Mediaciones familiares sanas gratis

¿Cómo evitar un divorcio o separación?

¿Cómo detener el proceso de divorcio?

La única posibilidad que existe para detener el proceso de divorcio es que así se solicite al Juzgado.

En procedimiento contencioso si aún no se ha notificado la demanda se podrá solicitar la suspensión de las actuaciones por parte de la parte demandante (al no haberse notificado aún a la parte demandada). En cambio, si la demanda se ha notificado a la parte demandada, ambos serán los que tendrán que solicitar la suspensión o detención del proceso de divorcio, lo que se podrá realizar por un plazo de 60 días, normalmente por estar en vías de acuerdo.

En caso de divorcio de mutuo acuerdo cualquiera de los esposos podrá suspender, detener o desistir del proceso, caso en el que en definitiva el procedimiento de divorcio se archiva, ya que es necesaria no sólo la presentación de la demanda, además, la ratificación por parte de ambos cónyuges en su petición de divorcio y propuesta de convenio regulador.

¿Cómo plantear el divorcio a la pareja?

Para plantear el divorcio a la pareja desde nuestro punto de vista lo principal es el respeto.

En muchas separaciones y divorcios el problema es que la relación se deteriora por enfrentamientos y disputas que acaban en un punto de no retorno desde el momento en el que una de las partes o incluso las dos acaban faltándose al respeto.

Ambos cónyuges en su día decidieron casarse libremente y ambos esposos tienen el derecho y la libertad de optar por divorciarse cuando así lo consideren oportuno, sin buenos ni malos, sin culpables ni víctimas, evidentemente por consideración lo adecuado es tratar de ofrecer las explicaciones que se consideren oportunas y procedentes, pero legalmente no es necesario.

El cómo plantear el divorcio a la pareja es la clave del éxito de la petición de divorcio amistoso al poder gestionarla de manera cordial y sana, o que se consiga el divorcio amistoso después de muchas idas y venidas con un proceso arduo de mediación o que no sea posible y se tenga que acudir a vía contenciosa.

La manera de plantear la decisión de divorciarse lo normal es que se comunique de manera directa entre los esposos, pero los detalles del divorcio pueden plantearse por medio del despacho de abogados que gestione el proceso, evitando enfrentamientos, disputas y malentendidos o errores derivados del desconocimiento de sus derechos y obligaciones.

Evitar separación y divorcio en España
Evitar separación
En el caso de que uno de los esposos interponga una demanda de divorcio contenciosa, se emplazará (notificará) en el domicilio del cónyuge demandado y el Juzgado concederá un plazo de 20 días hábiles a la parte demandada para contestar (ya sea oponiéndose o aceptando las peticiones de la demanda) con abogado y procurador, ya sea de confianza (privado) o de oficio (al solicitar justicia gratuita).
Para el caso de que el cónyuge demandado no contestara a la demanda en tiempo (2o días hábiles) y forma (por escrito firmado por abogado y procurador en ejercicio), se le declarará en situación de rebeldía procesal, lo que limitará sus posibilidades de defensa en el pleito.
Divorcio tras separación hace 10 ó 20 años

Divorcio tras separación judicial

Divorcio tras separación judicial

La Ley de divorcio de 1981 permitió acceder al divorcio, eso sí, previa tramitación de la separación matrimonial y esperando un año en el que se descartará la reconciliación. La Ley se modificó en 2005, pero los matrimonios que querían divorciarse directamente desde el año 1981 hasta el 20o5 en España no podían optar al divorcio directo, sino que tenían que tramitar primero la separación.

Acceso abogados de divorcio.

Esto ha supuesto que exista un porcentaje de la población que en su día se separó por no poder tramitar el divorcio directamente y ha ido demorando la tramitación del divorcio y ahora por querer volver a casarse o cualquier otro motivo, quiere tramitar el divorcio.

Son muchas las personas que llaman a los despachos de abogados con la misma situación matrimonial, el divorcio tras la separación. En resumen, por el paso del tiempo el estado civil no cambia, de manera que como se expondrá a lo largo de la presente publicación, no existe la posibilidad de obtener el divorcio por el transcurso de años en los que el matrimonio ha estado separado legalmente o de hecho.

Divorcio automático por separación

¿Es posible el divorcio automático por el paso del tiempo después de la separación?

Para muchos puede parecer una pregunta evidente, pero son muchas las personas que lo preguntan y necesitan saberlo y por ello lo intentamos exponer de una manera.

No es posible el divorcio por el paso del tiempo ni por haber dejado de convivir, ni por haberse separado de hecho ni por haber tramitado un previo proceso de divorcio.

El matrimonio se disuelve por divorcio o el fallecimiento de alguno de los esposos. Por ello, si están separados el vínculo matrimonial estará suspendido, detenido, paralizado, pero seguirá existiendo. En la práctica, la pregunta que más nos suelen hacer.

¿Me puedo volver a casar estando separado o tengo que divorciarse? Al estar separado (no divorciado) ya existe un matrimonio y es por ello que no puede volver a casarse (aún existe vínculo matrimonial aunque estén separados).

Divorciarme después de haberme separado
Divorcio después de la separación

Como tramitar un divorcio después de 10 años de separación

Es redundante, pero aclaramos, el divorcio a tramitar por un determinado matrimonio separado se realizará con los mismo trámites, plazos y costes con independencia del plazo que haya transcurrido desde la separación matrimonial.

Si hace 10 años que han tramitado su separación, para que se entienda aunque sea reiterativo, deberán de tramitar un proceso de divorcio que podrá ser amistoso o contencioso, pero que no tendrá un plazo menor de tramitación o trámite preferente por estar separados con anterioridad aunque lleguen a ser 10 años.

Divorcio después de 20 años de separación

Por aclararlo insistentemente ya que así nos lo preguntan. Aunque un matrimonio se quiera divorciar después de pasar 20 años desde la separación, el divorcio deberá de tramitarse conforme al trámite ordinario, no existe ni divorcio automático ni con el paso del tiempo ni conlleva una agilización del procedimiento.

Además, con independencia de que la separación se haya tramitado ante notario o en sede judicial, el divorcio se podrá realizar donde los cónyuges decidan dentro de las posibilidades que ofrece la ley al respecto.

Adjuntamos enlace a: Documentos necesarios para divorcio.

Estoy separado y quiero divorciarme

Si está separado y quiere divorciarse podrá optar al divorcio amistoso, el que tratamos de incentivar y facilitar desde nuestro despacho de abogados para todo matrimonio que lo necesite.

