Consecuencias familiares del toque de queda

¿Qué consecuencias familiares pueden producirse por el toque de queda?

Hoy han declarado el estado de alarma con la crisis sanitaria provocada por el Coronavirus con el llamado “toque de queda” hasta el 9 de mayo de 2021.

Ello puede suponer un cambio para muchas familias que se añade a los cambios que ya se han venido produciendo en este complicado 2020.

En el confinamiento del mes de marzo de 2020 muchas familias lo han pasado tan mal que no han podido soportar la presión y han llegado al límite y se han divorciado.

Ahora en esta segunda etapa en la que se ha declarado el estado de alarma todo son incertidumbres que se viven de manera diferente en cada familiar y por ello hay que dejarse ayudar.

En el primer periodo de confinamiento existieron medidas de restricción improvisadas que creaban gran inseguridad en las familias y al menos en nuestro despacho de abogados tuvimos un gran número de consultas al comienzo del periodo de confinamiento.

Al final del periodo de confinamiento comenzó una avalancha de peticiones de divorcio con una misma tónica, las prisas por divorciarse lo antes posible.

En este momento está volviendo a repetirse al menos en parte el mismo patrón.

De ser así y repetirse la misma situación en este momento se dispararán las dudas jurídicas y una vez avanzada la situación y de modo correlativo al desgaste de la relación comenzar la avalancha de las peticiones de divorcio.

Para los despachos de abogados se trata de trabajo desordenado, tiempo en el que no hay expedientes que gestionar y otros en los que se acumula en cuestión de días.

Si continua esta situación puede repetirse un aumento actual de las consultas y un aumentos posterior de la tramitación de los procedimientos.

Lo bueno sería que en los despachos de abogados tuviéramos el trabajo más normalizado pues estas situaciones provocan principalmente un problema social.

En su día el estado de alarma y medidas restrictivas derivadas de la crisis sanitaria duro 3 meses y ahora se espera que puedan tardar 6 meses, lo que puede suponer un resultado totalmente incierto.

Toque de queda

¿Cuáles son las consecuencias jurídicas del estado de alarma con el toque de queda?

Habrá que esperar a ver cómo evolucionan las medidas restrictivas, al igual que la crisis sanitaria y económica derivada de la sanitaria. Se trata de una crisis mundial en la que los matrimonios estables podrán mantenerse o incluso salir reforzados, pero los matrimonios con debilidades se pueden enfrentar a dificultades añadidas y los matrimonios que no sean viables tenderán a acabar.

Lo importante es que los divorcios que se tramiten sean en todo lo posible, de mutuo acuerdo.

Abogados para juicio de divorcio agresivo

Abogados para juicio de divorcio agresivo.

Algunas personas que contactan con nosotros de inicio pretenden encontrar para su juicio de divorcio un abogado agresivo, duro, violento, intimidante, cruel, belicoso, virulento, conflictivo, punzante, áspero, agrio, provocador y así una larga lista de etcéteras, como se suele decir el mejor abogado de familia considerando que eso es un “abogado tiburón” que machaque a nuestra esposa o esposo y su abogado en el pleito de separación contencioso.

En definitiva, muchos clientes pretenden contratar en su juicio de divorcio contencioso al abogado menos conciliador y el que de manera más fuerte e intransigente defienda sus derechos y exija las obligaciones del otro cónyuge.

Algunos están dispuestos a pagar lo que haga falta incluso más de lo que pueden conseguir en juicio con tal de sentir que ganan y de manera correlativa pierde el juicio su ex.

Pero en ocasiones los derechos y las obligaciones de ambos cónyuges no son compatibles pues chocan y deben de tratar de compatibilizarse y es posible hacerlo de mutuo acuerdo que siempre será mejor que la imposición de un juez en proceso contencioso.

Nosotros no pretendemos ser los abogados que creen o aumenten el conflicto del matrimonio sino los que busquen la mejor solución legal adaptada a las necesidades del matrimonio y que pueda ser compatible de manera razonable la regulación para ambos esposos con buena fe, generosidad y respeto mutuo.

Divorcio agresivo

Abogado de divorcio agresivo o conciliador:

Cada profesional tiene un enfoque y afortunadamente cada vez son más los abogados de familia que apuestan por la conciliación y por la mediación como prioridad y dejando en última instancia el juicio que debe de ser la última opción después de haber descartado el divorcio de mutuo acuerdo.

¿Conviene un abogado de divorcio agresivo o conciliador?

Desde nuestro punto de vista siempre merecerá la pena un abogado conciliador y mediador.

Consideramos que un juicio de divorcio contencioso es un fracaso de cliente y abogado que no han sido capaces de llegar a un entendimiento con la otra parte. Evidentemente cuando no cabe otra opción habrá que tramitar el divorcio o separación por vía contenciosa y en el juicio habrá que ser claro y contundente pero en ningún caso mostrar una actitud chulesca o que pueda faltar el respeto con prepotencia.

Divorcio conciliador

Lo que no tendrá precio será poder contar con un abogado que nos ayude a entendernos pues será nuestra mejor opción. Ni nosotros ni nuestra pareja tenemos necesidad de enfrentarnos y tratarnos mal discutiendo de manera agresiva en un juicio.

Se puede perder tiempo, dinero, tranquilidad y hasta la salud y calidad de vida propia y de nuestros seres queridos. Depende como se enfoque la propuesta de divorcio puede entenderse de manera mínimamente contractiva o de manera destructiva.

Siempre es posible potenciar la capacidad de entendimiento de los esposos con ayuda de abogados mediadores y conciliadores.

Es de sentido común, un abogado conflictivo nos inducirá a un divorcio conflictivo y agresivo mientras que un abogado conciliador podrá ayudarnos a entendernos con nuestra expareja en beneficio mutuo.

Divorcio contencioso o amistoso, la diferencia depende de usted y del abogado que quiera que le asesore y también de su pareja y su abogado. Nuestro consejo, de ser posible, que sea el mismo abogado, que sea especializado en divorcios y separaciones y que busquen la conciliación del divorcio y no el conflicto de un juicio agresivo en el que las partes enfrenten sus posturas por entender que no son compatibles.

Hay que dejar a un lado el orgullo y tener la humildad suficiente como para aceptar la ruptura y centrarse en buscar la mejor opción legal para nosotros, nuestro cónyuge y de existir, sobre todo para nuestros hijos.

Divorcio por miedo a la vuelta al colegio con el Coronavirus

Divorcio por miedo a la vuelta al colegio con el Coronavirus:

La situación es complicada pero debemos de tratar de usar el sentido común.

A consecuencia de la pandemia por Coronavirus existió un confinamiento que supuso que de manera excepcional, a consecuencia de la declaración del estado de alarma, se suspendieran las clases al final del curso 2020.

El el próximo curso escolar  2020/2021 que comenzará dentro de 15 días nos expone a una gran incertidumbre en cuanto a qué pasará este curso para poder prestar la educación en un contexto de seguridad sanitaria.

Está tensión crea miedo en las familias y pueden producirse disputas familiares que acaben en divorcio de no saber gestionarlas adecuadamente. El miedo principalmente se debe a tres motivos:

  • Preocupación por el correcto desarrollo de las clases en el ámbito académico.
  • Preocupación por la salud de los niños así como la de nuestros familiares expuestos al contagio que pudiera producirse del Covid 19 en el caso de que en el colegio o instituto no se consiga mantener un entorno seguro.
  • Preocupación por un posible confinamiento o por el cierre de los colegios que suponga que los niños tengan que estar en casa y que no sea posible conciliar la vida familiar y la profesional.

