera emocional y familiar. En cambio, contamos con un momento de evolución social en el chocan posturas tradicionales en las que se tiende a pensar que hay que aguantar y mantener el el vínculo matrimonial por encima de todo, incluyendo la felicidad; y otros más modernos que optan por mantener su felicidad a toda costa y si es necesario acabar con el matrimonio para ello, no tienen ningún reparo en hacerlo pues lo ponderan de manera secundaria a su propia felicidad individual.

En verdad lo importante es casarse y divorciarse a tiempo en el momento adecuado de manera consciente y libre antes de no llegar al punto de no retorno.

Saber decir que sí cuando procede al igual que es igual o incluso en ocasiones más importante saber decir que no.

Separarme a tiempo

Separarme a tiempo en el momento adecuado.

Diferencias de precios en abogados de divorcio express economicos

Diferencias de precios en abogados de divorcio express:

Algunos clientes nos preguntan. ¿Por qué hay tanta diferencia entre los precios de unos abogados y otros en materia de divorcio express?

Nosotros podemos valorar nuestros precios, pero no lo haremos respecto de los demás despacho pues merecen todo nuestro respeto. En España tenemos grandes letrados en derecho de familia que juntos con nuestras diferencias y coincidencias somos necesarios, compatibles y valiosos. A pesar de ello desde nuestro punto de vista en el sector de la abogacía aún existe cierto elitismo que debe ser adaptado con humildad y en beneficio al cliente y que tiende a criticar nuestro sistema de trabajo por entender que es demasiado barato.

No hay que tener prejuicios y pensar que un precio económico va a dar un peor servicio, sino que también puede ser un servicio optimizado que permite democratizar el divorcio y busca la satisfacción de la necesidad del cliente con un precio ajustado que cubre el trabajo a realizar y no cuestiones accesorias prescindibles que en ocasiones son contraproducentes.

Diferencia de precios en abogados de divorcio

Desconfiar o confiar en un precio de divorcio económico:

¿Es mejor confiar o desconfiar de despachos de abogados como el nuestro que ofrece precios de divorcio económico?

¿Por qué nos genera desconfianza un servicio a buen precio y no tanto uno más caro?

No se debe criticar aquello que se desconoce y que es diferente y una minoría sí que lo hace tal vez por miedo o inseguridad, pero para hacer valer el trabajo de uno mismo no hay que despreciar el de los demás.

Despreciar aquello que se ignora no es un buen argumento, pues para que un profesional haga valer su trabajo no tienen que despreciar el de otros.

No por cobrar más se da un mejor servicio, cobrando más solamente se está subiendo el precio, no mejorando el servicio ni dándole un mayor valor.

El servicio no es mejor por ser más caro y es una pena que aún se piense así en determinados sectores a los que les cuesta bajarse del burro y enfocar la profesión no solo como un negocio sino también como un servicio necesario y beneficioso para los clientes.

Hay cosas que no tienen precio y nuestro trabajo enfocado desde la humildad, el respeto y la profesionalidad es exactamente aquel en que creemos y no el tradicional y mayoritario que simplemente se deja llevar por la corriente preestablecida.

Miedo a los divorcios a precio económico:

No hay que tener miedo a nuevas iniciativas hay que tener el valor de tenerlas, mojarse, tirarse a la piscina y realizar el proyecto en el que uno cree.

Han llegado a llamar a nuestro bufete compañeros abogados para cuestionar nuestro sistema de trabajo alegando que con estos precios todos pueden divorciarse, que se estaba permitiendo el divorcio a cualquiera; y precisamente esas críticas nos hacen estar aún más orgullosos de nuestro trabajo.
Sí, estamos permitiendo el acceso al divorcio a toda persona que lo necesite, pues en ese caso se convierte en un servicio de primera necesidad que condiciona su vida y que, de no poder tramitarlo, puede hacerle perder incluso la dignidad como persona por tener que vivir una vida que no se desea.

Repito una vez más que el divorcio no es un capricho sino una necesidad.

El pan o el arroz son bienes de primera necesidad que consumidos por las personas en general y precisamente por eso tienen que ser accesibles.

De no ser así se produciría una verdadera tragedia y catástrofe social. Se provocaría muerte de inanición del cuerpo de muchas personas. En ocasiones no poder divorciarse y vivir en un matrimonio infeliz puede suponer la muerte en vida de la esencia de la persona.

Diferencias de minutas de abogados de familia

¿Merece la pena valorar a un abogado de divorcio por su precio?