En ocasiones cuando un matrimonio se ha separado años atrás se llega incluso a perder los datos de contacto del otro y un primer problema que frecuentemente ocurre en estos casos es no poder contactar con el otro cónyuge para proponer el divorcio.

Es evidente que cualquier medio de comunicación, dentro de la legalidad, será adecuado. Preguntar los datos de contacto a familiares, amigos, buscar por redes sociales… etc etc.

El problema es que para poder tramitar el divorcio de mutuo acuerdo, es evidente que será necesario el consentimiento y conocimiento del otro progenitor. De no ser posible el divorcio se podrá tramitar igualmente, pero por la vía contenciosa que es más costosa, lenta y cuenta con trámites más tediosos.

Divorcio tras separación hace 10 ó 20 años
¿Cuánto cuenta divorciarme?

¿Cuánto cuesta un divorcio si ya estás separado?

El precio en nuestro despacho de abogados es el mismo de un divorcio de un matrimonio que no esté previamente separado, que de uno que haya tramitado su separación con anterioridad. Esta es la tónica generalizada de todos los bufetes, pues realmente el trabajo es el mismo, de hecho el régimen económico matrimonial de un matrimonio separado ya está disuelto por lo que el proceso incluso es más simple, pero ello no impide que se deban de tramitar los mismos pasos y gestiones.

En nuestro despacho el precio de un divorcio de mutuo acuerdo en cualquier Juzagdo de España es de 150 euros por cónyuge, incluyendo abogado, procurador e IVA.

Cambio de centro de estudios, colegio, instituto o guardería de los niños

Cambio de colegio sin consentimiento del padre o la madre

Cambio de colegio sin consentimiento del padre o la madre:

¿Es posible el cambio de colegio de un hijo sin el consentimiento de uno de los progenitores?

Cada vez existen más familias separadas y divorciadas con hijos y en algunos de los casos surgen controversias en torno al centro escolar al que cada uno de los progenitores quieren que esté matriculado y reciba escolarización su niño.

La decisión del colegio o centro de estudios en el que un hijo menor de edad cursa sus estudios forma parte de las facultades de la patria potestad, que en matrimonios y parejas no divorciadas ni separadas recae sobre ambos padres.

Una vez que el matrimonio o pareja con hijos se separa o divorcia, necesariamente en la sentencia consta si la patria potestad es conjunta, que es lo normal, o si en su caso se atribuye a uno de los progenitores. No debemos de confundir la patria potestad que es la capacidad de decisión de las cuestiones esenciales de los hijos (escolarización, lugar de residencia y empadronamiento, decisiones médicas…etc) con la guarda y custodia que puede ser monoparental o compartida igualmente pero que comporta las decisiones y desarrollo familiar cotidiano.

Cambiar de instituto a nuestro hijo sin autorización del otro progenitor:

Pues bien, para cambiar a nuestro hijo de instituto o colegio, salvo que tengamos la patria potestad exclusiva (lo que ocurre en muy pocos casos) tendremos que ponernos de acuerdo con el otro progenitor. En el centro escolar, colegio o instituto requerirán la autorización expresa de ambos y en caso de que no sea posible en entendimiento hay que someterlo a criterio judicial.

Por ello ambos progenitores deberán de hacer un especial esfuerzo para ponerse de acuerdo con flexibilidad y sentido común pues en ocasiones ambos centros son adecuados y lo que suele ser diferente es la conveniencia, interés o comodidad de padre o madre que prefieren uno u otro centro. No hay centros de estudios o institutos malos o buenos, sin perjuicio de las evidentes diferencias que existirán en cada uno de ellos, pero para matricular a nuestro hijo o hija en el centro de estudios será necesaria autorización de los dos padres o en su defecto, autorización judicial.

Es una pena que las decisiones importantes de un niño no sean tomadas por sus padres o madres que son los que mejor conocen aquello que le es beneficioso y que en última instancia las tenga que decidir un juez, que no deja de ser una persona desconocida para la familia que aplica la normativa vigente y que en función de su criterio determinará las cuestiones que le sean sometidas si los progenitores no son capaces de llegar a un consenso.

Cambio de colegio de niños hijos de padres separados o divorciados
Cambio de colegio sin consentimiento del padre o madre

Demanda y juicio de cambio de centro escolar de hijos de padres divorciados:

El procedimiento para resolver la escolarización de un niño en estos casos se encauza por el trámite del artículo 156 del Código Civil (y en su caso artículo 158 del Código Civil) denominado de jurisdicción voluntaria en el que la parte demandante puede solicitar que el juez se pronuncie respecto de cuestiones esenciales para la vida del hijo común.

En el caso de la escolarización, al igual que por ejemplo podría ocurrir en el caso de autorización de cambio de domicilio, el demandante solicita que el juez autorice la escolarización en un determinado centro de estudios o instituto, ya sea de la misma o de diferente ciudad.

El progenitor demandado tendrá la opción de allanarse a dicha pretensión y aceptar el cambio de centro de estudios, oponerse para que se mantenga el centro actual o en su caso instar reconvención, que consiste en una petición nueva, en este cas podría pedir que el niño cambiara a otro centro de estudios diferente.

Se trata de un juicio verbal al que la parte demandada contesta de manera verbal (sin perjuicio de que pueda contestar por escrito en plazo de 5 días a la recepción de notificación y petición de requerimientos para el juicio en los 3 días siguientes a la recepción de la notificación). En la demanda que emplaza a la parte demandada ya se le cita para comparecencia judicial y en la misma se trata de valorar las posturas de ambos progenitores para que con intervención del Ministerio Fiscal el juez se pronuncie mediante auto sobre la estimación o desestimación de las peticiones que puedan haber efectuado las partes.

Se trata de un proceso rápido encaminado a dar una respuesta ágil, pues suele requerir urgente necesidad para la toma de decisiones vitales para el desarrollo de la vida del niño. En este caso, cuando lo que se quiere es cambiar al niño de colegio, por parte del Juzgado se tratará de dar la máxima celeridad, pero siendo realistas en la práctica, no siempre es tan rápido como debería.

Es perfectamente posible interponer esta demanda de jurisdicción voluntaria tanto para familias con sentencia de separación o divorcio, como para parejas o matrimonios que aún no tienen ninguna resolución para regular sus relaciones familiares y medidas paternofiliales respecto de los hijos comunes.