Después del confinamiento se ha producido la mayor avalancha de peticiones de divorcio de la historia. La tensión y estrés que está provocando la incertidumbre de no saber qué ocurrirá en los colegios e institutos este curso escolar marcado por las medidas a adoptar por el Coronavirus puede generar un gran número de separaciones y divorcios.

Educación de los hijos durante el Coronavirus

¿Tengo obligación de llevar a mis hijos al centro de estudios?

En España la asistencia de los hijos al colegio es obligatoria desde los 6 a los 16 años y es obligación de los padres con hijos entre esas edades no sólo llevarles al centro escolar para recibir las clases sino procurar todo aquello que necesitan los hijos para el correcto desarrollo de su educación.

Los niños menores a los 6 años no tienen esa obligación por lo que si usted tiene un hijo o hija de dicha edad podrá optar por no escolarizarle o escolarizarle pero no llevarle al centro escolar en este año tan atípico.

En caso de absentismo escolar, los padres podrían incurrir si se trata de una conducta reiterada podrían los padres incluso incurrir en responsabilidades penales, pero en este año en el que ni la Administración Pública está dando las indicaciones pertinentes y en el que se espera actuación por improvisación en función del desarrollo de las circunstancias, el hecho de no llevar a un niño al colegio no debería de conllevar imputación penal si existe una mínima justificación.

Los principales miedos de los padres con hijos en edad de escolarización son los siguientes:

Tengo miedo a que mis hijos no reciban una correcta enseñanza.

Es normal temer que la calidad de la enseñanza se deteriore pues realmente no se van a poder desarrollar las clases de la manera que siempre se ha hecho. Van a tener que utilizarse los medios tecnológicos para los que una parte de los alumnos están preparados y otros no, e incluso para la que algunos profesores están preparados y otros no.

La implantación de educación online genera dudas a muchas familias por el miedo a que se produzca una discriminación de hecho entre niños pertenecientes a familias con medios adecuados que le permitan seguir las clases online o y otras en las que por desgracia no sea posible.

Tengo miedo a que mis hijos se contagien en el colegio.

El miedo al contagio no es un miedo infundado. Se trata de una realidad. Los niños son niños y por mucho que se traten de implantar sistemas y normas de protección sanitaria los niños se van a acabar relacionando de una manera que puede ser un foco de contagio.

  • ¿Cómo organizar los recreos?
  • ¿Cómo organizar las clases de gimnasia o educación física?
  • ¿Cómo desarrollar los comedores escolares?
  • ¿Existe personal médico y de enfermería en los centros escolares? ¿Son suficientes?

Y además ya no sólo es el miedo al contagio del niño pensando en nuestro propio hijo sino que en cada familia puede suponer un foco de propagación y contagio para toda la familia, incluyendo los más vulnerables como son personas mayores y enfermos.

No puedo conciliar mi trabajo y el cuidado de los hijos.

Una de las principales preocupaciones de los padres es no poder atender a los niños si no van al centro escolar y atender sus obligaciones laborales. La conciliación laboral en España es aún muy complicada.

Existen hogares en los que de cerrar los centros escolares o establecer clases no presenciales que se deben de desarrollar en casa, no siempre podrá llevarse a cabo.

El gran apoyo de los cuidados de los menores de toda la vida han sido los abuelos, pero en este caso son los más vulnerables y los que deben de protegerse prioritariamente.

Muchas familias temen que los hijos deban de estar en la casa y que los padres tengan que intentar compatibilizar sus trabajos y los cuidados de los menores. Hay personas que pueden teletrabajar, pero otras que no. Hay personas que pueden prescindir de sus trabajos, pero la gran mayoría no.

Esto supone un gran problema social en el que todos estos factores crean inseguridad, miedo e incertidumbre lo que puede hacer llegar al límite a los matrimonios y parejas con hijos de manera que llegue la separación o el divorcio.

Temor a la vuelta al colegio de niños
Miedo a la vuelta al colegio

Divorcio por miedo a la vuelta al colegio e instituto con el Coronavirus.

Problemas de convivencia y divorcio

¿Los problemas de convivencia pueden acabar en divorcio?

Perfectamente, pues es además una de las principales causas de divorcio generada por problemas de comunicación, desgaste de la relación y por pequeños enfrentamientos cotidianos que van minando poco a poco la relación, lo que pueda acabar en separación o divorcio.

Cuando hay problemas de convivencia hay dos maneras de gestionar la situación una vez que se ha tomado la decisión de poner fin a la relación, de mutuo acuerdo o por lo contencioso.

Los problemas de convivencia no tienen necesariamente que ser insalvables, pero para el caso de que lo sean, debemos de tratar de buscar la vía amistosa pues será lo mejor para nosotros, para nuestra pareja y también para todos nuestros seres queridos.

Problemas de convivencia y divorcio amistoso:

Cuando los problemas de convivencia no son superables no hay que someter a la relación de pareja a más presión de la que puede soportar.

En la actualidad, con el confinamiento derivado de la pandemia por Coronavirus, muchas parejas han tenido graves enfrentamientos y problemas de convivencia habiendo tomado la decisión de divorciarse.

El divorcio no es algo bueno o malo en si mismo sino en ocasiones necesario. Es complicado entender que dos personas necesariamente deben de estar de acuerdo para contraer matrimonio como es obvio, pero en cambio con que uno de los cónyuges quiera divorciarse ya es suficiente para disolver el matrimonio por divorcio.

En ocasiones uno de los miembros de la pareja quiere el divorcio y la otra parte no quiere aceptarlo de mutuo acuerdo y es cuando ante la imposibilidad de ponerse de acuerdo los problemas de convivencia pueden magnificarse y que el divorcio acabe en juicio contencioso.

Por ello desde nuestro despacho de abogados siempre recomendamos la mediación, el entendimiento y la generosidad y la empatía con nuestro cónyuge.

No debemos de centrarnos en los culpables de la situación sino entender que desde el momento en el que uno de los cónyuges no quiere el divorcio hay que centrarse en buscar las mejores opciones legales para resolver la situación.

Divorcio por problemas de convivencia

Problemas de convivencia y divorcio contencioso:

Cuando los problemas de convivencia se nos van de la mano y acaban en divorcio contencioso se produce una situación complicada en la que desde nuestro punto de vista es un fracaso para los cónyuges y los abogados que intervienen en el proceso pues no han sido capaces de potenciar su capacidad de entendimiento y todo acaba en un pleito que se podía evitar.

Nosotros pensamos que es una pena que un matrimonio y familia que suele crearse con los mejores deseos y basando la relación en el amor, el cariño y el respeto, buscando el beneficio mutuo acabe en un juicio en el que literalmente los cónyuges se “tiren los trastos a la cabeza” con reproches y prejuicios.

Es razonable defender el alcance de nuestros derechos y obligaciones en un juicio, pero en materia de derecho de familia es especialmente sensible y se debe de hacer un especial esfuerzo por mediar y ser capaces de entenderse.

Hay que separar los problemas de convivencia del juicio de divorcio contencioso, pues en definitiva, con el divorcio el matrimonio acaba y ya da igual las disputas derivadas de la relación matrimonial cotidiana. Con el divorcio esos problemas de convivencia ya no se van a producir pues dejarán de estar juntos y es por ello que hay que centrarse en regular los vínculos del matrimonio para que a pesar del drama inherente a toda ruptura no exista un perjuicio añadido.

Problemas de convivencia y divorcio de mutuo acuerdo o contencioso

Problemas de convivencia y separación matrimonial:

Lo ideal reiteramos, sería que no existieran problemas de convivencia, pero de existir y producirse la ruptura, podemos enfrentarnos a dos situaciones familiares muy diferentes.

