Aportación de dinero privativo a bienes gananciales en divorcios

Aportación de dinero privativo a bienes gananciales en divorcios:

Aportación dinero privativo a la sociedad de gananciales matrimonial
Dinero privativo y ganancial

Recientemente tuvimos en nuestro despacho un caso que nos puede servir para reflexionar. En este caso un matrimonio contraído en bienes gananciales llego al momento del divorcio y al echar cuentas en cuanto al reparto se produjo la controversia al derecho de cada uno de los cónyuges respecto de las cantidades aportadas y generadas. La sociedad de gananciales es un régimen económico matrimonial que aparentemente es conocido por las personas de una manera generalizada, pero los detalles y peculiaridades del mismo no suelen tenerse en cuanta con la necesaria diligencia preceptiva para cualquier contratación. Al igual que en otras contrataciones en las que se suelen conocer las condiciones de la misma, en lo que respecta a la naturaleza de los bienes y deudas comunes gananciales y bienes y cargas privativas así como la interactuación de las mismas  tiene gran importancia pero por desgracia no es algo respecto de lo que se suela conocer la repercusión en las obligaciones y derechos que llevan aparejado. A continuación expondremos los detalles del caso que parece algo excepcional pero que concurre en gran parte de los matrimonios en España:

Dinero de soltero o soltera invertido en la compra de una vivienda durante el matrimonio:

En este caso la esposa vendió un bien privativo que había adquirido en su día antes de contraer matrimonio, y con dicho dinero se pagó una parte de una vivienda que se compraron una vez casados en régimen de bienes gananciales. Pues bien, si la esposa así lo reclama tendrá derecho en el momento de la liquidación de sociedad de gananciales a que se le compense con la cantidad que aportó, de manera que la sociedad de gananciales tendrá en su pasivo (en proceso judicial siempre y cuando se pueda acreditar pues la carga de la prueba recae sobre la parte que pretenda hacer valer su derecho).

¿Es obligatoria la compensación?

La sociedad de gananciales pertenece a los cónyuges de tal manera que en el momento de la disposición y liquidación de la misma pueden llegar en primer lugar a un acuerdo, y sólo en defecto de entendimiento se aplica las normas de derecho de familia aplicables y ya referidas en el apartado anterior. Por ello no es obligatoria la compensación, sólo se trata de un derecho de parte. En el caso de los clientes lo que pedía la esposa era que ambos repartieran por mitades los bienes de la sociedad de gananciales, pero que el dinero que en su día se aporto privativo sea para los hijos comunes y en ese sentido se establezcan medidas de garantía. ¿Cuales?, ya sea poner a nombre de los hijos la nuda propiedad de algún bien, un seguro de vida en dicha cuantía…etc. ¿En este sentido que se puede hacer?. Mediar y negociar pues legalmente una de las partes tiene derecho a la recuperación íntegra y sólo pide que se reconozca y garantice que dichas cuantías el día de mañana serán para sus hijos.

¿Qué ocurre con el dinero de cada uno de los esposos que se han ido invirtiendo en la sociedad de gananciales?.

En este caso el esposo desde el inicio del matrimonio había venido teniendo un sueldo muy superior al de la esposa, de manera que el origen de los ingresos de la sociedad de gananciales durante años principalmente son del esposos, de manera que si se echaran cuentas del dinero generado por el esposo y el generado por la esposa aún incluyendo la aportación privativa, el dinero aportado por el esposo es mucho mayor. En cambio los sueldos y gananciales durante el matrimonio son gananciales sin distinción, se consideran ingresos comunes con independencia del cónyuge del que pertenezcan sin derecho a compensación alguna. Por ello, debido a la naturaleza de los bienes a pesar de que el esposo mediante su trabajo ha obtenido la gran mayoría del dinero de la sociedad de gananciales, no existe derecho de compensación y será computado y repartido por mitades en el momento de la liquidación y en cambio la esposa si que tendrá un derecho de recuperación del dinero privativo aportado. Se puede considerar una situación profundamente injusta si no se tiene en cuenta el aspecto legal, el problema radica en desconocer los derechos y obligaciones de la sociedad de gananciales, se trata de una desinformación inicial en la que si se hubiera conocido probablemente no se hubiera actuado de la misma manera.

Desde nuestro despacho de abogados recomendamos encarecidamente a todo matrimonio el establecimiento como régimen económico matrimonial el de separación de bienes.

 

 

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