Desde nuestro punto de vista no es justo ni merece la pena valorar a un abogado de divorcio por su precio, sino que se le debe de valorar por su valía profesional y por el trabajo que ofrece y las necesidades que resuelve y las opciones legales que ofrece.

Las diferencias de precios entre despachos de abogados a precio más elevado y los que como Divorcieitor cobramos un precio cerrado y final más económico en ningún caso supone un valor añadido o desvalor en función de la cuantía de la minuta.

Nosotros hemos apostado por la accesibilidad y damos la oportunidad a los usuarios y clientes a conocernos y si quieren contratar a precio cerrado con garantías y sin ningún compromiso de contratación, eso sí que es una contratación libre y consciente.

Estamos muy orgullosos de nuestro trabajo y les invitamos a conocernos ni necesitan de nuestros servicios pues intentaremos ayudarles con profesionalidad, empatía y confianza.

Divorcio expresss barato, pero no por ello con menor valor, sino en todo caso al revés. Un servicio de calidad y accesible que condiciona positivamente el acuerdo, no tiene precio pues consigue el mejor de todos los objetivos jurídicos, solucionar de mutuo acuerdo controversias con la mínima injerencia y con respeto a la intimidad y autonomía de las partes a decidir qué quieren hacer en su vida estando correctamente asesoradas por abogados especializados.

Guarda y custodia completa para la madre

Guarda y custodia completa para la madre:

Cada procedimiento de derecho de familia es diferente y por ello cada familia que se separa o divorcia con hijos comunes menores de edad necesita una regulación concreto para buscar por encima de todo el beneficio de los niños.

La custodia de la madre es una muy buena opción, pero no mejor o peor que una custodia de padre o compartida.

Desde nuestro despacho de abogados de hecho defendemos el establecimiento de la custodia compartida en todos los casos en los que ambos progenitores tengan la capacidad y disponibilidad suficiente como para entender las necesidades de sus hijos.

Los hijos no son objetos con los que mercadear sino que por responsabilidad para ambos progenitores, deben de considerarse como el bien jurídico más digno de protección, la prioridad familiar.

Guarda y custodia de los hijos en procesos de separación y divorcio

Quitar la custodia a un padre:

Pretender quitar la custodia de un niño a un progenitor es algo que de no estar justificado por algún motivo de peso se trata de una verdadera injusticia.

Tradicionalmente se ha venido atribuyendo la custodia de los hijos a las madres preferentemente y parece que es algo “normal”, pero al igual que hemos avanzado en otros ámbitos de la igualdad entre hombre y mujeres y por tanto también padre y madres.

No se puede presuponer que la custodia de los hijos serán para la madre y por tanto discriminar y anular al padre para el ejercicio de sus obligaciones, derechos y responsabilidades familiares.

Un padre o una madre no pueden ser considerados mejores o peores que el otro por su condición materna o paterna. Ya hemos superado muchas situaciones injustas y para nosotros pretender quitar la custodia a un padre sólo se puede hacer en casos muy puntuales, justificados:

  • Maltrato.
  • Drogadicción.
  • Falta grave de responsabilidad.
  • Incompatibilidad, incapacidad o imposibilidad de ejercicio de custodia.

Quitar la custodia a una madre:

Quitar la custodia a una madre es tan malo como pretender hacerlo respecto de un padre.

La madre por naturaleza sí que es cierto que cuenta con un vínculo único y valioso que no es igual que el del padre, es diferente, pero no por ello es mejor o peor.

Tanto padre como madre deben de ser considerados en igualdad y aún es cierto que nos sigue pareciendo lo normal una custodia materna pero nos escandalizamos cuando un padre pretende ejercer, solicitar o ejerce de manera efectiva la custodia paterna.

Debemos de caminar hacia la igualdad real en todos los sentidos incluyendo la regulación paternofilial que debe de ser igual en madres y padres de parejas heterosexuales así como parejas homosexuales, transexuales y cualquier otra orientación sexual o sexo.

Es indiferente ser hombre o mujer para ser un buen padreo o madre. Pretender quitar la custodia a una madre es cruel, tan cruel como cuando le ocurre a un hombre.

Debemos de seguir avanzando partiendo de una mero educación familiar en la que cuando dos personas deciden tener niños sepan que salvo que exista una causa que así lo haga procedente, lo normal y deseable es compartir la custodia y cualquier custodia monoparental debe de ser excepcional.