Por un lado la separación de hecho o la separación de derecho o divorcio.

Separación matrimonial de hecho.

La separación de hecho es aquella situación que se produce cuando en un matrimonio existe ruptura matrimonial pero no se tramita ningún tipo de proceso, ni separación ni divorcio.

Simplemente es una situación en la que el matrimonio decide no seguir haciendo vida matrimonial, pero a pesar de ello no se tramita ningún tupo de proceso judicial o notarial de separación o divorcio.

Es algo perfectamente legal e incluso puede ser muy recomendable en aquellos casos en los que precisamente por problemas de convivencia no se tenga claro si se va a producir la ruptura o cabe la posibilidad de una reconciliación. En estos casos es una muy buen opción la separación de hecho y esperar a confirmar que la ruptura es definitiva para proceder a la tramitación del correspondiente proceso de separación o divorcio.

No existe el delito de abandono de hogar por lo que estar “dándose un tiempo” como se suele decir es perfectamente legal y por ello correcto. Lo bueno será tomar la decisión consciente y madura más conveniente.

Separación matrimonial de derecho.

Separación matrimonial de derecho o divorcio es aquel proceso que perfecciona la ruptura con los requisitos legales correspondientes y que surte efecto frente a terceros.

La separación supone la suspensión del matrimonio mientras que el divorcio supone la disolución definitiva del vínculo matrimonial.

Nuestro despacho de abogados precisamente busca que en los casos en los que la ruptura sea definitiva, la tramitación de la separación o el divorcio pueda gestionarse de mutuo acuerdo pues será más fácil, rápido y económico.

Los problemas de convivencia en muchos casos hace que no sea posible el entendimiento por simple imposibilidad de comunicación. Cuando la ruptura es traumática se reducen las posibilidades de llegar a un entendimiento.

Por ello aunque en ocasiones sea muy difícil, merece la pena hacer un esfuerzo por llegar a un entendimiento y buscar profesionales que ayuden y condicionen positivamente la mediación cordial de los esposos.

 

Reducción de pensión alimenticia

Reducción de pensión alimenticia:

La reducción de la pensión alimenticia de los hijos comunes establecida en un convenio regulador de mutuo acuerdo homologado judicialmente o una sentencia por la vía contenciosa es posible tanto de mutuo acuerdo como por lo contencioso.

De existir una resolución judicial de divorcio, separación o guarda y custodia con hijos podrá instarse la modificación con el consentimiento y acuerdo de ambos progenitores o por lo contencioso en el cauce de un procedimiento de modificación de medidas de uno de los progenitores, el demandante, frente a otro, el demandado.

En lo que se refiere a cuestiones económicas siempre existen intereses de los progenitores en cuanto al establecimiento de unas u otras cantidades.

En el momento en el que se fijan las medidas judiciales inicialmente establecidas se debe de tener en cuenta en qué contexto familiar se establecen. Al versar de cuestiones económicas, lo más importante que se tiene en cuenta es lo siguiente y en este orden concreto:

  • Necesidades de los hijos.
  • Capacidad económica del progenitor no custodio.
  • Capacidad económica del progenitor custodio.

¿Cuáles son los motivos para poder bajar el importe de la pensión de alimentos de los hijos comunes?

Motivos para bajar la pensión de alimentos de los hijos:

De mutuo acuerdo no habrá que justificar cuestión alguna por parte de los progenitores pues sencillamente se presentará un convenio regulador nuevo a establecer en sustitución de la regulación anterior.

En el caso de que no sea de mutuo acuerdo, la parte demandante tendrá que acreditar la concurrencia de un cambio sustancial de las circunstancias que haga procedente y pertinente la modificación que se solicita.

Un cambio sustancial en las circunstancias provocará un correlativo cambio de regulación.

Por ello la parte demandante tendrá que acreditar la existencia de un motivo que haga procedente el cambio, y esa circunstancias deberá de constituir una modificación de alguna de las tres circunstancias que se tienen en cuenta y que ya hemos indicado más arriba: Necesidades de los hijos y capacidad económica de ambos progenitores.

Evidentemente para bajar la pensión de alimentos el argumento concreto sería:

  • Que los menores han reducido parcialmente o dejado de tener íntegramente la necesidad de recibir alimentos.
  • Que el progenitor que abona la pensión de alimentos ha venido a peor fortuna. Por ejemplo por perder su trabajo, reducir sus ingresos… etc.
  • Que el progenitor no custodio ha venido a mayor fortuna. Por ejemplo por empezar a tener ingresos o tener un gran cambio en los ingresos que percibe.

El motivo más frecuente será la reducción de ingresos (quedar en desempleo o pérdida de capacidad económica) o multiplicación de cargas y gastos (nuevos hijos que mantener, responsabilidad civil… etc).

Motivo de reducción de ingresos por crisis del Coronavirus.

Son muchas las preguntas de usuarios y clientes de cómo inciden los casos de reducción de ingresos y pérdida de empleo derivada de las crisis del Coronavirus.

En la actualidad con la pandemia del Coronavirus se está produciendo una grave crisis económica, dejando a muchas familias sin ingresos o con unos ingresos mermados que hacen necesarios realizar los ajustes procedentes.

Tener menos ingresos no genera automáticamente el derecho a reducir la pensión de alimentos de los hijos, debe de ser sustancial (cambio importante) y debe de ser una situación con cierta vocación de permanencia. Por ejemplo, no por tener un par de meses o tres meses de reducción de ingresos se establecerá una reducción automática de pensión de alimentos.

Además, se debe de tener en cuenta todo el contexto familiar, si existe una reducción de los ingresos de ambos progenitores habrán dos cuestiones a tener en cuenta y que ponderar. Por un lado la reducción de ingresos del progenitor que abona la pensión puede generar una reducción del importe de la pensión alimenticia, por otro lado la reducción de ingresos del progenitor no custodio puede generar un aumento en el importe de la pensión de alimentos.

Por ello, habrá que ponderar las circunstancias en su conjunto para tomar la decisión adecuada. Lo mejor es intentar en primer término llegar a un acuerdo y sólo en el caso de que no sea posible interponer la demanda si se considera que merecerá la pena.

Precio de abogado en una modificación de medidas de divorcio:

En nuestro despacho los precios por un proceso de modificación de medidas se diferencian entre procesos de mutuo acuerdo y contenciosos, siendo los siguientes:

  • De mutuo acuerdo en toda España: 150 euros por cónyuge.
  • Contencioso en Madrid: 1.500 euros (diez veces más que un mutuo acuerdo).

Incluyendo abogado, procurador e IVA.

Coloquialmente las personas lo suelen llamar juicio de reducción de pensión de alimentos, cambio de medidas de divorcio, petición de reducción de pensión alimenticias… etc. El nombre técnico correcto es el referido, modificación de medidas, ya sea de divorcio, separación matrimonial o guarda y custodia de hijos no matrimoniales.

Para el caso de que el matrimonio esté separado pero no divorciado, una opción muy interesante e inteligente es aprovechar el procedimiento para interponer el divorcio (si así se desea) con establecimiento de las nuevas medidas.

En caso de proceso contencioso hay que tener en cuenta que en una petición de divorcio no hay costas procesales (salvo que el juez determine que existe manifiesta mala fe de alguna de las partes, algo infrecuente) por lo que se podrá pedir el divorcio y la modificación de medidas sin riesgo de condena en costas para las partes, cada uno deberá de abonar las causadas a su instancia (cada uno deberá de abonar los gastos de su abogado y procurador).