Cambio de centro de estudios, colegio, instituto o guardería de los niños
Cambio de colegio de hijos de padres separados

Antes de interponer un proceso judicial para el cambio de centro escolar se recomienda agotar las vías de entendimiento extrajudicial, si usted no es capaz de entenderse con el padre o madre de su niño, intente que lo haga su abogado de confianza en primer término antes de interponer la demanda, que debe de ser el último recurso.

Precio valor de cuanto cuesta un divorcio express amistoso o separación matrimonial barata

Cuánto cuesta un divorcio en España

¿Cuánto cuesta un divorcio en España?

Cada profesional tiene sus propios precios y todos son respetables, pero debiendo de primar la transparencia e información que permita que los clientes puedan ser verdaderamente conscientes tanto de lo que contratan como del dinero que les cuesta.

Dicho esto, nosotros podemos valorar nuestros propios precios, pero en el sector de la abogacía en España y más concretamente en el derecho de familia existen sistemas de asesoramiento y precios muy diferentes.

Nosotros hemos optado por la accesibilidad dando prioridad al asesoramiento previo que permite que una persona pueda tomar una decisión consciente.

¿Cuánto cuesta un divorcio express??
Coste de divorcio

Existe en general una gran falta de asesoramiento prematrimonial en muchos matrimonios lo que hace que la percepción de los derechos y obligaciones familiares se perciban de manera distorsionada e incorrecta y por tanto que las decisiones y desarrollo familiar en parte se pueda construir a partir de premisas erróneas.

Para tomar la decisión de divorciarnos primero tenemos que saber la repercusión legal de nuestra decisión, lo que en muchos casos supone retrotraer el asesoramiento y conocimiento a las diferentes etapas de la familia en las que algunas no son plenamente conocedores de la repercusión jurídica que conlleva.

Es por todo ello que nuestro despacho de abogados para tratar de superar esa falta de base jurídica en muchas familias realiza consultas gratuitas, para una vez que las partes han resuelto sus dudas, puedan estar en posición de tomar una decisión congruente.

En ocasiones el precio de las consultas puede condicionar la intensidad, profundidad y frecuencia del asesoramiento y nuestro bufete enfoca el trabajo desde una perspectiva vocacional.

Cuánto cuesta un divorcio de mutuo acuerdo:

En nuestro despacho tenemos una frase que nos llena de orgullo que describe muy bien nuestro enfoque y precio:

Un matrimonio feliz no tiene precio, un divorcio amistoso sí, 150 euros por cónyuge.

Un divorcio judicial amistoso con menores tiene un precio de 150 euros por cónyuge, mientras que un divorcio judicial amistoso sin menores tiene un precio de 100 euros por cónyuge. En ambos casos incluyendo abogado, procurador e IVA.

En definitiva nosotros pensamos que el divorcio tiene precio, pero la familia tiene un valor incalculable y es por ello que con una separación o divorcio la familia no se destruye y las personas no necesariamente se enfrentan, simplemente se transforma.

En esta transformación se debe de valorar como merece las relaciones familiares para además de haberlas valorado y cuidado en el periodo en el que han estado juntos, también en la separación o el divorcio pues condicionará el futuro de todos los miembros de la familia. La prioridad, indescriptiblemente es la protección de los niños y es algo que no debemos de ensombrecer con ninguno de los intereses de los progenitores.

¿Qué hay que hacer para divorciarse en España?

Lo que hay que hacer para divorciarse o separarse en España o cualquier otro país del mundo es mantener el respeto por la familia, tanto por nuestro cónyuge como por nosotros mismos y los niños y demás familiares de ambos cónyuges y/o progenitores.

Lo que hay que intentar hacer para divorciarse de manera beneficiosa para todos es que sea de mutuo acuerdo pues se reducirán los costes a todos los niveles: Emocionales, temporales y económicos.

Por ello es importante tener la predisposición al acuerdo manteniendo la consideración que merece el otro cónyuge con independencia de las cuestiones íntimas que puedan confluir y que supongan reproches, diferentes y prejuicios.

Lo que también se debe de hacer es buscar a un procesional de confianza, recomendando desde nuestro bufete que sea experto en la materia. En España tenemos la gran suerte de contar con unos de los mejores sectores jurídicos del mundo con abogados de familia de gran nivel, vocación y profesionalidad.

Nosotros estamos orgullosísimos de nuestro propio trabajo, pero también del de la mayoría del sector que con vocación y dedicación también se dedican no solo a aplicar derecho sino hacerlo de la manera más justa y beneficiosa para las partes que sea posible en cada caso.

Precio valor de cuanto cuesta un divorcio express amistoso o separación matrimonial barata
¿Cuánto cuesta un divorcio en España?
¿Quién paga la hipoteca en un divorcio con vivienda hipotecada?

Divorcio con hijos y vivienda con hipoteca

Divorcio con hijos y vivienda con hipoteca:

En un caso de divorcio con hijos y vivienda con hipoteca tendrá que tener en cuenta que en la resolución se regularán tanto los aspectos paternofiliales como los patrimoniales.

Es por ello que se deberá de establecer en relación con los hijos menores la patria potestad, guarda y custodia, régimen de comunicación y visitas y pensión de alimentos. En el caso de que los hijos sean mayores de edad pero dependientes se deberán de establecer las medidas de alimentos para cubrir sus necesidades, mientras que si son independientes no se establecer regulación alguna.

Respecto de la hipoteca la regulación que se debe establecer es en función de si la propiedad e hipoteca es común la obligación de pago por mitades.

Cuestión diferente es la atribución del derecho de uso y disfrute de la vivienda familiar que se pueda establecer.

Debemos de entender que son cuestiones diferentes:

  • La propiedad del inmueble.
  • La hipoteca y gastos derivados del mismo.
  • El derecho de uso de la vivienda.

Divorcio con hijos pequeños y vivienda:

En los casos en los que una familia con hijos pequeños, con independencia de que estén casados entre sí, o no, el derecho de uso del inmueble principalmente se suele atribuir al bien jurídico más digno de protección, constituyendo el mismo los hijos y en compañía del progenitor custodio.

Evidentemente se tendrá en cuenta y preferencia cuál de los progenitores es el propietario, pero si el inmueble constituye vivienda familiar por haber sido destinado a la convivencia y desarrollo de la familia, judicialmente su uso se atribuirá a los hijos y el progenitor custodio.

También se tendrá en cuenta la situación personal y económica de ambos progenitores pues tendrá igualmente 0preferencia el cónyuge que atraviese o cuente con una peor situación.