Guarda y custodia de niños pequeños

¿Guarda y custodia total para la madre o para el padre? ¿Quitar la custodia al padre o a la madre?

Debe de primar el sentido común y la búsqueda de lo mejor para los hijos por encima de los derechos e intereses de los progenitores.

 

Consecuencias familiares del toque de queda

¿Qué consecuencias familiares pueden producirse por el toque de queda?

Hoy han declarado el estado de alarma con la crisis sanitaria provocada por el Coronavirus con el llamado “toque de queda” hasta el 9 de mayo de 2021.

Ello puede suponer un cambio para muchas familias que se añade a los cambios que ya se han venido produciendo en este complicado 2020.

En el confinamiento del mes de marzo de 2020 muchas familias lo han pasado tan mal que no han podido soportar la presión y han llegado al límite y se han divorciado.

Ahora en esta segunda etapa en la que se ha declarado el estado de alarma todo son incertidumbres que se viven de manera diferente en cada familiar y por ello hay que dejarse ayudar.

En el primer periodo de confinamiento existieron medidas de restricción improvisadas que creaban gran inseguridad en las familias y al menos en nuestro despacho de abogados tuvimos un gran número de consultas al comienzo del periodo de confinamiento.

Al final del periodo de confinamiento comenzó una avalancha de peticiones de divorcio con una misma tónica, las prisas por divorciarse lo antes posible.

En este momento está volviendo a repetirse al menos en parte el mismo patrón.

De ser así y repetirse la misma situación en este momento se dispararán las dudas jurídicas y una vez avanzada la situación y de modo correlativo al desgaste de la relación comenzar la avalancha de las peticiones de divorcio.

Para los despachos de abogados se trata de trabajo desordenado, tiempo en el que no hay expedientes que gestionar y otros en los que se acumula en cuestión de días.

Si continua esta situación puede repetirse un aumento actual de las consultas y un aumentos posterior de la tramitación de los procedimientos.

Lo bueno sería que en los despachos de abogados tuviéramos el trabajo más normalizado pues estas situaciones provocan principalmente un problema social.

En su día el estado de alarma y medidas restrictivas derivadas de la crisis sanitaria duro 3 meses y ahora se espera que puedan tardar 6 meses, lo que puede suponer un resultado totalmente incierto.

Toque de queda

¿Cuáles son las consecuencias jurídicas del estado de alarma con el toque de queda?

Habrá que esperar a ver cómo evolucionan las medidas restrictivas, al igual que la crisis sanitaria y económica derivada de la sanitaria. Se trata de una crisis mundial en la que los matrimonios estables podrán mantenerse o incluso salir reforzados, pero los matrimonios con debilidades se pueden enfrentar a dificultades añadidas y los matrimonios que no sean viables tenderán a acabar.

Lo importante es que los divorcios que se tramiten sean en todo lo posible, de mutuo acuerdo.

Abogados para juicio de divorcio agresivo

Abogados para juicio de divorcio agresivo.

Algunas personas que contactan con nosotros de inicio pretenden encontrar para su juicio de divorcio un abogado agresivo, duro, violento, intimidante, cruel, belicoso, virulento, conflictivo, punzante, áspero, agrio, provocador y así una larga lista de etcéteras, como se suele decir el mejor abogado de familia considerando que eso es un “abogado tiburón” que machaque a nuestra esposa o esposo y su abogado en el pleito de separación contencioso.

En definitiva, muchos clientes pretenden contratar en su juicio de divorcio contencioso al abogado menos conciliador y el que de manera más fuerte e intransigente defienda sus derechos y exija las obligaciones del otro cónyuge.

Algunos están dispuestos a pagar lo que haga falta incluso más de lo que pueden conseguir en juicio con tal de sentir que ganan y de manera correlativa pierde el juicio su ex.

Pero en ocasiones los derechos y las obligaciones de ambos cónyuges no son compatibles pues chocan y deben de tratar de compatibilizarse y es posible hacerlo de mutuo acuerdo que siempre será mejor que la imposición de un juez en proceso contencioso.

Nosotros no pretendemos ser los abogados que creen o aumenten el conflicto del matrimonio sino los que busquen la mejor solución legal adaptada a las necesidades del matrimonio y que pueda ser compatible de manera razonable la regulación para ambos esposos con buena fe, generosidad y respeto mutuo.