Reducir pensión de alimentos

Reducir y bajar la pensión de alimentos de los niños:

Reducir y bajar la pensión de alimentos de los niños es el gasto que hay que tratar de reducir en última instancia, después de todos aquellos que sean prescindibles. Realmente el importe de la pensión de alimentos redundará en beneficio de los hijos y es por ello que debemos de tratar de evitar reducir la pensión de los niños si es posible, tratando de priorizar la reducción de cualesquiera otros gastos prescindibles antes.

En nuestro despacho de abogados gestionamos procedimientos de modificación de medidas pero intentamos conseguir que sea de mutuo acuerdo y en el caso de que sea contencioso tratamos de ser prudentes en la interposición de la demanda pues sólo aceptamos procesos que se consideren que con viables y que merecerán la pena al cliente, pues de no ser así directamente no se acepta el caso pues sería desde nuestro punto de vista perjudicar al cliente.

Cabe la posibilidad de estudiar la iniciación de un proceso de modificación de medidas por lo contencioso con justifica gratuita con abogado y procurador de oficio. En caso de que se trate de un proceso de modificación de medidas con abogados privados de confianza, habrá que estudiar el coste del pleito, el plazo aproximado de tramitación (normalmente mínimo unos 6 meses y en la actualidad con la saturación judicial puede ser mínimo de 9 meses o un año) y la viabilidad.

Hay muchos procesos judiciales contenciosos de modificación de medidas en los que las partes se empeñan en gastarse un determinado tiempo y dinero para tratar de reducir la pensión alimenticia de los hijos.

Hemos vistos verdaderos procesos sin sentido en los que cada una de las partes se gasta entre 3.000 y 6.000 euros de media en abogado y procurador para reducir mínimamente el importe de la pensión de alimentos, lo que en muchos casos no merece la pena. Además, existe el riesgo de que el ex cónyuge que vea desestimadas sus pretensiones (sea el demandante o el demandado) sea condenado a las costas procesales del otro.

Debemos de buscar el beneficio real del niño como prioridad y en muchos pleitos hubiera sido mucho mejor ahorrar ese dinero que cuesta el juicio, por ejemplo 6.000 ó 12.000 euros entre ambos, para cubrir las necesidades del hijo, pues los únicos beneficiados realmente de este tipo de procesos somos los profesiones que evidentemente por nuestro trabajo en un juicio contencioso cobramos mucho más que con un mutuo acuerdo.

Modificación de medidas

Modificación de medidas de divorcio para bajar y reducir el importe de la pensión alimenticia de los hijos acordadas previamente por resolución judicial, sentencia contenciosa o convenio regulador de mutuo acuerdo.

Ayuda para superar miedo al divorcio

Quiero divorciarme pero tengo miedo

Quiero divorciarme pero tengo miedo

Ayuda para superar miedo al divorcio
Miedo a divorciarme

Todos los cambios en la vida pueden generar miedo. En lo se refiere a nuestra vida familiar más aun pues la familia constituye el pilar de la vida de cada persona.

Cuando una persona decide contraer matrimonio no suele pensar en la hipotética posibilidad de que su enlace matrimonial acabe en divorcio. Por ello, vamos creando, modificando y extinguiendo vínculos que en el momento de la ruptura pueden suponer una complicación.

Cuando una persona afirma, quiero divorciarme pero tengo miedo, no suele ser miedo al proceso de divorcio sino a la vida que se imagina que puede tener al divorciarse.

Por ejemplo, si en el matrimonio existe una vivienda hipotecada, existe la posibilidad de que el derecho a uso y disfrute de dicho inmueble se atribuya a uno de los esposos, al otro, a ambos en periodos alternos o incluso a ninguno de ellos. Evidentemente si el uso se atribuye a uno de los esposos, no tendrá miedo ni temor al divorcio en ese sentido, pero si no es así y la atribución se realiza en favor del otro esposo, tendrá miedo por la incertidumbre que le crea tener una vivienda común, no poder disponer del uso de la misma y saber que su pareja sí podrá utilizar dicho inmueble.

Por eso el problema real no suele ser tener miedo a divorciarme sino tener miedo a los términos en los que se efectúe el divorcio. En ocasiones ambos cónyuges son titulares de derechos y obligaciones y se produce la tendencia natural de querer quedarse con más derechos que obligaciones de manera recíproca, lo que evidentemente no será compatible en un convenio regulador de mutuo acuerdo.

Un un divorcio express de mutuo acuerdo ambos esposos deben ceder, para el caso de que no lo hagan todo se complica con el temor añadido que genera una demanda y juicio de divorcio contencioso.

Divorciarme o no.

Divorciarme o no, separarme o no, no son pocas las veces en las que los clientes nos preguntan si deben de divorciarse o separarse, o mantener su matrimonio.

Se trata de una pregunta muy personal que deben de resolver los propios cónyuges. Como despacho de abogados experto en divorcios express y separaciones matrimoniales les podemos ayudar a resolver dudas jurídicas, pero no decisiones personales.

Sólo los miembros de la pareja saben el motivo de su matrimonio y sólo los esposos deben de valorar los motivos que le hagan mantenerlo o, en su caso, decidir separarse o divorciarse.

Entonces. ¿Me divorcio o no? ¿Qué hago? En pocas palabras, lo que usted quiera. Para saber lo que realmente quiere será muy positivo estar asesorado para tomar una decisión consciente. De tomar una decisión sin estar asesorado podrá incurrir en un error al no haber tenido en cuanta las consecuencias de su decisión.

En nuestro despacho de abogados las consultas son gratuitas y en ellas podremos analizar cada uno de sus derechos y obligaciones matrimoniales, así como las posibilidades de su divorcio, para que usted pueda tomar la mejor decisión.

Divorciarme puede ser una buena opción, separarme también, pero no es peor la de quedarme casado. Cada persona debe de tomar sus propias decisiones y no habrán malas decisiones sino decisiones personales acertadas y otras que no lo sean tanto.

Divorciarme

Divorciarme en España

¿Divorciarme en España? Un divorcio en España cuenta con gran respaldo jurídico pues contamos con uno de los mejores sistemas legales del mundo en protección de derechos matrimoniales.

La Ley protege su matrimonio y también su divorcio pero ya es suya la decisión de optar por un estado civil u otro.

Divorciarme en España reporta las máximas garantías jurídicas, otra cosa es cómo sea el procedimiento. En España existe la posibilidad de divorciarme en el Notario de mutuo acuerdo o en el Juzgado tanto en trámite amistoso como contencioso. Lo analizaremos a continuación brevemente.

Divorciarme en el Notario:

Para divorciarme en el Notario es necesario que no existan hijos comunes menores de edad en el matrimonio y que sea de mutuo acuerdo, pues no cabe el divorcio contencioso por vía notarial.

La gran ventaja es que puede divorciarse inmediatamente sin tener que esperar plazos burocráticos. Es tan sencillo como recopilar la documentación y solicitar cita con el abogado para el divorcio notarial, nosotros los tramitamos en Madrid, para otras ciudades también puede consultarnos.

Divorciarme en el Juzgado:

Divorciarme en el Juzgado tiene la misma validez que en los casos de divorcio ante Notario, pero el plazo es mucho más lento.

Existen dos posibilidades de divorcio judicial el amistoso de mutuo acuerdo y el contencioso. Como se desprende de ambos nombres, la evidente diferencia es que en el primer caso será un divorcio consensuado entre ambos cónyuges y en el caso del segundo será un litigio en el que en última instancia, el juez resolverá por sentencia.

Divorciarme en el Juzgado de mutuo acuerdo:

El plazo del que podemos estar hablando es de uno 2 ó 3 meses. Puede ser incluso más en Juzgados que estén especialmente saturados. Es un trámite sencillo pero muy

Divorciarme en el Juzgado por lo contencioso:

¿Divorciarme por lo contencioso?