Cada caso es diferente, por lo que será no sólo recomendable sino necesario asesorarse adecuadamente antes de tomar una decisión definitiva.

Separación con hijos comunes menores de edad, niños y adolescentes
Divorcio con hijos pequeños

Divorcio y pago de la hipoteca de la vivienda:

Los propietarios son los que tendrán que abonar la hipoteca de la vivienda familiar. Es por ello que si la propiedad es de ambos cónyuges, ambos deberán de satisfacerla y en el caso de que sea de uno de los propietarios será este el que deberá de satisfacerla.

Después, en función de quién haya realizado cada uno de los pagos y en qué régimen económico matrimonial, se tendrán que efectuar los oportunos ajustes en aras de compensar en su caso los derechos de crédito que puedan existir tanto respecto de los cónyuges como en su caso de terceros.

Además es conveniente dejar constancia del porcentaje de pago de cada uno de los gastos derivados del inmueble:

  • Comunidad ordinaria, consumos y suministros a cargo del progenitor que en cada momento tenga el derecho  de uso.
  • Hipoteca, gastos de comunidad extraordinarios, IBI y tasa de basura.

En lo que respecta al seguro de hogar no es obligatorio, pero una cuestión que suele en la práctica corresponder a los propietarios mientras que la vivienda está hipotecada pues así se han obligado con la entidad financiera o bancaria hipotecante.

¿Quién paga la hipoteca en un divorcio con vivienda hipotecada?
Divorcio con vivienda hipotecada

Divorcio con hijos y vivienda hipotecada.

Separación con hijos y vivienda con hipoteca:

Derecho de familia es una materia sencilla y en la que en la mayoría de los casos se utiliza el sentido común. En cambio existen multitud de excepciones legales lo que requiere un estudio a ser posible a realizar por abogados especializados en derecho de familia.

Una separación con hijos y vivienda con hipoteca requiere tener en cuenta multitud de factores.

El régimen económico de separación de bienes suele ser entendido por los cónyuges pero el de gananciales en muchos casos es desconocido par ambos o lo que es peor, tienen una percepción errónea lo que puede suponer la toma de decisiones equivocadas que no sólo perjudiquen los acuerdos alcanzados durante el matrimonio sino que pueden llegar a ser un motivo o condicionamiento de la ruptura familiar.

Una separación con bienes inmuebles y préstamos hipotecarios o personales, debe de gestionarse con todas las garantías para tratar de evitar perjuicios, ya sea patrimoniales como en el caso del pago de la hipoteca y gestión, administración y uso de vivienda, bienes y ajuar familiar.

En una separación con hijos supone el reto por responsabilidad parental de establecer la regulación que mejor proteja a los niños y que a su vez sea justo para todos los miembros de la familia.

Divorcio o separación matrimonial con hijo y vivienda con hipoteca.

¿Quién paga la hipoteca y quién usa la vivienda familiar hipotecada?

¿Qué progenitor debe de quedarse con la patria potestad y guarda y custodia de los hijos en separaciones o divorcios?

Consúltenos todas sus dudas que trataremos de darle la contestación más clara y directa posible que pueda resolver cualquier interrogante que pueda ayudar en su separación o divorcio.

Los hijos de mi pareja son inaguantables

No aguanto al hijo de mi pareja es insoportable

No aguanto al hijo de mi pareja es insoportable:

Son muchas las parejas y matrimonios que tiene problemas cuando uno de los miembros dice frases similares a: «no aguanto al hijo o hija de mi pareja, es insoportable». Es por ello que lo hemos elegido como título de la publicación pues es fiel reflejo de las manifestaciones que en repetidas ocasiones se han preguntado por clientes.

Tradicionalmente no existían tantos divorcios y separaciones pero por desgracia en la actualidad están a la orden del día. Por ello, antiguamente eran menos los casos en los que en una pareja alguno de los novios tenía hijos de una anterior relación.

En España contamos con más de un 60% de divorcios de los cuales casi la mitad tienen hijos. Es por ello que un gran porcentaje de la población está separada o divorciada y tiene hijos de su anterior relación. Por todo ello es muy frecuente que en una pareja por parte de uno de sus miembros y en ocasiones por parte de los dos se tengan hijos.

Los hijos pueden ser positivos para la pareja, pero también un motivo de problemas y conflictos.

No aguanto al hijo o hija de mi pareja. ¿Qué quiere decir eso? Que tenemos una relación de pareja que queremos pero que los hijos de la pareja están impidiendo que se pueda desarrollar con normalidad y plenitud.

Los hijos pueden ser insoportables, inaguantables e insufribles, pero debemos de recordar y tener en cuenta que tal vez estén pasando por un mal momento, en muchos casos derivado de una mala separación o divorcio de sus progenitores.

Llevo muy mal la relación con los hijos de mi pareja
No soporto a los hijos de mi pareja

No soporto a la hija o hijo de mi pareja:

Cuando no se soporta a la hija o hijo de la pareja tenemos un gran problema.

Cuando conocemos a una persona y nos enamoramos de ella y comenzamos una relación tendemos a idealizarla y pensar que todo va a salir bien. Cuando nuestra pareja tiene hijos en ocasiones no supone un obstáculo sino un aliciente y motivación.

Cuando el hecho de tener hijos se convierte en un calvario estamos poniendo a nuestra pareja en una encrucijada al tener que optar o decidir si desarrollarse en su esfera de pareja o de padre o madre y percibirse como algo incompatible.

Si hemos conocido a nuestra pareja sabiendo que tiene hijos y después no es posible mantener la relación que se hubiera querido con ellos, se puede intentar solucionar con las siguientes opciones:

  • Mediar para superar el problema.
  • Contactar con profesionales.
  • Intentar dar tiempo para ver si poco a poco ya sea por la madurez del hijo o la adaptación hace posible que sea compatible hijo y pareja.
  • De no ser posible plantearse dejar la relación a tiempo para evitar un final traumático.
Los hijos de mi pareja son inaguantables
Odio a los hijos de mi pareja

Odio a los hijos de mi pareja:

Cuando se llega al odio hemos llevado al límite y existen posibilidades de que se llegue a un enfrentamiento, lo que hay que evitar por todos los medios. Los hijos e hijas no dejan de ser niños y por ello en ocasiones pueden desarrollar conductas inmaduras e irritantes.

Cada caso será diferente y lo que debemos de hacer es buscar el orden de las prioridades, con madurez, cordialidad y respeto.

Debemos de ver de dónde vienen los problemas y la mala relación.