Divorcio agresivo

Abogado de divorcio agresivo o conciliador:

Cada profesional tiene un enfoque y afortunadamente cada vez son más los abogados de familia que apuestan por la conciliación y por la mediación como prioridad y dejando en última instancia el juicio que debe de ser la última opción después de haber descartado el divorcio de mutuo acuerdo.

¿Conviene un abogado de divorcio agresivo o conciliador?

Desde nuestro punto de vista siempre merecerá la pena un abogado conciliador y mediador.

Consideramos que un juicio de divorcio contencioso es un fracaso de cliente y abogado que no han sido capaces de llegar a un entendimiento con la otra parte. Evidentemente cuando no cabe otra opción habrá que tramitar el divorcio o separación por vía contenciosa y en el juicio habrá que ser claro y contundente pero en ningún caso mostrar una actitud chulesca o que pueda faltar el respeto con prepotencia.

Divorcio conciliador

Lo que no tendrá precio será poder contar con un abogado que nos ayude a entendernos pues será nuestra mejor opción. Ni nosotros ni nuestra pareja tenemos necesidad de enfrentarnos y tratarnos mal discutiendo de manera agresiva en un juicio.

Se puede perder tiempo, dinero, tranquilidad y hasta la salud y calidad de vida propia y de nuestros seres queridos. Depende como se enfoque la propuesta de divorcio puede entenderse de manera mínimamente contractiva o de manera destructiva.

Siempre es posible potenciar la capacidad de entendimiento de los esposos con ayuda de abogados mediadores y conciliadores.

Es de sentido común, un abogado conflictivo nos inducirá a un divorcio conflictivo y agresivo mientras que un abogado conciliador podrá ayudarnos a entendernos con nuestra expareja en beneficio mutuo.

Divorcio contencioso o amistoso, la diferencia depende de usted y del abogado que quiera que le asesore y también de su pareja y su abogado. Nuestro consejo, de ser posible, que sea el mismo abogado, que sea especializado en divorcios y separaciones y que busquen la conciliación del divorcio y no el conflicto de un juicio agresivo en el que las partes enfrenten sus posturas por entender que no son compatibles.

Hay que dejar a un lado el orgullo y tener la humildad suficiente como para aceptar la ruptura y centrarse en buscar la mejor opción legal para nosotros, nuestro cónyuge y de existir, sobre todo para nuestros hijos.

Divorcio por miedo a la vuelta al colegio con el Coronavirus

Divorcio por miedo a la vuelta al colegio con el Coronavirus:

La situación es complicada pero debemos de tratar de usar el sentido común.

A consecuencia de la pandemia por Coronavirus existió un confinamiento que supuso que de manera excepcional, a consecuencia de la declaración del estado de alarma, se suspendieran las clases al final del curso 2020.

El el próximo curso escolar  2020/2021 que comenzará dentro de 15 días nos expone a una gran incertidumbre en cuanto a qué pasará este curso para poder prestar la educación en un contexto de seguridad sanitaria.

Está tensión crea miedo en las familias y pueden producirse disputas familiares que acaben en divorcio de no saber gestionarlas adecuadamente. El miedo principalmente se debe a tres motivos:

  • Preocupación por el correcto desarrollo de las clases en el ámbito académico.
  • Preocupación por la salud de los niños así como la de nuestros familiares expuestos al contagio que pudiera producirse del Covid 19 en el caso de que en el colegio o instituto no se consiga mantener un entorno seguro.
  • Preocupación por un posible confinamiento o por el cierre de los colegios que suponga que los niños tengan que estar en casa y que no sea posible conciliar la vida familiar y la profesional.

Después del confinamiento se ha producido la mayor avalancha de peticiones de divorcio de la historia. La tensión y estrés que está provocando la incertidumbre de no saber qué ocurrirá en los colegios e institutos este curso escolar marcado por las medidas a adoptar por el Coronavirus puede generar un gran número de separaciones y divorcios.

Educación de los hijos durante el Coronavirus

¿Tengo obligación de llevar a mis hijos al centro de estudios?

En España la asistencia de los hijos al colegio es obligatoria desde los 6 a los 16 años y es obligación de los padres con hijos entre esas edades no sólo llevarles al centro escolar para recibir las clases sino procurar todo aquello que necesitan los hijos para el correcto desarrollo de su educación.

Los niños menores a los 6 años no tienen esa obligación por lo que si usted tiene un hijo o hija de dicha edad podrá optar por no escolarizarle o escolarizarle pero no llevarle al centro escolar en este año tan atípico.