El plazo del que podemos estar hablando es de entre 6 y 8 meses normalmente, pero puede demorarse mucho más. Si se trata de divorcio contencioso con menores y se debe de realizar informe psicosocial existen partidos judiciales en los que dicho trámite se puede demorar incluso 2 años en el peor de los casos.

Por ello la peor de las opciones para divorciarme siempre será la demanda de juicio de divorcio contencioso en plazos, costes y desgaste del procedimiento.

Divorciarme o no

Consejos antes de divorciarme:

Para divorciarme, ¿qué consejos nos pueden ayudar?

Desde nuestro punto de vista hay que mantener la cordialidad y la moderación en nuestras relaciones con nuestra ex pareja. La mayor complicación de las tramitaciones de divorcio suelen producirse cundo la comunicación entre cónyuges se complica.

El mejor consejo será el de comunicarse sin perder las formas y con todo respecto evitando el enfrentamiento. Además, buscar un abogado especializado de familia que nos ayude a mediar y a poder conciliar un acuerdo positivo para ambos.

Quiero divorciarme pero no encuentro el momento.

No hay momento bueno para divorciarse. Siempre van a existir un conjunto de motivos y razones para divorciarse y para no divorciarse. La decisión, repetimos, depende de usted.

Siempre van a existir peros y excusas para la decisión de no divorciarse y siempre van a existir motivos para divorciarse.

Es algo en lo que no debería de entrar a valorar respecto de ningún tercero, el deseo de divorciarse es algo personalísimo y como profesionales nosotros no le vamos a poder ayudar a tomar la decisión de divorciarse de manera inmediata, hacerlo más adelante o no hacerlo.

Tal vez una buena opción sera acudir a un profesional de terapia de pareja o psicólogo que será el que sí podrá entrar a valorar la decisión que usted debería tomar.

Quiero divorciarme pero no quiero hacer daño a mi pareja.

¿Quiero divorciarme pero no quiero hacer daño a mi pareja?

Hacer daño o no a una persona es algo de tanta sensibilidad que no se puede valorar. Cada persona puede sentir el dolor o daño que sufre, pero no lo que sufren otras personas.

Nos lo podemos imaginar o hacer una idea, pero en definitiva, nuestra decisión debería de ser propia y autónoma sin dejarnos inducir o condicionar por terceros.

El matrimonio y el divorcio es algo libre y estrictamente personal, por ello, deberá de tomar sus propias decisiones y para minimizar el daño que pueda causar en su pareja, tratarlo con sinceridad y no hacer perder el tiempo a nuestra pareja ni a nosotros si realmente nuestra decisión es la de divorciarnos.

 

 

Diferencia entre separación y divorcio

La diferencia principal entre la separación y el divorcio es que mientras que en la separación sólo se suspenden los efectos del matrimonio sin disolver el vínculo matrimonial, en el divorcio sí se disuelve el matrimonio de manera definitiva.

Separación y divorcio

En la separación el matrimonio no finaliza sino que sólo se suspende, mientras que en el divorcio termina definitivamente.

¿Cuál es la diferencia práctica entre la separación y el divorcio?

En la práctica una persona separada no puede volver a casarse pues aún mantiene su matrimonio aunque esté separada, mientras que una persona divorciada si puede volver a casarse pues ya no tiene ningún vínculo matrimonial por haberlo disuelto en el proceso de divorcio.

A continuación daremos respuestas a las principales preguntas que nos suelen formular nuestros clientes.

Separación o divorcio, ¿cuál es mejor o peor?.

No es que el divorcio sea mejor que el divorcio, o viceversa. Son cosas diferentes.

En la separación sólo se paraliza el matrimonio, pero sigue existiendo, mientras que con el divorcio el matrimonio deja de existir.

Es una decisión muy personal que debe de tomar cada matrimonio.

Desde el punto de vista de nuestros abogados en la mayoría de los casos recomendamos el divorcio directamente.

En España se ha luchado mucho par conseguir el divorcio directo sin tener que pasar previamente por la separación pues en muchos casos en los que el matrimonio opta inicialmente por una separación matrimonial, más adelante acaban divorciándose, lo que supone enfrentarse a dos procesos, dos plazos y dos pagos de minuta de abogad y procurador. Como se suele decir, los más beneficiados de una separación que después acaba en divorcio son los abogados pues cobran el dinero de dos minutas profesionales.

Separación y divorcio en matrimonios con hijos:

En España tanto en el proceso de separación como en el de divorcio, de existir hijos, se deberá de establecer la regulación paternofilial que corresponda.

Muchos padres y madres nos preguntan si para su caso concreto quedarán más protegidos y amparados sus niños con la separación o el divorcio.

Pues bien, es exactamente igual la separación que el divorcio a los efectos de regulación de los hijos comunes, tanto hijos menores como mayores dependientes o independientes.

Se deberá de establecer una regulación concreta ya sea en el convenio regulador de mutuo acuerdo o en la sentencia del procedimiento contencioso, pero realmente los términos del proceso y protección legal es exactamente la misma.

Divorcio o separación con hijos

Diferencia entre divorcio o separación en la pensión de viudedad:

A los efectos del cobro de una pensión compensatoria del Estado es aplicable la misma regulación a los matrimonios que han optado por la separación que los que han optado por el divorcio.

Como normal general la pensión de viudedad se concede a matrimonios que están casados sin separación ni divorcio y por desgracia fallece alguno de los cónyuges existiendo una pensión contributiva del Estado de la que puede percibir el importe que en cada caso corresponda el cónyuge viudo o viuda.

En matrimonios separados o divorciados, da igual la separación que el divorcio a estos efectos, sólo cobrará pensión compensatoria el cónyuge por fallecimiento de su excónyuge una vez que están separados o divorciados si concurre alguno de estos dos requisitos:

  • Que respecto del excónyuge fallecido recayera una sentencia de violencia de género firme respecto del otro excónyuge.
  • Que exista una pensión compensatoria vigente a cargo del excónyuge que ha fallecido y en favor del otro excónyuge.

Una diferencia a tener en cuenta es que el divorcio es definitivo y no cabe reconciliación (sólo contraer un nuevo matrimonio) mientras que en la separación matrimonial si es posible la reconciliación matrimonial. En caso de reconciliación matrimonial, el matrimonio volvería a su vigencia lo que supondría que pudiera ante un hipotético fallecimiento de los cónyuges, el otro pudiera ser beneficiario de una pensión compensatoria.

Diferencia entre separación y divorcio en pensión compensatoria:

La pensión compensatoria es aquella que se establece en las separaciones y divorcios a cargo de uno de los esposos y en beneficio del otro cuando concurre un desequilibrio económico.

Es indiferente que se trate de una separación que de un divorcio.

Lo que se valora es el periodo del matrimonio que es aquel comprendido entre el matrimonio y la separación o divorcio, da igual uno que otro.

El periodo anterior y posterior al matrimonio y posterior a la separación o el divorcio no se tiene en cuanta a dichos efectos.

Por tanto, la pensión compensatoria es un derecho a la compensación que se ha producido en un matrimonio desde que empieza hasta que termiana con el divorcio o se suspende con la separación.

Si una vez realizado el divorcio o la separación a uno de los cónyuges le ocurre algo que mejora o empeora su situación económica no por ello procederá el establecimiento de una pensión compensatoria, pues lo que se valora es la situación matrimonial hasta que hay separación o divorcio, posteriormente no existe desequilibrio pues ambos cónyuges realizan vidas distintas, separadas e independientes.