Si efectivamente el odio viene determinado por que el niño o niña sea insoportable poco podremos hacer pues sería su forma de ser, que se podrá modular, pero en escasas ocasiones cambia. Siempre hay que esforzarse por compatibilizar la esfera sentimental y la familiar, el tener una nueva pareja y tener hijos anteriores es siempre compatible, pero debemos de ser prudentes y analizar caso por caso.

En todos los supuestos, lo que no se deben de perder son las formas ni entrar en enfrentamientos pues en definitiva eso sólo empeorará la situación.

Motivos del odio a los niños de mi pareja:

Debemos de analizar los motivos que nos llevan a desarrollar odio hacia los niños de mi pareja, pues a pesar de que ocurre en bastantes casos, es una cuestión muy grave, no es sano y debemos de tratar de atajarlo a tiempo para evitar que vaya creciendo ese odio y se cronifique y enrarezca aún más la relación.

Una cuestión muy importante es analizar si lo que está ocurriendo es conmigo o con todas las personas.

Igualmente ver desde cuando y a qué se debe.

En muchos casos el odio es recíproco y se debe a una mala percepción del hijo de la nueva pareja de su madre o padre lo que viene a enrarecer el ambiente. Todo tiene un espacio compatible y las relaciones deben de desarrollarse, reiteramos una vez más, en base al respeto recíproco.

Causas del odio a los niños de mi pareja:

Pueden ser muchas las causas del odio a los niños de mi pareja y por ello debemos de tratar de analizarlo detenidamente.

Puede que el hijo o hija tenga un comportamiento por estar «en la edad del pavo» como se suele decir fruto de una adolescencia rebelde.

También puede ser que esté recibiendo influencias, en muchos casos de su otro progenitor o progenitora.

También puede ser que tenga celos de que su padre o madre ahora tenga una nueva relación y sienta miedo a perderla en todo o en parte tal y como tenía antes la relación paternofilial.

Y un sin fin de casuísticas.

Por ello no hay que odiar a los hijos de la pareja pues en definitiva es algo que perjudicial para la pareja y para la relación de padre o madre con hijo o hija. Del odio no sale nada bueno y en ocasiones se sobrepasa esa linea roja que debería de marcar el límite de toda relación, llegando a faltas de respeto que deberíamos prevenir adelantándonos a posibles conflictos para mostrar la mejor versión de nosotros mismos y tender la mano a que la relación se pueda reconducir.

¿Qué debo y puedo hacer?

¿Qué debo y puedo hacer en estos casos?

Lo que debemos de hacer es trabajar la situación para buscar la normalización de la relación para que ojalá mejore y posibilite superar el odio que suele venir determinado por una mala contextualización de la relación y no todos los comienzos son fáciles, pero si la relación de pareja merece la pena, debe de ser algo importante para nosotros mejorar nuestra relación con sus hijos y demás familiares y entorno.

En ocasiones ello supone un esfuerzo que puede llevarnos a la frustración y la impotencia, pero no por ello debemos de tirar la toalla. Cada caso, será diferente, pero no hay que perder la mejor predisposición al entendimiento y a la mejora de la relación y en su caso convivencia.

No aguanto al hijo de mi pareja.

¿Qué hago?

Tener paciencia en la medida de lo posible. En ningún caso entrar en la dinámica de «acción reacción» en la que existe un enfrentamiento alimentado por conductas que aumentan la tensión. Lo que se debe de hacer es no tensar la cuerda que les separa sino todo lo contrario, en la medida de lo posible destensarla y evitar fricciones en la medida de lo posible.

No es lo mismo la frase no soporto que la frase odio y por ello debemos de modular y adaptar nuestra actitud y decisiones al caso concreto.

Muchas separaciones y divorcios están provocados por problemas ajenos a la pareja: Problemas con familiares, económicos, molos entendidos etc.

Hay que tratar de separar en la medida de lo posible los problemas con los hijos y la relación de pareja para tratar de hacer posible compatibilizar ambas.

Hay que diferenciar la situación que se peuda producir cuando no se soporta al hijo o hija de la pareja a cuando lo que no se lleva bien es que la pareja tenga hijos, en general.

No debemos de pensar que nosotros siempre tenemos la razón y la parte contraria se equivoca, debemos ser humildes y empáticos tendiendo a la generosidad y no al rencor.

¿Mi hijo o mi pareja? Es poner a una persona entre la espada y la pared. Podemos llamarlos hijastros, hijastras, hijos de mi pareja, hijos de mi marido o mujer, pero lo que no deberíamos hacer es pretender que cambien los demás su forma de ser (siempre y cuando no suponga un comportamiento inadecuado), nuestro consejo es que se llamen por su nombre, que no se pongan etiquetas y que se trate de mejorar poco a poco la relación sin aspirar al cambio radical, pues estas cuestiones suelen requerir un periodo de aceptación y adaptación.

No aguanto al hijo de mi pareja es insoportable. ¿Qué hago? Ante todo, mantener el respeto.

Buen divorcio para un mal matrimonio

Un buen divorcio es importantísimo para superar un mal matrimonio.

Cada vez son más las familias que deciden poner fin a un matrimonio que han dejado de querer mantener.

Sin más, un buen divorcio a tiempo para un mal matrimonio que es aguantado y soportado de manera insatisfactoria.

Ha cambiado mucho la mentalidad matrimonial a lo largo de los años, pudiendo destacar:

  • La media de edad ha subido en la última década 5 años.
  • El número de divorcios aumenta hasta superar el 60% en proporción al número de matrimonios.
  • El número de divorcios amistosos están aumentando en los últimos años hasta superar el 80% del total.

Por ello como respuesta a un mal matrimonio se está ofreciendo un buen divorcio, si tabús, de mutuo acuerdo y sin prejuicios de edad o sexo.

A continuación intentaremos transmitir qué es para nosotros un mal matrimonio y cómo podría o debería de resolverse mediante un buen divorcio amistoso, justo y respetuoso.

¿Qué es un mal matrimonio?

Mal matrimonio es aquel que no se quiere mantener sino que se soporta de manera insatisfactoria.

Los malos matrimonios son aquellos que se toleran pero no se quieren.

No es que existan buenos o malos matrimonios, pues todos los matrimonios son fruto de la voluntad concurrente de ambos novios en el momento que deciden contraer matrimonio, pero hay una gran parte que evolucionan de una manera diferente a la que satisface o colma o los cónyuges y es a eso a lo que nos referimos con un mal matrimonio, un matrimonio con desavenencias insalvables.