En caso de absentismo escolar, los padres podrían incurrir si se trata de una conducta reiterada podrían los padres incluso incurrir en responsabilidades penales, pero en este año en el que ni la Administración Pública está dando las indicaciones pertinentes y en el que se espera actuación por improvisación en función del desarrollo de las circunstancias, el hecho de no llevar a un niño al colegio no debería de conllevar imputación penal si existe una mínima justificación.

Los principales miedos de los padres con hijos en edad de escolarización son los siguientes:

Tengo miedo a que mis hijos no reciban una correcta enseñanza.

Es normal temer que la calidad de la enseñanza se deteriore pues realmente no se van a poder desarrollar las clases de la manera que siempre se ha hecho. Van a tener que utilizarse los medios tecnológicos para los que una parte de los alumnos están preparados y otros no, e incluso para la que algunos profesores están preparados y otros no.

La implantación de educación online genera dudas a muchas familias por el miedo a que se produzca una discriminación de hecho entre niños pertenecientes a familias con medios adecuados que le permitan seguir las clases online o y otras en las que por desgracia no sea posible.

Tengo miedo a que mis hijos se contagien en el colegio.

El miedo al contagio no es un miedo infundado. Se trata de una realidad. Los niños son niños y por mucho que se traten de implantar sistemas y normas de protección sanitaria los niños se van a acabar relacionando de una manera que puede ser un foco de contagio.

  • ¿Cómo organizar los recreos?
  • ¿Cómo organizar las clases de gimnasia o educación física?
  • ¿Cómo desarrollar los comedores escolares?
  • ¿Existe personal médico y de enfermería en los centros escolares? ¿Son suficientes?

Y además ya no sólo es el miedo al contagio del niño pensando en nuestro propio hijo sino que en cada familia puede suponer un foco de propagación y contagio para toda la familia, incluyendo los más vulnerables como son personas mayores y enfermos.

No puedo conciliar mi trabajo y el cuidado de los hijos.

Una de las principales preocupaciones de los padres es no poder atender a los niños si no van al centro escolar y atender sus obligaciones laborales. La conciliación laboral en España es aún muy complicada.

Existen hogares en los que de cerrar los centros escolares o establecer clases no presenciales que se deben de desarrollar en casa, no siempre podrá llevarse a cabo.

El gran apoyo de los cuidados de los menores de toda la vida han sido los abuelos, pero en este caso son los más vulnerables y los que deben de protegerse prioritariamente.

Muchas familias temen que los hijos deban de estar en la casa y que los padres tengan que intentar compatibilizar sus trabajos y los cuidados de los menores. Hay personas que pueden teletrabajar, pero otras que no. Hay personas que pueden prescindir de sus trabajos, pero la gran mayoría no.

Esto supone un gran problema social en el que todos estos factores crean inseguridad, miedo e incertidumbre lo que puede hacer llegar al límite a los matrimonios y parejas con hijos de manera que llegue la separación o el divorcio.

Temor a la vuelta al colegio de niños
Miedo a la vuelta al colegio

Divorcio por miedo a la vuelta al colegio e instituto con el Coronavirus.

Problemas de convivencia y divorcio

¿Los problemas de convivencia pueden acabar en divorcio?

Perfectamente, pues es además una de las principales causas de divorcio generada por problemas de comunicación, desgaste de la relación y por pequeños enfrentamientos cotidianos que van minando poco a poco la relación, lo que pueda acabar en separación o divorcio.

Cuando hay problemas de convivencia hay dos maneras de gestionar la situación una vez que se ha tomado la decisión de poner fin a la relación, de mutuo acuerdo o por lo contencioso.

Los problemas de convivencia no tienen necesariamente que ser insalvables, pero para el caso de que lo sean, debemos de tratar de buscar la vía amistosa pues será lo mejor para nosotros, para nuestra pareja y también para todos nuestros seres queridos.

Problemas de convivencia y divorcio amistoso:

Cuando los problemas de convivencia no son superables no hay que someter a la relación de pareja a más presión de la que puede soportar.

En la actualidad, con el confinamiento derivado de la pandemia por Coronavirus, muchas parejas han tenido graves enfrentamientos y problemas de convivencia habiendo tomado la decisión de divorciarse.

El divorcio no es algo bueno o malo en si mismo sino en ocasiones necesario. Es complicado entender que dos personas necesariamente deben de estar de acuerdo para contraer matrimonio como es obvio, pero en cambio con que uno de los cónyuges quiera divorciarse ya es suficiente para disolver el matrimonio por divorcio.