Cuestión diferente es que en un matrimonio separado o divorciado al cónyuge que está abonando la pensión se le reduzcan sus ingresos o al cónyuge que está recibiendo la pensión le aumentaron sus ingresos o vuelva a contraer matrimonio o mantener una relación análoga, caso en el que sí que se podría reducir o incluso suprimir la pensión compensatoria previamente fijada. ¿Por qué? por haber dejado de existir ese desequilibrio matrimonial que motivo el establecimiento de la pensión compensatoria.

A pesar de ello, reiteramos y aclaramos que la pensión que proceda o no proceda en cada crisis matrimonial será la misma en una separación o divorcio, pues lo que se tiene en cuenta es el desequilibrio económico desde que comienza el matrimonio hasta que llega la separación o el divorcio, cualquiera de las dos.

Pensión compensatoria divorciados o separados
Pensión compensatoria con divorcio o separación

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Efectos y consecuencias en las familias separadas y divorciadas del Covid 19 en España

Divorcios y coronavirus en España

Divorcios y Coronavirus

¿Cómo afecta el Coronavirus en materia de divorcios y derecho de familia?

¿Cuáles son sus efectos y consecuencias?

En esta publicación trataremos de analizar de una manera clara y desde el punto de vista práctico la situación actual del estado de alarma por el COVID 19 en familias casadas, separadas, divorciadas o en trámite de separación divorcio.

Derecho de visitas de los hijos comunes menores de edad:

Se están lanzando dispares aplicaciones del decreto de estado de alarma respecto de si se suspende, o no, el derecho de visitas durante el periodo de cuarentena.

De hecho hay Juzgados de Primera Instancia que están resolviendo de manera totalmente diferente lo que está generando gran confusión y desconcierto entre las familias separadas en España.

La gran pregunta en muchas familias divoricadas y separadas es, ¿tengo que aplicar la sentencia o no?

Pues bien, aclaramos que en ningún caso se debe de aplicar la sentencia en primer término pues en primer lugar siempre prevalece el acuerdo de los progenitores en atención a las necesidades de los hijos, las posibilidades familiares y las circunstancias en cada momento y situación. En este caso con una pandemia mundial y la declaración del estado de alarma, evidentemente antes de aplicar una sentencia que no contempla dicha situación, debemos de aplicar el sentido común y lo que en cada familia se considere la mejor opción, caso por caso.

En circunstancias normales al igual que en las actuales extraordinarias, en ningún caso la primera opción es aplicar el convenio sino el acuerdo amistoso y consensuado de los progenitores.

No por hacer algo diferente a lo que establezca la sentencia se está haciendo algo malo sino todo lo contrario.

Lo que se debe de evitar es que las dudas acaben en conflicto y que se tenga que acudir a la vía judicial, es la peor de las opciones.

Se está diciendo públicamente que los Juzgados valorarán la situación en cada caso sin dar una solución unificada pues pocos nos atrevemos a dar unas pautas claras: Se debe de suspender el régimen de visitas.

Excepciones derecho de visitas de familias separadas con niños:

Como norma general se debe de suspender el derecho de visitas de los niños y por tanto no aplicar el convenio regulador o sentencia de divorcio, separación o guarda y custodia.

Debemos de utilizar el sentido común y buscar la solución que mejor se adapte a estas complicadas circunstancias buscando como prioridad lo que sea mejor para nuestros hijos.

No es el momento de discutir pues empeoraremos aún más esta difícil situación pudiendo provocar que este confinamiento impuesto a todas las familias sea aún menos llevadero.

Se podrá realizar alternancia de progenitores en todos aquellos casos en los que exista una causa justificada. ¿Cuáles son esas  causas justificadas?

Cuando sea lo mejor para nuestro hijo:

Aquellos casos en los que en el domicilio en el que está pasando nuestro hijo lo cuarentena del Coronavirus haya una persona infectada por el virus, cuando haya una persona con síntomas de infección o cuando alguna de las personas con las que se conviva sea población de riesgo de contagio como por ejemplo personal sanitario, policías, personas de transporte público, supermercados, farmacias… etc.

Cuando sea lo mejor para una persona de especial vulnerabilidad:

Aquellos casos en los el bien jurídico que haya que proteger con preferencia sea la salud de otro miembro de la familia que esté en ese mismo domicilio por su avanzada edad o patologías y enfermedades crónicas. Evidentemente deberemos de aislar a esa persona en todo lo posible trasladándose de ese domicilio niños y adultas que puedan pasar este periodo de cuarentena en otro inmueble y así reducir el riesgo de contagio a esa persona especialmente vulnerable al COVID19.

Cuando el progenitor que este con el menor no pueda atenderle correctamente:

Aquellos casos en los que el progenitor o familiar que se encuentre cuidando y atendiendo al menor no pueda hacerlo adecuadamente y evidentemente supondrá que el otro progenitor se haga cargo del mismo analizando la situación para ofrecer al menor la mejor opción posible. Puede ser por motivos laborales, por imprevistos y situaciones sobrevenidas, por enfermedad de Coronavirus o cualquier otra, por tener que atender a otro familiar o allegado.. etc.

¿Cómo realizar el intercambio de ser necesario?.

Con sentido común, debiendo de primar la duración de cada periodo respecto de la alternancia.

Dicho de otra manera, hay que hacer los mínimos cambios posibles y alargarlos en el tiempo el máximo tiempo hasta que pase la cuarentena del estado de alarma.

Cada cambio debe de tener la vocación de mantenerse hasta el final del confinamiento domiciliario.

Lo peor que podemos hacer es muchos cambios en poco tiempo. Si concurriendo algún caso justificado es preciso realizar el cambio de progenitor debemos de ser conscientes de que se cambia de progenitor, de vivienda y de personas que convivan en el mismo inmueble.

En cada cambio hay un riesgo de infección para el niño y para el progenitor y familiares que comienza ese nuevo periodo. Pero lo que es peor, si el progenitor que recoge al niño durante la cuarentena lo devuelve de nuevo por ejemplo en un fin de semana, además, estamos empeorando la situación con riesgo de contagio para el progenitor y sus familiares que estaban inicialmente con el menor.

¿Puedo reclamar judicialmente el incumplimiento de derecho de visitas?

Ayer día 20 de marzo de 2020 el Consejo General del Poder Judicial comunico que las cuestiones derivadas de posibles problemas con las vivistas de los menores si podrán ser objeto de proceso judicial. En el decreto de alarma y conforme explicaciones del mismo del Ministerio de Justicia sólo se indicaba que se podrían resolver medidas urgentes por la vía del artículo 158 del Código Civil, a pesar de ello recalcar y aclarar que si existe un problema entre los progenitores por cual de ellos debe de estar con el menor sí va a poder instar proceso judicial al respecto.

De hecho el turno de oficio de los Colegios de Abogados y Procuradores según se han manifestado al respecto, van a seguir dado servicio con las adecuadas precauciones y siguiendo las recomendaciones sanitarias.

¿Ganaria o perderia el juicio?

Perderían ambos progenitores su tiempo pues salvo que se pueda acreditar la concurrencia de mala fe por parte de alguno de los progenitores no existirá condena ni sanción para ninguno de ellos. De hecho la saturación y lentitud del sistema haría que ese juicio se celebrara normalmente pasado este periodo, momento en el que deja de tener sentido ya que no nos pueden devolver el tiempo que hemos dejado de pasar con nuestro hijo.

No es el momento de exigir ni reclamar derechos sino el de cumplir con la obligación del estado de alarma.

El derecho de los padres y madres respecto de los hijos es muy importante, pero más importante aún es proteger a los niños, familias y sociedad en general.