¿Qué hacer con un mal matrimonio?

El matrimonio y la familia debe de ser algo bueno.

Cuando por desgracia ha dejado de ser nuestro apoyo y ha pasado a ser nuestra debilidad, algo estamos haciendo mal. En ese momento deberemos de ser realistas y pensar desde el punto de vista de ambos cónyuges si ambos son felices y la relación tiene futuro.

En ocasiones el matrimonio es viable y tiene futuro pero cuenta con dificultades derivadas de las circunstancias familiares: Situación personal, relación emocional, personalidad, condicionamiento internos y externos… etc.

Pueden existir dificultades en un mal matrimonio, pero ese no es el problema, pues en toda relación existen complicaciones, lo importante es tener la madurez suficiente como para darse cuenta de si se pueden y quieren superar o si se prefiere terminar la relación.

La relación es de dos y por tanto ambos tienen que seguir queriendo la relación, no es cuestión de que cambie el otro y nosotros quedemos esperando como meros espectadores.

La relación es de dos y por tanto en ambos recae la responsabilidad de mantener un matrimonio saludable y querido o un matrimonio que se torna tóxico e insano y que ambos padecen como si fuera algo que no depende de si mismos.

A un mal matrimonio que no se pude salvar y mantener, la mejor opción es el divorcio amistoso de mutuo acuerdo. Nuestros abogados, son expertos en dichos procesos y las consultas son gratuitas, puede preguntarnos sin ningún tipo de reparo.

¿Cómo conseguir un buen divorcio?

Para conseguir un buen divorcio lo primero es saber divorciarse a tiempo de que la relación sentimental se degrade tanto que haga que la ruptura se torne traumática con enfrentamientos fruto de haber llegado al límite.

Cuando un matrimonio va mal, la primera opción no es el divorcio, sino que la primera opción sería intentar reavivar ese matrimonio, pero para el caso de que no sea posible, divorciarse de mutuo acuerdo lo antes posible.

Existen dos cuestiones que inciden en el momento del divorcio y que en cada caso habrá que tener en cuenta de manera diferente:

  • En el momento de la ruptura los sentimientos encontrados están aún latentes y en ocasiones no es posible llegar a un acuerdo «en caliente» pues puede que alguno de los cónyuges no haya aceptado la separación.
  • En el momento de la ruptura es el mejor momento para dejar todo resuelto, pues en ocasiones con el paso del tiempo la relación pierde perspectiva y lo que en el momento de la ruptura estaba claro, puede convertirse con el paso del tiempo en puntos de vista distintos y más difícil de compatibilizar.
  • Además, con el paso del tiempo los cónyuges tienden a rehacer sus respectivas vidas y en ocasiones las nuevas influencias e injerencias pueden dificultar el buen divorcio amistoso.

Por todo ello, a la pregunta de: ¿Cómo conseguir un buen divorcio?

La respuesta sería con mediación.

Con tendencia al entendimiento favoreciendo el no deterioro de la relación y el entendimiento claro, sincero y respetuoso.

En muchos procesos de divorcio la gran dificultad es que los cónyuges acepten la propuesta de divorcio del otro superando prejuicios emocionales y malentendidos.

El momento del divorcio es muy delicado y por ello deberemos de hacer un especial esfuerzo por ponernos en el lugar de nuestro cónyuge sin presionar pero tampoco sin relajar tanto la relación que se pierda el contacto y la voluntad de firmar un divorcio de mutuo acuerdo amistoso.

Buen divorcio

¿Al mal tiempo buena cara?

No.

Al mal matrimonio sin solución, el buen divorcio.

Culpabilidad en la separación y el divorcio

Culpabilidad en la separación y el divorcio:

Muchos de nuestros clientes tienen muy en cuenta la culpabilidad en la ruptura, considerando que al haber sido los que han tomado la decisión tienen que ceder más en las condiciones del convenio regulador.

Realmente se trata de una cuestión emocional, pero no jurídica.

En un proceso de divorcio desde el año 2005 que cambió la ley, no es necesario acreditar causa en los procesos de familia, por lo que no trascenderán las cuestiones íntimas del matrimonio.

Hemos tenido muchas personas que enfocan el divorcio con cierto sentimiento de compensación emocional por entender que son culpables en la decisión de querer divorciarse.

Hemos de partir de la idea de que afortunadamente el divorcio es libre.

El problema es que en muchos casos se idealiza el matrimonio y se tiende a pensar que la relación durará para siempre, pues realmente es la idea inicial de los cónyuges, pero debemos respetar y debe de prevalecer el derecho de los cónyuges a dejar de querer estar casados libremente.

La culpabilidad en el matrimonio

Dejar a mi marido o mi mujer:

Se llega a percibir el dejar a mi marido o mujer como algo malo.

Evidentemente no es algo inicialmente deseable, pero se trata de una decisión que sólo depende de uno mismo.

Para contraer un matrimonio es necesario el consentimiento concurrente de ambos esposos.

En cambio, para divorciarse o separarse es suficiente con el de uno sólo.

Parece que en ocasiones frases asimiladas a «cómo me haces esto» denotan una connotación negativa o un ataque personal.

Aclaramos una vez más que se trata de una decisión personal libre.

Siempre existirán condicionamientos externos pues son inherentes a las relaciones personales, pero un matrimonio no puede estar supeditado a término o plazo.

Reproches y prejuicios:

Los reproches y los prejuicios son protagonistas en muchas de las rupturas.

Muchos matrimonios son viables, pero por problemas de comunicación y una mala gestión de una relación pasan del amor inicial a los reproches y los prejuicios.

Antes de tomar la decisión de divorciarse siempre será recomendable tratar de salvar la relación, ya sea personalmente o con ayuda profesional como psicólogos o terapia de pareja.

Cuando por alguno de los dos cónyuges ya se ha tomado la decisión firme de divorciarse, lo mejor es hacerlo a tiempo antes de que la relación se deteriore y exista el riesgo de llegar a enfrentamientos y situaciones límite.

Infidelidad matrimonial:

La infidelidad está presente en múltiples divorcios de manera que uno o incluso los dos cónyuges justifican la ruptura con la infidelidad propia o del esposo o la esposa.

Para empezar, como hemos dicho, no existe culpabilidad en las separaciones o divorcios y por tanto no será necesario justificarse de ninguna manera.

Siempre existirán motivos y razones que nos hagan tomar una determinada decisión, pero nada tendrá que ver con una obligación legal de dar explicaciones.