En ocasiones uno de los miembros de la pareja quiere el divorcio y la otra parte no quiere aceptarlo de mutuo acuerdo y es cuando ante la imposibilidad de ponerse de acuerdo los problemas de convivencia pueden magnificarse y que el divorcio acabe en juicio contencioso.

Por ello desde nuestro despacho de abogados siempre recomendamos la mediación, el entendimiento y la generosidad y la empatía con nuestro cónyuge.

No debemos de centrarnos en los culpables de la situación sino entender que desde el momento en el que uno de los cónyuges no quiere el divorcio hay que centrarse en buscar las mejores opciones legales para resolver la situación.

Divorcio por problemas de convivencia

Problemas de convivencia y divorcio contencioso:

Cuando los problemas de convivencia se nos van de la mano y acaban en divorcio contencioso se produce una situación complicada en la que desde nuestro punto de vista es un fracaso para los cónyuges y los abogados que intervienen en el proceso pues no han sido capaces de potenciar su capacidad de entendimiento y todo acaba en un pleito que se podía evitar.

Nosotros pensamos que es una pena que un matrimonio y familia que suele crearse con los mejores deseos y basando la relación en el amor, el cariño y el respeto, buscando el beneficio mutuo acabe en un juicio en el que literalmente los cónyuges se “tiren los trastos a la cabeza” con reproches y prejuicios.

Es razonable defender el alcance de nuestros derechos y obligaciones en un juicio, pero en materia de derecho de familia es especialmente sensible y se debe de hacer un especial esfuerzo por mediar y ser capaces de entenderse.

Hay que separar los problemas de convivencia del juicio de divorcio contencioso, pues en definitiva, con el divorcio el matrimonio acaba y ya da igual las disputas derivadas de la relación matrimonial cotidiana. Con el divorcio esos problemas de convivencia ya no se van a producir pues dejarán de estar juntos y es por ello que hay que centrarse en regular los vínculos del matrimonio para que a pesar del drama inherente a toda ruptura no exista un perjuicio añadido.

Problemas de convivencia y divorcio de mutuo acuerdo o contencioso

Problemas de convivencia y separación matrimonial:

Lo ideal reiteramos, sería que no existieran problemas de convivencia, pero de existir y producirse la ruptura, podemos enfrentarnos a dos situaciones familiares muy diferentes.

Por un lado la separación de hecho o la separación de derecho o divorcio.

Separación matrimonial de hecho.

La separación de hecho es aquella situación que se produce cuando en un matrimonio existe ruptura matrimonial pero no se tramita ningún tipo de proceso, ni separación ni divorcio.

Simplemente es una situación en la que el matrimonio decide no seguir haciendo vida matrimonial, pero a pesar de ello no se tramita ningún tupo de proceso judicial o notarial de separación o divorcio.

Es algo perfectamente legal e incluso puede ser muy recomendable en aquellos casos en los que precisamente por problemas de convivencia no se tenga claro si se va a producir la ruptura o cabe la posibilidad de una reconciliación. En estos casos es una muy buen opción la separación de hecho y esperar a confirmar que la ruptura es definitiva para proceder a la tramitación del correspondiente proceso de separación o divorcio.

No existe el delito de abandono de hogar por lo que estar “dándose un tiempo” como se suele decir es perfectamente legal y por ello correcto. Lo bueno será tomar la decisión consciente y madura más conveniente.

Separación matrimonial de derecho.

Separación matrimonial de derecho o divorcio es aquel proceso que perfecciona la ruptura con los requisitos legales correspondientes y que surte efecto frente a terceros.

La separación supone la suspensión del matrimonio mientras que el divorcio supone la disolución definitiva del vínculo matrimonial.

Nuestro despacho de abogados precisamente busca que en los casos en los que la ruptura sea definitiva, la tramitación de la separación o el divorcio pueda gestionarse de mutuo acuerdo pues será más fácil, rápido y económico.

Los problemas de convivencia en muchos casos hace que no sea posible el entendimiento por simple imposibilidad de comunicación. Cuando la ruptura es traumática se reducen las posibilidades de llegar a un entendimiento.

Por ello aunque en ocasiones sea muy difícil, merece la pena hacer un esfuerzo por llegar a un entendimiento y buscar profesionales que ayuden y condicionen positivamente la mediación cordial de los esposos.