La mayoría de la población está siendo cívica en España y debemos de ser lo más responsables y rigurosos posibles para el cumplimiento de las medidas de confinamiento pues de no ser así se encrudecerá el drama que estamos viviendo: Muertes, saturación sanitaria, pérdida de empleo y crisis económica.

Por ejemplo, en verano cada progenitor en familias separadas está con el hijo ininterrumpidamente durante 15 días o incluso 1 mes en algunos casos. No es una situación nueva por lo que no debe de haber alarma social derivada de que un niño no esté en esta cuarentena con su madre o padre.

Se trata de confinamiento domiciliario a ser posible en una sola casa y con unas mismas personas.

Irresponsabilidad de visitas de hijos durante el Coronavirus:

El 46% de los niños tienen padres separados. Si el confinamiento domiciliario derivado del estado de alarma los niños lo pasan “de casa en casa” no estamos haciendo eficaz la cuarentena, estamos hablando de miles de niños que volverán a las clases y de no controlar la pandemia en España se contagiaran más hijos, padres, profesores llegando a toda la sociedad en general. En caso todas las familias hay algún hijo, sobrino, nieto… etc y además tienen mayor carga viral lo que dentro de esta enfermedad que puede ser asintomática supondrá un gran riesgo de propagación innecesario.

Las personas y profesionales que están mostrando una postura favorable a la continuidad de visitas están realizando, dicho con el debido respeto, un auténtico acto de irresponsabilidad.

Se está hablando que en los puntos de encuentro se debe de tratar de continuar con su trabajo, pero son casos muy limitados y concretos que afortunadamente no son la mayoría. Debemos de reducir al máximo el riesgo de contagio pues ya habrá tiempo después de compensar aquellos momentos en los que un niños estén con su madre y con su padre.

No es el momento de enfrentarnos ni mucho menos de sacar los trapos sucios y todo el drama de los adultos en los niños.

Tenemos una oportunidad de ser solidarios con la sociedad en general por el bien común. Están las redes sociales llenas de mensajes positivos que nos ayudan a superar juntos está delicada situación.

Si tenemos solidaridad y responsabilidad por la sociedad en general, ¿cómo no vamos a ser generosos con el padre o madre de nuestro hijo?, es el momento de dejar a un lado lo que nos separa y demostrar a nuestros hijos que les queremos y son nuestra prioridad y les anteponemos ante cualquier problema o conflicto.

Tenemos medios digitales que nos pueden hacer más llevadero este confinamiento a los niños pues solo se nos esta pidiendo quedarnos en casa, es un muy modesto y humilde hecho heroico por el bien de común.

Efectos y consecuencias en las familias separadas y divorciadas del Covid 19 en España
Divorcios y Coronavirus

Matrimonios que quieran divoricarse o separarse:

Si están pensando en tramitar un divorcio express o separación matrimonial deben de tener en cuenta que los Juzgados para ese tipo de cuestiones durante el estado de alarma no atenderán su petición.

Una vez que se vuelva a la normalidad si se seguirán gestionando los procedimientos de separación o divorcio, pero debemos de ser conscientes del retraso y saturación judicial que este periodo de parón de la mayoría de las cuestiones judiciales provoca.

Se han suspendido juicios ya señalados de divorcio o separación que deberán de volver a señalarse.

Se están dejando de dar nuevos señalamientos.

No se están dado tampoco fechas para ratificación de convenios reguladores de mutuo acuerdo.

Por tanto y en resumen, hasta que se alcen las medidas de suspensión del funcionamiento de los Juzgados no es posible la tramitación de su divorcio, pero en cuanto se vuelva a la normalidad se podrán presentar pero estas tendrán un retraso considerable.

Si normalmente un divorcio de mutuo acuerdo suele tardar 2 ó 3 meses, previsiblemente es que se resuelva en al menos 4 meses.

Si normalmente la tramitación completa de un divorcio contencioso se suele resolver en 6 meses, las demandas que se presenten después del parón por la cuarentena previsiblemente se resuelvan en un periodo de 9 meses a un año.

Todo es ostentativo pues depende de cómo se continúe la gestión de está situación que además después en cada Juzgado se gestionara de una manera diferente lo que repercutirá de manera diferente en plazos.

Divorcio o separación ante Notario:

Los matrimonios que no tengan hijos menores de edad ni incapacitados tienen dos posibilidades de tramitación de procesos de divorcio y separación.  Vía judicial y vía notarial.

Pueden optar por la vía judicial tradicional que como ya hemos dicho va a estar saturada hasta que se vuelva a volver a la normalidad lo que desde nuestro despacho calculamos que no ocurrirá hasta pasado 2020. Ya que la repercusión de este parón empeora aún más la saturación que ya venían arrastrando los Juzgados.

En el Notario se pueden tramitar divorcios sin hijos menores ni incapacitados, sea de mutuo acuerdo.

En cuanto se suspenda el periodo de cuarentena nuestro despacho volverá a dar el servicio ordinario dentro de las limitaciones y siguiendo las recomendaciones de las autoridades sanitarias.

Por ello, ahora más que nunca en todos los matrimonios sin niños existe un aliciente más para no entrar en un juicio contencioso, que será aún más lento de lo normal, e incentivar el acuerdo por vía notarial que puede gestionarse y dejarse resuelto de inmediato. Es la vía más fácil, rápida y económica.

Divorciofobia

¿Qué es la divorciofobia?

¿Qué es la divorciofobia?
¿Divorciofobia?, cura: Divorcieitor.com

Es el miedo, temor o rechazo social del divorcio que se está desarrollando de menos a mas como reacción a la evolución divorcista de los matrimonios en España.

Existió en el año 1932 la Ley del Divorcio en la Segunda República pero que no llegó a ser efectiva.

La Ley 30/1981 de 7 de julio permitió por primera vez el divorcio con grandes reservas. Se permitió el acceso al divorcio en España pero con grandes obstáculos y dificultades.

La Ley 15/2005 de 8 de julio popularmente conocida como de “divorcio express” suprimió la causa de divorcio y permitió el matrimonio y divorcio libre sin necesidad de causa y sin distinción de sexo.

La evolución ha sido celebrada por un gran segmento de la sociedad pero criticada por otro minoritario más conservador y tradicional.

No debemos de olvidar que estamos hablando del matrimonio civil, no el religioso.

Pues bien, de un extremo en el que no existía la posibilidad de acceder al divorcio hemos pasado a otra en la que el divorcio es libre y que de hecho es tramitado por más del 60 % de los matrimonios en España.

El cambio es radical y por ello existen personas que cada vez más muestran una divorciofobia.

Nosotros somos el despacho de abogados de derecho de familia más revolucionario de España y con mayor influencia internacional.

No sólo abogados por el divorcio libre, sino por la accesibilidad del mismo.

Respetamos todos los pensamientos, pero consideramos que la divorciofobia no puede crear ningún tipo de prejuicio que obstaculice que una persona pueda separarse o divorciarse sin limitaciones ni condicionamientos.

Miedo o temor al divorcio:

No hay que tener miedo al divorcio, sólo a necesitar divorciarse y no poder acceder a la tramitación del procedimiento.

No hay que tener temor a un proceso como es el de separación o divorcio que es voluntario.

Nadie se divorcia sin que sea el deseo o necesidad de uno o ambos miembros del matrimonio.

Confluyen el derecho de los cónyuges de casarse al celebrar el matrimonio, pero en el momento del divorcio ambos pueden desear acabar con el matrimonio, o sólo uno de ellos.

En este último caso, ¿qué ocurre con el matrimonio?, ¿qué pasa cuando uno de los cónyuges quiere el divorcio y el otro no?.

