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No se qué debo de hacer

¿Cómo saber si divorciarse es lo mejor? 💔

Cuando lo malo que nos une a nuestra pareja es menos importante que lo bueno.

O cuando pudiendo ser mas importante lo bueno no es viable o compatible su mantenimiento.

No se qué debo de hacer
Cómo divorciarse

En definitiva deberemos de divorciarnos cuando no seamos verdaderamente felices con nuestra pareja y queramos tener otro proyecto de vida.

Pueden existir personas que sin estar felices en su matrimonio deciden mantenerlo por no querer comenzar algo distinto. Por miedo, por inseguridad, por comodidad… etc.

Es algo que se debe de respetar ya que cada persona tiene su proyecto de vida, el problema es cuando los caminos de los cónyuges empiezan a torcerse y la convivencia se torna insostenible.

Existen una serie de valores matrimoniales que no dejan de ser principios inspiradores de la institución matrimonial.

No tienen efectividad real en la inmensa mayoría.

Cada matrimonio puede decidir tener el tipo de matrimonio que considere oportuno siempre y cuando se realice sin vulnerar los derechos de tercera persona.

Mediación familiar:

Siempre debemos de ser realistas.

Engañarnos a nosotros mismos es de las cosas perores que podemos hacer.

En ocasiones por problemas de comunicación no somos capaces de entendernos con nuestra pareja y gracias a la intervención de un tercero podemos salir adelante y buscar soluciones o descartarlas para confirmar la necesidad de divorciarse.

Entonces, ¿qué hago?, ¿me divorcio o no me divorcio?.

Lo peor es hacer lo que nos dicen o esperan que hagamos.

Vivir como esperan los demás que vivamos o como según roles sociales o familiares deberíamos vivir.

Nuestra vida es y debemos de compartirla con la persona que queramos de verdad con un sólo requisito, que la otro también lo quiera.

Existen muchos tipo de amor y de querer, pero no hay nada como lo auténtico.

No perder la esencia y saber evolucionar juntos ayudando y entendiendo a la persona que hemos recíprocamente elegido para compartir nuestra vida.

Nadie es perfecto y debemos de ser tolerante y unirnos en vez de separarnos.

Lo vemos en discusiones de hermanos, en compañeros de pareja, en políticos y en general en toda relación humana.

Por ello, siempre existirá un motivo para poder romper la relación, pero desde nuestro punto de vista, ante la duda, merece la pena apostar por el mantenimiento de nuestra relación sentimental.

Ayuda jurídica:

Un abogado o un mediador que nos ayude a reconducir el divorcio por el cauce del mutuo acuerdo es fundamental.

Nosotros somos expertos en la materia y nos dedicamos a intentar acercar las posturas hasta el punto que sea posible en función de las circunstancias familiares y predisposición de las partes.

Cualquier acercamiento será positivo.

Debe de existir intención vocacional de encontrar la solución que mejor se adapte a las necesidades familiares.

No es cuestión de imponer las condiciones del divorcio a la otra parte.

Ganar al otro que correlativamente pierda.

No debemos de dejarnos llevar por los resquemores y odio que haga que nos enzarcemos en un enfrentamiento totalmente innecesario con nuestro excónyuge.

Ayuda psicológica:

Antes, durante y después del divorcio se debe de preocupar cada uno de los cónyuges por entender la ruptura y superarla.

No es cuestión de escuchar a un psicólogo y que a cambio del precio de las consultas nos resuelva nuestros problemas.

Debemos de mostrar una actitud constructiva y realista de nosotros mismos, nuestra pareja y todo lo que confluya de una manera consciente o no consciente pero sea condicionante.

Ir al psicólogo no es nada malo, al revés, siempre será positivo y más aún cuando sea necesario.

Cómo enfoquemos la ruptura condicionará nuestra vida posterior y ya no es que sea importante por nosotros mismos, sino también por todos los que nos quieren y rodean.