Según encuestas publicadas, detrás de la mitad de los divorcios en España existen motivos de infidelidad.

La infidelidad matrimonial y no matrimonial en parejas siempre lleva aparejado un matiz de culpabilidad, a modo de responsabilidad por la falta de confianza que con la infidelidad se vulnera.

El divorcio es libre y debemos de restar culpables y culpabilidad, dramatismo, restar prejuicios y enfrentamientos para enfocarlo de manera madura y responsable bajo el principio de respeto mutuo.

Culpabilidad y divorcio

Ni el matrimonio ni el divorcio conlleva culpabilidad de nadie, simplemente son decisiones ejercidas de manera libre que deben de tratar de realizarse de manera sana sin enfrentamientos y de manera consciente.

Sufrimiento, soledad y duelo de divorcio

Sufrimiento, soledad y duelo de divorcio y separación:

El matrimonio suele estar relacionado con un sentimiento de disfrute, compañía y celebración. Es normal, lo que se está realizando es la unión de la vida de dos personas.

Congruentemente en el momento de la separación o divorcio es normal que se experimente todo lo contario: sufrimiento, soledad y duelo derivado de la ruptura.

Es tan importante saber gestionar la unión como la separación.

No hay que asociar necesariamente el emparejamiento con algo positivo y la ruptura con algo negativo.

Ambas son decisiones que se toman de manera aparentemente consciente y madura. Siempre es posible equivocarse e incurrir en un error o equivocación, pero se trata en ambos casos de opciones y decisiones que se deben de tomar de la manera más diligente y consciente posible tratando de conseguir con el conjunto de nuestras decisiones que nuestra vida y la de nuestros seres queridos sea mejor.

Sufrimiento y divorcio

Divorcio y sufrimiento:

Es verdad que todo divorcio o separación suele conllevar sufrimiento, pero también hay que tener en cuenta que todo divorcio se realiza a instancia de parte.

Por ello, mientras que el matrimonio nace del consentimiento concurrente de ambos cónyuges, el divorcio puede llevarse a efecto por la única voluntad de uno de los cónyuges.

Por tanto el divorcio puede acarrear sufrimiento, pero será fruto de la decisión de uno o ambos cónyuges de manera que realmente será un sufrimiento decidido como la mejor opción para la relación matrimonial.

Cuando los motivos que tenemos para divorciarnos pesan más que los que tenemos para mantener un matrimonio, evidentemente la decisión correcta será el divorcio tratando de mediar para que sea amistoso de mutuo acuerdo.

Existe un sufrimiento inherente al divorcio, pero también existe un desgaste y sufrimiento inherente al mantenimiento de un matrimonio que no queremos o no nos hace bien.

Por ello en los casos en los que nos planteamos el divorcio debemos de partir de la base de que tal vez sea doloroso y nos genere sufrimiento tanto mantener el matrimonio como optar por el divorcio.

La clave es tomar la decisión acertada y llevarla a cabo de la mejor manera posible ya sea:

  • Retomar el matrimonio tratando de salvar y superar las posibles diferencias y desavenencias.
  • Divorciarse con el máximo respeto y cordialidad tratando de que pueda ser en proceso amistoso.
Divorcio y soledad

Divorcio y soledad:

Ocurre lo mismo con el divorcio y la soledad.

Muchas personas mantienen un matrimonio por miedo a la soledad por considerar que el divorcio les dejará solos pero también tienen la sensación de que su relación no es la compañía que les satisface.

Hay personas que están acompañadas y se sienten solas. Hay soledad individual y soledad compartida con una persona que no nos aporta la compañía que nosotros queremos o deseamos.

No cualquier compañía nos va a sacar de la soledad, sólo la compañía que nosotros queremos.

Incluso en ocasiones el divorcio nos puede reducir esa sensación de soledad pues nos permite optar a una nueva vida individual y dejar de compartirla con una persona que tal vez inicialmente sí que nos era satisfactoria pero que a día de hoy ha dejado de hacerlo.

La soledad es subjetiva. Ya no existe el abandono de hogar y por tanto somos libres de desarrollar nuestra vida conforme consideremos oportuno sin limitación de desarrollo de vida con independencia de nuestro estado civil.

Evidentemente si no compartimos la vida con nuestro cónyuge al final lo normal es que la relación acabe en divorcio, pero no existe impedimento de hacer libremente nuestra vida sentimental juntos o separados estemos casados, separados o divorciados.

Un cliente en su momento nos dijo que se divorciaba por miedo a la soledad.

La explicación era que en su matrimonio estaba avocado a la soledad, pero el divorcio le podía dar la posibilidad de salir de esas soledad. Según él concebía, sentirse solo estando acompañado era una prisión que le atormentaba, pero el hecho de que una vez divorciado desarrollara su vida según viera en cada momento no le preocupaba en absoluto pues era una soledad temporal y decidida y no una soledad permanente y resignada.

Divorcio y duelo

Divorcio y duelo:

El divorcio puede generar un duelo, pero al igual que se ha dicho con el sufrimiento y con la soledad, puede existir el duelo de mantener un matrimonio de cuerpo presente o el duelo natural de la ruptura sentimental del divorcio.

Nadie puede decirle lo que tiene que hacer en su matrimonio.

Ninguna persona debería atreverse a decir si debe de casarse o divorciarse pues sólo usted sabe lo que siente y lo que quiere.

En ocasiones un matrimonio desde fuera da una imagen que no se corresponde con la real que se desarrolla en la intimidad.

De hecho, en ocasiones la relación aparente para la propia pareja se vive de una manera muy diferente en función de la perspectiva de cada uno de los cónyuges, las circunstancias y su evolución personal.

Un mal matrimonio puede ser un duelo de por vida y un divorcio a tiempo puede ser un alivio.

Lo importante es no llegar a situaciones límite juntos o separados, pues esto será lo que normalmente nos haga percibir la situación como dramática y de duelo sentimental.

Hay que fomentar la comunicación en el matrimonio, la sinceridad, la confianza y el respeto.

Las relaciones no suelen acabar por sorpresa, normalmente suelen acabar después de un proceso de deterioro en el que llega un momento que uno de los cónyuges opta por dejar de querer estar juntos.

Si fuéramos más conscientes del momento de la relación tendríamos la conciencia suficiente como para evitar la ruptura, o de llegar, que no fuera tan dramática y que la separación o divorcio no conllevará un duelo emocional traumático.