Evidentemente en ese caso chocan los deseos de ambos cónyuges, pero prevalece el derecho del que sí quiere el divorcio. ¿Por qué?, por no poder imponer un matrimonio no deseado a ninguno de los cónyuges.

Miedo al divorcio

El divorcio no se pierde por un mal ejercicio de los deberes maritales. No, hay matrimonios en los que los cónyuges no tienen en absoluto el comportamiento que sería deseable conforme los valores e ideales matrimoniales. Pero también hay otros que sí realizan un comportamiento “ejemplar” en su matrimonio pero pueden perfectamente acabar divorciándose.

Lo importante es ser conscientes de que no hay causa de divorcio, ni vencedores ni vencidos ni nadie que pueda pedirnos explicaciones en la separación al igual que no se dieron explicaciones o motivos para celebrar el matrimonio.

Los únicos que pueden pedir el divorcio son los cónyuges.

Por ello el miedo o temor al divorcio es emocionalmente entendible, pero no jurídicamente.

Somos libres de casarnos y divorciarnos y ambas cuestiones dependen de la voluntad de las partes.

Por ello desde nuestro punto de vista debemos de centrarnos más en cuidar nuestro matrimonio que en sufrir por el riesgo de divorcio.

Riesgo de divorcio:

El matrimonio debe de ser algo bueno para ambos cónyuges y por ello debe de cuidarse y disfrutarse pero no debería de concebirse como un riesgo.

Todo en la vida puede ser un riesgo, pero por ello debemos de ocuparnos diligentemente de gestionar nuestras habilidades de conciliación y entendimiento de la manera más beneficiosa. Beneficiosa para nosotros mismos, nuestro cónyuge y el matrimonio.

De hecho, para intentar reforzar y proteger nuestro matrimonio, la mejor opción es el seguro matrimonial.

Ya no podemos conformarnos con un matrimonio que aguantar.

Divorciofobia en España matrimonio, separación y divorcio
Riesgo y rechazo de divorcio

El matrimonio no es algo que soportar sino algo valioso que debe de mejorar la vida de ambos cónyuges y de sus seres queridos y allegados en la medida de lo posible.

Efectivamente, hay demasiados divorcios, es una verdadera barbaridad, pero el problema no es el divorcio sino los matrimonios que se están concertando con una base inestable que mayoritariamente no perdura en el tiempo.

Cada persona evoluciona de manera diferente y es por ello que es tan importante tener un matrimonio seguro, fuerte, sano y constructivo.

Debemos de desechar relaciones tóxicas y destructivo y tener más información prematrimonial y matrimonial así como incentivar la mediación y herramientas de gestión de controversias familiares.

El divorcio no es un riesgo sino una necesidad que ojalá no fuera tan frecuente, pero el problema mayor no es el divorcio sino que sería aguantar un matrimonio no deseado.

Rechazo al divorcio:

No debemos de rechazar el divorcio sino normalizarlo.

Las personas divorciadas no son personas de segunda categoría. De hecho cada vez estar separado o divorciado es algo más frecuente, incluso en algunos casos en dos y tres ocasiones.

Algunas personas pueden tener rechazo al nuevo modelo familiar que estamos construyendo pero no deja de ser la evolución familiar que construimos día a día.

Tenemos que casarnos de una manera más consciente y dar más valor a las relaciones, con independencia de que se trate de una relación sentimental con o sin matrimonio.

No hay que rechazar ni al matrimonio, ni al divorcio o la separación ni las personas separadas o divorciadas.

Debemos de buscar la efectividad de los derechos y la libertad e igualdad de las personas.

Favorecer y dar un buen ejemplo de relaciones basadas en el amor, la confianza y el respeto y así las generaciones venideras tendrán otro modelo familiar. ¿Cuál?, no lo sabemos, pero ojalá que uno en el que hayan menos rupturas matrimoniales pero partiendo de la base de que el matrimonio es una institución que sí tiene valor.

La institución del matrimonio está devaluada, se están perdiendo muchos valores, pero lo importante es que la libertad no nos lleve a una situación perjudicial sino que nos permita seguir mejorando las relaciones familiares de las personas.

La familia es la base de la sociedad y la divorciofobia no debe de verse como el problema, pues el problema es la calidad y los valores de las relaciones que deben de reforzarse desde la base.

Divorcio con sensibilidad emocional

Divorcio con sensibilidad

Divorcio express con sensibilidad

En un divorcio cambia por completo la vida de las dos personas que componen el matrimonio que antes compartían un proyecto de vida común y ahora pasan a hacer proyectos de vida separados.

Separarme de mutuo acuerdo sin perder el respeto
Sensibilidad y divorcio

Es volver a empezar desde cero con muchas posibles dudas, miedos e incertidumbres.

Tanto los esposos que se divorcian como el despacho de abogados que gestiona el expediente debe de tener la sensibilidad adecuada.

No se puede perder la sensibilidad y consideración que merece un proceso en el que dos personas dan por terminado su matrimonio.

Toda persona casada se presupone que tiene la capacidad de tomar sus decisiones de manera autónoma para separarse o divorciarse al igual que ocurrió en el momento de contraer matrimonio.

Lo que se debe de hacer es respetar la intimidad de la persona y no condicionar ni la decisión de mantener el matrimonio ni la de divorciarse, pues la decisión debe de ser lo más libre posible.

Es por ello que nosotros consideramos que no se debe de perder la sensibilidad de mantener la intimidad de cada persona sin hacer valoraciones en favor o en contra de las decisiones estrictamente personales.

Toda decisión puede tener trascendencia jurídica y ese en esa dimensión legal en la que debe de intervenir el abogado en aras de resolver cualquier duda jurídica y delimitar los derechos, obligaciones y alternativas legales a los derechos del matrimonio y de cada una de las partes.

Decisión de divorciarse:

Antes de tomar la decisión de divorciarse ambas partes deberían de sopesar la decisión adecuadamente, pero evidentemente no siempre es así.

En ocasiones nos podemos precipitar con el divorcio pero tal vez en otros muchos casos nos pudimos precipitar en la decisión de casarnos.

Por ello en ocasiones podremos equivocarnos cuando nos queremos divorciar o tal  vez sea un error mantener un matrimonio que no queremos ni nos hace bien.

¿Quién valora eso?, evidentemente cada persona y todos tenemos derecho a divorciarnos sin tener motivos o mantener un matrimonio a pesar de tener sólidos motivos para divorciarnos.

Por ello debemos de tratar de ser lo más reflexivos que sea posible tanto en el momento de casarnos, como de divorciarnos así como en las pequeñas y grandes decisiones de cada día.

Nadie sabe qué hay detrás de una ruptura y por ser un tema muy delicado y personalísimo desde nuestro despacho de abogados no entramos nunca en lo íntimo y personal tratando con delicadeza todo aquello que pueda afectar a la parte emocional.

En un matrimonio con hijos comunes puede ser mucho más complicado pues se mezcla la relación puramente matrimonial entre los cónyuges y la paternofilial entre padres e hijos.

Por ello se recomienda esforzarse por cuidar la relación mientras es posible directamente por los cónyuges.

Acudir a terapia de pareja o cualquier tipo de mediación que pueda ser positiva y cuando consideren que su deseo es la ruptura, acudir a un abogado experto que le explique sus derechos para evitar someter a la relación a mayor presión y desgaste de la que puede soportar.

El problema en muchos casos es mantener la fase de decadencia matrimonial demasiado tiempo de tal manera que ambos pasen un periodo de desgaste y degradación de la relación innecesario que hace precisamente que el divorcio se complique en todos los sentidos.

Matrimonio y divorcio con sensibilidad es necesario.

Divorcio con sensibilidad emocional
Sensibilidad matrimonial