NULIDAD Y DISOLUCION MATRIMONIAL ECLESIASTICA

DIFERENCIA ENTRE NULIDAD Y DISOLUCIÓN MATMONIAL ECLESIASTICA:

 

La diferencia es sustancial, ya que las causas, procesos y consecuencias de ambos son diferentes con especialidades propias. Los dos procedimientos se refieren al ámbito canónico o religioso, distinguiéndolos radicalmente del divorcio o separación civil.

 

La nulidad de un matrimonio supone que nunca ha existido, no ha sido válido nunca (desde su inicio), de modo que nunca a podido surtir efectos jurídicos. La disolución matrimonial en cambio supone la anulación del matrimonio (disolución) desde el momento en que sea decretado.

 

La nulidad eclesiástica matrimonial se puede plantearse en todos aquellos supuestos en los que concurra alguna causa de nulidad, estando las causas tasadas en la legislación canónica. La disolución matrimonial puede plantearse en los supuestos de matrimonio rato y no consumado, matrimonios no sacramentales.

 

La nulidad matrimonial se declara mediante dos Sentencias conformes, emitidas por los Tribunales Eclesiásticos que sean competentes jurisdiccionalmente, mientras que la disolución matrimonial la resuelve el Romano Pontífice (Papa).

 

En síntesis se refieren a procesos, supuestos diferentes, y cuenta con consecuencias y efectos igualmente distintos. La tramitación de la disolución es más sencilla y rápida, aunque sólo se puede plantear en supuestos muy concretos, mientras que el proceso de nulidad es más largo y complejo, y en él se intenta acreditar la concurrencia de una determinada causa de nulidad matrimonial eclesiástica; entre las principales cabe destacar: Incapacidad para asumir las obligaciones del matrimonio, falta de consentimiento, trastornos de la personalidad como la inmadurez afectiva, narcisismo, trastorno obsesivo compulsivo.. etc.