Con nosotros podrá llegar a un divorcio express notarial o judicial de mutuo acuerdo con predisposición a un entendimiento amistoso y consultas de mediación gratuita para reducir en todo lo posible el sufrimiento, la soledad y el duelo de una separación.

Si lo prefiere también pueden acceder a nuestro formulario de divorcio para poder recibir gratis y sin compromiso de contratación una propuesta de divorcio de mutuo acuerdo con borrador de convenio regulador adaptado a sus necesidades familiares.

¿Pueden decidir lo niños en el divorcio?

¿Pueden decidir los niños en el divorcio de sus padres?

Hay muchas opiniones al respecto en la sociedad:

  • Algunas personas piensan que los niños pueden decidir con qué progenitor quieren vivir y demás cuestiones que les afectan. A estos padres y madres habría que preguntarles la siguiente cuestión. ¿Si su hijo dice que no quiere ir al médico o al centro escolar también puede elegir? Evidentemente no.
  • Otras personas piensan que no se les tiene nunca en cuenta, que es indiferente lo que piensen u opinen. Realmente en este caso nos estamos yendo al extremo contrario pues evidentemente para poder dar la mejor solución para los menores debemos de escucharles.

Lo correcto es el término medio, ni pretender que decidan los hijos ni obviar su opinión.

También habrá que tener muy en cuenta las necesidades familiares. No será lo mismo un bebé o niño pequeño que tiene una evidente inmadurez, que un hijo adolescente de 12 ó 14 años que ya tiene cierta capacidad de valoración y madurez.

Cada caso será diferente y de las cosas más importantes que debemos de primar es en primer término el acuerdo de las partes. No es que vaya a valorar el juez qué tipo de custodia se establece para una familia que se separa o se divorcia. En primer término deben de decidir los progenitores de mutuo acuerdo.

Sólo en los casos en los que los progenitores son incapaces de ponerse de acuerdo y se acude a la vía contenciosa será cuando el juez tenga que valorar qué es lo mejor para los hijos. ¿Qué se tiene en cuenta?

A continuación intentaremos dar una visión práctica dejando en primer lugar claro que en ocasiones los procesos de familia contenciosos son necesarios, pero en términos generales son un verdadero fracaso para familias y profesionales del derecho.

Juicio de divorcio con niños

Decisión de guarda y custodia de los hijos de mutuo acuerdo:

En una familia que no está separada nadie distingue entre derechos y obligaciones de uno u otro progenitor pues ambos comparten las mismas sin distinción en ejercicio conjunto de la patria potestad y guarda y custodia de los niños.

En los casos de separación o divorcio con hijos lo que se debe de hacer es delimitar la responsabilidad, derechos y obligaciones de cada una de los progenitores.

Existe una doble vertiente de autonomía de decisión amistosa por parte de los progenitores.

En primer término en una separación lo mejor es llegar a un acuerdo en un convenio regulador, en ese caso se solicita la homologación judicial del acuerdo de ambos progenitores. Pero ese convenio no es el que deberán de cumplir obligatoriamente, pues en primer término deberán de tratar de ponerse de acuerdo para adaptar la regulación que se lleve a la práctica en función de las circunstancias familiares y sobre todo de las necesidades de los niños.

Por ello, la decisión de la guarda y custodia de los hijos en proceso amistosos, con el correcto asesoramiento letrado, es de los padres. Una vez que está ese convenio regulador homologado por sentencia no es que se deba de cumplir de manera impositiva, ambos progenitores podrán ejecutarlo en caso de desacuerdo lo que será una herramienta fundamental y necesaria para resolver faltas de entendimiento.

Dos padres razonables necesitan un convenio regulador para resolver esas pequeñas cuestiones del desarrollo familiar después del divorcio o separación con menores como son, por ejemplo, la elección de periodos vacacionales.

Dos padres que no sean razonables y que no colaboren en beneficio de los hijos comunes sino que sea intransigentes deberán de tener un convenio regulador con más necesidad aún que los padres flexibles y razonables, para llevar a efecto los cuidados cotidianos de sus hijos.

Es una pena cuando una familia se separa con hijos y no hace el esfuerzo de entendimiento y coordinación con el otro progenitor pues en definitiva el perjudicado de la descoordinación y falta de entendimiento serán los hijos.

Opinión de los hijos en divorcios amistosos y contenciosos

Decisión de guarda y custodia de los hijos en juicio contencioso:

En un juicio las partes con sus abogados piden una determinada regulación debiendo de acreditar que es procedente con las diferentes pruebas.

De entre todas las pruebas ahora se tiene más en cuenta que nunca la prueba de informe psicosocial que es elaborada por un psicólogo y trabajador social adscrito al Juzagdo.

En este caso sí que se tiene un contacto directo con padres e hijos, normalmente en entrevista por separado y junto a cada uno de los progenitores para tratar de entender qué es lo que quiere el niño, cómo ha sido el desarrollo familiar hasta ese momento y qué regulación es la más ventajosa para los menores.

Además también existe una prueba denominada exploración judicial en la que el juez (o el juez y el fiscal) tienen una entrevista a puerta cerrada con los niños de manera que puedan sacar las conclusiones oportunas que le ayuden a elaborar la resolución judicial procedente en derecho y que beneficio a los menores.

Es una prueba que crea cierta indefensión a las partes pues ni los padres ni sus abogados tienen acceso a las mismas (en alguna ocasión los abogados sí que pueden estar presente como práctica minoritaria en algunos Juzgados) ni los jueves ni fiscales actúan como profesionales que sepan de psicología sino meramente operadores jurídicos.

Por todo ello insistimos y nunca nos cansaremos de insistir en que lo mejor que puede ocurrir en un matrimonio o pareja con niños que necesita separarse, es el proceso amistoso gestionado con abogados especializados y con predisposición de todas las partes de establecer un convenio regulador razonable que proteja los derechos de toda la familia pero muy especialmente sea garantista con los de los niños.

¿Se tiene en cuenta por tanto que quieren los niños en el divorcio?

Si, tanto de mutuo acuerdo lo deben de tener en cuenta los progenitores que son quienes mejor los conocen, como en proceso contencioso ya sea por la exploración o el informe psicosocial, pero la opinión de los niños no será la determinante sino meramente se tendrá en cuenta al igual que las demás circunstancias concurrentes.

Hay menores que están muy influenciados y su voluntad no puede llevarse a cabo pues en ocasiones algunos hijos quieren cosas que no son lo que más les conviene pues tienen la tendencia natural de querer estar con el más permisivo o con el que tienen una vida más cómoda, lo que no siempre es lo mejor,