DIVORCIO POR ALCOHOLISMO

DIVORCIO POR ALCOHOLISMO:

 

Mi nombre es M, y quiero contar como en mi caso, el alcoholismo de mi marido llevo a un matrimonio perfecto a un divorcio horroroso.

 

Cuando éramos novios siempre habíamos tomado unas cervezas, vinos o cubatas con los amigos en las fiestas  y celebraciones. Antes del matrimonio empezó a coger otros hábitos derivados de su trabajo (albañil), puesto que por la mañana se toma un “carajillo”, fumaba mucho más, a media mañana se tomaba alguna copa, a medio día vino, y muchas tardes algún cubata o cerveza.

 

Nunca lo vi como algo negativo puesto que todo nuestro entorno lo hacia, y de hecho nunca provoca ningún incidente negativo. Después de 4 años de matrimonio tuvimos a nuestro único hijo, C, al que le intentamos educar y cuidar del mejor modo posible, y en lo que comenzamos a chocar por la adicción de mi marido, P, al alcohol.

 

P siempre fue un buen marido pero era un pésimo padre, puesto que comenzó a emborracharse, querer llevar al niño con los amigotes al bar, conducir bebido con el hijo, enseñar al hijo hábitos poco recomendables.. etc.

 

Hasta entonces no había querido ver la realidad, pero por mi hijo lo hice, y estoy orgullosísima de haberme divorciado, puesto que a día de hoy vuelvo a estar casada felizmente, y mi ex marido se ha convertido en un auténtico desconocido: bebe, va a clubs de alterne, se mete en peleas  y conflicto todos los fines de semana, sale hasta altas horas de la madrugada, dejó de trabajar y ahora nadie le contrata, debe dinero a muchísima gente.. etc.

 

Mi consejo, por mucho que quieras a una persona, no hay que pretender cambiarle, y aunque de pena, si es un auténtico “borracho” irrecuperable, lo será siempre, y cuanto antes hay que realizar el divorcio, ya que cuanto más tarde más se sufrirá y más difícil será rehacer la vida.

 

DIVORCIO Y ALCOHOLISMO.